La libertad era para él como una galleta en la boca de un pobre. Era la euforia de haber ganado, con su paciencia y perseverancia, el derecho a salir y desatar el rencor que acumulaba a través de las generaciones. Cómo se comportarían ellos encerrados, aburridos, con la tortura psicológica del hospedador como única diversión, con la sangre como única tinta de su paso por el mundo.

Y cada vez que vuelvo
tus ecos están
y querría despertarme
y al fin con vos volver a jugar.

Y cuando a Él lo despiertan, a él lo mandan a su celda oscura en la mente retorcida que creó. Y una vez mas ver desde los ojos de otro, sentir desde la piel del otro, vivir a través de la vida de otro. Y una vez mas el sol se oculta y el contenedor se rehúsa a sucumbir al sueño. Se rehúsa a darle la libertad.

Cae el sol y aun sigo soñando
sale el sol y no te puedo encontrar
.

El rechazo de sus deseos lo hace retorcerse en la comprimida jaula. A veces recibe el regalo se la sangre como consolación. Pero es su culpa que él este allí, encerrado, cautivo, deprimido y violento. Irracionalmente lo culpaba, inexplicablemente Él era el culpable y mientras dormía, arrancaba pedazos de su sanidad, de su personalidad. Porque era su culpa. De alguna forma.

Y cada vez que vuelvo aquí
siento que vos
me arrojaste a la inercia
sin novedad, sin decepción.

Y a través de los años ha aprendido a ver el sol, subir y bajar, casi sin esperanzas ya.

Cae el sol...

Y cuando por fin sale, hay alguien, hay algo, que lo sume en las tinieblas y forja un sello nuevo y fuerte. Y el mundo vuelve al color de los ojos de quien mira. Y escucha los pensamientos, y ve las imágenes, y se mezclan los sentimientos. Y en algún momento olvida si era el demonio o el poseído.

Y cada vez que vuelvo
un mismo final
afuera el mundo sigue
soy uno mas buscando en el mar

Son ocho más. Son nueve pasando por lo mismo. Buscando la libertad. Buscando venganza. Un día se reunirán a contar sus peripecias, cuando no hayan mas sellos y vasijas, ni teteras ni humanos, cuando no hayan humanos que los encierren en lo limitado que es un cuerpo. Cuando pudieran gobernar sobre sus elementos sin la objeción de los otros.

Pero mientras tanto mira otro sol que sale y la tentación de la noche que se disipa.

Cae el sol...

Y aunque sueñe con la libertad, en algún lugar de su mente se encuentra la duda y el temor. La desesperación de ver que sus intentos de deshacerse de sus ataduras no son más fracasos en un una larga lista.

Un extraño destino, una oscura verdad
tan solo tropiezos, amar o callar
anduve caminando por calles al azar
por calles vacías

Buenos Aires, Argentina, humedad

'Hasta entonces' piensa, y se retuerce de risa mientras la voluntad del más reciente contenedor se rompe y le ofrece la sangre que merece, la que lo mantiene vivo… o por lo menos entretenido.


Confieso que lo había pensado más lindo. Salió más fiero de lo que hubiera esperado pero bueno, acá está.

Se me ocurrió que cada vez que Shukaku veía el atardecer estaría deseando que Gaara se durmiera para salir a hacer de las suyas.

Me olvide del disclaimer en todos los otros, así que lo hago en éste y que valga para los que vengan después: Ningina de las canciones de Soda Stereo me pertenecen, igual que los personajes de Naruto.

Por favor 'rewiewen' Nos vemos la próxima!!