Los personajes no me pertenecen, son de la magnífica Stephenie Meyer, a mí solo me pertenece la historia.

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Capítulo 3: No puedo seguir mintiendo

Edward aparcó y me abrió la puerta para que saliera. Demasiado caballero, estaba claro que no pertenecía a esta época. A pesar de que compartíamos pocas clases, pasamos casi todo el día juntos, pues él me esperaba en la puerta cada vez que el timbre sonaba. Incluso nos sentamos solos en el comedor, ante la fulminante mirada de su familia.

-No parece que a tus hermanos les guste mucho que estés aquí conmigo.-le comenté.

-Ya, pero es que yo quiero estar aquí.-repuso y me lanzó una sonrisa torcida capaz de derretir el hielo.-Aunque debería alejarme de ti.-mi corazón dejó de latir y sentí ganas de llorar.-pero no me siento capaz.-volví a respirar.

-Sé que tampoco debo estar aquí, pero ya no puedo controlarlo.-le dije.

-Bella, yo...Dije que Newton no te merecía y yo aún menos, pero no puedo evitar sentir lo que siento por ti.-tuve que acordarme de respirar.-Te quiero Bella, me he enamorado de ti.

No podía decir nada, yo también le quería ¡Claro que le quería! Pero sentía que traicionaba a Will. Le miré, estaba esperando-VAMOS BELLA DI ALGO!!!!

-Edward...yo...

RINGGGG!!!!Maldito timbre. Nota: el día que termine el instituto destrozar ese timbre.
Él se levantó y vi como se alejaba triste del comedor y yo seguía allí sentada como una idiota, de verdad me merecía que alguien me pegase. El resto de las horas se hicieron más largas, Edward se había ido, su Volvo ya no estaba en el aparcamiento.

Cuando salí recordé que no había llevado la camioneta, él me había traído. Lo último que importaba después de que Edward se fuera es que no tenía forma de volver a casa, era casi mejor, con suerte me atropellaría un camión por el camino, me lo merecía.

Pero para mi asombro el Volvo volvía a estar en el aparcamiento, y él me esperaba apoyado en la puerta, me acerqué a él dudando.

-No iba a dejarte volver sola a casa.-me explicó fríamente.

Íbamos en silencio, aunque yo en mi cabeza iba insultándome de todas las formas que se me ocurrían, hasta que me harté.

-Edward

-No hace falta que digas nada.-me interrumió.-Lo he entendido.

-No, no lo has entendido. Y quiero explicártelo.

-No es necesario, en realidad no quiero oírlo.

-Edward por favor.

-Bella, ¿por qué quieres seguir con esto?

-PORQUE TE QUIERO.-exploté.

Él paró el coche, justo estábamos en mi casa. Se giró para mirarme incrédulo pero a la vez contento.
-¿En serio?-preguntó y yo asentí. Sin darme cuenta él ya había salido del coche y estaba abriéndome la puerta. Me cogió de la mano y nos tendimos en el jardín de Charlie.

-Edward, yo volví de Phoenix para alejarme de una persona. Pero eso no quiere decir que no le quisiera, y me siento culpable.-le expliqué.

-¿Por qué?-él parecía dolido.

-Porque pasé con él más de dos años, y llevamos separados solo un mes y ya quiero a otra persona más que a él. Yo siempre le quise pero hasta ahora nunca me había enamorado. Me duele estar lejos de él, pero ha sido mucho peor cuando te he visto irte en el comedor, sentía que me iba a morir. No puedo vivir sin ti Edward.-él no había dejado de mirarme en todo el rato.

-Te quiero Bella.

-Te quiero Edward.

Tomó mi rostro entre sus manos y presionó mis labios muy dulcemente, yo no quería separarme de Edward así que afiancé mis manos en su cuello, y allí pasamos la tarde besándonos. No era la primera vez que me besaban, pero nunca había tenido esa necesidad de estar junto a alguien, no podía dejarle, era como una droga, y me gustaba mucho esta adicción.

Poco a poco, y con mucho pesar por mi parte nos fuimos separando, pero no demasiado, mi nariz aún rozaba la suya, y él acariciaba mi rostro, como si fuera la tela más suave y delicada del mundo.
Pero de pronto se alejó, yo le seguí.

-Bella esto no es justo contigo. Yo no te estoy contando la verdad, debería ser sincero, pero no puedo decírtelo. Soy peligroso, y de verdad que no quiero hacerte daño, pero no sé cuánto podré controlarme. No te convengo Bella.

-No me importa que seas un vampiro Edward Cullen.-y me lancé a besarle, él tenía muchas preguntas que hacerme pero su necesidad por besarme era tan grande como la mía.

-¿Lo sabías? ¿Cómo lo sabes?-me preguntó.

-Porque no eres el primer vampiro con el que me cruzo.-le confesé.

Bueno, como ya os he dicho esta historia es muy corta y Bella ya va a empezar a hablar, no os perdáis cuál es el oscuro pasado de Bella en el próximo capítulo. ^^