Notas de Lady AngelStrawberry: Aloha a todos! Ah los extrañé chicos. Ha sido un largo tiempo, ne? (Tomates vuelan por todas partes) Oopps, lamento taaaanto las dos cosas terribles que hice, chicos. Primero es por actualizar muy tarde. Mis razones son que las ideas para este capitulo estaban muy revueltas y no sabia cual debía ir primero. Después aparecieron de repente visitas inesperadas así que tuve que hacerla de anfitriona y finalmente la escuela, saben lo que significa, cierto?
Segundo es por no terminar la historia el mes pasado. Bueno, recuerdan cuando tome esas pequeñas vacaciones? Verán, mi mamá decidió extender nuestra estadía allí, por lo tanto no tuve la oportunidad de actualizar rápido, lo que causó que mi tiempo para escribir se atrasara. Espero que me perdonen. Por favor? Pwetty pwetty pwease? (Lady Firesbreath hace ojitos)
Wings of a Cherry Blossom
Por: Lady AngelStrawberry
Traducción: MoonHikaru
Capitulo 16: La verdad detrás de las Paredes
"Dialogos"
"Pensamientos"
oOoOoOo
Un fuerte brazo se flexionaba mientras embestía y llevaba hacia delante aquella espada, logrando que su oponente cayera en su derrota.
"Levántate." Una fuerte y jadeante voz le ordenó a la vez que sus ojos fríos y carentes de emoción retaban a su oponente una vez más. El soldado tragó saliva cuando se levantaba con desesperación, ignorando el dolor y el sufrimiento proveniente del duro entrenamiento que su líder le infligía. El pobre soldado obedecía a lo que se le ordenaba y atacó una vez más. El sabía que Su majestad se encontraba de mal humor, o peor que eso, así que él haría cualquier cosa que le ordenaran para prevenir que el enojo de Su alteza cayera sobre sus delgados hombros.
"Ah!" Gritó el soldado del dolor cuando su espada salió volando, haciendo un "cling" cuando cayó en el arenoso piso. Se presionó la herida que tenía en el brazo con una de sus manos.
"Débil!" Su alteza gritó furioso. "Un pequeño corte y lloras como una niña. Levanta tu espada y pelea conmigo otra vez!"
El soldado asintió y tragó saliva, su mano temblaba por el miedo cuando levantó su espada del suelo.
"Fue suficiente, Xiao Lang." La voz de un hombre joven se escuchó.
Los fríos ojos de Su alteza vieron amenazadoramente al dueño de aquella voz. "Estas siendo impertinente, Eriol."
Eriol movió su cabeza. "Yo no, pero tú si."
Eriol agitó su mano, señal que le indicaba al soldado que podía retirarse. Sin embargo se mantuvo en su lugar y lo miró con inseguridad y miedo pues temía que Su majestad se enfadara si él llegaba a irse sin su directa autorización.
El ojiazul entendió el por qué de la vacilación del soldado, pero cuando el soldado le volvió a ver, Eriol le tranquilizó. El soldado suspiró de alivio y reverenció con gratitud al joven consejero marchándose inmediatamente, determinado a esconderse de Su majestad aun cuando cojeaba un poco.
"Me estas retando, Eriol?" Xiao Lang le demandó con dureza.
"No, Príncipe, te estaba ayudando." Eriol le contestó.
Xiao Lang envainó la espada en su lugar. "Ayudándome al detenerme de lo que hacia? Sabes bien cuanto valoro mi entrenamiento."
"Si, estoy consciente de ello. Sin embargo, lo que hacías era demasiado, especialmente a ese joven soldado."
El Príncipe gruñó de disgusto. "Eso no era nada en comparación a lo que yo realizo la mayor parte de mi tiempo."
"Pero él no es como tú."
"Si, no lo es, pero él y yo tenemos casi la misma responsabilidad. Le sirvo primero a mi pueblo y después a mi familia. Él le sirve primero a mi familia y a mí y después al pueblo. Ambos arriesgamos nuestras vidas por ellos, creo que es correcto que él entrene tan duro como hago yo."
Eriol sólo asintió. "Verdad, aun así tú posees un gran poder que nos afecta a todos."
"Eso es porque yo entreno duro todos los días y aquí estás interrumpiéndome. De igual manera que haces aquí?" Xiao Lang le preguntó mientras caminaba hacia la sombra de un árbol.
Antes de que Eriol caminara al lado de su amigo y príncipe, tomó la jarra de agua que traía un sirviente que por allí pasaba y se la dio a Xiao Lang.
"Sólo me gustaría saber que pasó."
El ambarino bebió toda el agua que se le dió. Le tomó una pequeñísima fracción de tiempo antes de que su sed se calmara. "No sé de que estás hablando."
"Has estado de un humor terrible desde anoche." El ojiazul le recordó. "Que pasó?"
"Nada. Ayer tan sólo fui a aplastar insectos."
Un seño fruncido tocó el calmado rostro de Eriol. "Aplastando insectos?"
"Sip." El Príncipe le contesto con simpleza, pero antes de que Eriol le cuestionara otra vez, fueron interrumpidos por la voz de una mujer.
"Li-kun, en dónde está ella?"
El ambarino sabía a quién se refería la chica. Se encogió de hombros y le dijo, "Como demonios voy a saber? No soy su guardian."
Eriol vio de Xiao Lang y a la enojada joven y de regreso a Xiao Lang.
"Mira, Daidouji, estás perdiendo tu tiempo aquí, sólo sigue corriendo como una pequeña niña y busca a tu amiga en otro lugar porque te aseguro, que aquí no está."
"Hump!" Tomoyo vió con fijeza al Príncipe antes de retirarse.
"Entonces de eso se trata todo, de Sakura-chan." Eriol dijo no preguntando sino afirmando. Una de sus negras cejas se arqueó.
Xiao Lang ignoró al futuro consejero y regresó a su entrenamiento.
oOoOoOo
"De verdad me amas, Xiao Lang?" Una joven con el cabello de color castaño oscuro y de ojos negros le preguntó con dulzura. Vio al joven a través de sus pestañas.
El joven se movió para tomar la mano de la chica y sostenerla cariñosamente con la suya. Sus ambarinos ojos estaban llenos de amor y admiración.
"Sí, te amo, Arianne, y haría cualquier cosa por ti." Le aseguró como hacia con otras promesas las cuales eran cumplidas por deseo de su amada.
"Entonces vamos a casarnos." Le dijo Arianne. Xiao Lang se sorprendió por un segundo y después regresó a la normalidad. Sabía que ella deseaba que se casaran al igual que él, pero no esperaba que quisiera casarse ahora.
"Nos casaremos, pero no en este momento." Xiao Lang le contestó.
Arianne se giró a un lado para no ser vista por él. "Lo sabía! Tú no me amas de verdad."
"Arianne por favor, sabes que no podemos casarnos puesto que aun somos muy jóvenes. Tengo trece años y tu dieciséis. Aun cuando tu estas en edad para hacerlo, no podemos hacerlo. Yo aun tengo muchas cosas que aprender. Amor, por favor, te amo." Xiao Lang trató de retirar el sedoso cabello oscuro que cubría su rostro, pero Arianne se lo impidió.
Del otro lado del velo que formaba su cabello, los ojos de Arianne se entrecerraron ante la respuesta del Príncipe. No esperaba que esa fuera su respuesta; Sin embargo, sabía que el príncipe heredero era muy correcto y serio con respecto a su responsabilidad y a su deber con su pueblo y su familia. Era esto, lo que más le aborrecía de él. ¿Cómo podría un hombre ser feliz siendo un esclavo para otras personas? Era rico y muy poderoso, no podría por al menos una vez ser egoísta y disfrutar de aquellos tesoros? Podría tener cualquier cosa si lo deseara, pero nooo.. él gasta su dinero comprando comida o juguetes o ropa para el desgraciado e inútil indigente.
Los ojos de Arianne brillaron un poco cuando unos pensamientos le hicieron recordar los días en que se sentía como si fuera la reina de Evitar. Una vez también fue una más del montón, pero una no muy común para el resto de las personas hambrientas patéticas y pobres. Era una soñadora, con metas. Haría cualquier cosa, lo que fuera con tal de ser incluida como una de las damas de clase alta. Se convirtió en una ladrona, una estafadora, una persona de corazón frío para todos incluyendo a su familia, e incluso una prostituta. Le importaba muy poco si caminaba sobre las vidas do otras personas. Sin embargo, al pasar de los meses nada cambiaba. Seguía siendo una pobre alma, pero un día la suerte estuvo de su lado. Un hombre vino a ella, un atractivo hombre con la oferta de su vida. Con esto, sabía que sus sueños pronto se cumplirían, pero la recompensa era mejor que antes. El premio era ser Reina de Evitar.
Arianne resbaló una de sus pálidas y delgadas manos hasta su rostro y pinchó su ojo derecho con una de sus bien pintada uñas. Para cuando volteó su cabeza para ver al joven Príncipe, sus ojos estaban llenos de lágrimas.
"Si de verdad me amas, entonces casémonos esta noche, pero si mientes en todas las promesas que me has hecho será mejor que terminemos esto ahora y no nos veamos más. Ya no te molestaré más con mi indeseable presencia." Le dijo en un tono de fingido dolor. Para agregarle más efectos, dejó caer una de sus falsas lágrimas por su pálida mejilla.
Xiao Lang se tensó y su corazón latió con nerviosismo lo que causó que su agarre en la chica se intensificara. "No! Por favor, amor, no puedes hacer esto. No podría soportar que me dejaras y que no pudiera verte otra vez."
Arianne continuó con su acto. "Está claro que tu amor no es nada." Empujó a Xiao Lang lejos de ella, pero el príncipe no se movió.
"Adiós, Su alteza."
"No! Te lo juro. Eres mi vida. Nos casaremos. Esta noche." El príncipe sonrió un poco cuando su amada le abrazó con vehemencia.
"Gracias, Gracias, Gracias! Te amo, Xiao Lang! Estoy tan feliz!"
"Yo también. Encontrémonos esta noche en el interior de la iglesia. Allí, tomaremos nuestros votos." El príncipe besó ligeramente la frente de Arianne y le sonrió.
"Te dejaré por un instante, Arianne, tan sólo debo ocuparme de algo antes de nuestro momento." La sonriente Arianne asintió hasta que el príncipe desapareció. De la oscuridad, un par de manos resbalaron por la espalda de la chica y envolvieron su cintura. El par de manos la halaron hacia la oscuridad causando que ahogara un grito de la sorpresa.
Arianne sonrió con maldad y se relajó cuando supo a quien le pertenecían esas manos.
"Lo hiciste bien, mi pequeño gato." Dijo una voz de hombre al mismo tiempo que acariciaba el cuello de Arianne.
La joven de cabello castaño oscuro gimió de placer. "Por supuesto, soy la mejor y única para mi Leon."
El hombre mordió duro el lóbulo de la oreja lo que causó otro gemido de la joven. "Muy bien."
"Te dije que podía hacerlo." Arianne ronroneó, lamiéndole el cuello al hombre como un gato.
El hombre se rió. "Sí. Había dudado al principio, pero probaste que estaba equivocado."
"Lo que sea por ti, mi león. Esta todo listo para esta noche?"
"La jaula esta lista para nuestra pequeña presa."
"Bien entonces, que sugieres hacer hasta entonces?" Arianne se lamió seductoramente los labios.
El hombre gruñó como respuesta y después atacó los labios de la chica con agresividad. Gemidos y gruñidos se podían escuchar en cuanto los dos amantes fueron tragados por la oscuridad.
"Te das cuenta de lo que piensas hacer?" un joven de cabellera entre negra y azul le preguntaba por la quinta vez mientras veía a su amigo caminar de un lado a otro por la alcoba real.
"Eriol, podrías dejar de preguntarme eso una y otra vez? Es irritante." El joven principe Xiao Lang dijo exasperado. Sus manos se encontraban muy ocupadas arreglando su vestimenta.
"No estás listo para esto." Un joven Eriol dijo, pero mas como un consejo.
"Sí, lo estoy." El joven príncipe le contestó con necedad.
"La pareja real esta en contra." El joven Eriol le recordó con un suspiro.
"No importa. La amo y ella me ama. Ahora deja de molestarme." Un joven Xiao Lang dijo con frustración y agitación antes de dejar atrás a su amigo para encontrarse con la chica que amaba.
"Sólo saldrás lastimado." El futuro consejero dijo al aire.
Iglesia…
'Estoy listo para esto?'
'Estoy haciendo lo correcto?'
"Sí, maldición! Lo estoy. Estupido Eriol! Argh! La amo y ella me ama. Lo que estamos a punto hacer es lo único correcto." Xiao Lang respondió las preguntas que su molesta mente le conjuró, aunque parecía como si tratara de tranquilizar a Eriol, pero más que todo a si mismo.
La mano del joven príncipe estuvo a punto de tocar la manija de la puerta cuando voces en el interior llamaron su atención. Reconoció con rapidez la voz de una mujer.
'Arianne, pero con quién hablará? Un hombre?'
Xiao Lang se acercó más y colocó su oreja sobre la puerta. No sabía por qué estaba espiando a su 'prometida' y por qué tenía ese mal presentimiento, pero no se detuvo de moverse a otro sitio para poder escuchar mejor a lo que estaban hablando.
"De verdad tengo que pasar por toda esta basura?" El ambarino escuchó claramente la voz Arianne llena de fastidio y un gruñido que lo acompañaba.
"Ya sabes que para ser Reina debes casarte con el heredero." Dijo la voz del hombre la cual era irreconocible para el joven príncipe.
"Aunque me case con él esta noche sigo sin ser la reina a menos que Lang-sama y Yelan-sama mueran."
"Eso se puede arreglar."
Afuera de la iglesia el joven ambarino dio un grito ahogado de sorpresa y asombro. No podía haber oído aquello. Xiao Lang movió su cabeza en negándolo. No, esa no era la voz de Arianne. No podía ser, pero ellos hablaban del matrimonio de esta noche. Tal vez alguien estaba planeando algo en contra de su boda con Arianne. O tal vez ella estaba siendo forzada a decir esas palabras… Pero como podrían saber que él los escuchaba?
Xiao Lang vio a su alrededor, pero no pudo ver a nadie. Acaso era posible que se tratara de la voz de Arianne? Y quién era el sujeto con el que hablaba? Xiao Lang lo negó otra vez. Era una tontería. Pierdo mi tiempo tratando de entender esto. Una vez que termine con esto, todo se aclarará. Con esa decisión, el joven príncipe alcanzó la manija, la movió a un lado, y empujó la masiva puerta de la iglesia.
"Y qué se supone que significa eso?"
Los amantes miraron al Principe, la sorpresa y el asombro eran visibles en sus rostros.
"X-Xiao Lang!" Arianne tartamudeó.
"No has contestado a mi pregunta." El joven heredero ignoró a la chica mientras que sus duros ojos ámbar estaban sobre el hombre.
El sujeto hizo una reverencia. "Sólo estábamos hablando de los preparativos para la boda, Su alteza."
EL joven Xiao Lang arqueó una de sus castañas cejas a su prometida. "En serio?"
"S-Sí." Arianne aclaró su garganta, tragándose su nerviosismo antes de continuar. "Le pedí su ayuda. Quería que nuestra noche fuera espacial. Una noche que podamos recordar por el resto de nuestras vidas."
Arianne se le acercó y le sostuvo uno de sus brazos. Pudo sentir que se tensaba cuando lo tocaba y sabía que no estaba del todo convencido. Tenía que hacer algo. Y rápido.
"Xiao Lang." Ella ronroneó y se le acercó para darle un beso en la mejilla. Sin embargo, el joven príncipe movió su cabeza causando que sus labios terminaran en otro lado.
"Quién eres?" El ambarino le preguntó seriamente al hombre. Se sentía mal. No le agradaba lo que sentía de aquel hombre con el que Arianne hablaba. Muchas preguntas acudieron a su mente.
'Podría ser que sea el antiguo amor de Arianne? Si es así, entonces podría ser aún su amante?'
'No! Yo soy su único amante.'
'Pero que pasa si me esta engañando?'
Xiao Lang agitó su cabeza mentalmente.
'No, es imposible…. O si?'
"Me llaman Leon, mi Príncipe." Los ojos ámbares se entrecerraron sobre el sujeto tan pronto escuchó el siseo en las palabras cuando llegó a 'mi príncipe'.
"Soy Le vernitiano, pero crecí aquí en Evitar."
"Qué asunto tienes aquí con mi 'prometida'?"
Leon vio a la joven con una débil sonrisa en su rostro.
"La visitaba y entonces ella me contó acerca de su boda, Su alteza."
"Visitándola en mitad de la noche? Debe extrañar mucho a mi prometida que no pudo esperar hasta mañana." Xiao Lang dijo sarcásticamente.
"Xiao Lang—" La joven comenzaba a hablar, pero Xiao Lang la detuvo cuando tomó la mano se ella con tanta fuerza ocasionándole dolor, diciéndole de esa forma que no interfiriera. Arianne empezó a sentirse mal. Sabía que algo iría mal. Miró a Leon y un escalofrío paso por su columna.
Leon sonrió, una fría sonrisa.
"Ah, el sacerdote ya está aquí, empecemos la ceremonia le parece, Su alteza?"
"Crees que me casare con Arianne sabiendo que aún tiene un amante y que ese amante planea algo en mi contra?" Xiao Lang le preguntó. No lo pudo evitar, debía poner a prueba aquella sospecha que le molestaba. Si no lo hacía, solo interferiría y seguramente arruinaría su matrimonio con ella por tener dudas de su fidelidad y lealtad hacia él.
Leon se rió con fuerza, un sonido de burla entro por los oídos del príncipe. Su corazón latía de dolor en su pecho.
"No es tan estúpido como pensé que era, Su alteza. No debí haberlo subestimado."
"Leon!" Arianne le llamó. Esto no podía esta pasando, sus sueños… Si Leon revelaba sus intenciones estaba segura que Xiao Lang ya no se casaría con ella. No podría ser Reina. No!
"Xiao Lang, querido, olvidémonos de él. Tenemos votos que dar. Vamos, el sacerdote espera." Arianne trató de halarlo, pero el joven heredero estaba firme como una piedra.
"Suéltame." Le dijo Xiao Lang con una voz fría.
"Pero Xiao Lang querido—"
"Soltarás mi brazo si no quieres que tu bonita cara se lastime." La chica estaba impactada. Dio un paso hacia atrás al oír la amenaza y se giro hacia Leon, su rostro estaba lleno de furia.
"Idiota! Mira lo que has hecho! Has arruinado todo!"
Leon la tomó del brazo causando que se quejara y gritara del dolor.
"Tú. No volverás a hablarme de esa manera."
"Déjala ir." Xiao Lang le dijo.
Arianne regresó con el príncipe con su perfecta expresión de doncella en desgracia.
"Xiao Lang, mi amor, ayúdame por favor. Yo no lo hice. Él me forzó a traicionarte. Amenazó con matarme." Le dijo, pero no hizo efecto al príncipe. Xiao Lang estaba furioso, más que furioso. Su fría expresión y altivo porte fue suficiente. Los ojos ámbar del joven Príncipe eran fríos y sin emoción.
"Me traicionaste y me engañaste."
La joven de cabello castaño oscuro estuvo a punto de abrir su boca pero Leon contestó primero.
"Sí. Es una gran actriz, no cree? Actuó muy bien. Es mi pequeño gato." Leon dijo con satisfacción, acariciando la castaña cabellera como si acariciara a un gato.
Xiao Lang ya no sabía que sentía, pero entendía que lo que sentía era dolor. El dolor de un corazón siendo partido en pedazos por la mujer que amas.
"Suficiente plática. Vete o haré que te saquen del palacio."
Leon movió su cabeza. "Tsk tsk eso no es posible, vuestra gracia, sabe tenemos un asunto muy importante que debemos atender."
"Lo que sea hazlo y vete. No quiero ver tu horrible rostro."
Leon sonrió maliciosamente y, misteriosamente. "Oh, sus deseos son ordenes." Leon levantó su mano he hizo un sonido con sus dedos. Segundos después, el sonido de pasos corriendo y de armas rodeo todo el cuarto; incluso el sacerdote se quitó su traje blanco revelando una espada debajo.
El joven Príncipe fue tomado por sorpresa, pero no lo demostro. Tampoco perdió su tiempo y se abalanzó sobre un sonriente Leon.
"Li-kun… Li-kun!" Lo llamó la voz de una joven.
"Qué?" El castaño gritó. Su grito no era porque alguien lo llamara una y otra vez. De hecho, estaba agradecido por la distracción. Su grito era de molestia y enfado que sentía hacia el mismo y a su pasado que tajo de vuelta el dolor rezagado que aun existía en su corazón. Miro a la furiosa joven pelinegra frente a él.
"Dónde está?" Tomoyo le preguntó de nuevo.
El príncipe dejó salir la frustración en un suspiro y discutió con impaciencia. "Cuantas veces tengo que decirte que no se en dónde demonios de encuentra ella."
(N/A: Siento el lenguaje chicos, pero esa necesario, además no creo que haya un chico que no haya dicho una mala palabra en toda su vida.)
"No llegó a desayunar." Le informó Tomoyo, pero el ambarino ya lo sabía tan sólo no dejo que nadie lo notara.
"Aparecerá tan pronto le de hambre." Xiao Lang le contestó, no muy galante.
"Ni siquiera estas preocupado?" Le preguntó, pero el castaño sólo se encogió de hombros del tipo no-me-importa.
"Qué le hiciste?" Tomoyo estaba molesta, pero ahora se estaba enfadando. No sabía en donde estaba su mejor amiga.
"No es de tu maldita incumbencia." Le contestó con un frío tono.
"Lo que fuera que hayas hecho, hizo que desapareciera en el aire."
Esto llamó la atención del Príncipe. "A que te refieres?"
"No puedo encontrarla por ningún lado."
"Ya la buscaste en su habitación?" Tomoyo asintió.
"Los Jardines?" Otro cabeceo.
"Las Cocinas?" Otro cabeceo.
"El Salón Verde?" Otro cabeceo.
"El Salón Amarillo?"
"Ya revisé todos los salones del arco iris." Dijo Tomoyo para salvar tiempo.
"Que hay acerca del patio?" Otro cabeceo.
"La Biblioteca?" Un cabeceo detrás de otro hasta que el Príncipe terminó de enumerar todas las partes del Palacio.
"Le he preguntado a todos, pero nadie la ha visto." El miedo se apoderó del corazón del ambarino. Sabía que algo andaba mal y temía que fuera toda su culpa.
En algún otro lugar…
Una mano llevo la copa a sus maliciosos y sonrientes labios y bebió su contenido dulce.
"Al fin eres mía…"
Continuara……
Nota de Autora: Yey! Al fin, terminé este capitulo. Otra vez, lo siento mucho chicos, que esta capitulo sea mi oferta de paz para ustedes. Les prometo actualizar tan pronto pueda. Cuéntenme que piensan del capitulo, de acuerdo? JA NE!
Notas de MoonHikaru: eeeeto…… ñ.ñ ….. perdón! En serio, lo siento mucho! No debería hacerme de la costumbre actualizar taaaan tarde pero se me han juntado muchas cosas, en especial cuando recientemente soy parte del staff de un fansub. :P
Pero volviendo al capitulo… que les pareció? Pobre de nuestro querido Shao-kun tuvo que fijarse en esa bruja de Arianne -- …Y Sakurita en dónde estará? Quién será el personaje misterioso?
Uuuyyy muchas preguntas.. XDD ¿Ustedes que opinan?
Muchas gracias a aquellos que dieron sus consejos, debo decir que fueron muy buenos y aun no logro decidirme, pero no desesperen ya llegará esa parte. ;)
Gracias a todos por sus reviews! Nos vemos!
MH. :3
PD: No se si lo notaron…. Pero Lady Firesbreath decidió cambiar de nick, así que de ahora en adelante será Lady AngelStrawberry.
