Escándalo en la calle Heiss

Protagonizado por Edward Elric, Winry Rockbell, Alphonse Elric, Roy Mustang. Con la aparición especial de la KGB Soviética.

Le recordamos que esta historia usa personajes del Manga/Anime Fullmetal Alchemist, que pertenece a su respectiva autora y a sus colicenciados. Esta historia tiene como fines no lucrativos entretener al lector.

CAPITULO SEIS: Medio y Origen

Detente, y pon las manos en la cabeza — decía un miembro de la agencia policiaca, al mismo tempo en que le apuntaba a la cabeza a el mayor de los Elric, y en efecto, habían por lo menos diez oficiales en la recámara, la teniente ya estaba amordazada y esposada, pero el alquimista tenía un arma en la mano, mientras intentaba ver un punto ciego en la formación de aquellos que le iban a capturar, después de dar un paso más, todo se volvió oscuro.

Edward despertó asustado, pero aliviado de que todo aquello fuere un sueño, cuando vio a su derecha que la teniente no estaba, se levantó para vestirse, cuando oyó su voz proveniente de la cocina — Edward, espero que ya te hayas preparado para salir, oí pasos y gritos allá afuera, así que eso supone que ya están tras de ti y muy cerca — mencionó la rubia.

Edward asintió con la cabeza, y tomó su equipaje para salir por el sótano, y así abrir la puerta del ducto para ir a la estación de trenes, la ex-militar le siguió, era un largo camino a la salida de éste así que Edward empezó a hablar, para romper el silencio.

Vamos a ser vendedores de reliquias antiguas, de momento, para pasar desapercibidos en el tren, o ¿sugieres algo diferente? — dijo él, caminando con una sonrisa de lado a lado, y acomodándose el pelo con una mano, se veía totalmente diferente con el pelo negro y esos lentes oscuros, había sido cuidadoso y traía un guante color carne para no levantar sospechas de su auto mail, pues era muy reconocible de ver ese miembro mecánico, ella también había cambiado de apariencia, pues a pesar de que se aceptó su renuncia a la fuerza armada, esperaba que fuera vigilada durante los primeros 5 días, así que ambos parecían irreconocibles.

Podríamos mejor hacer esto, llegando a Aquroya, tu te vuelves médico y yo tu asistente, por muy extraño que se vea, además tu conoces mucho de la medicina, ¿o me equivoco? — mencionó ella, con una ligerísima sonrisa, y un brillo en los ojos que nadie jamás vio antes.

Tienes razón cariño, debemos aparentar ser normales, después de todo, los militares no querrán meterse en esa ciudad, tienen como líder a ése tonto detective que me detuvo hace años por usar la alquimia, en el intento de atrapar a esa Psiren, además... siempre hay gente allá, ¡y con unas mentes como las nuestras esto será pan comido! — expresó triunfalmente el oji dorado, mientras divisaba la luz de la salida.

Más valdría que no gritaras, querido, por que no sabemos si esto se escuche en la superficie, y por lo visto, estamos por llegar a la estación - inquirió Riza

ambos siguieron susurrando para evitar que en la superficie alguien cerca de uno de las ventilas del ducto pudiese escuchar ruidos y avisar a la policía, mientras tanto, Alphonse Elric, el nombrado "alquimista del alma", miraba a las estrellas desde el balcón de la casa, mientras los oficiales militares buscaban por todo Central a su hermano — como puedes ser tan hiriente Edward, primero me dejas aquí solo, luego te entrometes en un caso que la policía resolvería, y encima acosaste a mi prometida, ¡no tienes perdón para semejante ráfaga de traiciones! debiste venir por mi, abrir la puerta allá, o dejar un mensaje antes de irte, pero dejarme sólo empeoró las cosas... y porque después de tanto tiempo ya había superado tu partida, deseé no verte puesto que volverías a dejarme vulnerable, y sabría que te irías luego... siempre intentándome dejar a un lado, ¿exiges justicia? ¡Pues la tendrás!

volviendo con Edward, que ya había salido del ducto en compañía de la teniente, había presentido que la policía le esperase, y cuando vio que no había nadie, hizo un círculo de transmutación, el mismo para cruzar la puerta, solo que esta vez se abrió al instante, y al ver la reacción puso un objeto dentro del circulo, haciendo que desde lo lejos, Alphonse y algunos militares que estaban a lo lejos vieran abrirse y cerrarse la puerta, y en cuanto Alphonse vio ese destello, sólo pudo mostrar una sonrisa — es lo mejor para los dos, adiós Ed.

sin embargo, para cuando la puerta se cerro, él ya estaba dentro del tren con rumbo a Aquroya, acompañado de ella, rumbo a su nueva vida después de una falsa muerte, donde serían felices estando juntos, al menos por el tiempo que les pudiese quedar.

EPÍLOGO

Dos años después, en una hermosa casa blanca, una rubia cargaba a un bebé dormido, mientras un doctor sonreía orgulloso de su primogénito, mientras ella se mecía en su silla con el bebé en su regazo, Edward miraba el panorama de la hermosa ciudad de Aquroya — vaya, jamás pensé que volvería a tener a un niño en brazos, me recuerda a Gracia, la esposa del difunto Maes Hughes, pero ahora, ¿cual va a ser su nombre? no lo hemos decidido querida — dijo amoroso el alquimista de acero.

Bien, ya que es niño, y es totalmente hermoso igual que su padre, se llamara Roy - decidió ella, mientras acariciaba la cabeza de su hijo, Edward sonrió divertido - bien, será Roy Edward, ¡mira! tiene tus ojos y se parece a mi, ahora sé como se sentía Hughes con Elysia - rió.

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AGRADECIMIENTOS

Quiero agradecer a Erk92 por siempre dejar review cada capitulo, muy agradecido y espero que te haya gustado mi fan fiction. A todos los demás, ¡muchas gracias por leerme!