Capitulo 16- Caso cerrado…?

Capital del Sur

1:00 AM

"-Mañana llegara Susan Ranvier-

-Me preocupa que sepa algo…de nosotros

-No, ella no sabe nada

-¿Hablaste con Brief? ¿Cuándo le mandaras las muestras de los 23?

-Mañana mismo

-Nos quedan 23 y hay que salvar su integridad a como de lugar, no debe de haber otra muerte

-Desgraciadamente, eso es algo que no podemos controlar, aunque temo por la seguridad de Susan Ranvier, es posible que muera

-¿Qué ella muera? ja ja ja-

-No te preocupes, Bra lo hará bien"… "Fin de la grabación, confiscación número 873463535-S11"

Ganong se llevó una mano a la barbilla y dio un fuerte suspiro, escuchó sus propias palabras en un teatro muy bien montado meses atrás con Dian Lans, a su lado, con el temple frio y estoico estaba la misma Lans, sin perder tiempo se levanto de inmediato caminando por la oscura habitación apenas iluminada débilmente por unas lámparas que se encontraban por debajo del suelo

-Richard Dust- llamó al joven de apenas 23 años de edad, le habían capturado hurtando información confidencial en una de las computadoras de Lans; pero fue nada lo que vio, por el contrario, fueron ellos quienes obtuvieron más información de él. Tras registrarlo le encontraron en sus bolsillos una grabación de Ganong y Lans hablando sobre 23 muertes, Brief y Susan Ranvier, diciéndolo todo como si no estuvieran enterados de aquel hecho, poniendo a Bra Brief como la persona que podría investigar y resolver esas muertes; tratándose de ellos aquello sonaba demasiado sencillo, fue por eso que el joven Dust se ofreció a buscar información por su cuenta ya que era parte de la "joven elite" trabajaba casi al lado de Lans, en el consejo de seguridad mundial del reino, podría tener acceso a lo que le diera la gana, sería muy simple. Fue ese pensamiento erróneo lo que logró que le capturaran, le esposaran con las manos hacia atrás en el respaldo de una silla, mientras se mantenía sentado privado de alimento y agua por más de dos días en el medio de una oscura y fría habitación- tú eres parte de la nueva elite, te escogimos, te seguimos y analizamos para saber si tenías el perfil necesario…te dimos la oportunidad de tener el mundo en tus manos- hablaba con mesura, como una maestra que buscaba que su alumno saliera de su craso error- ¿y es así como nos pagas?- quizá buscaba hacerle sentir culpable- Después de todo el esfuerzo que hemos hecho por ti, después de darte esta oportunidad- quizá le desmoralizarían hasta lo más profundo de su ser convirtiéndolo en una basura humana- Solo hay una forma de salvarte, Dust, dinos de donde sacaste esto-pero a pesar de todo, él se mantendría firme, no cedería nunca ante esa organización que se creía con todos los derechos de gobernar a un mundo que nos les pertenecía

-Debo de ser muy importante si usted y el señor Ganong están aquí para interrogarme- contestó sacando fuerzas de flaqueza- ¿Quién es el sujeto alto junto al señor Ganong?- preguntó sin quitarle la vista al hombre de traje negro

-Un guardaespaldas-contestó Lans sin quitarle su gélida mirada de encima. Dust se fijó muy bien en aquel hombre, sería quien seguramente le metería un tiro entre los ojos, no tenía salvación. Llevo su mirada iracunda a encontrarse con Lans

-Tú…nunca sabrás nada, se obtuvo esa grabación; pero bien sabemos que es invento suyo…sabemos todo sobre el clúster, sobre los 46 y sus muertes, los verdaderos propósitos del chip

-Yo lo se desde hace mucho, desde antes de que tu nacieras…vamos Dust- le instó retante-Sal ahora a las calles y grita todo lo que sabes, nadie te creería, nadie es capaz de pensar que están siendo engañados en sus propias narices y que nuca pudieron percatarse…a nadie le va a importar

-Lo sabemos, Lans…no somos idiotas, tenemos la lista de sus puntos débiles y sin lugar a dudas…los destruiremos, nuestro mundo nunca será suyo, no importa lo que tenga que pasar para que lo consigamos.

-Acaso ¿son ustedes los autores de todos los ataques terroristas a torres de finanzas y los monumentos relacionados con nuestros símbolos?

-No se de que me habla La…- un severo puñetazo en la cara le interrumpió

-¿Susan Ranvier esta detrás de todo esto?

-No conozco a Susan Ranvier- De nuevo el ardor y el dolor constantes se hicieron presentes en su rostro, sentía que le habían sacudido por completo el cerebro ¿Quién pensaría que aquella mujer de apariencia tan fina tendría tanta fuerza?- No voy a hablar…-Advirtió el joven Dust mientras escupía un coagulo de sangre

-Es cierto, no vas a hablar- Era inútil todo intento, solo confirmaron de que había un bando contrario a ellos, fuera una organización o solo un grupo de tontos que les habían declarado la guerra, que conocían sus planes y sabían perfectamente quien estaba detrás del mando…pero no sabían quien era el líder detrás del terrorismo, por el momento no había forma de confirmar sus sospechas de que Susan Ranvier estaba detrás de todo eso- Mátalo ordenó sin miramientos al guardaespaldas que estaba al lado de Ganong

-Claro- interrumpió el joven con lo poco que le quedaba de voz- ustedes no son capaces de ensuciarse las manos con la sangre de gente como yo, ¿no es verdad?- Lans, sin decir nada en lo absoluto, caminó hasta el guardaespaldas, tomo su arma, se acercó de nuevo a Dust-No lo harás, no tienes el valor para matar a alguien- Lans rió discretamente bajo el arma

-Conoces poco de la gente Dust- la empuño en la frente del joven y disparó- y nunca conocerás más…-Ganong esbozó una sonrisa mientras se levantaba, a veces tenía la impresión de que no conocía en lo absoluto a Dian Lans-saca la basura, inmiscúyelo con el narcotráfico…que parezca un ajuste de cuentas- ordenó al hombre alto mientras se marchaba dando pasos fuertes como solía hacerlo cuando estaba molesta y desesperada

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-Samuel

-Si- aun seguía incrédulo, años atrás jamás le hubiera pasado por la mente que ella dijera tales palabras, que estaba embarazada y su hijo también era suyo…aquello parecía ser un sueño del cual despertaría en cualquier momento

-Samuel…-tuvo que pasar un rato para que asimilara todo aquello que no parecía tener el menor sentido

-… ¿Cuánto tiempo tienes de embarazo?

-Hoy cumplí 12 semanas- respondió en un susurro. Por varios minutos se quedaron callados, Samuel aun asimilaba tan inesperada noticia-Estoy…estoy…muy asustada, Samuel, te confieso que…pensé en abortar- Samuel entrecerró los ojos con fuerza, la sola idea le desagradaba en lo absoluto, no podría soportar perder a otro hijo aun cuando ni siquiera había nacido

-…ese bebé no tiene la culpa de lo que paso entre nosotros…

-No voy a abortarlo- dijo determinante- de hacerlo no te hubiera dicho nada ¿me crees con tan poco corazón como para decírtelo cuando se que perdiste a Evan? No lo soportarías Samuel…y no podría causarte más daño…-miro de reojo a la mujer que le daría un hijo, lo había asimilado ya, no pudo evitar sonreír, tendría un hijo con la mujer que amaba- …estoy muy asustada…es la primera vez en mi vida que me siento tan asustada, nunca pensé que esto llegara a pasarme

-Me sentí igual cuando supe de Evan…al principio me sentí muy enojado, no podía creer que pasaba, no tenía ni la mayoría de edad…estaba asustado; pero luego, comencé a imaginarme a mi hijo y aunque no lo conocía en ese momento, ya no podía pensar en otra cosa…No estarás sola, si eso es lo que temes, no es nada fácil criar a un hijo; pero es mío también…yo no voy a dejarte, no pienso hacerlo…este niño contara con su padre, tenlo por seguro

-Siempre lo tuve por seguro, es que…todo esto de los cambios, el hecho de que seré la madre de alguien…es algo que nunca me imagine tal cual…lo pensé alguna vez; pero fue muy vagamente, nunca lo tome como una verdadera posibilidad; pero ahora tengo que enfrentarme a ella, no puedo huir…no soy capaz de negarle la vida a alguien que no pidió que se la dieran y mucho menos…- Samuel atento escuchaba sus palabras- mucho menos tratándose de tu hijo- le sonrió enternecido, con delicadeza acaricio su rostro

-¿Y Goten?...

-No lo se…cuando lo supo no me dejo darle ninguna explicación, tal parecía que no quería saber nada de mi- lo entendía perfectamente, le había lastimado el orgullo por completo, le había destrozado el corazón, sin quererlo había logrado satisfactoriamente lo que ideo desde un principio…le había desalentado por completo, le hizo sentir lo que ella sintió cuando confirmó su engaño; pero esta no era la mejor manera.

Samuel no podía dejar de acariciar el delicado rostro de Bra, con esa noticia olvido el engaño del que fue, literalmente, un objeto, olvido la humillación, la plática de los hombres en el evento de la corporación cápsula cuando descubrió la verdadera naturaleza que llevaba su relación con Bra, nada de eso importaba ya. Ahora ella se convertiría en la madre de su hijo y solo eso le interesaba, no tenía la más mínima idea de que pasaría después, no sabía como continuaría su relación y en esos instantes no le importaba en lo absoluto.

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Amanecía en ciudad del oeste, la detective Dodge llegaba a las oficinas de la Agencia de Investigación, llevaba días estancada en las mismas asociaciones. Bra Brief estaba conectada de alguna manera a la muerte de todos esos jóvenes y estaba conectada de tal manera que ni siquiera ella misma sabía lo que sucedía. Las noches se le iban en un abrir y cerrar de ojos pensando en el como y en quienes, revisando documentos y reportajes de periódicos viejos que hablaban sobre una esquizofrénica que había raptado a Bra pues representaba al capitalismo y aquello iba contra sus creencias; pero esa explicación mediática no terminó de convencerla, había muchos espacios en blanco que no solo podían ser llenados con la explicación burda de una enferma mental que secuestraba a una heredera que en ese entonces era la presidente de la compañía más importante de todo el mundo: La Corporación Capsula…¿Cómo una simple y loca mujer pudo raptar a una persona que a pesar de estar en constante peligro por ser millonaria, nunca tuvo guardaespaldas? Jamás se explicó del todo bien como logró raptar a Rediget quien siempre estaba rodeado de todo tipo de protección y como hizo para llevarse a ambos sin que nadie se diera cuenta hasta unas bases abandonadas del ejercito en el sur; se suponía, según lo que habían dicho, que aquella loca nunca estuvo relacionada con los militares y que esas bases, a pesar de su abandono estaban vigiladas permanentemente por un grupo de la policía militar ¿Cómo hizo para burlarlos? Nada de eso cuadraba con la historia que años atrás les vendieron y muchos aceptaron para satisfacción de su curiosidad e indignación, todos menos un puñado de personas, entre ellos la detective Dogde.

Tomaba su café como le era costumbre al entrar a trabajar, era ella una de esas personas que no podía trabajar correctamente a menos que fuera con ayuda de la cafeína.

-Dodge- vociferó su jefa- ven aquí de inmediato- la detective le miro extrañada ¿Qué habría puesto a su jefa de tan mal humor? No solo eso, si no que parecía que aquello iba contra ella. Caminó por la hilera de escritorios sosteniendo su vaso con café expreso, abrió la puerta, saludo y de inmediato tomó asiento. La jefa del departamento una mujer negra de mirada firme y cabello canoso revisaba un sinfín de documentos, tras un par de minutos en los cuales se desocupó o tan solo advirtió que Dodge estaba ahí dejo de lado todo aquello, se reclinó sobre su asiento

-Dodge, estas investigando el caso de los jóvenes que mueren por enfermedades propias de la vejez…además de que tienen una alteración en su DNA y que casi todos ellos se relacionaban con la corporación Cápsula ¿tienes algo nuevo?

-Estoy trabajando en eso- contestó con frialdad

-Ya no más…-incrédula se levantó de inmediato

-¿Qué ha dicho?- preguntó aun con la esperanza de haber escuchado mal, que todo fuera un mal entendido, ese era el caso de su vida, uno que marcaría historia y nadie se lo iba a quitar así como así

-Es caso cerrado, Dodge, se terminó…da tu ultimo informe y archívalo, el caso esta cerrado

-El caso no esta cerrado…y usted lo sabe tan bien como yo- La jefa le miró con seriedad, entendía la rabia que brotaba por los poros de la detective; pero muy poco podía hacer al respecto…no, no podía hacer nada en lo absoluto- Hay un nuevo caso de un asesino en serie, deja cartas con lo que suponemos son pistas de quien será su próxima victima, ese caso te será asignado

-Se que ese caso ya tiene a varios detectives, no necesitan a otro más- esgrimo tratando de contener su enojo- el caso del DNA solo me tiene a mí

-El caso del DNA esta cerrado, olvídalo, no esta pasando, nunca paso- era increíble lo que acababa de escuchar, su propia jefa, la mujer con una trayectoria intachable en la agencia por su servicio leal a la sociedad decía que un crimen que pasaba no pasaba y que ni siquiera existía, algo debía estar mal, terriblemente mal ¿Qué fuerza era tan grande como para doblegar a esa mujer?

-No olvidare mi caso, esta sucediendo, ahora mismo tengo bajo investigación el caso de William Duffy, él tiene Al…

-Entiéndelo, el caso esta cerrado, así se ha dicho, esta fuera de mi control

-No me importa si el propio rey del mundo dio la orden para que el caso se cerrara, yo continuare con mi investigación…

-Es que esta orden viene de alguien superior al rey del mundo

-…pero ¿es que hay alguien superior al rey?

-Claro que lo hay Dodge y tú siempre lo has intuido…y ese alguien superior ha pedido que este caso sea cerrado de inmediato y nada podemos hacer en contra de esa orden directa- Se sentó nuevamente, todo aquello parecía sencillamente imposible "No importa que fuerza sea- pensó- no importa que haya logrado vencer a la misma jefa de la agencia…yo seguiré con esto hasta sus ultimas consecuencias" y nadie lograría convencerla de lo contrario.

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El tiempo pasaba, su estado se hizo evidente para todos, sus padres lo tomaron mejor de lo que pensó en un principio; sin embargo continuaba sin saber nada de Goten, lo único que conocía de él fue que estaba en algún lugar del norte; pero se negaba a hablar con ella y lo entendía.

Aun no definía su relación con Samuel, el comenzó a quedarse en su departamento frecuentemente, nunca estuvo tan enamorado de ella como en ese momento. Incluso conoció un poco más Sharon, la hija de Samuel, que aun no sabía que pronto tendría un hermano y mucho menos que su madre sería otra mujer distinta a la suya.

En la empresa comenzaron a correr los rumores sobre la identidad del padre de uno de los futuros herederos de la corporación cápsula, sus especulaciones iban desde Goten hasta Samuel; pero no sabían que pensar…aunque no tenían que pensar en absolutamente nada de ese asunto según lo veía Bra, su vida era suya y no era propia de la incumbencia de nadie, mucho menos para los empleados de la empresa, aun los de la mesa directiva y los inversionistas.

Sentía que toda la gente cambiaba con respecto a ella, como si la miraran con ternura, ya no más con ese miedo y respeto que inspiraba al pasar, quizá creían que la maternidad tarde o temprano la ablandaría pero estaba dispuesta a mostrar todo lo contrario. Incluso su familia la trataba diferente, tanto su madre como Trunks y su esposa eran más amables, mucho más condescendientes; su hermano ya ni siquiera le cuestionaba sus decisiones y aquello le incomodaba, únicamente su padre actuaba de la misma forma, para él todo seguía igual por eso cuando iba a casa de sus padres prefería pasar más tiempo con él.

Al menos no se había armando el gran escándalo que se imaginó porque su hijo no era de Goten, tal parecía que era lo de menos para la familia Brief.

Poco a poco sin que tan siquiera se percatara en ello comenzaba a nacer en ella el famoso instinto maternal, un día se sorprendió a si misma pensando en su hijo, poco a poco iba olvidando a Lans, a Ganong e incluso a Susan Ranvier; apenas y prestaba atención al asunto de los 46, solo sabía que William Duffy iba de mal en peor, el ultimo reporte decía que ya no hablaba más, ya no reconocía a nadie, tan solo caminaba murmurando una serie de cosas ininteligibles para él y para cualquiera; se decía que en un par de meses más el estaría muerto o próximo a estarlo, la enfermedad, en su caso, no tuvo piedad alguna con él, su mente ya era un vacio completo nada era retenido ni permanecía, dentro de poco dejaría de moverse por completo, pero aquella preocupación por saber que era lo que pasaba con él era paulatinamente destituida por cosas más importantes en su vida hasta ese momento, incluidos los apellidos que debía de llevar su hijo. Sin embargo a veces se preguntaba por el paradero de Ranvier y el contenido dentro de la caja fuerte en la bodega abandonada ¿Acaso lo que Ranvier descubrió ahí fue lo que le hizo desaparecer tan repentinamente? Llevaba 5 meses desaparecida, tal parecía que la tierra misma la había tragado junto con el chip; pero olvidaba todo eso cuando repentinamente sentía a su pequeño moverse dentro de su ser.

Eran cerca de las 2 de la mañana, ella no podía conciliar el sueño, a diferencia de Samuel quien estaba profundamente dormido, aun así no dejaba de abrazarla. Despertó sobresaltada por un sueño extraño, en el vio a Ranvier sostener un revolver, de pie en la azotea de un edificio alto le escucho decir algo sobre "el ojo que todo lo ve" pronto se dio cuenta que hablaba con alguien más a quien no pudo identificar, le dijo también en un grito ensordecedor –No moriré así- y con una mirada fulminante volteo hacia Bra y le repitió lo mismo y después de aquello despertó… ¿Qué significaba todo eso?

A la misma hora en otro lugar de ciudad del Oeste, bebiendo en un bar que estaba a punto de cerrar, se hallaba Jane Dodge. Después de dos meses aun no podía dejar de pensar en las palabras de la jefa de la agencia de investigación "ese alguien superior ha pedido que este caso sea cerrado de inmediato y nada podemos hacer en contra de esa orden directa" circulaban en su mente sin descanso e incluso habían influenciado en su desempeño laboral, de los 5 detectives en el caso del asesino en serie, ella era la única que no colaboraba del todo, siempre estaba ausente y nunca estaba disponible para nada, solamente una vez fue a la escena del crimen y entrevisto a 2 testigos; pero no hizo más que eso; a pesar de las protestas de sus compañeros la jefa a cargo de la agencia le dejo ahí indefinidamente, solo le llamaba la atención; pero dejo especificado que no la sacaría del caso sin importar que.

Desde hacia 2 meses tenía prohibido entrar a los archivos computarizados del caso DNA, como le llamaban a la muerte de los jóvenes, incluso busco los archivos físicos; pero habían desaparecido, tal como le dijo su superior, "no esta pasando, nunca paso" pero era imposible negar el hecho de que estaba sucediendo, en ese mismo instante William Duffy se parecía mas a un vegetal que a un ser humano a causa del Alzheimer…no podían negar ese hecho.

Justo cuando iba a pagar su cuenta, escuchó a dos jóvenes hablando sobre una nueva tarea que una tal Michel LaGrange les encargó desde una semana atrás, tal parecía que era importante porque a esos dos, se unieron otros cuatro, luego 5 y luego parecía que todo el bar escuchaba instrucciones de esa tarea asignada.

-Deme una cerveza más

-Lo siento mucho, señorita; pero ya vamos a cerrar- esgrimo el cantinero con severidad, tal parecía que deseaba que se marchase lo más pronto posible

-¿Qué hay aquí?- pregunto la mujer sin rodeos- ¿es un club o algo por el estilo?

-La respuesta depende de quien pregunte- contestó mientras le devolvía 20 zenin de cambio- una policía como lo es usted tal vez no obtenga más respuesta que es un grupo de jóvenes que están hablando como siempre lo hacen…

-¿y si no fuera policía?

-Buenas noches…detective- ¿Cómo demonios sabía a que se dedicaba? ¿Cómo lo sabía? El cantinero le extendió una dirección en un papel arrugado- memorícelo, la señora LaGrange esta interesada en usted desde hace un tiempo, desde que le cerraron el caso

-¿Quién es esa LaGrange?

-Si va a esta dirección hoy a las 5 am, lo averiguara…-Dodge sin perder tiempo memorizó la dirección, era una calle en uno de los barrios más antiguos de la ciudad, donde ahora se erigían fabricas de todo tipo.

Esperaría pacientemente hasta la hora acordada para conocer a la tal Michel LaGrange, su intuición le decía que no era una trampa, por el contrario, se arrepentiría de no acudir a esa cita…

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-Nos hemos reunido aquí- dijo Ganong ante los amos del mundo- para hablar sobre el estado actual de la investigación del paradero de Susan Ranvier

-¿para eso estamos reunidos aquí?- interrumpió el más joven de ellos, un impetuoso hombre de un poco más de 40 años- ya lo sabemos ella esta desaparecida, no se sabe nada y no hay pista alguna sobre ella

-Lo hay sobre una cinta que ya habíamos…

-Perdimos a esa mujer- interrumpió una vez más el hombre del traje azul oscuro- la perdimos cuando bien sabíamos que podía ser peligrosa…y hasta ahora nada se ha encontrado de ella y comienzo a pensar que nunca será encontrada, buscó la forma de burlar a nuestro sistema, quizá sea la única que lo haga, quizá no…pero esta poniendo en peligro todo por lo que nuestros antepasados lucharon por conseguir, tal parece que no hay forma de detenerla…nos ha derrotado en nuestro propio terreno.

-No olviden- dijo Lans mientras se levantaba de su asiento en el extremo de la fina mesa- quienes son ustedes…ustedes son los amos del mundo, son elite dentro de elite, son quienes traen iluminación a este mundo cubierto de oscuridad. Son aquellos que buscan la perfección de su propia elite en este mundo hasta hoy nauseabundo…lleno de hombres y mujeres inferiores, vacios de intelecto, llenos de sentimiento, progenitores de las clases inferiores, de aquellos que un día nos servirán sin protestar. No olviden que son la elite dentro de la elite, los guiadores del rebaño ciego y estúpido, pastores en medio de animales idiotas que sin ustedes avanzarían sin dirección al desastre y al caos absoluto…No olviden nuestro objetivo máximo, el poder por el poder, porque lo merecemos por nacer superiores a todo humano. La elite prevalecerá eternamente, la elite gobernara por siempre, la humanidad se alumbrara de nuestro poder, el nuevo orden mundial comenzara dentro de poco tiempo y ustedes lo verán, verán aquello que sus antepasados soñaron, todo comienza a concretarse, todos los planes para ello se han llevado a cabo con éxito; por eso no olviden quienes son ustedes y que la mujer por la que tanto temen tendrá un inevitable final y que será más pronto de lo que imaginan, morirá sin remedio y con ella su inútil lucha y su intrascendente legado. No teman por ella, no teman por nadie, no olviden que son la elite su legado es indestructible, y por eso seremos eternos, viviremos por siempre y ninguna persona, incluyendo a la hija del mismo Ballard, se interpondrá a ello, porque es designio nuestro y todo designio nuestro es inevitable…