Hace milenios que no actualizaba, una disculpa, sé que ni siquiera mi graduación es una buena excusa por el retraso, pero como defensa puedo decirles que en éste capítulo me esforcé mucho más que en los anteriores, aunque no sé si es muy largo o no. En fin, lean, comenten, sugieran, y regañen lo que quieran, que lo tengo bien merecido haha.
"¿Corbata?"
"Listo"
"¿Rosas?"
"Listo"
"¿Auricular?"
"Listo."
"¿Katana?"
"Hn."
Todos se quedaron contemplando a su obra maestra, al demonio rebelde convertido en príncipe azul. Kurama se veía preocupado, Yusuke divertido, y Kuwabara todavía seguía sin entender porqué él no podía invitar a Mary Sue a una cita.
"Sigo sin entender todo esto" confesó Kuwabara evidentemente frustrado "¿Porqué el enano, y no YO, terminó con el privilegio de tener una cita con Mary Sue?"
"Porque Hiei se ve mejor con corbata que tú, idiota" contestó Yusuke extremadamente divertido, al parecer él era quien más disfrutaba de toda la situación.
Kuwabara se enfureció. "Urameshi!, una palabra más y…" sin embargo se vio interrumpido por el flash de una cámara a su lado.
"Yusuke tiene razón, Kuwabara" comentó Naoko mientras capturaba a Hiei en otra foto "El chico extranjero se ve mejor con saco y corbata que tú" concluyó, y volvió a tomar una foto más.
Todos la miraron extrañados; no solo acababa de herir los sentimientos de Kuwabara, sino que seguía tomandole fotos a Hiei como una fanática.
"N-Na-Naoko" tartamudeó Kuwabara evidentemente herido y conteniendo las lágrimas "¿Ahora estás del lado de Hiei y Yusuke?¿Qué fue de nuestra amistad? ¿Es que ya no somos amigos?"
Naoko volteó a ver a Kuwabara y, en vez de responder a sus preguntas melodramáticas, le tomó una foto.
"Necesitaba tu expresión de desconsuelo Kuwabara, gracias" respondió Naoko, y dejando a su sorprendido amigo de lado, jaló la fotografía de la Polaroid y se la entregó a Hiei.
Hiei miró la foto con desdén y se dirigió a Naoko "hn, ¿para que quiero yo la fotografía de este idiota?"
"Por si María Susana quiere pruebas" respondió Naoko, y sin más, siguió tomándole fotografías.
"¿Por qué tomas tantas fotos de Hiei, naoko? preguntó Kuwabara "¿Y mi foto es prueba de qué?"
"Seguramente es prueba de que llorando eres aún más feo" comentó Yusuke riendo por lo bajo.
"¡Urameshi! ¡Te la estás buscando!" resopló Kuwabara mientras se frotaba los nudillos.
Naoko volteó a verlo "Kuwabara, tu foto es simplemente para demostrarle a María Susana que tú y Hiei acaban de romper su lazo amoroso."
"¿¿¿QUE???!!!" fue lo único que logró salir de la boca de todos… y Naoko simplemente tomó otra foto de sus caras incrédulas.
"Recuerden que María Susana creía que el chico extranjero y Kuwabara eran novios" comentó, ignorando la cara de incredulidad de todos y continuó "además, no creo que María Susana sea lo bastante inteligente como para preguntarse por qué Hiei carga con esta foto en su… cita"
Kurama sonrió "al parecer lo tienes todo calculado, Naoko, pero dime" continuo, mientras hojeaba las fotos que Naoko había tomado anteriormente y dejado en la mesa "¿porqué hay tantas fotos de Hiei?"
Naoko lo miró inexpresivamente " las fotos del chico extranjero se venden bien en la red escolar, saben que es amigo tuyo" comentó, ignorando el tic que surgía en cara de todos y continuó "el hecho de que el chico extranjero se mueva rápido no significa que tu club de fans no sea capaz de verlo"
"Sin ofender Kurama" empezó Yusuke en un susurro "¿pero no crees que tu club de fans sea más bien un club de monstruos con poderes sobrenaturales?"
"Creeme que también he pensado en esa posibilidad" contestó Kurama sombríamente "sin embargo… no, no creo que sean, los monstruos de nuestro mundo no usan tanto maquillaje…"
Después de hacer prometer a Hiei que no usaría su ojo maldito con María Susana, todos se dirigieron al restaurante Aisuki; Hiei pretendiendo que iba a tener una cita , y los demás pretendiendo que no seguían a Hiei.
Después de una larga caminata en silencio, por fin Yusuke se atrevió a hablar.
"Naoko" comenzó Yusuke un tanto inseguro y cuidando que Hiei no lo escuchara "puedo saber… ehh, bueno… tu sabes"
"¿Como convencí a Hiei a hacer todo esto?" completó Naoko.
"ehh… sí" contestó un tanto aliviado "digo, Hiei nunca dejaría que nadie lo arreglara en una cita… y mucho menos pretendiendo haber salido de una relación con…. con tu-sabes-quién" terminó, mientras cuidaba que Hiei no hubiera escuchado nada.
"Todos tienen un precio, amigo de Kuwabara" contestó Naoko despreocupadamente.
"Uhh… me llamo Yusuke Urameshi" corrigió un tanto ofendido.
"Lo sé, amigo de Kuwabara, pero si deseas te llamaré por tu nombre" contestó con un dejo de aburrimiento.
"Gracias, ahora explica eso de 'todos tienen un precio' si no te importa" y con eso repentinamente todos centraron su atención en Naoko, incluso Hiei que pretendía no escuchar la conversación.
Naoko miró pensativamente al cielo "todos hacen algo a cambio de algo, ya sea dinero, un reconocimiento, satisfacción personal… siempre hay algo que nos mueve a hacer las cosas" comentó Naoko, y después señaló a Kurama "por ejemplo, Minamino hará lo que sea por su madre, y es sólo porque le gusta la sensación de hacerla feliz, ¿no es así?"
"Podría decirse eso" contestó Kurama con una ligera sonrisa "supongo que a eso te refieres con satisfacción personal, Naoko"
"Exacto" corroboró Naoko "aunque, de la misma manera, Minamino haría lo que fuera por un nuevo fijador para el cabello"
"Y eso también es satisfacción personal, ¿cierto?" comentó Yusuke tratando de no reírse.
"Bueno, entonces, ¿cual es el precio de Hiei?" preguntó Kurama bruscamente en un intento de desviar la conversación.
"Su verdadero precio, no lo sé" contestó Naoko mientras examinaba la espalda de Hiei, como si ahí se encontrara la respuesta "sin embargo, no se queja cuando le das galletas de chocolate."
"¿Galletas de chocolate?" preguntó Yusuke "¿Estás bromeando?¿Qué tienen de especial?"
"No tengo idea" contestó Naoko "sin embargo, parece que le gustan mucho las que tienen forma de monstruo" comentó, y en un susurro agregó "en su país han de ser personas muy sanguinarias, la otra vez oí como amenazaba a una de esas galletas a muerte antes de comérsela."
Kurama rió por lo bajo, ahora sabía el origen de los restos de chocolate en su cama y de las frases violentas que creía que provenían del televisor a las tres de la madrugada "bueno, supongo que si nadie termina herido todo está bien."
"Las galletas no dirían lo mismo" contestó Kuwabara intentando no reírse "seguramente tuvieron una muerte lenta y dolorosa."
Yusuke se rió "me pregunto si aceptará arreglar mi habitación a cambio de unas cuantas galletas de chocolate."
"No creas que es tan fácil" objetó Naoko sonriendo ligeramente "tuve que tratar con cincuenta recetas distintas y diez tipos de chocolates para dar con una combinación que le gustara."
"¿Y como diste con la forma de la galleta, Naoko?" preguntó Yusuke después de pensar un rato.
"Eso fue un accidente" contestó Naoko "no soy buena haciendo círculos".
Por fin llegaron al restaurante Aisuki, y después de verificar que no había nadie que los viera, se dirigieron a la entrada.
"Suerte Hiei" se despidió Kurama un tanto preocupado por llevar a su amigo con una chica loca "Si algo sucede, escapa a los sanitarios."
"Nosotros estaremos en una mesa alejada por si acaso" añadió Naoko, señalándose a ella misma y a Kurama.
"Y yo fingiré ser tu mesero" agregó Yusuke extremadamente divertido.
"Hn, está bien" respondió Hiei ligeramente reconfortado, seguía sin agradarle mucho la idea de soportar a una humana tonta a la hora de la cena "¿Y qué va a ser el idiota de Kuwabara?"
"Yo seré tu chef, enano desagradecido" respondió Kuwabara muy ofendido "si no fuera porque tu cita es la hermosa Mary Sue, con gusto quemaría tu cena" agregó con satisfacción… 'Y si Kurama no me hubiera dicho que tan peligroso eres sin haber cenado…prefiero no pensarlo' pensó Kuwabara tratando de esconder su miedo.
"Bueno, entonces nos vemos adentro Hiei, suerte" se despidió Kurama, y una vez que Hiei hubo entrado por la puerta principal, se dirigió con los demás a la puerta de la cocina.
En la cocina el personal los recibió calurosamente y les proporcionó a todos la vestimenta apropiada para llevar su papel a cabo, y en lo que Yusuke acomodaba su bigote falso con el reflejo de una sartén, un mesero entró.
"Señorita Hiragisawa, su prima y su acompañante se encuentran ya sentados y acomodados" informó el mesero con una ligera inclinación y añadió "lo demás se encuentra tal como usted lo ordenó."
"Gracias, saldremos en un momento" contestó Naoko, y se dirigió a los demás "antes de que empiece nuestro plan, ¿alguien tiene alguna duda?"
"Uuuh… yo tengo una" respondió Kuwabara alzando la mano.
"No tendrías preguntas si no te hubieras quedado dormido en la reunión que tuvimos, idiota" comentó Yusuke irritado.
"¡Urameshi! Los hombres en crecimiento necesitamos dormir, eso lo sabe todo mundo" contestó Kuwabara ofendido.
"Por eso pregunté si alguien tenía preguntas" comentó Naoko un tanto aburrida "igual Kuwabara, dispara."
"Eehh… sí, ¿cómo es que el dueño del restaurante nos dejó usar éste lugar para nuestro plan?" preguntó Kuwabara.
Yusuke habló por Naoko "No puedo creer que te hayas quedado dormido durante toda la reunión, idiota" contestó exasperadamente "El restaurante es de su abuelo, lo mencionó como cinco veces en la reunión."
"Ya veo, eso explica todo" contestó Kuwabara aliviado "creí que habías sobornado a todo el restaurante, Naoko."
"No es necesario" contestó Naoko "aquí también odian a María Susana, en especial el chef."
"Cierto, y haremos todo lo que esté en nuestro alcance para que la señorita Naoko nos libre de la señorita María" comentó el Chef "no creo soportar más las insolencias de esa jovencita ni sus modos de estresar al personal innecesariamente" agregó tajantemente.
"Además, mi abuelo coincide en que no es bueno que María Susana se obsesione con un chico" comentó Naoko "sabe que él termina siendo el que paga por los estragos que su nieta hace."
"Una vez que conquiste el corazón de Mary Sue, tu abuelo no tendrá que preocuparse más por esas cosas" comentó Kuwabara heroicamente.
"¿Alguna otra pregunta?" preguntó Naoko.
"Yo tengo una" dijo Kurama sonriendo "¿no teníamos que ir a una cita?
Y por fin he terminado el octavo capítulo, Dios soy lenta. Y no, Kurama no es bueno siendo un casanova. En fin, ahora que no tengo ni bloqueo de escritor ni flojera, es muy probable que el noveno capítulo salga pronto, muy pronto. En fin, cualquier idea que tengan para esta cita tan extraña es bienvenida, al igual que otras sugerencias, comentarios y quejas. ¡Nos vemos!
