Luna Roja
'¡Ahora!' pensó mientras saltaba por la ventana abierta. El ruido de su cuerpo al caer se amortiguó con la suavidad del suelo arenoso. Suspiró 'Fase uno, completa' Se arrastró decididamente, pero con miedo, por las frías dunas. El suave viento le mordía las manos y no sentía los dedos de los pies. Ahhh, pero ya casi llegaba. Faltaba poco, lo sentía. Nada se interpondría entre él y su anhelo. Menos que menos un frescor de -2º C.
Al llegar a la cima del médano, la vio. Parada, alta y hermosa como solo ella podía ser. Con los brazos cruzados sobre el pecho en una posición tan recriminatoria y autoritaria como humanamente posible. Las cuatro colitas se movían en el viento casi hipnóticamente.
Mirando hacia los lados, y no viendo moros en la costa, se lanzó a su encuentro.
Él
salio y dejo la cama vacía
Se entregó al suave aire
del desierto
Y entonces la vio
La luna roja
Sobre el mar
negro
Luna roja
No desperdiciaron un momento en entrelazar brazos, labios y lenguas. La luna se levantaba enorme y naranja en el horizonte mientras el beso seguía y profundizaba. Pero pronto cesaron todos sus movimientos... Cuando el joven entreabrió los ojos, la luna que antes había sido el lucero romántico de las poesías era ahora un astro rojo. El color, notaría mas tarde, no se debía a la luz ni a los gases atmosféricos-- En el color sanguinolento del orbe se contorneaba una figura. La figura que acechaba en sus pesadillas, la arena que lo hacía temblar de miedo. En lo más alto del médano se encontraba, rábido… el hermano menor.
Primero
león
Luego cordero
Ruega a Dios
Poder volver del
desierto
Desde que vio
La luna roja
Sobre el mar negro
Luna
roja
Si su pelo hubiera podido ponerse aún más de punta, de hubiera roto la banda que sostenía el peinado de ananá (piña).
Antes de poder registrar lo que pasaba, una garra de arena se abalanzó sobre él. Lo primero que pensó fue 'De esta no me salvo' pero decidió que un poco de pelea antes de morir no le haría daño a su dignidad...y corrió despavorido.
Podía sentir la respiración del hermano pelirrojo en su nuca, podía sentir el odio y los celos, podía escuchar los pensamientos de muerte que prometía la arena.
Cuídame
Yo
te cuidare
Yo también pagué placeres ciegos
Y no
quiero ver
La luna roja
Sobre el mar negro
Luna roja
"¡¿Qué estas haciendo acá?!" tronó esa voz que tanto adoraba. "¡Yo sé que te enseñé lo que es la privacidad¿Acaso no puedo tener una vida yo también?" El aura maléfica y endemoniada al parecer corría en la familia. Pero lo había salvado más de una vez.
El ataque paró y la sustancia granulosa volvió a su contenedor. El gruñido bajo y amenazante, persistió.
"¿Qué clase de kage está tan lejos de su ciudad solo para espiar a su hermana? Que desilusión para el pueblo…" dijo la rubia del desierto. Esto último convenció al Kazekage psicópata de dejar el lugar.
Es
peligrosa
Es peligrosa
Es peligrosa
Es peligrosa
El cabello rojizo desapareció de vista. Y Shikamaru suspiró aliviado. De repente una mano de arena lo agarró del cuello de la remera de red. Un ojo flotaba en el aire. Y lo miraba con inigualable instinto asesino. 'Te estoy vigilando… siempre…' decía la mirada
Te
hace mortal
Te hace mortal
El desierto no es lugar para que un amor como el de ellos florezca. La chica se acerco a su asustado compañero y lo besó en la mejilla. Sonrió.
Esa sonrisa borraba todas las dudas y las transformaba en esperanzas. Aunque seguía pensando que las cosas eran más fáciles en los bosques de Konoha.
UNO, por lo menos UNO tenía que ser mas bien gracioso! Ya bastante con el último q terminó siendo medio depre (si lo miras con un solo ojo).
ShikaTem (por si no lo notaron….) jejejeje q diabólica q soy, pobre Shikamaru.
Gracias---totales!!
