Disclaimer y esas cosas: Naruto no me pertenece, lo único que tengo es un peluche muy muy mono y muy abrazable de Hinata. Este capitulo os llega gracias a "The cocacola company" porque he ingerido ingentes cantidades de este liquido, mas lata y media de Burn para acabar de escribir este capitulo... ahora mismo son las cuatro de la mañana cuando escribo estas lineas.

A/N:Hola, si soy yo, he vuelto. Si, solo he tardado unos cuantos años en sacar el siguiente capitulo... esto lo siento muchísimo la espera.


Naruto y Hinata llevaban ya tres días en la posada. Las tareas de las que se encargaban no les resultaban demasiado duras. Hinata se ocupaba principalmente de ayudar a Haruka a preparar las comidas de los huéspedes y servirlas, también de limpiar algunas de las habitaciones. Naruto por su parte se encargó de reparar el tejado, limpiar las ventanas, los suelos, la zona de los baños y también se encargaba de comprar todo lo necesario para la comida de cada día. A pesar de que no podía utilizar su técnica de kage bunshin para realizar las tareas como él hubiese querido Naruto cumplía con sus labores con bastante celeridad. En parte gracias a la experiencia que tenía en el campo de la limpieza, al fin y al cabo la mayoría de bromas que había gastado cuando aun no era genin acababan con el mismo resultado, Naruto limpiando el estropicio que había organizado.

Hinata además pasaba una hora cada tarde en una pequeña casa de té que había frente a la posada. Ese era el punto de reunión en el que se suponía que debía encontrarse con su contacto, pero ya habían pasado tres días y aun no había aparecido.

-Puede que haya tenido que salir del pueblo unos días, al fin y al cabo es un espía, puede que esté recopilando información en algún sitio o algo así…- Le dijo Naruto. Era la noche del tercer día y ambos se estaban preparando para irse a dormir. -¿Y no sabes como es o donde vive? Podríamos preguntar por ahí si alguien le ha visto.

-Son las normas, -respondió Hinata, -no se nada de él... ni siquiera se si es un 'él' solo se donde, cuando y como se supone que contactaría conmigo.

-Muy bien... entonces ¿Simplemente esperamos?

-Lo... lo siento Naruto-kun, te estoy haciendo perder el tiempo...- Dijo Hinata bajando la mirada.

-Hey, que no lo decía por eso...- Intervino inmediatamente Naruto al ver la actitud de Hinata -Lo que pasa es que esto de esperar no se me da bien... Bueno, hay que mirar el lado bueno de las cosas, me he librado del viejo pervertido por unos días y estoy con una buena amiga- Añadió Naruto dedicándole una sonrisa a la chica -Bien pensado no se está tan mal, no me importaría pasar unos días mas aquí.

-Si dentro de dos días no he podido entregar el mensaje supongo que tendré que volver a casa- Dijo Hinata 'y una vez mas habré fracasado... y además delante de Naruto' pensó para sí misma.

-No te preocupes Hina-chan. Seguro que todo sale bien y aparece hoy o mañana… y si no te lo busco y te lo traigo como sea.

-Arigatou -Dijo Hinata sonriendo. A lo que Naruto respondió con una risa nerviosa mientras trataba de disimular un ligero rubor en sus mejillas.

-Estoy agotado -Dijo Naruto tirándose en plancha sobre su futón para disimular- Esa vieja es una autentica explotadora. Oyasumi, Hina-chan.

-Oyasumi Naruto.

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El día siguiente comenzó de manera rutinaria con Naruto limpiando el onsen mientras Hinata ayudaba a Haruka preparar y servir el desayuno para los huéspedes A media mañana Naruto estaba encargado de ir a recoger algunas cosas para la comida de ese día.

-Naruto, espera –Naruto estaba en la cocina a punto de salir por la puerta trasera del ryokan cuando oyó la voz de Hinata.

-¿Si? –Dijo dándose la vuelta a tiempo de ver a Hinata entrar corriendo por la puerta del la cocina que iba a dar al pasillo de las habitaciones del primer piso.

-La lista –Respondió Hinata tratando de recuperar el aliento mientras le tendía un trozo de papel. –además de lo que ibas a traer necesitamos mas daikon y un saco mas de arroz.

-Entendido –Dijo Naruto con una sonrisa alargando la mano para aceptar el papel. Por desgracia antes de llegar a agarrarlo Hinata lo soltó pensando que Naruto ya lo tenía.

-Gome.

-G… Gomenasai.

Dijeron ambos a la vez mientras se agachaban, los se disponían a recoger el papel pero la mano de Naruto lo alcanzó antes haciendo que la de Hinata quedase encima de la de él. Hinata se quedó momentáneamente paralizada. En estos tres días casi se había acostumbrado a que Naruto la tomase de la mano, pero esta era la primera vez que ella tomaba la iniciativa, aunque fuera por accidente. Además ahora estaban a solas, Hinata consideró por un instante simplemente confesarle al chico sus sentimientos. Pasaron otro par de segundos mientras Hinata trataba de reunir el valor…

-¿Hina-chan? –La voz de Naruto devolvió a Hinata a la realidad. Habían pasado unos segundos y ella seguía con su mano sobre la de él. -¿Estas bien? –Hinata desvió su atención de sus manos a la cara de Naruto quien tenía una expresión preocupada. Cuando sus miradas se cruzaron Hinata se levantó tan deprisa que cualquiera hubiese dicho que parecía tuviera un muelle.

-S…si, n… no es nada. –Dijo Hinata agachando la cabeza para intentar ocultar su rubor.

-¿En serio? –Insistió Naruto levantándose –Estas un poco roja ¿No te habrás resfriado por lo del otro día en el baño? –Añadió poniéndole la palma de su mano en la frente mientras que apoyaba su frente en el dorso de su propia mano.

Por su parte Hinata se esforzaba por mantenerse consciente, tener a Naruto tan cerca era increíblemente tentador pero no podía dejar de pensar que intentar algo ahora sería traicionar la confianza que él había depositado en ella. Así que reuniendo toda la fuerza de voluntad que le quedaba se apartó bruscamente le dio la espalda.

-E… estoy bien, en serio. –Dijo Hinata, sin atreverse a volverse para mirar a Naruto. –D… deberías salir ya o habrá mucha gente en el mercado.

-Supongo que tienes razón, entonces me voy ya. –Respondió Naruto. Tras lo cual salió por la puerta.

Hinata se quedó un rato en el sitio. Había un tono extraño en la voz de Naruto cuando había dicho esa última frase. '¿Se habrá enfadado conmigo?' Pensó mientras reflexionaba sobre como había reaccionado ante las acciones de Naruto 'Él estaba realmente preocupado por mí y yo…' Hinata se mordió el labio mientras intentaba reprimir las lágrimas 'Lo he estropeado todo'.

-No te preocupes pequeña –Hinata casi dio un bote al oír la voz de la dueña a su lado.

-¡Haruka-san! ¿C… cuanto tiempo lleva aquí?

-He llegado justo para ver el final. No deberías preocuparte –Dijo poniéndole una mano en su antebrazo –Si hay algo que la experiencia me ha enseñado es que lo mejor es hablar sobre los problemas antes de sacar ninguna conclusión precipitada. Estoy segura de que sea lo que sea lo que ha ocurrido es tan solo un malentendido. Al fin y al cabo se nota que realmente le quieres y, bueno puede que él sea un poco cabeza hueca pero estoy segura que se dará cuenta de la suerte que tiene. –añadió con un guiño. –Tómate un descanso, de todas formas no podemos empezar a preparar la comida hasta que vuelva. –Dijo dirigiéndose hacia la puerta.

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Puede que Naruto no fuese un genio, pero no le hacia falta serlo para darse cuenta que había disgustado a Hinata. 'Arg… ahora si que he metido la pata.' Pensó Naruto cuando tras meditarlo mucho se dio cuenta de que sus acciones podían haber sido malinterpretadas 'normal que reaccionase así, si hubiera sido Sakura me hubiese dejado la cara hecha un cuadro.' Lo más curioso era que posiblemente lo hubiera preferido una paliza antes que esto. Solo el pensar que Hinata podía pensar que se estaba aprovechando de ella le hacia sentirse fatal. Al fin y al cabo aparte de ser una de sus personas importantes, en estos días que habían pasado juntos Naruto se había dado cuenta de que tenían bastantes cosas en común. Ambos compartían el mismo nindo y la voluntad de hierro necesaria para llevarlo a la práctica. Los sueños de los dos también se parecían, para Naruto el ser Hokage como muestra de reconocimiento por parte de la villa y para proteger a la gente que realmente le importa, para Hinata convertirse en la líder del clan para ganar al fin el reconocimiento de su padre y acabar con la división dentro del clan. E incluso se compenetraban en sus diferencias, el carácter impulsivo y enérgico de él no chocaba con el carácter clamado y tranquilo de ella sino todo lo contrario. En definitiva Hinata había pasado en estos tres días de ser una conocida amable pero un poco rarita a una buena amiga.

'¿Por qué demonios tuve que hacer eso?' pensó dándose un cabezazo contra una pared cercana. En realidad si que lo sabía, pero no quería admitir que en estos tres días se había acostumbrado demasiado al contacto físico con ella. No es que fuese nada exagerado tan solo cosas como tomarse de la mano o pasar un brazo alrededor de su cintura, y solo era cuando estaban juntos y había posibilidades de que Haruka o alguien los viese. A pesar de ser cosas tan simples y que por lo que él sabía eran fingidas, para alguien como Naruto que no había recibido apenas muestras de cariño eran agradables, fingidas o no. Por eso el hecho de comprobar de esa manera la temperatura le pareció normal. 'Y ahora lo he estropeado todo, va a pensar que soy un pervertido como el ero-Senin y además un aprovechado.' Pensó dando otro cabezazo contra la pared.

-Es que quieres derribarme la tienda, gaki –Una voz cerca de él le sacó de sus pensamientos. Al mirar a su alrededor se dio cuenta de que mientras estaba ensimismado había llegado hasta el mercado y que la pared contra la que se estaba golpeando era en efecto la de una de las tiendas que proveían a Haruka y que la voz era del tendero. Un hombre aproximadamente de la edad de Jiraiya, pero que a diferencia del famoso escritor el tendero estaba completamente calvo, eso si, lo que le faltaba en pelo lo tenia de sobra en barriga. A pesar de que la primera impresión que daba podía ser de un hombre un tanto gruñón… bueno, en realidad si que lo era. Aunque en estos días había establecido una extraña especie de amistad con Naruto. Cada éste vez que iba a recoger los encargos de Haruka entablaban una discusión amistosa… bueno, tan amistosa como puede ser una discusión.

-Gome, aquí está la lista –Respondió Naruto presentándole dicho papel.

-Hmmm –El comerciante aceptó la lista, frunciendo el ceño ante la falta de chispa habitual en el chico rubio. –Lo de siempre mas unos daikon y un saco de arroz.

-Aha –Respondió Naruto aun con la cabeza en otro sitio.

-Me han llegado algo de furikake que también le puede interesar a Haruka-san.

-Mmmhmm –el tendero volvió a fruncir el ceño ante la falta de atención del chico.

-En realidad soy el daimyo del país del fuego disfrazado y te ordeno que me des tus pantalones.

-Aha –Respondió Naruto que seguía con la mirada perdida. Ante lo cual el orondo tendero decidió solucionarlo de una manera bastante efectiva.

Bam

-Ite... ¿A que ha venido eso? –Se quejó Naruto mientras se agarraba la parte de su cabeza que había tenido un encuentro cercano con uno de los daikon que iba a comprar, por supuesto el tubérculo ahora estaba inservible.

-Estabas en las nubes, gaki. –Respondió el tendero cruzándose de brazos. –Desembucha ¿son problemas de faldas verdad?

-Hnn –Respondió Naruto desviando la mirada.

-Es por esa chica con la que llegaste al pueblo, verdad… ¿como se llamaba? Hotaru, no… Hana…

-Hinata –Respondió el chico.

-¿Habéis discutido?

-Algo así. –Respondió Naruto, tratando de ser lo mas escueto posible.

-Gaki, si hay algo que he aprendido en los veinticinco años que llevo casado es que lo mejor es pedir perdón primero y ver como arreglar las cosas después y nunca tratar de discutir sobre quien tuvo la culpa. –Ante la mueca del chico al mencionar esto último añadió –Aha, sobre todo si sabes que tú tuviste la culpa. Humm –continuó con un gesto pensativo –Entonces quizá tengas que hacer algo más.

-¿Cómo que? –Preguntó Naruto interesado.

-Lo mejor sería una velada romántica… Mañana es la primera noche del festival, es una buena oportunidad. –Dijo mientras buscaba algo detrás del mostrador. –Aha, aquí está. –exclamó sacando un panfleto promocional del festival. El papel incluía un pequeño diagrama en el que se veía como estaban colocadas todas las casetas que iban a participar en el festival. –Aquí –añadió señalando una de las casetas –es donde voy a estar ayudando a mi primo con su tenderete, tienes suerte de que me caes bien –Dijo revolviéndole el ya de por sí rebelde pelo de Naruto –Pásate y veré que puedo hacer para que ganes un premio para tu chica. Pero eso no es lo mejor, por aquí mas o menos –Añadió señalando un punto a la derecha del camino –hay un pequeño claro con un estanque, te recomiendo que estéis ahí para cuando empiecen los fuegos artificiales. Es como le pedí la mano a mi mujer y ya ves lo bien que me ha ido. –dijo sacando pecho con orgullo. –A partir de ahí ya es cosa tuya.

-Entendido, arigatou jiisan –Respondió Naruto visiblemente mas animado mientras recogía todo lo que tenia que llevarse, incluyendo el panfleto.

-El consejo es gratis, pero el daikon roto me lo pagas.

-Viejo tacaño. –Respondió Naruto con una sonrisa mientras sacaba a Gama-chan.

-Kuso gaki. –Replicó el tendero con una sonrisa idéntica mientras recogía las monedas que Naruto le había dejado en el mostrador.

-Nos vemos mañana –Gritó Naruto mientras corría de vuelta hacia la posada con las cosas… si, incluyendo el saco de arroz. Mucho mas animado ahora que al menos tenia una idea de que hacer para disculparse con Hinata. Puede que él y Hinata no fueran pareja de verdad, pero estaba seguro que a pesar de todo la idea también era aplicable aunque solo fuese como amigos. 'Prometo que haré que sea la mejor noche que hayas pasado en tu vida, Hina-chan'

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Hinata estaba en la habitación que compartía con Naruto andando de un lado a otro de la habitación. Decir que estaba preocupada sería quedarse corto. En primer lugar no sabía que iba a decirle a Naruto cuando volviese y en segundo lugar tenia la sensación de que Haruka-san sabía que lo de Naruto y ella era una farsa. No tenia ni idea del porque, no era nada que hubiese dicho, ni siquiera como lo había dicho, pero la sensación estaba ahí y el confiar en su instinto era algo que Hinata había aprendido hace tiempo y que hasta ahora no le había fallado. Aun seguía dando vueltas cuando la voz de Naruto desde el otro lado de la puerta la sorprendió.

-Hina-chan ¿Estás ahí?

-¿N… Naruto?

-Hina-chan ¿Podemos hablar un momento? –Dijo el chico abriendo la puerta. –Es sobre lo de antes.

Hinata había estado temiendo este momento desde que Naruto salió por la puerta hacia el mercado, temía que le dijese que se iba, que no iba a perder mas el tiempo con alguien como ella cuando podía estar buscando pistas del paradero de Sasuke y Orochimaru. Debía decir algo antes de que fuese demasiado tarde.

-Gome

-Gomenasai

Ambos levantaron la vista y se miraron sorprendidos.

-¿Eh? Debería ser yo el que se disculpase, no debí hacer lo que hice. Se que parecía que iba a hacer otra cosa –Dijo Naruto sonrojándose ligeramente –pero te aseguro que todo lo que pretendía era comprobar que no tuvieses fiebre. Aunque comprendo que estés enfadada, lo siento de verdad.

-N… no, no estaba enfadada –Replicó Hinata sorprendiendo a Naruto –Sé que solo estabas preocupado por mí y realmente me siento alagada por ello, pero fue tan repentino que me sorprendí y por eso reaccioné así. –Continuó Hinata, omitiendo el hecho de que ella si que estuvo a punto de hacer lo que parecía que Naruto iba a hacer.

-Entonces, ¿No estabas enfadada? –preguntó el chico aún sorprendido.

-No, siento el malentendido –Respondió ella tímidamente - ¿tú?

-Para nada –Respondió él negando con la cabeza –Je… vaya par que estamos hechos. –Añadió consiguiendo una pequeña sonrisa por parte de Hinata. –Esto… ¿Hina-chan?

-¿Si?

-Ehh… verás me he enterado que mañana es el primer día del festival y pensé que quizás te gustaría ir a verlo juntos mañana por la noche me han dicho que también va ha haber fuegos artificiales y eso…

-¿F… festival, ju… juntos? –Fue lo único que Hinata consiguió articular porque en su cabeza eso casi sonaba como… -¿Co… como una cita?

-Ehhh, si –Respondió Naruto sonrojándose otra vez y apartando la mirada –Po… por supuesto eso también puede ayudarnos con lo de hacernos pasar por… ya sabes. Aunque si no quieres tampoco pasa na…

-Me encantaría ir –Le interrumpió Hinata casi a voz en grito.

-Je, parece que soy una mala influencia –Dijo guiñándole un ojo, haciendo que ella se ruborizase aún mas –Mañana por la noche entonces.

Con todo este aluvión de sorpresas Hinata se había olvidado de su otro motivo de preocupación.

-Naruto, hay otra cosa que… -Comenzó a decir Hinata pero fue interrumpida por alguien llamando a la puerta.

-Siento interrumpir, pero ya casi es la hora de empezar a preparar la comida –Se oyó la voz de la dueña del ryokan desde el pasillo.

-Enseguida voy –respondió Hinata inmediatamente. –Después te lo cuento –Dijo Hinata a Naruto antes de dirigirse hacia la puerta.

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Esa tarde resultó ser de lo mas ajetreada ya que entre preparar y servir la comida, intentar contactar con el espía de Konoha en la zona, realizar diversas tareas en la posada (en el caso de Naruto) y preparar y servir la cena Hinata no tuvo tiempo suficiente para estar a solas con Naruto y contarle sus sospechas acerca de Haruka, aunque por el lado bueno se sentía casi como en una nube cada vez que pensaba en la cita del día siguiente. Finalmente encontró la oportunidad esa noche, antes de irse a dormir.

-Naruto –Dijo Hinata, acercándose a él, que en ese momento estaba preparando su futon.

-¿Si?

-Creo… creo que Haruka-san sospecha que le hemos mentido. –Continuó Hinata en voz baja por si acaso.

-¿Qué?… ¿Por qué iba a sospechar? ¿Ha sido algo que he hecho?

-No –Dijo ella vehementemente –No has sido tú… ni siquiera se decirte el porqué. Solo… solo es que hay algo que me dice que sospecha, es una corazonada.

Naruto terminó de colocar su futon y se sentó encima, pensativo.

-El día que llegamos también me dio esa impresión –Dijo Naruto finalmente indicando a Hinata que se sentase a su lado. –Fue justo después de… -Titubeó un momento sonrojándose una vez más –ejem… lo del baño.

-Oh –Fue lo único que Hinata fue capaz de responder.

-Entonces ¿Alguna idea de que podemos hacer? –Dijo él devolviendo la conversación al tema original.

-No, que yo sepa nuestra actuación ha sido perfecta. –Respondió Hinata recogiendo las piernas y apoyando el mentón en sus rodillas –Hemos hecho todo lo que una pareja haría mientras estábamos en público.

Se quedaron pensando un rato más hasta que finalmente Naruto tuvo una idea.

-¿Y en privado?

-¿Huh? –Hinata se limitó a mirarle, esperando que se explicase.

-¿Y si nos ha visto cuando creíamos que no había nadie? Puede que le extrañe que no nos haya pillado haciendo algo mas… -Dijo él –Ya sabes, un beso o algo así.

-Entonces, ¿Qué sugieres? –Preguntó Hinata medio esperanzada medio temerosa de que él estuviese pensando en lo que ella estaba pensando.

-Bueno… -Comenzó a decir Naruto, mirando hacia el techo para ocultar su rubor. Por su parte Hinata sentía que el corazón se le iba a salir del pecho de lo fuerte que latía. –Mañana, antes o después de ya sabes… la cita, quizá pondríamos arreglar algo para que nos viese… emmm esto… besándonos –Dijo mirando de reojo a Hinata quien por su parte se había quedado paralizada. –Sé que quizá no sirva de nada pero… -Continuó hasta que ya no supo que mas decir y volvió a desviar la mirada al techo.

Naruto volvió a mirar a Hinata, notando su nerviosismo ante la idea que acababa de presentar. Estaba a punto de decir que podían buscar otra manera de convencer a la dueña cuando Hinata le miró a los ojos con determinación.

-Está bien, Naruto -Dijo tratando de aparentar seguridad a pesar de que por dentro tenia un montón de dudas. Sabía que si se besaban sus sentimientos por su compañero de misión serian evidentes incluso para él… aunque bueno siempre podía mentir y decir que estaba actuando… o quizá él correspondiese sus sentimientos. 'Sigue soñando Hinata' Pensó casi dejando escapar una risita irónica, en vez de eso una media sonrisa asomo a su rostro.

-Bien... Siguiente problema -Continuó Naruto devolviendo la atención de Hinata a la realidad -Conozco la teoría a fondo, ese maldito pervertido me hizo leer, y comprar de mi bolsillo el muy rata, todos sus libros de la serie Icha Icha o no me enseñaba mas Jutsus. Yo personalmente creo que lo hizo para aumentar un poco más las ventas, pero bueno, a lo que iba. Que se lo que se hace, en teoría, pero tengo menos experiencia en esto que un pez en correr los cien metros lisos. Y me preguntaba si tú... bueno, si alguna vez...

Hinata parpadeó un momento. ¿Se había sonrojado? Naruto... su Naruto. Hinata se dio cuenta de la dirección que estaban tomando sus pensamientos, sobretodo cuando pensó en Naruto como suyo, y también se puso colorada. Al ver que el chico seguía esperando una respuesta Hinata negó con la cabeza ya que no se fiaba de su voz en esas circunstancias.

-Bueno... entonces ya que ninguno de los dos tenemos experiencia y necesitamos que quede convincente, creo que deberíamos ensayar antes. -Dijo Naruto todavía ligeramente sonrojado.

-¿A... Ahora? -Preguntó Hinata como pudo, ya que por un instante le había parecido que se le había olvidado como funcionaban sus cuerdas vocales.

-Bueno, creo que es el mejor momento, no creo que nadie nos interrumpa a estas horas. Pero si no quieres…

-Si -Le interrumpió Hinata casi sin darse cuenta y más alto de lo que pretendía.

-Oh ehhmm bien -Respondió Naruto -¿Empezamos?

Hinata asintió enérgicamente y cerró los ojos volviendo la cara hacia Naruto. Esta no era ni de lejos la manera más romántica de recibir su primer beso que había soñado, pero al menos sí que era con Naruto, que era lo realmente importante.

Naruto por su parte estaba perdido en sus propias cavilaciones. En buen momento se le había ocurrido sugerir lo del beso. Sospechaba que esto iba a complicar mucho las cosas con Hinata, aunque otra parte de él realmente deseaba hacerlo. Bueno, en el fondo no importaba que quisiese o no 'He dado mi palabra' pensó 'Si esto ayuda a Hinata a seguir con la misión lo haré, nunca me echo atrás en lo que digo, es mi Nindo.' Finalmente, resuelto, colocó sus manos en los hombros de la chica. Hinata casi dio un bote. Estaba realmente tensa, aunque Naruto tampoco estaba tranquilo precisamente. Naruto cerró los ojos y salvó decididamente la distancia que los separaba, hasta que…

-Ay.

-Ouch.

La pareja se separó de un salto agarrándose sus respectivos apéndices nasales. Naruto, aun masajeándose su magullada nariz, miro hacia Hinata que estaba de espaldas a él, ligeramente encorvada y al parecer haciendo lo mismo que él. Poco después se dio cuenta de que los hombros de la chica se agitaban ligeramente como si… 'Estupendo, la primera chica a la que intento besar y en vez de eso hago que llore' Pensó tratando de reprimir el impulso de darse un puñetazo a sí mismo. Por suerte enseguida fue sacado de su error cuando escuchó la melodiosa risa de Hinata.

-Vaya par que estamos hechos. –Dijo Hinata volviéndose hacia su compañero, usando las mismas palabras que Naruto había usado esa misma mañana, haciendo que él también se pusiese a reír.

Al cabo de unos minutos por fin consiguieron dejar de reír y Naruto se volvió otra vez hacia Hinata.

-¿Lo volvemos a intentar?

En vez de responder Hinata cerró los ojos un momento, respiró hondo y en un movimiento rápido pasó de estar sentada junto a Naruto a sentarse en su regazo abrazándole.

-¿Hina-chan? –Naruto estaba totalmente estupefacto ante la reacción de la chica.

-Gomenasai, Naruto –Respondió Hinata, su voz sonaba amortiguada ya que tenia la cara apoyada contra el hombro del chico –P… pero si no me obligaba a hacer esto creo que me hubiese echado atrás.

Naruto suspiró recordando la conversación que habían tenido la primera noche, a Hinata había alguien que le gustaba y se sintió culpable por sugerir hacer esto.

-Hina-chan, no tienes por que forzarte…

-Abrázame, por favor –Le interrumpió ella con voz suave pero firme.

Naruto colocó tentativamente una mano en el hombro de ella y el otro brazo alrededor de su cintura.

En cierto modo sus acciones también habían sorprendido a Hinata, por un lado se había sorprendido de haber tenido el valor de hacerlo, aunque por otro sabía que no tenia nada que perder ya que una vez que le besase no podría ocultar mucho mas sus sentimientos hacia Naruto. Quería sentir al menos una vez lo que era estar en sus brazos de esta manera. Al menos una vez, en caso de que éstos no fuesen correspondidos.

-Más fuerte –Susurró ella abrazándole también con más fuerza.

Naruto por su parte estaba dividido, por un lado se sentía responsable por haber empujado a Hinata a hacer algo que él pensaba que en realidad ella no quería hacer. Aunque por otro lado, y esto le hacia sentirse aún peor, la verdad es que lo estaba disfrutando. Era agradable sentir el calor de su cuerpo, un cuerpo suave en algunos sitios, pero firme en otros. Su aliento en la base de su cuello. No se dio cuenta cuando, pero en algún momento mientras estaban abrazados Naruto retiró el brazo que tenia alrededor de la cintura de la chica y comenzó a acariciar la espalda de Hinata.

Finalmente al cabo de un rato, que ninguno de los dos sería capaz de especificar cuanto tiempo fue, Hinata finalmente aflojó el abrazo y se retiró un poco, apenas lo suficiente como para mirar a Naruto a la cara.

-Gome, ¿Peso mucho? –Dijo tímidamente.

El cerebro del chico tardó unos segundos en procesar las palabras debido a todas las sensaciones que le embargaban. Sentía un cosquilleo en el estomago que por una vez estaba seguro que no tenía nada que ver con el maldito zorro. Finalmente consiguió negar con la cabeza y volvió a pasar su brazo alrededor de la cintura de la Hinata. Se quedaron mirándose el uno al otro durante unos instantes y finalmente comenzaron a la vez acortar la poca distancia que los separaba hasta que finalmente sus labios se encontraron.

Al principio solo fue algo simple ya que ninguno de los dos tenía experiencia. Los labios de ella con los de él, sin más. La segunda vez se dejaron llevar un poco mas, luego vino la tercera, la cuarta… Cada vez que se separaban era solo por un instante para recobrar el aliento y luego volvían a intentarlo, cada vez experimentando un poco más. En algún momento Naruto consiguió acostarse en el futon sin separarse de Hinata haciendo que ella quedase encima de él.

Finalmente tras mucho "ensayar" Hinata recostó su cabeza sobre el pecho de Naruto mientras que éste aún tenia sus brazos alrededor de la chica. Ninguno de los dos se atrevía a hablar, cada uno por sus propias razones.

Hinata, a pesar de la reciente demostración tan efusiva de afecto por parte del chico temía que si iniciaba una conversación la ilusión desapareciese y se encontrarse con que simplemente lo había hecho por que sentía algún tipo de obligación hacia ella por la promesa que le había hecho acerca de ayudarla con la misión. Si no hablaban de ello al menos podría imaginarse, aunque solo fuese por esta noche, que lo que había ocurrido era porque Naruto realmente correspondía sus sentimientos.

Naruto por su parte intentaba asimilar los nuevos sentimientos que tenia hacia Hinata, en unos días había pasado de ser simplemente una amiga con la que había hablado un par de veces a ser una buena amiga a ¿algo más? Realmente no entendía lo que sentía por la kunoichi que tenía entre sus brazos, lo que en su momento había sentido por Sakura no se parecía en nada, quizá fuese por que la primera razón por la que empezó a tratar de ganar el afecto de la pelirrosa fue tan solo por llamar la atención. Quizá había estado equivocado y lo que sentía ahora hacia Hinata era lo que debía sentir por alguien a quien amas. Lo malo es que eso conllevaba dos problemas.

El primero era que Hinata había admitido que había otro chico que le gustaba desde hacia mucho tiempo. Naruto no sabía si lo que había ocurrido esta noche era solo por la misión o por que Hinata finalmente se había rendido y le había elegido como una especie de sustituto de ese misterioso chico. Si fuese lo primero… ya había estado en una situación parecida con Sakura por una razón peor, simplemente daría lo mejor de sí mismo y si Hinata aún así eligiese al otro chico la apoyaría, aunque solo en pensar en perder lo que acababa de encontrar con ella le dolía casi físicamente. En caso de que fuese lo segundo ¿Realmente importaba? No, no le importaba en lo mas mínimo. De ser ese el caso lo único que tendría que hacer sería hacerla feliz, tan feliz que se olvidase de ese otro tipo.

Pero eso no solucionaba su segundo problema, el Kyuubi. Para ser justo con Hinata debería hablarle de su secreto antes de declararse. 'De todas formas pensaba hacerlo publico cuando volviese a Konoha' se dijo a si mismo tratando de no pensar en como reaccionaria ella cuando se lo contase.

Después de un rato Hinata finalmente se levantó. En ese momento Naruto se sintió un poco decepcionado 'Idiota' se recriminó 'no pensarías que se iba a pasar la noche pegada a ti'. Pero para su sorpresa en lugar de sacar su futon del armario Hinata simplemente se limitó a apagar la luz y volver a acostarse su lado, apoyando otra vez la cabeza en su pecho. Inmediatamente Naruto volvió a rodearla con sus brazos.

Poco antes de quedarse dormida a Hinata le pareció notar un beso en su frente.