Capitulo 27-Mundo perfecto
Bra, por primera vez, admiraba el terror absoluto en los ojos de Dian Lans, temblaba, quizá también, era la primera vez que asumía que moriría. ¿Seria tan simple? ¿Matar a Lans por la vida de Samuel? El instinto le decía que Ranvier hablaba en serio, no se tocaría el corazón para matar a su medio hermano y cumplir con sus propósitos; pero si aquel razonamiento era cierto…eso quería decir que…Ranvier…lo comprendía, lo entendía perfectamente
-No fue Lans la que ordenó la muerte de Samuel- le dijo Bra mirando el arma con frialdad, fuiste tú
-¿Qué has dicho?
-Fuiste tú quien de alguna forma contactó con Samuel…seguramente le pediste que te ayudara con su plan; pero el se negó a hacerlo, así que le disparaste para que yo creyera que Lans y los suyos estaban detrás de esto, querías que les odiaría para que cuando tuviera la oportunidad de vengarme de ellos no vacilara ni un momento en eliminarles…quizá ese fue tu plan desde el principio…quizá nunca esperaste que Samuel te ayudara
-No, nunca lo espere
-…Tu hiciste todo esto porque quieres que apriete del gatillo…podría asegurar que tú- se quedo estática por breves instantes, por un momento no pudo creer lo que pensó repentinamente, como si un rayo le hubiera alcanzando el pensamiento-…fuiste tu quien le disparo- sentenció segura de ello. Ranvier sonrió divertida de aquello porque esperaba que tarde o temprano Bra descubriera que era ella, quien en realidad, había atentado contra la vida de su hermano; pero a fin de cunetas sus planes saldrían de la forma en que ella deseaba.
El arma apuntaba a su pecho, aquella era el mismo revolver que matara a Eva e hiriera de muerte a Lautrec, era el arma con la bala que podía atravesar el cuerpo de un saiyajin, su venganza comenzaba a acercarse y eso le alegraba sobremanera
-Te has dado cuenta- le dijo- no podía esperar menos de ti-por algo eres la hija del príncipe de los saiyajins y de la mujer considerada la más lista del planeta…vamos a poner el escenario- camino de nuevo hacia los grandes vitrales de las oficinas, desde lejos observaba a una ciudad que despertaría a un mundo nuevo según sus planes, un mundo que entraría en un nuevo orden, en el cual seria gobernados, por primera vez en muchos años por ellos mismos- Después de que me mates Bra, todo los edificios volaran en mil pedazos por los aires, Amón sufrirá el mismo destino, al igual que tu queridísima corporación capsula…
-Volaras todo aun si no te disparo- le dijo la saiyajin llena de rabia
-En efecto; pero la diferencia radica en que al menos puedo dejar en paz a tu empresa si tú le disparas a Eva Lans- Su cuerpo comenzó a tiritar, tenia miedo, sentía que su corazón se detendría en cualquier momento, nunca debió dejar que Ranvier llegara tan lejos, nunca debió dejar que Ranvier tan siquiera existiera, este era el caro precio del capricho de Magnus Ballard, la mujer que era capaz de destruir siglos de trabajo.
-No caeré en tus juegos, Ranvier… te lo he dicho, se que crees que lo hare, pero a pesar de eso…a pesar de que fuiste tu quien le disparó a Samuel- inadvertidamente dejo caer una lagrima debido a la rabia que le estremecía-no caeré en tu juego. No te disparare a ti ni a Lans ni a nadie…Has fallado Ranvier, si lo que querías era ser un mártir sacrificado dentro de su propio juego has fallado…es la tontería mas grande que he escuchado- arrojo el arma a sus pies ante la colérica mirada de Ranvier- Puedes tirar el maldito edificio de la corporación no me interesa en lo más mínimo, es solo concreto y hormigón nada más que eso- se dio la media vuelta decidida a abandonar aquel edificio; pero Ranvier la detuvo con sus palabras
-Yo no solo hablaba de la torre de la corporación…también de la corporación en si misma, tu casa…Bra…donde en este momento esta tu hijo- volteo de inmediato apenas dando crédito a lo que acababa de escuchar
-¿Qué has dicho?
-Si, escuchaste bien…tengo la forma de destruir la corporación capsula, iniciando desde la habitación de tu hijo…si te marchas de aquí
-¿Estas enferma? ¿Cómo se te ocurre hacer semejante tontería?...Además ¿Cómo se que estas diciendo la verdad?- Ranvier esbozo una sonrisa cínica
-No lo sabes- no tenía salida, debía quedarse ahí, por Truman, por su familia, tenia que estar ahí aun cuando no lo quisiera…aun con la menor posibilidad
-¿Qué ganas con retenerme aquí, Ranvier? Te he dicho que no quiero participar en tu juego, que no me interesa ser parte de nada de lo que digas
-Eso no importa ahora, estimada señora Brief, le he dicho que usted esta aquí para tomar una decisión, de cualquier forma el escenario será el mismo, todo desemboca en el mismo final…yo gano al morir y mi muerte puede ser de varias formas, pero mi venganza estará completada…
-Es de lo que se trata- dijo Lans-es lo que te interesa ¿no es verdad? Venganza, no creo que te importen mucho tus ideales, si estuvieras de mi lado, y gente con tus principios te hubieran dado la vida estarías en su contra, querrías vengarte de ellos también usando lo opuesto…esa es mas que la verdad.
-No es así, Lans…no es así, yo en verdad creo en mi filosofía, creo en cada palabra de lo que he dicho, lo creo tanto que he decido morir aquí en la entrada de esta nueva era de la humanidad, quiero que tú mueras a mi lado…la historia me recordara como su nueva fundadora…
-No, ellos nunca te recordaran…tú no puedes ganar, tu destino es perder, tu destino es ser olvidada porque en el fondo tu lucha es falsa- sin embargo Ranvier no hizo el menor caso, se acerco a los vitrales esperando poder ver todo cuando comenzara a volar en millones de pedazos, cayendo toda la historia financiera de la humanidad, sonrió recordando todo lo que había logrado y como llego hasta ahí ,sin duda un logro que nadie en toda una vida podría presumir, era cierto que hubieron sacrificios; pero ellos eran lo de menos, lo que importaba en ese momento era el cambio radical que estaba a punto de entrar en operación. Miro a Bra, en ella encontraba alguna especie de complicidad, si alguien debía entenderla, tendría que ser ella, después de todo era una saiyajin mitad humano; pero a diferencia suya no estaba programada para morir, su nacimiento no se debió al capricho de un hombre, no creció rodeada de extraños sintiéndose a si misma extraña en todo sentido, con un sentimiento de pertenencia vago hacia todo y todos, quizá acuño en sus genes mucho antes de su concepción.
-Bra-dijo taciturnamente con la mirada perdida en alguna parte de los edificios que pronto se verían reducidos a escombros-…dime ¿Qué es lo que harás?
-Me quedare aquí- dijo Bra firmemente- veré que es lo que has preparado para tu escenario; pero te advierto que no puedes forzarme a dispararle a nadie
Ranvier miro la fría arma plateada que tenia en sus manos, apunto con ella a Bra; pero no obtuvo respuesta alguna de la estoica mujer, sonrió porque no esperaba menos, bajo el arma esta vez apunto justo a la cabeza de Lans, aquella sintió una lagrima recorrer su rostro, no podía creer que aquel fuera su final.
-¿Cuánto falta, Dodge?
-Diez minutos
-En minutos cambiaremos al mundo, Bra Brief…y tú ni siquiera te dignas a elegir una postura.
-Si la tengo, te la he dicho antes, ni tu ni ella tienen una idea buena sobre hacia donde el mundo debe de dirigirse…solo actúan con fines egoístas sin pedir la opinión de los afectados…eres igual que ellos Ranvier, quizá del lado opuesto pero operas igual que ellos, no hay diferencias…pero supongo que es tarde ya para decir cualquier cosa…no me interesa salvar al sistema financiero ni a Amón, si me quede aquí fue por la amenaza que hiciste en contra de mi familia...
-Siempre he tenido una duda, señora Brief-le interrumpió- ¿Por qué se quiso unir a los amos del mundo? Es obvio que ellos la aceptaron porque preferían tenerla de su lado; pero usted… ¿Qué pretendía usted?
-…Yo…-no lo sabia del todo bien- Yo…-pero no lo pensó dos veces cuando le propusieron entrar a su organización, aun cuando dentro de ella batallaban los puntos de vista encarnados en ese momento por Lans Y Ranvier-yo quería ser un guardián del mundo…
Solo asintió, miro su reloj, estaba a punto de comenzar, felizmente caminaba con tranquilidad por la habitación, sin interesarle la mirada llena de odio que Bra Brief le dirigía, se detuvo súbitamente, se llevo una mano a la cabeza, un ligero dolor apareció en ella, trató de no tomarle importancia, repentinamente el dolor se hacia cada vez mas severo, su respiración se agitaba, toda ella se estremecía, el dolor se hacia mas intenso, se percato que la fuerza le desaparecía del brazo derecho, no podía articular palabra alguna, comenzaba a luchar contra si misma, sabía que estaba muriendo, que increíblemente el día de su muerte se encontró con la forma en la que estaba predestinada a morir. Eva miraba todo aquello sorprendida, como lo estaban las otras dos mujeres en esa sala, quienes no le quitaban la vista de encima a una Ranvier que intentaba frenéticamente luchar contra lo que sucedía, al fin sus ruegos fueron escuchados, la niña que estuvo a punto de matarla, estaba muriendo. Moría ante sus ojos como un pez fuera del agua, le vio caer al piso luchando por hablar, aporreando una mano en contra de la pared, esa noche debía morir era cierto; pero no así. Aquella era la forma más humillante, declaraba que los amos del mundo habían ganado y que perdió dentro de su propio juego. Miro a los ojos a Lans, quien esbozaba una sonrisa triunfante, no podía creer lo que le ocurría; el destino sellado en sus genes se cumplía en ese mismo momento, en ese preciso momento. Aquello debía ser una señal infalible de que los amos del mundo estaban destinados a gobernar el mundo, la elite dominaría sobre todo ser humano porque así estaba destinado a ser.
-¿Sabes como murió Ballard y su madre?- pregunto la triunfante ama del mundo a Bra, aquello solo le miro en espera de una respuesta- ellos tienen un mal de ateroesclerosis, extrañamente casi siempre ataca a las arterias de su cerebro, es un caso muy especial, raro, fue investigado por toda su vida, la gran obsesión de Valery Ox, fue la herencia de Ballard para su hija ilegitima.
-¿Qué hace la ateroesclerosis en ella?
-Es grasa formándose dentro de una arteria en su cerebro, al final se forma una placa tan grande dentro de la arteria que la sangre no puede pasar, y el área que irriga esa artería se infarta, pero en la familia Ox, siempre es una de las arterias mayores del cerebro…Valery Ox murió por un ataque similar al que tiene ella en este momento, era un vegetal, no podía moverse si valerse por si misma, se suicido dejando de comer, supongo que su vida ya no tenia sentido. Su hijo, Magnus murió de una forma similar, con la diferencia de que o podía mover la mitad de su cuerpo, un segundo ataque lo dejo en coma y murió a los pocos días; me preguntó que pasara con Ranvier…
-Yo…no…moriré…así-dijo con dificultad la joven, sabiendo que la vida estaba a punto de escaparse de sus manos
-Tú ya estas muriendo, Ranvier y no hay nada que puedas hacer al respecto- sus ojos destellaban furia, estaba perdiendo…no, había perdido.
Dodge la miraba desde el rincón, sin poder creer que todo por lo que lucharon acabara en aquella forma. La estrepitosa risa de Lans la saco de sus pensamientos, aquella ama sobre todo amo del mundo miraba su triunfo mientras Ranvier moría a cada segundo, buscando oxigeno desesperadamente, su risa taladraba la mente de Dodge, quería que se detuviera de inmediato y como fuera, se acerco en ella buscando que terminara con su risa,
-Cállese- le insto-basta ya…¡ya basta!- Finalmente Lans dejo de emitir su aguda risa, sorprendida miraba a la ex representante de la ley, Bra también lo hacia, escuchó el ruido metálico de algo dar contra el suelo, Lans cerro lo ojos y dejo caer la barbilla sobre su pecho, en su sien salían borbotones de sangre oscura y espesa. El olor a pólvora minaba aquel lugar, se dio cuenta de lo que había hecho, se dejo caer de rodillas al lado del arma, mientras Bra miraba aquella escena aun incrédula de lo que estaba sucediendo, finalmente Ranvier ceso de emitir ruido alguno, dejo de moverse se quedo estática aun mirando al techo.
-¿Ha muerto?- pregunto Dodge en un susurro
-No, aun esta viva
-…A pesar de todo, los amos del mundo vencieron…
-Dodge…¿tú sabes como detener que derrumben los edificios?- al mujer permaneció con la mirada clavada en el arma, era la primera vez que asesinaba a alguien, sentía las manos manchadas en sangre, aun la risa de Lans se halaba en su mente como un molesto ruido de fondo, sus ojos se hundieron en lagrimas- Dodge- insistió Bra
-He matado a un ser humano
-Si, lo has hecho y no puedes revivirle…Dime ¿sabes como detener el plan de Ranvier?
-Saigon no puede ser detenido
-Ya basta de esa basura de Saigon, estamos hablando de la vida real, no de ideales, si derrumban esos edificios gente morirá, piensa en la gente que puede estar alrededor, sabes muy bien que esta ciudad nunca duerme y alguien puede salir herido o peor aun muerto por su juego de ser los nuevos fundadores de la civilización…es una tontería y lo sabes…dime si existe una clave para detener esto
-God only knows- Bra se quedo extrañada ante aquellas palabras, le miro fijamente, tal vez necesitaba algo mas de ayuda para que esta mujer reaccionara.
-¿Solo Dios sabe? Eso es todo lo que puedes decirme, te estoy hablando de lo que sucederá en cuestión de minutos y tú…
-God only knows es la clave para detener la operación Saigón…es la canción que su padre adoptivo solía cantarle antes de dormir- saco su celular y lo extendió hacia Bra- envíalo al único numero de la agenda, cuando les llegue se detendrá todo a excepción de la implosión del edificio que contiene a Amón…
-Ese edificio es lo de menos ahora…
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Narró esta parte de mi vida a un mundo que me conoció inesperadamente, un mundo que amaneció con las noticias de lo que yo había hecho; pero que no podía entenderlo del todo.
Una fría mañana de enero el mundo amaneció con la noticia de que hallaron varias camionetas en varios edificios de la ciudad del oeste donde se concentraba su centro de negocios, cada camioneta contenía cientos de explosivos y bombas que explotarían a eso de las 2:00 AM, pero por alguna razón no lo hicieron, la cuenta regresiva de las bombas se detuvo justamente hacia un minuto antes de ello, como si alguien les hubiera justo a tiempo de la catástrofe. Se hablo sobre un edificio militar que se derrumbo inesperadamente, posiblemente vinculado con las camionetas en los edificios.
Sin embargo esa no fue la noticia que más llamó la atención esa mañana.
En la madrugada de ese día un vigilante entró a uno de los edificios donde se encontró una de las camionetas. Guiado ahí por el ruido descubrió el cuerpo de sin vida quien fuera Dian Lans, la mano derecha del rey del mundo amarrada a una silla y con una bala en el medio de la frente, en el piso, se hallaba tendida una joven, aun se encontraba viva, aun que no se movía, apenas y podía respirar, tenía la mirada fija en el techo y la boca entreabierta como si hubiese sufrido una gran impresión, se identifico a la joven como Susan Ranvier, desaparecida desde hacia casi 10 meses.
Se le vinculo con el asesinato de la mujer, el atentado terrorista del edificio del sur y, por supuesto, como la asesina de Dian Lans, el mundo nunca pudo entender en que momento una joven tan talentosa como Ranvier pudo causar tales monstruosidades.
Fue también identificada como la líder de un movimiento radical en el que se pretendía destruir al mundo civilizado para construir uno primitivo en que todas las comodidades y las leyes se perderían, aquello fue reprobado por la humanidad entera y Ranvier paso a la historia como una villana sin escrúpulos quien obtuvo su merecido por castigo divino.
"El mundo que yo veo esta libre de los amos, esta libre de cadenas, esta listo para volver a empezar"
Estaba muerta en vida, recluida en un instituto neuropsiquiátrico en el cual se le hizo un sinfín de pruebas en las cuales se determino que ella permanecía en un coma profundo del cual nunca saldría, su cerebro estaba demasiado dañado a causa de un evento vascular cerebral, originado por una placa ateromatosa en una de sus arterias principales que evito el paso de oxigeno. 10 años después de aquello fue participe de una cirugía experimental donde removieron esa arteria poniendo una prótesis en su lugar. El único logro fue que salió de aquella cirugía con vida; pero permaneció en el mismo estado vegetativo. Aquel fue el castigo de la inolvidable e infame Susan Ranvier.
"mi legado será de destrucción, el humano no caerá victima de ellos…los amos del mundo…eso y me venganza, esa es mi razón"
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Estaba de pie de frente al mar con su hijo de 2 meses en brazos, el sol estaba a punto de ocultarse. Era la primera vez que Truman presenciara una puesta de sol en el océano, como si las aguas se tragaran al astro rey, dejando una noche cubierta por un manto estelar.
Samuel le señalaba al horizonte y el pequeño lo miraba fijamente aun si poner mucha atención a aquello. Le imprimió un beso en la cara mientras su hijo reía por aquello, llevo una mano al rostro de su padre al cual estuvo tan cerca de perder. Se sentó en la arena para mirar al sol perderse en la inmensidad del océano, mientras mojaba los pies de su bebé con las cálidas aguas del mar. Estuvo tan cerca de perderlo todo por obra de su hermana, tal parecía que las mujeres saiyajin de su familia estaban destinadas a querer utilizarlo y herirlo. Aun cuando supo del estado de su media hermana se negó a verle, se negó a saber mas de ella, lo que le hizo jamás pudo perdonárselo, perdería toda la felicidad en cuestión de segundos; pero afortunadamente pudo pelar por su vida y ganar.
-A fin de cuentas-le dijo a Truman- este es un mundo maravilloso y agradezco a Kami que me haya dejado vivir para mostrártelo…
-¿Qué le dices al niño?- le dijo Bra mientras se sentaba a su lado, acaricio el escaso cabello del pequeño, era ya demasiado evidente el gran parecido con su padre.
-…La verdad acerca del mundo…que es un mundo hermoso y que quiero enseñárselo conforme vaya creciendo.
-Eres un padre maravilloso- le dijo Bra, era casi increíble que en esos momentos estuviera al lado de aquel hombre a quien nunca considero para convertirse en el padre de su único hijo, un hombre al que muchas veces menosprecio, pero ya todo era diferente desde ese momento y para siempre
-…No es fácil de decir para mi, Samuel; pero te amo, como nunca antes había amado…aunque no fuera desde la primera vez que te vi…es curioso cuando tienes lo que quieres frente a ti y no puedes verlo…eres el hombre que siempre quise tener a mi lado…y siempre te estaré agradecida por Truman…nunca imagine tener un hijo tan hermoso como él
-Yo también te amo, Bra y fue des el primer instante en que te vi
Truman se quedo dormido en e regazo de su padre mientras el sol terminaba de ocultarse en la inmensidad del mar.
-Sera mejor regresar…-La brisa marina refrescaba aquella cálida noche de marzo, mientras aquella pequeña familia regresaba a su hogar.
Un mundo maravilloso esperaba por Truman L. Brief, un magnifico mundo nuevo. Tan maravilloso que al crecer quiso tenerlo todo…
AÑO 834
Ciudad del oeste
Oficinas de la Corporación Capsula
-Exijo verle- gritó la furiosa mujer a su secretaria- no aceptare un no por respuesta
-Lo siento señorita, el señor Brief se encuentra ahora en una junta y no puedo interrumpirle
-Lleva 2 días en una junta…no estoy dispuesta a aceptar esa excusa- sin importarle nada camino hasta las puertas de la oficina y las abrió estrepitosamente, detrás del escritorio estaba su hermano menor hablando con otro hombre un anciano de unos 60 años al parecer, le miro extrañado y solo pudo atinar a permanecer en silencio con una mirada reprobatoria hacia aquella escandalosa mujer
-Lo siento señor Brief, no pude detenerla
-Me permite un momento, es un asunto familiar
-Claro Truman- dijo aquel hombre- estaré afuera
-¿Qué es lo que quieres, Sharon?- pregunto el hombre una vez cerradas las puertas
-No has asistido al funeral de nuestro padre…te he llamado cientos de veces y ni siquiera devuelves mis llamadas…Si estuviera vivo le romperías el corazón, incluso tu madre esta decepcionada
-Ya basta Sharon, me romperás el corazón- esgrimo en tono irónico mientras se servía un trago de whisky- no tengo tiempo de asistir a un funeral, un mundo entero me espera, un mundo lleno de vivos, Sharon, los muertos ya no tienen cabida en este mundo.
-No es cualquier muerto, Truman, es tu padre…ese hombre te amo más que a cualquier cosa en el mundo…
-Era débil- afirmo rotundamente y con La mirada llena de furia- era débil y sumiso…ese era nuestro padre…
-Era un gran hombre
-Yo no lo creo así…
-Era tu padre, Truman Lautrec, el hombre que te dio la vida…
-Un humano común y corriente…no tengo tiempo de ir a su funeral, no tengo tiempo para los muertos, tengo trabajo que hacer, una empresa a la cual dirigir y si no te molesta, tengo que seguir hablando con mi socio, enviare un arreglo de flores en su memoria
-Solo flores a un hombre que hubiese dado la vida por ti…es inútil seguir hablando contigo…me parece increíble que seas mi hermano y ver en lo que te has convertido…esto no puedo perdonártelo, no volveremos a vernos Truman
-Eso espero, Sharon
Salió de ahí con lagrimas en los ojos, recordando al niño pequeño quien la seguía a todos lados preguntándole el porque de las cosas, el pequeño que adoraba a su padre y que tenia un don increíble para ser empático con las personas…¿Dónde se había ido ese pequeño Truman y cuando llego ese monstruo hambriento de poder a usurparlo? Era demasiado.
En efecto, Sharon Lautrec y Truman Brief, jamás volverían a verse.
-Un gran mundo te espera, Truman Brief, un mundo que has conducido al cumplimiento de nuestros planes. No se como lo has logrado, pero has sacado adelante nuestros planes truncados hace menos de 30 años cuando Ranvier destruyo a Amón…Si tu abuelo Vegeta supiera en lo que te convertirás…
-El de ahora sentiría pena por mi- se levanto de su sillón y contemplo el mundo que gobernaría-pero el que piso por primera vez esta tierra estaría orgulloso de mi- era tan fácil conquistar un mundo, no comprendía como su abuelo y su madre dejaron ir la oportunidad…pero él no.
"Hoy tenemos en el estudio al doctor Ruffalo, quien nos hablara sobre la forma en que usted puede diseñar a sus hijos libres de enfermedades, cáncer, obesidad, diabetes, hipertensión, todo ha quedado en el pasado…incluso puede pedir si desea que su hijo sea rubio, moreno, de ojos claros…por supuesto dependiendo de sus genes"
El enfermero apagó indignado el televisor, era increíble que el diseño de seres humanos fuera tan común en esos días y que nadie protestara al respecto, una verdadera atrocidad
-Tal como usted lo dijo en su tiempo- le dijo a una mujer que se hallaba en una silla de ruedas, en un pijama de rayas azules con una manta cubriéndole las piernas- el mundo seria tan distinto si usted hubiese ganado, maestra.
Desde aquella cirugía Ranvier había dejado el estado vegetativo, abrió los ojos un año después sorprendiendo a los médicos quienes de inmediato se avocaron a estudiar el caso. 2 años después pudo ser capaz de permanecer sentada aunque todo apuntaba a que ni siquiera prestaba atención a lo que había a su alrededor.
-Si usted llegara a regresar, todo un ejercito estará esperándola- se levanto para ir en busca de la cena de la mujer- aun tenemos la esperanza de que regrese, después de todo es la única sobreviviente del clúster de los 46, ya regreso, buscare algo para darle de comer.
"Y yo desperté en una magnifico mundo nuevo, lleno de maravillosas criaturas, perfectas porque así habían sido diseñadas, porque el mundo exigía perfección, magnifico, magnifico mundo nuevo"
Ella parpadeo mientras daba un suspiro, movió el dedo índice ante lo que cualquiera hubiera declaro como un absoluto milagro en un mundo que los había olvidado.
Ranvier despertaba a un mundo nuevo, a un mundo que soñó con destruir, un mundo perfecto.
FIN
