Los personajes no me pertenecen, son de la magnífica Stephenie Meyer, a mí solo me pertenece la historia. Disfrutadlo.

Capítulo 5: ¿Quién llamaría peligrosos a los Cullen?

Aquella mañana tuve el despertar más dulce del mundo, aquellas que piensen que lo mejor es que les lleven el desayuno a la cama es porque nunca han tenido un vampiro acariciando su espalda y rozando su cuello con los labios.

-Bella, hueles tan bien.-me susurró.

-Pues anda que tú.-bromeé.-Edward, tengo instintos vampíricos, ahora mismo tengo ganas de morderte.

-No te cortes.-dijo mientras me besaba y yo le mordí el labio inferior.-Tu padre se ha ido de pesca hace unas dos horas, me alegro de que haya decidido no entrar, porque no hubiese soportado separarme de ti.-yo sonreí.

Me llevó en brazos hasta la cocina para que desayunara, mientras él me observaba tiernamente.

¿Qué te pones para conocer a la familia de tu novio vampiro?¿Salsa de tomate, para parecer más apetitosa? Me decidí por un conjunto azul que me regaló mi madre antes de venir a Forks, sabía que a Edward le gustaba ese color. Bajé las escaleras después de controlar mis nervios, Edward estaba apoyado en el quicio de la puerta con una sonrisa traviesa.

-Estás poniendo mi autocontrol en serios problemas, Bella.

-¿Sientes ganas de morderme?-le pregunté pícaramente.

-No me refería eso.-me lanzó una mirada lasciva.-Vámonos antes de que pierda el control.-me pidió sonriendo.-Aunque sé que es imposible sorprenderte, porque sabes todo sobre vampiros, te demostraré que soy de los más rápidos. Súbete a mi espalda, y estaremos en mi casa en un abrir y cerrar de ojos.-me propuso.

-Yo soy muy rápida abriendo y cerrando los ojos, para no perderte de vista ni una milésima de segundo.-le reté. El se rió y me echó sobre su espalda.

Corrimos a través del bosque hasta pararnos delante de una enorme casa blanca, luminosa, elegante, lo que se diría el hogar de una princesita y no de un aquelarre de vampiros, los Cullen eran diferentes en todos los sentidos.

En la puerta nos esperaba una encantadora pareja, supuse que serían los padres de Edward: Carlisle, rubio, pálido como todos ellos, con una sonrisa cegadora, y Esme, tenía el aspecto de una madre, una mirada cariñosa, una sonrisa tierna, parecía feliz de vernos allí. Nadie en su sano juicio podría describir a esa pareja como peligrosos o asesinos.

-Bella, estos son mis padres Carlisle y Esme Cullen.

-Encantado de conocerte Bella.-saludó cortésmente Carlisle.

-Oh, Bella, me alegra tanto poder conocerte al fin.-estalló de alegría Esme y me abrazó.-Perdona mi entusiasmo.-se disculpó.-Pero estoy tan feliz de veros juntos.

-Yo también estoy muy contenta de conoceros.-contesté sonrojada.-Edward habla maravillas de vosotros.

-¿Cómo sabían que veníamos?-le susurré a Edward, pero no llegó a responder, pues la respuesta apareció por la puerta.

-Hola Bella.-saludó entusiasta Alice, a la que la seguía Jasper con su rostro carente de expresión.

-Hola Alice, Jasper.-el aludido hizo un gesto con la cabeza, pero no dijo ni una palabra.

-Yo les dije que vendrías-me contestó Alice.-Me hacía mucha ilusión conocerte, y es un alivio no tener que ocultar nuestro secreto.-me sonrió.

-Sí, es genial no tener que contenerse. Podemos ser todo lo brutos que queramos.-contestó una voz desde la puerta, era el enorme Emmett, no parecía nada incómodo ante la presencia de una humana en su casa.

-Emmett, tú siempre eres un bruto.-le reprochó Rosalie, tan hermosa como siempre, con su pelo cayéndole en cascada sobre una blusa preciosa pero que solo a ella le quedaría así de bien.

-Debería ofenderme, pero no lo haré porque sé que lo dices desde el cariño.-le respondió Emmett y todos nos echamos a reír, hasta que vimos la expresión en el rostro de Rosalie.

-Bella, no voy a mostrarme cordial contigo, solo porque seas la novia de Edward, no me agrada tu presencia, ni el hecho de que sepas lo que somos. No te amargaré tu visita, volveré cuando te hayas

ido.-y echó a correr hacia el bosque.

-Espera Rose.-le gritó Emmett.-Perdónala Bella, se siente amenazada, pero se le pasará.-la disculpó y echó a correr tras ella.

Pasé la mañana con el resto de los Cullen y todos decidimos olvidar el incidente con la frívola rubia. La familia de Edward era encantadora, incluso Jasper, tan reservado, en algunas ocasiones mostraba una sonrisa. Alice y yo congeniamos al instante, era adorable. Esme me recordaba tanto a mi madre, a la que echaba mucho de menos, y Carlisle era un cabeza de familia tan noble. No se parecían en nada al resto de vampiros que había conocido, cuya única intención era aniquilar. Ellos eran felices pareciendo humanos, supongo que porque todos deseaban serlo.

Cuando empezó a caer el sol, Edward me llevó a casa. Charlie no había llegado, pero había un mensaje de mi madre en el contestador, estaba preocupada porque hacía mucho que no le respondía los correos. Encendí el ordenador y revisé el correo, había 3 de mi madre, los contesté enseguida.

Pero había más de 20 de Will, quizá debía leerlos para afrontar si realmente ya le había olvidado, pero no eran como las otras notas de amor, que me había enviado, estos eran muy diferentes:

-Bella, estás en peligro. Hemos sabido de la existencia de un aquelarre cerca de Forks. Quizá no ataquen por allí para mantener las apariencias. Dime si has visto algo sospechoso por favor.

-Bella no me has contestado, ¿estás bien?¿has sabido algo de ellos? Contéstame por favor Bella.

-Bella, estoy preocupado por ti, no sé si te ha pasado algo, quizá debamos actuar.

-Bella, no lo soporto más, vamos a ir a Forks.

Iban a venir a Forks, por la fecha de su correo no tardarían en llegar. Las lágrimas se desbordaron por mis mejillas. Me acerqué a mi cuarto, donde Edward me esperaba, sollozando. Él se levantó rápidamente y me envolvió con sus brazos

-¿Qué ocurre Bella?-me preguntó preocupado.

-Estaba leyendo el correo, y había muchos de Will y los leí.-el llanto me impidió seguir hablando.

-¿Aun sientes algo por él?-me preguntó y noté el dolor que le crispaba la voz.

-No es eso.-le contesté.

-Entonces ¿qué?-preguntó ansioso.

-Edward-casi grité-William pertenece a una orden de cazadores de vampiros, VIENE A MATARTE.

Ohhh, ya lo sabéis, y ahora comienza la acción, estad atentos, no tardaré en actualizar. ^^