Disclaimer: Lo mismo que en los capítulos anteriores

A/N:Siento que me haya quedado tan corto. El siguiente capitulo está de camino.


La mañana siguiente Hinata se despertó en la misma posición en la que se había quedado dormida. Al principio un poco desorientada hasta que por fin recordó todo lo ocurrido la noche anterior. Todavía seguía sin creerse que lo ocurrido no fuese un sueño o algo así. Pero aquí estaba, totalmente despierta en brazos del chico del que ahora podía decir con toda seguridad que estaba enamorada.

-Mnnmm… Hina-chan –Al parecer Naruto estaba murmurando en sueños.

'Está soñando conmigo' Pensó ella ruborizándose.

-No… Hina-chan otro mas no, no puedo más.

'¿Qué… que demonios esta soñando?' Se preguntó intentando no desmayarse, eso había sonado casi como… 'Bu… bueno si es con Naruto-kun no me importaría…' añadió poniéndose aún mas colorada.

-Estoy lleno, no puedo comer más ramen Hina-chan…

Hinata soltó una risita, se había dejado llevar por su imaginación por nada. Aunque bueno teniendo en cuenta la devoción de Naruto hacia esa comida el aparecer en el mismo sueño seguramente quería decir algo.

Con cuidado de no despertarle se liberó del abrazo y se levantó. La verdad es que hubiese querido seguir un rato mas junto al chico pero a juzgar por la luz que entraba por la ventana ya habían dormido bastante más de lo habitual.

-Naruto –dijo Hinata sacudiendo ligeramente el hombro del chico.

-Mmmm ¿Hina-chan?

-Naruto, nos hemos quedado dormidos.

-¿Eh?... –Respondió el chico aun medio dormido. –oh, es verdad. –añadió levantándose de un salto. –Si quieres puedes ir a cambiarte, yo recojo esto. –Dijo señalando al futon y mirando alrededor buscando el de Hinata -¿Ya has recogido el tu…? –Comenzó Naruto pero se interrumpió al recordar la noche pasada –Oh, si ya me acuerdo.

Hubo un momento de silencio incomodo en el que ninguno de los dos se atrevió a mirar al otro.

-Entonces me adelanto. –Dijo Hinata tratando de aparentar algo de normalidad. Tomando la ropa que iba a utilizar ese día se dirigió hacia la puerta.

-¿Puedes preguntarle a la vieja bruja si puede adelantar la cena esta noche? –Preguntó Naruto cuando Hinata estaba a punto de salir de la habitación hacia los vestuarios para cambiarse.

-Naruto, deberías dejar de llamar eso a Haruka-san. –Dijo ella con un ligero mohín. –Se lo preguntaré, pero ¿Por qué quieres que adelante la cena?

-Bueno… es que pensaba que así podríamos salir un poco antes. –Respondió Naruto –Ya sabes, para poder dar una vuelta por el festival antes de que empiecen los fuegos artificiales.

-Oh. –Con todas las emociones de la noche anterior se le había olvidado completamente que aun tenían una cita pendiente para el primer dia del festival. 'Esta cita es la oportunidad perfecta para dejarle claros mis sentimientos.' Pensó Hinata. –Me parece una idea estupenda – respondió sonriendo tímidamente antes de salir por la puerta.

Una sensación familiar embargó a Naruto al ver la sonrisa de la chica, era algo muy parecido a lo que había sentido la noche anterior al tenerla entre sus brazos, no estaba muy seguro de por qué, pero sabía que haría cualquier cosa por volver a hacerla sonreír.

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La mañana resultó ser tan ajetreada como la tarde anterior, más aún al haber empezado con las tareas más tarde de lo normal y debido a ello Hinata no tuvo oportunidad de hablar con la dueña hasta casi el mediodía. Pero a pesar de todo para Hinata el tener tanto trabajo más que ser un problema era mas bien una ligera distracción para matar el tiempo hasta la noche. Cualquiera que la viese esa mañana solo seria capaz de describirla: radiante. No había dejado de sonreír desde que había salido de la habitación que compartía con Naruto.

-Supongo que al final todo se solucionó. –Comentó la anciana con una sonrisa de complicidad. Era casi la hora de la comida y ambas estaban en la cocina dándole los últimos retoques al menú.

-¿Eh? –Dijo Hinata tratando de discernir de que estaba hablando. – Oh, lo de ayer por la mañana. Si, usted tenía razón no fue más que un malentendido.

-Hummm –Dijo Haruka mirando a Hinata de manera calculadora –Si, ahora entiendo por que os despertasteis hoy mas tarde de lo habitual. ¡Ah, la juventud! – Añadió guiñándole un ojo a la joven –Todavía recuerdo que las reconciliaciones eran una de las partes mas interesantes de una relación, a veces agotadoras también.

-Eh… esto… No… no es lo que cree… bueno si, pero no, pero… -Trató de explicarse Hinata que estaba roja como un tomate.

-Je je, tranquila solo estaba bromeando.

-Esto… hay algo que me gustaría pedirle. –Dijo Hinata tímidamente. –Hoy es el primer día del festival y Naruto y yo queríamos verlo y me preguntaba si no seria mucha molestia adelantar la cena un poco para poder salir antes.

-No te preocupes por la cena pequeña. –Respondió la anciana. – Esta noche casi todos los huéspedes estarán en el festival así que podré arreglármelas yo sola. Id y pasadlo bien.

-Muchísimas gracias –Replicó Hinata efusivamente.

El día transcurrió con normalidad hasta a media tarde Haruka pidió a Hinata que la acompañase a su habitación. Hinata estaba ligeramente nerviosa al no saber que era lo que la anciana quería hablar con ella, tan solo esperaba que no fuera a cambiar de opinión.

-Tranquila –Dijo notando el desasosiego de la chica –Solo quería darte una cosa –continuó la anciana acercándose a un armario y rebuscando dentro. – Hace mucho que no lo uso, a mi edad ya no me sirve y he creo que es mejor que lo tenga alguien que lo pueda aprovechar.

Haruka al fin encontró lo que buscaba y cuando se dio la vuelta Hinata vio que se trataba de un yukata. La anciana se lo ofreció a la joven quien lo tomo casi con reverencia. La prenda era evidente que era elegante, era de un tono azul oscuro con un estampado floral (A Hinata le pareció que eran lirios) en un azul mucho mas claro, casi blanco, que subía desde el borde bajo de la prenda hasta el pecho y también se encontraba en el borde de las mangas. En contraste el obi era de un color bermellón.

-Es precioso –Dijo Hinata maravillada –Pero no puedo aceptarlo, es demasiado.

-Tonterías –Insistió –Ya te he dicho que a mi ya no me sirve para nada y no tengo familia a quien dárselo, además es también una forma de agradecerte por ayudarme con todas las tareas.

-No se como agradecérselo –Dijo la chica aceptando finalmente el obsequio.

-No hay nada que agradecer. Aunque hay algo que puedes hacer por mi, me gustaría ver la cara que pone ese chico cuando te vea con él puesto.

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Naruto estaba seguro que la vieja bruja lo había hecho a propósito. Sesenta minutos antes de la hora en la que había quedado con Hinata para salir a ver el festival Haruka le dio una lista con un montón de recados, estúpidos en su opinión, pero que le obligaban a ir de una punta a otra del pueblo, varias veces además. Lo único bueno que había sacado de esto es que una de las veces intentando evitar la zona en la que estaban las casetas, ya abarrotada de gente incluso a estas horas, descubrió por casualidad el que parecía ser el claro del que le había hablado el tendero el día anterior. A pesar de todo tras completar la lista y volver apenas le sobraron cinco minutos para adecentarse un poco… tiempo mas que suficiente. Aunque para su sorpresa no encontró a Hinata en la habitación.

Cuando por fin estuvo listo decidió esperarla en el patio trasero.

-Enseguida viene, se esta dando los últimos retoques. –Naruto pegó un bote al oír la voz de la anciana detrás de él. Antes de que él pudiera decir nada Haruka volvió a entrar a la casa.

'¿Cómo es que no la había visto?' Se preguntó Naruto 'juraría que el patio estaba vacío cuando salí y estoy casi seguro que en la cocina no estaba'.

-Siento haberte hecho esperar Naruto –La voz de Hinata desde la puerta sacó a Naruto de sus pensamientos y cuando finalmente levantó la vista hacia la chica se quedó sin habla.

Aunque en estos días que había pasado con ella Naruto se había dado cuenta de que Hinata en estos dos años se había convertido en una preciosa joven nunca había sido más evidente que ahora. El elegante yukata, regalo de Haruka, realzaba tanto su figura como el tono de su piel. Su pelo estaba recogido en un sencillo moño sujeto por un par de palillos ornamentados, aunque aun así conservaba los dos mechones que enmarcaban su cara.

-¿Me queda bien? –Preguntó Hinata tímidamente mientras se acercaba a él.

-Ahh… eh… wow. –Dijo Naruto incapaz de formar una frase coherente, provocando una risita por parte de Hinata.

-Creo que me tomaré eso como un si.

Como respuesta a ese comentario Naruto, con una sonrisa picara, tomó de las manos a Hinata y la atrajo delicadamente hacia él, tras lo cual puso sus manos en la cintura de la chica y la besó suavemente. Hinata al principio se sorprendió, pero después simplemente cerró los ojos, pasó sus brazos alrededor del cuello del chico y se dejó llevar.

Finalmente ambos se separaron al cabo de unos segundos. Los dos estaban ligeramente ruborizados pero con idénticas sonrisas en sus rostros.

-Y eso –dijo Naruto –es un "Por supuesto que sí". Hime-sama –añadió haciendo una reverencia –si me permite escoltarla esta tarde –Enunció de manera grandilocuente ofreciéndole su brazo.

-Será un placer aceptar su compañía. –Respondió ella en el mismo tono tomándole del brazo. Intentaron mantenerse serios pero al cabo de unos segundos ambos rompieron a reír a la vez.

Todavía riéndose y con los brazos enlazados partieron hacia el festival.

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Naruto se sorprendió al enterarse de que esta era la primera vez que Hinata asistía a un festival como éste, al parecer su familia no lo consideraba apropiado o algo así. Así que Naruto decidió hacer de guía y llevarla a los puestos más típicos de este tipo de festivales. La llevó por varios puestos con diferentes juegos en los que consiguieron ganar unos cuantos premios (uno de ellos gracias al tendero conocido de Naruto) y después por los puestos de comidas típicas.

Al parecer el festival debía de ser bastante popular en la zona ya que había muchísima gente. Por un lado era un incordio ya que tardaban mucho tiempo en ir de un puesto a otro aunque por otro esto les obligaba a ir realmente pegados el uno al otro para no separarse, algo que ambos disfrutaban, pero que ninguno de los dos iba a admitir. Había algunos momentos en los que Hinata se sentía observada pero lo achacó a que no estaba acostumbrada a las multitudes.

Para cuando empezó a anochecer ya habían recorrido casi todo lo que Naruto tenía pensado ver, así que Naruto guió a Hinata hacia el pequeño claro que le había recomendado el tendero.

-Es un sitio precioso –Dijo Hinata cuando llegaron al lugar.

A decir verdad si buscaban un escenario romántico no podían haber llegado en mejor momento. Las ultimas luces del atardecer daban paso a las primeras estrellas y en el pequeño estanque se reflejaba la luna en cuarto creciente.

Al parecer no debía ser un sitio muy conocido ya que eran las únicas personas presentes en ese momento. Cerca del estanque había una piedra que tenia la altura ideal como para usarla a modo de banco. Se sentaron muy cerca uno junto al otro, casi rozándose. Hinata abrazaba un peluche que Naruto había ganado para ella. Una vez más Hinata tuvo la sensación de que la observaban, pero al mirar alrededor solo vio que Naruto apartaba la vista rápidamente.

-Naruto –Dijo Hinata tímidamente tras unos minutos – Antes en el patio, cuando me be… besaste –Continuó, ruborizándose.

Naruto tragó saliva, en realidad no sabía muy bien por que la había besado… bueno en realidad si que lo sabía pero todavía no estaba preparado para admitirlo en voz alta.

-¿Cómo sabías que Haruka-san estaba mirando por la ventana de la cocina? –Preguntó Hinata –no vi que mirases hacia… -se interrumpió al ver la expresión de sorpresa del chico – No, lo sabías ¿Entonces porque? ¿No era parte del plan que hicimos anoche?

-Yo… esto… - Trató de explicarse Naruto ante la mirada incrédula de Hinata.

'¿Puede ser que realmente le guste?' Se preguntó Hinata '¿Puede ser que lo de anoche y lo de antes fuese de verdad, que no estuviese fingiendo?'

Grrrlll

-Oh esto… se me olvidaba que no hemos cenado todavía –Dijo Naruto, aprovechando el rugido de su propio estomago para cambiar de tema. –Voy a comprar algo de comida, vuelvo enseguida. –Dijo, poniéndose en pie y caminando en dirección a las casetas.

-Naruto –Gritó Hinata antes de que el chico saliese del claro. Sorprendido por el tono inusualmente alto de la chica –Yo… Yo te… te… -'Vamos Hinata' se increpó a si misma 'Tienes que hacerlo, dile lo que sientes' –Yo te… tengo algo de hambre también. ¿Pu… puedes traerme un poco de lo mismo que compres para ti?

-Claro –Respondió Naruto.

-P… por favor, vuelve pronto –Añadió Hinata con una expresión suplicante. Quizá a Naruto normalmente no se le diesen bien las sutilezas pero por una vez se dio cuenta de lo que la chica quería decir en realidad.

-Te prometo que volveré –Respondió en un tono serio y después siguió su camino disgustado consigo mismo por herir los sentimientos de Hinata.