Los personajes no me pertenecen, son de la magnífica Stephenie Meyer, a mí solo me pertenece la historia.

Bueno ya vais a descubrir el pasado de Bella en Phoenix, disfrutadlo ^^

Capítulo 6:La amenaza

-¿Cazadores de vampiros?Bella, ¿de qué estás hablando?-me preguntó Edward.

-Te lo voy a contar, lo juro, pero para ahorrarnos repeticiones debemos ir a tu casa e informarles, ellos también están en peligro.-le rogué.

Él me echó sobre su espalda y prácticamente volamos hasta la mansión Cullen, toda la familia estaba fuera, Alice parecía alterada.

-¿Qué es lo que está pasando?-preguntó la hermana de Edward, obviamente había tenido una visión de lo que se le venía encima a su familia.

-Estamos en peligro, vienen a por nosotros.-anunció Edward.

-¿Quién viene a por nosotros?-preguntó Carlisle, todos rodaron su vista hacia mí.

-Os lo contaré todo.-prometí.-En Phoenix conocí un grupo de chicos aficionados a lo paranormal, eran un poco exagerados respecto a ese tema, pero congenié con ellos y rápidamente nos hicimos amigos, aunque en la mayoría de sus asuntos yo quedaba al margen, lo que me molestaba. Fui conociendo a más integrantes de aquel grupo, y finalmente a uno de los cabecillas, se llamaba Will. Comencé a salir con él al poco de conocernos, y le pedí que me integraran realmente en su grupo. Me explicaron que cazaban vampiros, yo no lo podía creer, aquellos chicos estaban locos. Pero Will me llevó a una expedición de caza y pude verlo con mis propios ojos, evitaron que una criatura matara a una chica en un callejón. Aunque yo no participaba activamente con ellos, ya que ni siquiera sé pelear, estábamos muy unidos, sobre todo a Will. Pero una noche, un vampiro se les escapó, reconoció mi olor en la ropa de Will, y dio conmigo, estuvo muy cerca de matarme. Desde entonces sentí miedo con todo lo que respectaba a la orden, así que al final decidí huir de allí. Él lleva un tiempo intentando ponerse en contacto conmigo, se enteró de vuestra existencia y creen que estoy en peligro, por eso vienen a mataros.-finalicé.

-Pero nosotros somos prácticamente piedra, ¿cómo pueden matarnos?-preguntó incrédulo Emmett.

-Emmett, puede que la gente que yo conocí al principio fueran simples niños, pero no los cabecillas de la orden. No es algo que hayan creado ahora, esta orden es ancestral, comenzó a actuar cuando los vampiros empezaron a cazar. Poseen venenos hechos con vuestra propia ponzoña y sustancias químicas y armas legendarias forjadas con sangre de vampiro, dientes, piel,...Lo que pudieran coger de ellos, pues eran conscientes de que en un mano a mano solo un vampiro podría matar a otro.

-He oído hablar de esas armas, pero creí que eran un mito, ningún vampiro con los que me he cruzado en mis 400 años las había visto nunca.-confesó Carlisle.

-Porque ningún vampiro que se haya enfrentado a ellas ha sobrevivido para contarlo.-le expliqué.-Todos sus rostros poseían marcas de terror.-Pero ellos solo atacan a vampiros sádicos, asesinos de humanos que provocan carnicerías en las ciudades, no a gente como vosotros. No sois una amenaza.
-Nos has traído la desgracia Bella Swan-estalló Rosalie.-Os lo advertí.-regañó a su familia.

Eso era demasiado, ¿es que no veía lo mal que lo estábamos pasando todos?¿Ella pensaba que yo quería eso para ellos, que quería ver morir a Edward? No pude contenerme más.

-Rosalie, yo no quería que esto ocurriera, y quizás es cierto que vengan por mí, pero es probable que yo sea vuestra única oportunidad para detenerles. A mí me escucharán, puedo explicarles vuestras costumbres, que no ponéis en peligro la vida humana.-le grité. Y me volvía a los otros Cullen. -De verdad que lo siento.-me disculpé con el resto de la familia mientras las lágrimas comenzaban a caer por mi rostro. Edward me abrazó y yo enterré mi cara en su pecho.

-Bella no ha sido tu culpa, ellos habrían sabido de nuestra existencia finalmente y habrían venido, contigo aquí tenemos una oportunidad.-me consoló Jasper.

¿De verdad había sido Jasper el que había dicho eso? Todos al igual que yo le miraban incrédulos porque hubiera sido él y no Carlisle o Edward quién hubiera dicho eso.

-Estoy orgulloso de ti, hijo.-le dijo Carlisle.

-Bueno, ya que vienen a matarnos, ¿no deberíamos preparar un plan de ataque?-preguntó Rosalie, yo me estremecí, no quería que los Cullen sufriesen ninguna baja, pero tampoco mis amigos.

-No Rosalie.-se negó Carlisle-lo que ellos hacen es correcto, no podemos culparles por defender a los humanos, nosotros haríamos lo mismo. Solo que en este ocasión están equivocados, y se lo intentaremos explicar, y sea cual sea el caso no comenzaremos atacando nosotros.-calmó Carlisle.-Pero si no nos escuchan, sugiero evitar un enfrentamiento, todos sois irreemplazables. Así que defenderos y corred, nos encontraremos en Denali.

Todos se marcharon fuera a esperar que llegaran, con Alice pendiente a sus visiones todo el tiempo. Edward y yo nos quedamos dentro.

-Y tú que pensabas que eras un peligro para mí y al final he sido yo la que os ha metido en este lío.-sollocé mirando al suelo.

-Bella mírame-levanté la cara y me perdí en sus ojos dorados.-No ha sido culpa tuya, ¿entendido?-yo no le creía y él se dio cuenta.-Ellos cazan monstruos y nosotros lo somos.-yo negué con la cabeza pero él puso un dedo en mis labios para evitar que le interrumpiera.-Pero quizá seamos perdonados por el tipo de vida que llevamos, y eso nos demostraría totalmente que estamos haciendo lo correcto.-me explicó.-Mira, si yo no hubiera sido capaz de contenerme contigo y te hubiera matado, me habría alegrado tanto de saber de la existencia de esa orden, porque habría alguien que me habría matado por el horrible pecado de asesinar a un ángel.-me besó tiernamente mientras yo seguía llorando. Nos quedamos abrazados a la espera de alguna señal.

-Aléjate de Bella, maldita sanguijuela.-bramó Will desde la puerta y supe que iba a comenzar una batalla.

Comienza la acción, no os perdáis el siguiente capítulo ^^