Cuarta parte, cada vez más cerca de la número siete.

Advertencia: Insinuaciones sexuales, y sexo no tan explcito, pero tiene.


Codicia, Cuarto Pecado.

Era preciosa: reluciente y perfecta.

Estaba parada frente a la vitrina, con una cara de boba que nadie se la quitaba, pero que más daba. Esa joya le había llamado la intención con tan solo, darle una ojeada a la ventana.

Y la quería. Y como toda mujer que quiere algo, lo consigue, ella no iba a ser la excepción.

Ser la esposa de Ronald Weasley y mejor amiga de Harry Potter, los jugadores de Quidditch más codiciados del mundo mágico, le daba un bienestar económico, que cualquier persona soñaría con tener.

Ese diamante iba a ser suyo, sin importar lo que cueste. Y nadie se lo iba a impedir, menos su esposo.

"A veces la codicia puede más que la razón" pensó la castaña mientras marcaba el número del pelirrojo:

-Cariño, me puedes dar una regalo?


Hola! esta vez fue el turno de la codicia, les aviso de antemano que los prox capitulos, los roles se van a intercambiar :)

Saludos.

- Rosse.