Hola! Aquí les dejo el siguiente capitulo, perdon el atraso pero en mi casa hay dos computadores que soy tan viejas como los dinosaurios y ambas decidieron colapsar al mismo tiempo.
Les recuerdo que Twilight no me pertenece y el poema abajo tampoco, no se de quien es, lo encontre en esta pagina .
Me parecio que se aplicaba, no se, digan uds
Muchas gracias por leer y no se les olvide Review
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La noche ha llegado para tomarnos
con su oscuridad imponente,
su brillo lunar parece amarme
y la melancolía, en mi ser, permanente.
La noche es mi amiga
la noche es mi amante,
con su oscuridad llameante
inmensa antología.
Sus sombras caen pesadamente en mi espalda,
las soporto y cargo extasiado.
anunciando con estrellas de espada
un lugar bienaventurado.
Esta noche, solo estoy con mis pensamientos,
esta noche, busco mi verdadero ser,
esta noche, busco mis recuerdos sangrientos;
esta noche espero mi amanecer...
Y si por la penumbra te buscara,
solo mi sombra yo encontrara;
estaca en mi corazón clavada
tan sediento de plasma anhelada.
Nocturno ser soy,
cuervo de las tinieblas,
pantera de oscuras selvas,
te imploro solo hoy.
Noctámbulo recorro las calles solas y tristes
alumbrado por tu luz particular,
sonámbulo porque tú reíste.
apaciguado por tu soledad.
Nocturno es mi nombre
como cualquier ser espectral,
taciturno vampiro mediocre
muerto en vida por la oscuridad...
Meses han pasado y he obtenido todo lo que deseaba, familia, amigos, alguien que cuide mi y alguien de quien cuidar. A pesar de la evidente diferencia entre nosotros, a pesar de parecer lo que realmente no soy, esta hermosa familia me había recibido con los brazos abiertos sin cuestionar, confiando plenamente en mi palabra. Podría afirmar que mi vida por fin estaba completa, que al fin era libre y feliz, pero no era así, cada gesto de parte ellos, cada palabra de aliento, cada sonrisa, cada vez que me tratan como uno de ellos, cada momento compartido me hace recordar la mentira que estoy viviendo, lo que les estoy haciendo, lo falsedad de mis palabras, la invención del supuesto mundo de donde vengo, con el único fin de mantenerlos a mi lado, manipulándolos a darme su compañía y desear la mía sin darles la oportunidad de ver quien verdaderamente soy , robándoles su derecho de ver que hay detrás del rostro y negándoles la oportunidad de alejarse ante tan aterradora realidad.
Debí haberles dicho la verdad desde el primer momento, debí haber sido sincera y honesta, si no hubiesen deseado mi presencia hubiera sido mas fácil para mi manejarlo en ese momento, sin ataduras y corazones rotos.
Me cuesta trabajo mirarlos o los ojos sabiendo lo que hago, pero mas trabajo me cuesta enfrentar a aquel que tiene mi corazón, como puedo desear y pedir algo de el, cuando cualquier relación entre nosotros va a estar basada en la mentira, como puedo desear que me ame por lo que soy y quien soy si no lo dejo ver, como puedo esperar que me desee cuando no hay nada en mi que desear, sabiendo su perfección y mi impureza.
Todo lo que toco lo destrozo, todo lo que anhelo lo lacero; he matado a quien mas amo, he tomado lo que no me pertenece, he mentido y manipulado a quienes quiero, vivo de la miseria de otros.
Ha llegado el momento hablar, ha llegado la hora de la verdad, mi cabeza me lo dice, parte de mi corazón lo grita, pero no reúno las fuerzas para hacerlo, temo que aborrezcan, temo que odien cada parte de mi ser, ya no solo por lo que soy, sino también por las mentiras dichas, por los engaños elaborados, por las bromas pesadas.
Como siempre esta fecha trae consigo recuerdos amargos y desconsuelos, si el crepúsculo es un recordatorio constante, esta fecha es la constatación del hecho, no solo me dice lo que soy y como llegue, me recuerda que estoy marcada y maldita, me dice que soy un monstruo con apariencia angelical, un rostro hecho para deslumbrar, una voz para crear un falso sentido de seguridad, un cuerpo para engañar, un aroma para trastornar, velocidad para alcanzar y sobrepasar, fuerza para someter, superdesarrollados sentidos para desenvolverme, veneno en mi boca incapacitar, todo junto diseñado para matar, una asesina, un ser asqueroso y repugnante que usa todo lo que esta su alcance para lograr lo que quiere sin importa el costo.
Definitivamente no la mejor fecha del año para mi, mis pensamientos que ya de por si son tristes, se tornan melancólicos y desesperados este día y no pasa desapercibido la carencia de vida en facciones, la típica sonrisa que me ha caracterizado por estos meses se ha ido y su lugar lo ha tomado un gesto de tristeza, cualquiera diría que a estas alturas estaría todo superado, pero no es así, no creo que alguna vez sea capaz de llevar esta carga con facilidad.
-¿Bella, me estas escuchando?
Dicen que el tiempo sana las heridas, tal vez no ha pasado suficiente para mi, aparento mas de lo que tengo, no solo física si no mentalmente, mas sin embargo solo tengo once, soy apenas una niña pequeña, ¿como se supone que una niña deba lidiar con la muerte de su madre? ¿Sobretodo sabiendo que murió a causa de ella?
-¿Bella, te encuentras bien?- una dulce vos aterciopelada me saco del hilo de mis pensamientos, lo mire aun confusa.
-Eh… si.
-¿Estas segura? No te ves muy bien, te he llamado ya cuatro veces y no me contestas.
-Supongo que estaba distraída
-¿Necesitas hablar? Sabes que me puedes decir cualquier cosa- si siento que puedo y quiero decirle todo, pero estará seguro de que quiere escuchar lo que tengo que decir.
-No, estoy bien de veras solo algo distraída- entrecerró sus ojos, evalúo mi rostro, trate de darle una sonrisa, pero en mi estado actual debió parecer mas una mueca, era evidente que mi semblante reflejaba algo distinto a lo que mis palabras afirmaban
El picoteo en mi cabeza comenzó, aun no se daba por vencido, tratando de obtener de mi cabeza lo que mi voz se negaba a darle.
-Me preguntaba si te gustaría almorzar conmigo hoy
-Edward, siempre almuerzo contigo, ¿que clase de pregunto es esa?
-Si lo se, siempre almuerzas con nosotros pero me preguntaba si querías que almorzáramos solo nosotros dos.
-Ahh… si claro, pero de una vez te advierto, no seré buena compañía, no es un buen día para mi.
-Tal vez pueda animarte, sientate aquí, te buscare algo de comer.
Me senté, lo observe mientras se dirigía hacia la fila de la cafetería, espero no me traiga demasiado, si había alguien capaz de animarme por un rato seria el, aunque después de ese tiempo terminara odiándome mas que al principio.
-No sabia que traerte, nada se veía bien, la comida aquí no es muy buena, por lo que a mi concierne podría estar viva- sonrió- te traje una ensalada, era lo que tenia mejor aspecto- sonreí, una ensalada estaba bien, la lechuga casi no sabe a nada.
-La ensalada esta bien, gracias- tome el tenedor y jugué con ella durante un rato antes de llevarme el primer bocado a la boca.
-¿Quieres hablar de lo que te molesta?- ¿quería hablar de eso? Definitivamente no, tenia que hacerlo en algún momento, pero ahora no.
-No, hoy no es día para hablar de eso, lo haré cuando este lista- si algún día llego a estarlo.
- Perfecto, cuando estés lista entonces- asentí, después de eso la conversación giro sobre temas mas ligeros, ya pasado un rato me sentía mucho mejor, el era mi luz al final del camino, atesoraba cada momento que pasaba a su lado como si fuese el ultimo que iba a tener, por que en realidad podía ser el único.
-Creo que ya es hora de ir a clases si no queremos llegar tarde- le dije mientras saltaba de la silla, cuando estamos juntos es como si todo lo demás dejara de existir a excepción de nosotros, todo el mundo pierde su importancia, solo importamos el y yo, así que siempre me tomaba por sorpresa el final del tiempo que compartimos.
-No voy a ir a clases
-¿Qué quieres decir con que no vas a ir, te vas a escapar así nada mas?
-Escaparse es saludable de vez en cuando- me entristecí de nuevo, contaba con ese tiempo con el a mi lado, podría hacer lo mismo pero soy demasiado cobarde.
-Yo si voy a ir
-No podía esperar menos de ti
-Nos vemos luego- titubee unos instantes, contemplando la posibilidad de quedarme a su lado, decidí ir a clases.
Camine sola por los pasillos hasta el salón de biología, entre de mala gana sabiendo que seria una larga hora, no tenia deseos de trabajar, Mike se encontraba ya en su lugar, al entrar me dedico una acalorada sonrisa y un entusiasta saludo con la mano, las cuales no le devolví, no estaba de ánimos para hacerlo sentir bien, no cuando mi sol me había dejado en la oscuridad.
El profesor entro, llevando consigo una serie de materiales en una caja, fue entregándolos uno a uno en cada una de las mesas, ni siquiera preste atención a sus palabras ni a la serie de objetos que había depositado a mi lado, todo lo que podía hacer era hundirme en mi desdicha.
Debí haber escuchado, por que esta vez lo que me saco de la corriente de mis pensamientos no fue la dulce voz de aquel a quien amo, no, fue la peor cosa que se puede hacer para regresarme a la realidad, el sonido de la carne siendo atravesada, el lamento por el dolor infringido, el agradable aroma de la sangre humana. Dieciocho diferentes sabores a escoger, me golpearon con tal intensidad que lo único que evito que no atacara enseguida fue el hecho que no sabia por donde empezar, a pesar de que mi inconciente ya había hecho la elección, Mike.
Me era difícil concentrarme, no quería hacerlo, no debía hacerlo, pero el ardor en mi garganta era insoportable, todo lo que quería era apagarlo, saciar el fuego que había estallado en mi, no podía pensar claramente, el monstruo en mi se estaba adueñando de mis sentido, el raciocinio estaba perdiendo rápidamente la batalla, ya nada importaba, yo era el cazador y ellos la presa, acabaría con cada uno de ellos, los probaría a todos sin importar las consecuencias, sin importar que sus gritos atraerían a mas gente, sin importar exponerme.
-Señorita Swan, ¿se encuentra bien?- moví mi cara para encontrar la suya, retrocedió un paso al ver mi rostro, mis ojos negros, mi mirada asesina, trago ruidosamente.
-Si no puede manejar la sangre puede salir, no tiene por que quedarse, puedo darle un pase- moví mi cabeza hacia los lados, no negando, mas bien analizando, yo no era Bella, me comportaba como la bestia que era.
-No se le ve muy bien, tiene alguien que la lleve a casa- dijo, su rostro ya aterrorizado, sus instintos le estaban advirtiendo, era peligrosa.
Pero por alguna razón sus palabras retumbaron en mi cabeza, ¿tiene alguien que la lleve a casa? ¿Tiene a alguien?, si, claro que tengo a alguien, tengo a los Cullen, tengo a Edward, ¿Cómo puedo hacerles esto? ¿Que peor manera hay de hacerles saber la verdad que esta? Ellos no merecen esto, Edward no se merece esto.
Poco a poco fui recuperando la cordura, no tenia que hacer esto, no estaba obligada a tomar sus vidas, podía irme, tenía que irme. Sostuve la respiración, aunque fuego aun estaba ahí y el aromo seguía presente en mi memoria era algo de ayuda no respirar, me levante tan rápido como pude y salí de ahí, sin mirar la cara contrariada del profesor o molestarme tan siquiera en recoger mis cosas, tenia que salir.
Camine a toda prisa por los pasillos, un poco más rápido de lo que debería, ¡MALDICION! Debía haberme saltado la clase cuando tuve la oportunidad, ya entiendo por que Edward lo hizo, ¡Maldita mentirosa! Me pude haber ahorra todo esto si tan solo hubiese dicho la verdad.
Camine hacia al parqueo, no para entrar a mi auto si no hacia el comienzo del bosque, ya estando afuera me permití respirar y caminar con mas calma, el aire fresco se llevo consigo cualquier evidencia del aroma que se había colado por mi garganta y ahora que mi mente esta clara no podía dejar de llorar por lo que estuve a punto de hacer, ¿podía ser mas irónico? ¿Podría ser esta una broma amarga del destino? ¿Había tal vez algún ente que se deleitaba con mi miseria, obligándome hacer en esta fecha lo mismo que hice hace 11 años, tomar una vida para solventar la mía?
Me acurruque al pie de un árbol, me acosté sin tomar en cuenta la humedad del piso ni la lluvia que caía sobre mi, lleve mis rodillas a mi pecho y las abrase con mis brazos con tanta fuerza que podía escuchar a mis huesos protestar ante la presión, no importaba, todo lo que quería en ese momento era desaparecer, no sentir, morir, cualquier cosa tenia que ser mejor que esto.
Mis lágrimas bajaban en torrentes por mis mejillas, pero de mis labios no salía nada más que un leve sollozo, ni siquiera en momentos como este era capaz de permitirme llorar con la intensidad que necesitaba, ni siquiera era buena para eso.
Sentí unos fríos brazos enrollarse alrededor de mi cintura, instintivamente reaccione a ese tacto y afloje la prensa que mantenía sobre mi cuerpo.
Se sentó a mi lado, me levanto gentilmente y me coloco en su regazo, me abrazo tiernamente y meció de un lado a otro tratando de consolarme.
-Shhh…todo esta bien Bella, estoy aquí contigo.
Mis sollozos se detuvieron brevemente, no era cierto, nada estaba bien, nada era como debía ser, empezando con nosotros, através de la cortina de agua que extendía sobre mis ojos mire a los suyos, a ese color dorado que tanto amo, en ellos había dolor, tristeza, desolación, mi dolor era su dolor ¿Cómo puedo hacerle esto? debería decirle que se fuera, que me dejara sola, no tenia por que verme así, no tenia que sufrir conmigo, hice un par de intentos para decirlo, pero las palabras no llegaban a mi boca, lo necesitaba, no quería verlo sufrir pero lo necesitaba, mas que al aire, mas que mi vida misma, simplemente lo necesitaba.
Lance mis brazos sobre su cuello y escondí mi rostro en su pecho, estalle, no pude mas, simplemente me deje ir, hice lo único que podía hacer para liberar la tensión llore y grite, como nunca antes lo había hecho mi vida, abrazada a el mientras pasaba la tormenta.
Llore por el monstruo que soy
Llore por mi madre y por el dolor que tuvo que soportar
Llore por cada herida que le cause y cada sollozo de agonía que escapo de sus labios por mi culpa
Llore por su capacidad de amarme a pesar del daño que le estaba causando, por amarme mientras rompía y despedazaba cada parte de su ser.
Llore por haberla mordido, estando demasiado sedienta para detenerme
Llore por mi padre por haber permitido que esto sucediera, por haberla abandonado en el momento en que mas lo necesitaba.
Llore por el amor incondicional de mi madre, por haberme permitido nacer cuando sabia que le costaría su vida
Llore por que deseaba que hubiese hecho algo al respecto ante de que fuera tarde.
Llore por que que deseaba que mi madre no me hubiese permitido vivir.
Llore por que no había nada que pudiese hacer para remediar las cosas
Llore por todas las mentiras que había dicho hasta ahora
Llore por que causo daño a donde quiera que vaya
Llore por que estoy harta de mi vida y todo lo quiero es morir
Llore por que al desear morir todo lo que hago es manchar el sacrificio de mi madre al darme su vida
Llore por mi perdida, por la culpa que me carcome, la culpa de ser esta maldita abominación de vida y muerte, que masacro brutalmente a su madre solo para tomar una bocanada de aire.
Destruí a mi madre y tengo miedo de pasar el resto de mi existencia sin ser capaz de superar el dolor. Nadie se llevo a mi madre, yo la asesine.
No tengo idea de cuanto tiempo pase esta manera, aferrada a su torso dejando que todo cuanto sentía me embargara, el solo se quedo ahí, en silencio, sujetándome, acariciando mi espada, dándome el apoyo que yo tanto necesitaba. Mi llanto fui disminuyendo con el pasar del tiempo, deje de gritar y pase a sollozar, para eventualmente detenerme cuando no pude derramar una lágrima mas, ya todo había pasado.
-Bella, estas mejor- aun tenía mi cabeza escondida en su pecho.
-No realmente, pero si mas tranquila.
-Se puede saber que te ocurre, no me gusta verte así
-No es nada, es sola la fecha que me pone así- hundí aun mas mi cabeza, no quería hablar, pero se lo debía, ero lo mínimo que podía hacer después de hacerlo presenciar mi arranque.
-¿Qué pasa con la fecha?
-Es solo que me recuerda el peor acto que he hecho en mi vida- ¡Dios por que es tan difícil! Escúpelo y ya
-¿y cual fue?- pregunto mientras seguía trazando círculos sobre mi espalda.
-Nacer- su cuerpo se tenso, detuvo sus caricias, sentí que el mundo se me venia encima, luego de unos minutos de silencio coloco su mano sobre mi cabeza y empezó a acariciarme de nuevo.
-¿Bella, me estas diciendo que hoy es tu cumpleaños?- suspire
-No Edward, esa es una manera de verlo pero lo que te estoy diciendo realmente es que en un día como hoy mate a mi madre- nuevas lagrimas rodaron por mis mejillas. Puso su mano debajo de mi barbilla y levanto mi cabeza para verme a la cara, no podía devolverle la mirada, me sentía tan sucia.
-Bella no digas eso, no fue tu culpa, esas cosas solo pasan, no mataste a tu madre- que mas daría por que su palabras fueran ciertas.
-Pero es cierto, soy un monstruo.
-No lo eres Bella, no pienses eso, crees a tu madre le gustaría verte así, ella dio su vida para que fueras feliz no desdichada- sus palabras eran verdaderas, pero aun no tenían efecto en mi, mas que infligir mas dolor por la culpa que sentía al escucharlas, si, buena manera la mía la de agradecerle a mi madre lo que hizo, necesitare tiempo para sentirme de esa manera pero creo que ya di el primer paso en esa dirección al dejar de aferrarme a esas emociones.
-Edward necesito que hablemos- tenia mucho que decir, necesitaba hacerlo.
-Te escucho
-No, ahora no, no solo necesito hablar contigo, debo hacerlo con toda tu familia, hay mucho de mi que no les he dicho, pero hoy no, hoy no me quedan fuerzas para hacerlo ¿crees que podamos hablar mañana?
-Claro, podemos hacerlo en mi casa, así conocerás a mis padres.
-Si, supongo, preferiría conocerlos en una mejor situación pero no queda más.
-Las clases están ya por terminar ¿Quieres que te lleve a tu casa?
-Gracias pero prefiero estar sola, necesito pensar, pero igual iré contigo a encontrar a tus hermanos, no he hablado con ellos en todo el día y por extraño que parezca hasta las malas caras de Rose me hacen falta- se rio entre dientes.
-Si eso es definitivamente extraño- Nos levantamos, puso su mano en la mía y entrelazo sus dedos con los míos, espero que no sea la última que lo haga.
Caminamos lentamente hacia el Instituto, empapados de pies a cabeza, me sentí culpable por un momento, pero me sentí mejor al recordar que no era posible que alguno de los dos enfermara.
Tenia miedo de lo que iba sucedes después de mañana pero no iba dejar que eso me detuviera, ya no quería mentirles mas, se habían convertido en una parte muy importante de mi vida, quería que me conocieran ,de ahora en adelante les daría solo la verdad, sin importad lo que me costara.
Bueno ahí se los dejo, espero que les haya gustado, me costo mucho escribir este capitulo, lo hice con un nudo en la garganta, siempre he sido una llorona, ya sea viendo un peli o leyendo un libro, si el momento lo amerita lloro, pero desde afuera, no se si me entiende, la bronca no es mia, lloro por que pobrecitos ellos pero yo no, pero mientras escribia el dolor de Bella se hizo el mio (debo sonar como una loca), ya no era testigo de lo que le pasaba, ya no estaba escribiendo sobre alguien mas, era protagonista, fue muy raro.
En fin espero que les guste, le puse mucho y los escribi entre temblores de manos y sollozos.
Me dicen que piensan
