24-Los días perdidos de Susan Ranvier

La tenue luz del farol iluminaba, desde la calle, su habitación en la unidad de cuidados intensivos, tenia cientos de sensaciones extrañas, pero la que más le desesperaba era aquella que tenia en la boca y atravesaba su garganta, el sabor a un plástico extraño, el aire que entraba y salía sin que él pudiera controlarlo. Abrió los ojos, era de noche; pero ¿Qué había sucedido? Su último recuerdo era despedirse de Truman, después de Bra y luego…nada. Miraba hacia todas partes desesperado por una explicación, sus movimientos no eran muy fuertes, en realidad sentía que si se descuidaba se quedaría dormido en cualquier segundo. Comenzó a escuchar un serie de alarmas una tras de otra que comenzaba a intensificarse más y más. Sin entender que sucedía trató de incorporarse; pero se dio cuenta de que no tenía la suficiente fuerza para hacerlo, súbitamente se acercó una enfermera, llamaba a un médico, él se asomo de inmediato, rápidamente checó los monitores hizo ajustes en una de las maquinas, apagó las alarmas, le miro directamente a los ojos. Se dio cuenta de que respiraba rápido y de que un sudor frio recorría su cuerpo.

-No te asustes-le dijo- estas en el hospital, en la unidad de cuidados intensivos- ¿me entiendes?-tan solo cerró los ojos y los volvió a abrir. Lo entendía, lo que quería saber era el porque estaba ahí ¿qué había pasado? Le miro con desesperación, necesitaba saber que estaba pasando, trató de hablar; pero sus voz simplemente no salía de su garganta, solo sonidos incomprensibles del esfuerzo vano por hablar- no te esfuerces- le dijo el médico- tienes un tubo que sale de tu garganta para que puedas respirar, pronto te lo retiraremos…alguien te dio un disparo en la cabeza- le dijo- tuviste un daño severo, pero te recuperaste de una forma increíble…-aquel médico nunca pensó que Samuel Lautrec algún día fuera a despertarse.

-Señora Brief- escuchó una voz familiar, volteo súbitamente y a su izquierda estaba Dodge con su gabardina negra y su rostro con una gran sonrisa victoriosa, algo singular en aquella mujer de aspecto inexorable

-¿Qué haces tu aquí?

-Solo estoy para guiarla a su reunión

-¿Qué reunión?

-La más importante que tendrá en su vida, señora Brief, la reunión que cambiara el orden del mundo.

Sin comprender del todo lo que pasaba le siguió; pero aun así no perdía su temple ni su fría mirada, nada podía amedrentarla o al menos no podía hacerlo evidente. Mientras avanzaban en aquel lúgubre edificio pensaba en lo que le esperaba, cientos de posibles escenarios se formaban en su mente, desde encontrar a todos los amos del mundo muertos como en aquella ocasión con los caballeros de la luz, hasta encontrarse con Susan Ranvier asesinada por algún amo del mundo e incluso imaginó que estarían conduciéndole a una trampa donde atentarían contra su vida, aunque bien sabía que aquello no era fácil.

Dodge tan solo caminaba con sus pasos largos, Bra iba detrás de ella, taciturna sin decir nada, tan solo observando, esperando a que algo o alguien emergieran de las penumbras, casi equiparables a su incertidumbre.

Subieron las escaleras cerca de 3 pisos, podía observar desde ahí el abandonado centro de finanzas del mundo, el que se mudo cuando la corporación capsula había derrotado a sus adversarios mercantiles y se colocó como la empresa más poderosa del mundo; todo era ruinas ahora, un fugaz recuerdo en el medio de un mundo que nunca tenía tiempo para mirar atrás.

-Dodge- le llamó-¿siempre has estado inmiscuida en esto?

-No; ella me busco…ella fue quien me mostró la realidad de las cosas

-¿De que realidad hablas?- se detuvo en seco y esbozo una sonrisa cínica, ¿como si la gran señora Brief no supiera de lo que hablaba?

-Por favor, siendo usted la vice presidenta de la gran corporación capsula no sabe de lo que le hablo, es algo que sencillamente me niego a creer- dijo con su fría voz, continuaron caminado por un pasillo hasta llegar a una puerta negra tan vieja que parecía que pronto se caería en pedazos, Dodge con cuidado abrió la puerta hacia una amplia sección del edificio. Ahí observó a la misma mujer que vio debajo de su balcón sentada frente a otra que estaba atada de píes y manos, al principio no reconoció aquella figura hasta que, repentinamente, se dio cuenta de que aquella mujer era Dian Lans. Le miro de soslayo tratando de analizar todo lo que pudiera de ella, se le miraba estoica a pesar de la tensa situación, no parecía que hubiese sido golpeada o sometida a algún tipo de tortura, tan solo se le había amarrado de los pies, las manos atadas detrás de la espalda, sus ojos con la mirada llena de odio, un rencor mutuo que ambas mujeres se profesaban al mirarse.

-Ha llegado nuestra invitada- rompió el silencio Ranvier al ver a Bra entrar- bienvenida seas, te estaba esperando…y la señora Lans también- Lans ni siquiera le dirigió la mirada, únicamente emitió una especie de gruñido, un descontento de aquella situación ¿Quién hubiera creído que las cosas en algún momento serian así?

-¿Qué se supone que es esto?- exigió una respuesta. Susan esbozo aquella sonrisita que Bra detestaba

-Le dije que esta sería la reunión que cambiara el orden del mundo…bueno…es la reunión que cambiara el orden del mundo…

-¿Cómo obtuviste el poder para raptar a Dian Lans?-preguntó sin rodeos, como era su costumbre- en 9 meses desapareciste sin dejar rastro evadiendo toda la tecnología de la trazabilidad de los individuos y cundo apareces raptas a la mujer mas importante del mundo

-Es una larga historia señora Brief- dio un vistazo por la ventana, el mundo que aguardaba ansioso un cambio- una historia de la cual fue parte fundamental…

-¿Qué has dicho?

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Susan Ranvier trabajaba en sus oficinas, lleva un retraso inmenso en la entrega de su trabajo, la idiota de Bra Brief insistía en ver un reporte de su trabajo; en sus primeros dos meses había avanzado con la mitad de su trabajo; pero hizo parecer que llevaba la cuarta parte dio el resto para que Willian Duffy y el equipo del chip se encargaran de resolverlo, aquello con lo que no pudieran ella lo complementaria con su trabajo original; pero se estaban tomando demasiado tiempo y ella no podía continuar fingiendo que apenas llegaban a la mitad.

Durante ese tiempo, de la nada, surgió en ella la curiosidad, un buen día comenzó a investigar sobre como la corporación capsula se hizo prospera, sobra Bra Brief y su inesperado ascenso como directora de la corporación y aquello debido al arresto de su hermano mayor por el presunto homicidio de un general del cual resulto inocente; era ridículo pensar que alguien como Trunks Brief fuera a matar a un soldado contra el que realmente no tenía represalia alguna; pero la gente se lo había tragado por completo, durante un mes investigo, siempre cuidando de sus pasos por la internet, sobre Trunks Brief y como fue acusado de aquel crimen injustamente. Le llamó la particular atención de que aquellos hechos sucedieron poco después de que la sociedad entre Trunks Brief y Jean Luke Rediget se disolviera ¿tendría algo que ver? Continuo investigando por varios días, llegando a la conclusión de que la única forma de despejar sus dudas era entrando a la computadora de Bra Brief, usando sus habilidades como experimentada hacker lo logró sin ningun problema, sin que nadie se percatara de ello, ni siquiera el sistema SSINSPEC 16 el antivirus patentado de la empresa, el cual se anunciaba como "impenetrable" ante cualquier amenaza pudo detenerla.

En el averiguo que Bra Brief intercambiaba mensajes con un desconocido, un personaje llamado "Horus" un nickname se figuró la chica, Horus hablaba en clave y Bra contestaba en clave, todo aquello era una serie de citas y horarios a lugares conocidos de ciudad del oeste y ciudad central.

Ranvier intuía que la verdad estaba dentro de la propia computadora de "Horus" se las ingenió para conseguir el I.P sin que nadie se percatara, venciendo a un sistema aun más impenetrable que el propio SSINSPEC 16, uno del que jamás había escuchado. En el encontró direcciones de todo tipo, así como varios nicks, una vez más en cada mail se encontraba con la misma clave con la que hablaba con Bra Brief. "Horus" o al menos su ordenador estaba en la ciudad central. El I.P se vinculaba con C. Ganong en 2 o 3 paginas donde pedían su clave de acceso…Ganong, el hombre con quien había hablado y quien la convenció finalmente de entrar a ser parte del equipo de investigación de la corporación cápsula.

Ranvier se dio cuenta que a su vez "Horus" respondía a un sistema aun mayor "Amón" que, según su I.P, estaba situado en alguna isla del sur, "Amón" era accesado casi siempre por un usuario conocido como "Anubis" el cual se encontraba en la ciudad del oeste, bajo un I.P que, después de muchos dias de investigar, le dio por resultado a DianLans.

Para conocer la única verdad, Ranvier intuyó que tenía que entrar al sistema "Amón" pero aquel sistema impenetrable no se lo haría fácil. Se paso noches enteras en la corporación sin conciliar el sueño. Había mil maneras par entrar; pero en todas se darían cuenta en menos de 20 segundos que ella estaba merodeando. Una noche, encontró la forma, tecleo una clave que obtuvo de la computadora de "Anubis", tenia poco tiempo, porque si "Anubis" se conectaba a "Amón" caerían en la cuenta que era un acceso alterno y le atraparían. Rápidamente entró a la base de datos le llamó la atención el nombre "46" en una de las carpetas, el único nombre distinto ahí, todos decían ser proyectos: "proyecto trazabilidad" "Proyecto: dividir fronteras", pero 46 era el único que no tenia ante si el "proyecto" antes de su nombre, por eso lo abrió, se encontró con 46 nombres, entre ellos el de William Duffy, abrió el documento el cual constaba con su nombre completo, el nombre de sus padres, la fecha y la hora de concepción, su dirección, su tipo de sangre, una secuencia de un fragmento de su ADN y para su sorpresa, la causa de su muerte.

Horrorizada, sintiendo un escalofrió correrle por todo el cuerpo continuo leyendo, el documento narraba como William iría perdiendo poco a poco la memoria hasta la muerte, Alzhaimer. Rápidamente cerró el documento, por el momento no quería continuar leyendo. Permaneció dentro de la carpeta "46" y se dio cuenta de que al final estaba el nombre de Susan Jane Ranvier…su nombre, incrédula lo vio por unos minutos, analizando la posibilidad de que ese nombre fuera una gran coincidencia, que se tratara de una persona homónima; reunió todo el valor para abrirlo y se dio cuenta de que no era así, el documento traía sus datos, su nombre, el nombre de sus padres, su dirección y también la causa de su muerte. Aquello era inconcebible, cerró el documento de inmediato y se salió del sistema "Amón" incluso apagó la computadora tratando de pensar que aquello era una pesadilla, se enteró de cosas que en realidad no deseaba saber ¿era cierto? ¿Moriría así? ¿Iba a morir? La desesperación la consumía, sentía que sus entrañas desparecían, que su boca estaba seca y su corazón palpitaba tan rápido que se detendría en cualquier momento.

Tenía que calmarse y pensar fríamente, alguien tendría que saber sobre "46" y ese alguien tal vez era…Bra Brief. Encendió de nuevo la computadora, se conectó al sistema "Amón" y, desde ahí, cubriendo sus pasos, le envió un e-mail con tan solo una pregunta "¿Conoces a los 46?"; pero tan solo recibió una respuesta ¿A que te refieres con los 46? ¿Quién eres? Ranvier optó por dejar de preguntarle, era evidente que Bra ni siquiera estaba enterada de quienes eran los 46 o de que se trataban.

Durante un mes continuo con su investigación, audazmente entraba en el sistema Amón sin ser rastreada por su infalible seguridad, y todo con tan solo una computadora lap-top. En uno de tantos documentos, comprobó lo que tenía sospechado desde un principio: Dentro de esa misma organización "Los amos del mundo" habían escalones, cada escalón se comunicaba con el siguiente e ignoraba la existencia de los superiores. Aquel que estaba en la cima, era quien vigilaba todo lo que sucedía con el resto de la pirámide, lo supieran o no. Bra Brief estaba a 2 escalones de la cima, sin embargo era la única que tenía conocimiento sobre quien estaba ahí, la única persona que se había saltado un peldaño y trataba directamente con ella; era de llamar la atención. Fue entonces que le envió un segundo mail "Tal parece que no conoce el proyecto de los 46, entonces el organigrama de ELLOS esta en lo correcto, hay más de 15 proyectos que se supone que no conoce." Se sorprendió sobre manera al ver la rapidez con la que Bra le había contestado

"¿Quién eres? ¿Quiénes son ellos? ¿Por qué te interesas en esos 46?"

Le envió su respuesta

"No sabía que usted estaba aquí todavía. Decirle quien soy no le compete, usted conoce quienes son ELLOS, yo no, jamás los he visto, hablo de los amos del mundo para que nos entendamos mejor. La razón de mi interés en los 46 es debido a que posiblemente pertenezca a ellos y además podía comprobar si el organigrama que tengo en mi poder esta en lo correcto"

"¿De que organigrama hablas?"

"Hay un organigrama que muestra muchos nombres de gente supongo importante, aunque hay unos que no conozco, y el líder de todos no pensé que estuviera dentro de esta organización, secta o no se como le llamen, según esto, cada uno de los amos de segundo orden no están enterados de todos los proyectos, aquí sale que usted esta enterada de varios; pero es imposible hacerle saber el proyecto de los 46, usted se comunica con un amo de primer orden quien tampoco sabe todos los proyectos y a su vez él se comunica con el amo de todo amo, de tal forma que él es la única persona que sabe todo lo que pasa"

"¿Cómo lo obtuviste?" "¿Quiénes son los 46?"

Bra, a pesar de las consideraciones que Dian Lans tenía hacia su persona parecía no tener idea sobre los 46, ni sobre otros proyectos. No importaba cuanta confianza o cuantas esperanzas tuvieran sobre una persona, tal parecía que Eva Lans tan solo confiaba en si misma.

Comenzó a leer un proyecto que le llamo la atención por alguna razón que no podía explicar del todo "S38H" versión II, en el cual se tomó uno de los óvulos de una saiyajin de nombre Eva, se inseminó al mismo tiempo que al de la versión I, el proyecto que dio origen a Samuel Lautrec, y se congelo para ser puesto en un útero sustituto al de la madre original y dando origen al segundo hijo de esa mujer, una niña concebida al mismo tiempo que su hermano y con muchos años de diferencia entre sus nacimientos.

Un día logro accesar un archivo protegido sobremanera, uno que convirtió en su reto debido a su intrincada dificultad: "Clúster, cambio definitivo de la humanidad" ¿Por qué era tan protegido? ¿Qué secretos contenía? Ese día cuando finalmente logro entrar no daba crédito a sus ojos, los nombres de 46 personas, el último era el suyo.

"Clúster 46 Cambio definitivo de la humanidad.

Para sus ojos únicamente.

En el año pasado se concibió la idea de probar los genes saiyajin de nuestro espécimen propio "Eva" integrados a los de un ser humano en conjunto. En este proyecto, el cual será encabezado por un experto en la materia de genética la Dra. Templado, se escogerán a 46 sujetos todos ellos integrados con genes saiyajin en las cadenas de DNA de uno de sus cromosomas…46 cromosomas, cada individuo tendrá una inserción de DNA saiyajin en un par de sus 23 cromosomas el cual será escogido al azar. El clúster serán los futuros hijos de parejas con problemas para concebir…" el documento se cerró de inmediato, se percató de que se dieron cuenta de su estadía en el sistema Amón, sin pensarlo un segundo comenzó a entrar a varias carpetas, quería que supieran que estuvo ahí, que burlo su seguridad, que se burló de sus tontos firewalls y sus trampas, que si esta vez notaron su presencia fue porque ella, a propósito, lo hizo, creyó saber todo lo que necesitaba saber de Amón, creyó que podría leer ese último documento con la rapidez de un colibrí; pero no pudo hacerlo, aquello ya era lo de menos. Solamente quería salir de ahí borrando su I.P y lo logró sin dificultades, sabrían que estuvo ahí; pero nunca se enterarían de que fue ella.

Un día, uno cerca al aniversario de la corporación capsula, un hombre entró a su oficina, lo había visto un par de veces saliendo de las oficinas de Bra Brief o tan solo merodeando por la corporación, Oswald era su nombre, un hombre sumiso, no hablaba con nadie, parecía no encajar en ninguna parte; pero ese día era otro, un hombre distinto, llevaba puesto un soberbio traje de diseñador que impresiono a la joven Ranvier quien no era de fijarse en ese tipo de cosas.

-Es un placer conocerte- dijo con su refinada voz- Susan Ranvier…

-¿Por qué entró a mi oficina sin tan siquiera anunciarse?...usted es ese sujeto que a veces esta metido en las oficinas de Bra Brief no es así? Oswald ¿o me equivoco?

-Te equivocas, contestó con cortesía- Mi nombre no es Oswald, mi nombre es Jean Luke Rediget. Yo soy…no, mejor dicho, yo fui un amo del mundo. Ellos mismos me orillaron a la muerte, es lo que puedo decir, me obligaron a ser otra persona, la antítesis perfecta de quien solía ser- Ranvier le miro extrañada mientras encendía un cigarro, aquello le llamó la atención, "un amo del mundo" al fin conocía a uno de esos de los que tanto leyó en la base de datos de Amón, uno de esos seres que se creía con el derecho de querer gobernar a los demás porque de alguna forma pensaba que era mejor que cualquiera de la humanidad; a excepción de la propia elite- Tú sabes a que me refiero cuando digo las palabras "amo del mundo" lo se porque ellos ya lo saben, que tienes que ser tú quien invadió su tan preciada información, ninguna otra más que Susan Ranvier. Eres la persona indicada para causar en ellos su sisma final, te encargó a ti el trabajo que yo nunca podría hacer.

-¿De que habla?

-Crecí con los preceptos y las enseñanzas de los amos del mundo, de la elite, de la humanidad como un rebaño estúpido. No puedo traicionarlos directamente; pero puedo hacerlo a través de ti…

-¿Por qué cree que me prestaría a su "venganza indirecta"?

-Es verdaderamente intrigante que la única información que nunca viste en el sistema Amón, fue la carpeta que contenía la identidad del proyecto SH38II…

-No me pareció importante…comparado con lo que vi en el expediente de los 46- dijo sin importarle revelar que en realidad ella fuera la invasora del sistema Amón, se sentía orgullosa de serlo, era capaz de gritarlo a los 4 vientos en ese momento.

-Todo lo que eres tú- le dijo en tono severo- esta descrito en ese documento

-¿Qué ha dicho?- esgrimo sorprendida

-Tú eres una parte importante de los 46, tú ere aquella que puede hacerlos caer, eres mi as bajo la manga. Si tú conoces la única verdad, el primer principio de las teorías de los amos del universo. Si tu descubres el primer paso destruirás el camino

-¿Cómo esta tan seguro de eso?

-…Por lo que te hicieron, por las decisiones que tomaron por ti…porque te acortaron la vida…-sus miedos se tornaban realidad, sintió un nudo en la garganta, que su corazón se detuvo en una milésima de segundo.

Moriría, de aquella manera tan horrible, la que le daba más terror sobre todas las clases de muertes posibles, esta era la peor. Sin fuerzas, confrontada con un destino del cual no tenía escapatoria se dejo caer sobre su silla. Se llevó una mano a la cabeza y solo una pregunta atravesó su mente, tan rápido como una flecha ¿Por qué? Miro a Rediget con ojos interrogadores, el le extendió un USB azul, lo asentó sobre el modesto escritorio de la joven investigadora quien le observo desconcertada. – La verdad se encuentra ahí…y te la daré a ti completa, porque tú no tendrás duda alguna en tu proceder, te definirás en una sola línea y no cambiaras de postura, no después de lo que sabrás…También le daré una parte a ella; pero no es ni la mínima parte de lo que te daré a ti.

El hombre se dio la media vuelta, antes de salir le miro con sus ojos suspicaces, hizo un guiño cómplice que Ranvier nunca pudo entender del todo.

-Me vengare a través de ti…porque soy un cobarde, no tengo el valor de hacerlo por mi mismo…Perdóname por revelarte esta verdad…porque este es uno de esos casos en los que la ignorancia es dicha…-cerró la puerta mientras ella le miraba irse sosteniéndose dentro de su puño el USB azul, con tanto fervor como si se tratara de la vida misma. Una gota gruesa de sudor surco su rostro. Se levantó de inmediato dispuesta ante todo a conocer la verdad sin importar las consecuencias…eso era lo que realmente deseaba…