Tercero. Alguna coincidencia con otra historia solo es mera coincidencia.

Advertencia: Insinuaciones sexuales, y sexo no tan explcito, pero tiene.


Pereza, tercer pecado.

Descansaba cómodamente entre los brazos de amado. Anoche lo habían hecho de una manera casi salvaje.

No quería levantarse, no hoy día. Tenía que trabajar en menos de 1 hora, pero no lo iba hacer.

Hoy iba a descansar todo el día entre los brazos de su amor. Le importaba un carajo su trabajo.

.- Ron, quedemos así todo el día si?

.- Como quieras… tengo el día libre, no hay práctica de Quidditch – le respondió, aun medio adormilado, su esposo.

Y se sintió aliviada, hoy se iba a quedar en su casa, a la vez que recibia caricias y mimos de su esposo.

Otro pecado se había alojado en ella en menos de un día.


Bueno, en dos días más les traigo la cuarta parte.

Besos...

- Rosse.