Efemérides
(Soplidos de momentos en Hogwarts)
Si Draco se enterara de que él se lleva bien con un Potter, por menos Potter que sea, seguramente amenazaría con quitarle la herencia, quemar la biblioteca y hasta mandarlo a Durmstrang pero entonces se calmaría porque Astoria le pediría que se calmara y le mostraría también la idiotez que está haciendo y entones volvería a pedirle la sal en la mesa y preguntarle por Quidditch aunque a Scorpius no le interese.
Pero es que simplemente así se dieron las cosas, compartían bancos en Pociones porque a Slunghorn le encanta mezclarlos entre casas y las conversaciones trascendieron de '¿me toca a mí cortar el acónito?' y 'la puta madre, qué poción de mierda'.
Y cuando se encontraban en los pasillos se reconocían con un asentimiento en la cabeza y hasta un saludo. En la biblioteca llegaron a pasarse los resúmenes y recomendarse los libros para esas redacciones eternas de Historia de la Magia, hasta llegar al punto de inflexión de molestarse con los cotilleos reveladores.
(-¿Así que estás tirándote a una Hufflepuff, Potter?
Sonrisas. Albus mira fijamente a Slunghorn para cerciorarse de que no los está escuchando.
-Vamos, Malfoy. Sabes que son más divertidas que las de Gryffindor.)
Y no es que sean amigos de esos que se dicen te quiero o se abrazan cuando el otro tiene los ojos cristalizados. Ni siquiera son de los que hablan de los problemas con sus padres o de los proyectos personales que piensan hacer luego de salir de esas paredes de piedra. Ni siquiera son de los que saben el color favorito del otro o qué clase de música prefieren escuchar.
Hasta que un día, cuando se cruza con Albus en el Gran Comedor y la ve (aunque no es que no la haya visto antes, pero verla. En verdad verla) siente algo extraño en el pecho. Como si se hubiese, por un instante, congelado para prestarle atención a cómo se le forma un hoyuelo, apenas perceptible, en la mejilla izquierda ahora mismo que se está riendo.
Pero Albus sí. Porque cuando la presenta
(-Malfoy, esta es mi prima Rose- a la que se le corta la carcajada y lo mira directamente a los ojos, le dice hola y entonces ambos siguen de largo.)
tiene un esbozo en los labios y la mirada cómplice, la que hace cuando le descubre al soltar determinado comentario o quedarse excesivamente pensativo mezclando la luparia aparece en los ojos verdes y hace que se enoje, enojarse y ganas de darle un puñetazo porqué de qué mierda te ríes, Potter, aunque en realidad lo sepa muy bien. Y eso que no se conocen el color favorito o que clase de música prefieren.
Y Albus nunca le responde, no. Se queda callado.
He llegado a la decisión de alargar los drabbles más allá de la tabla porque me gustó mucho escribir sobre Scorpius ^^. Van a ver en los drabbles anteriores que cambié el subtítulo de "Soplido de momentos cotidianos" a "momentos en Hogwarts". Por ahora me voy a enfocar en esa época, pero quiero irme a su infancia así que después, seguramente, veamos algo de Little Scorp :D.
Como ven el SM/RW es inevitable a esta altura.
Muchísimas gracias por leer.
Si llegás hasta la barrita de letras verdes, te quiero mucho.
