Hola a todos! Aquí les dejo el siguiente capitulo, se que es un poco tarde pero recuerden que no tengo un buen equipo con el cual trabajar.

Espero les guste

Esperamos por ellos a la entrada del instituto, había apoyado mi cabeza sobre pecho mientras el sujetaba mi cintura con una de sus manos mientras con la otra acariciaba suavemente mi brazo, no dijimos nada, yo solo quería saborear el momento mientras duraba, mi corazón latía cada vez con mas fuerza por el contacto de su piel contra la mía.

Al cabo de unos minutos la campana sonó, los estudiantes rápidamente recogiendo sus pertenencia y apresurándose al parqueo, felices por el final de las clases, escuche a lo lejos los pasos de aquellos a quienes esperábamos, levante al fin mi cabeza para buscarlos con la mirada, no sin antes detenerme a admirar primero el glorioso rostro que tenia a mi lado, como siempre me quede perdida en la profundidad de sus ojos, había tanto amor y cariño en ellos, todo lo que podía desear es que ese sentimiento fuera por mi y que para cuando dijera lo que debía decir no perdiera ni una onza de las emociones ahí reflejadas.

Para cuando logre romper el hechizo que había sobre mi, ya todos se encontraban a nuestro lado, Jasper miraba fijamente a Edward con una pequeña sonrisa en sus labios, ¡que no daría por saber de que se trata ese intercambio!, sujetaba a Alice fuertemente de la cintura, era evidente que lo hacia para evitar que saltara como loca de un lado otro, sonreía ampliamente y no dejaba de aplaudir, como si hubiese espera por años ver algo así, Emmett me miraba fijamente con una sonrisa picara en sus labios, Rose siendo Rose, no hizo mas que ignorarme (lo cual me viene muy bien, cualquier cosa es mejor que su mirada asesina).

De no muy buena gana me despegue de Edward para saludarlos como debía, bese ligeramente a Alice en la mejilla, le tendí la mano a Jasper, una pequeña sonrisa para Rose (la cual no devolvió, no se ni por que me molesto), le ofrecí mi mano a Emmett también, el cual lo tomo con mas gusto de lo que esperaba, una vez que tuvo mi mano en la suya me jalo con fuerza hacia el, haciéndome colisionar contra su pecho, me envolvió en fuerte abrazo de oso, no tanto como para romperme, pero lo suficiente para incomodar a cualquier humano, vote el aire con fuerza.

-Eh…yo también te extrañe Emmett.- me coloco de nuevo en suelo.

-Ya lo se, no puedes negar que mueres por un pedacito de mi- Rose lo golpeo en la parte posterior de su cabeza, todos estallaron en carcajada y yo por supuesto me puse roja como un tomate.

-Siempre tan colorada.

-Ya déjala en paz.

-Lo siento Alice, no es mi culpa que sea tan divertido molestarla.

Esta vez no pude evitarlo y le saque la lengua como la niña que era, para ese entonces ya había regresado al lado de Edward, moría por estar de nuevo en sus brazos, pero no tenia el valor para simplemente acercarme, talvez interprete mal las señales, talvez solo estaba consolando a una amiga, apoyándola en un momento difícil. Para mi sorpresa fue el quien coloco de nuevo su mano en mi cintura mientras me acercaba a su cuerpo. ¡Dios, podía quedarme así por siglos!

-Bella me acaba de decir que necesita hablar con todos nosotros, vendrá mañana a casa después de clases para conversar.- el rostro de Alice se ilumino y esta vez no hubo nada que Jasper pudiese hacer para impedirle brincotear.

-Uy, Uy…Bella, eso estaría genial, podrías conocer a mis padres, te van a adorar vas a ver, esto será maravilloso- no podía dejar de sentirme culpable.

-Espero que si Alice, de veras espero que si- pude sentir la mirada de Edward fija mi mientras decía eso, ¿habrá notado acaso lo desesperada que estaba por que me perdonaran después de todo lo que hice? Alice continuó balbuceando.

-Ya veras, una vez que hablamos podemos ir a mi habitación….tengo tantas cosas que quisiera probarte- me miro de arriba abajo, me sentí un poco avergonzada y ella lo noto- no me malinterpretes, no viste nada mal, de hecho lo haces muy bien, pero eres tan linda que no puedo evi………

Se callo abruptamente, sus ojos estrecharon en aquella mirada que ya tanto conozco, mirando una escena completamente diferente a la que estaba ante nosotros, pero no por eso menos real, me puse nerviosa, sabia que hasta el momento no había sido capaz de ver en mi futuro, pero no puedo negar que me preocupaba que pudiese ver lo que iba a decir antes de poder hacerlo yo misma y por lo tanto Edward lo sabría inmediatamente y definitivamente no quería eso.

Edward se tenso a mi lado, mi pulso se acelero, ajusto su agarre en mi cintura y empezó a llevarme hacia el parqueo, Alice lo tomo del brazo, se miraron, definitivamente algo estaba pasando, ¿pero que?

¿Que esta pasando? Siseo Jasper, lo suficiente bajo para que yo no escuchara (supuestamente), hay que irnos, demasiada sangre, ¿pero que demonios esta pasando? ¿Que vio? ¿Qué quiere decir con demasiada sangre? Edward comenzó arrastrarme de nuevo pero esta vez en dirección contraria.

-¿Edward que esta pasando?

-Nada de que preocuparse, vamos.

¿Que crees que estas haciendo, deja a la mascota, no crees que va a notar algo raro, no crees que no se va a dar cuenta de que de alguna manera sabíamos que algo iba a pasar? No seas estupido, muchas gracias, cualquiera diría que no me quiere, ¿a que no?

-¡Edward!- no me contesto, necesitaba saber que estaba pasando, no podía pretender que simplemente me fuera detrás suyo sin ninguna explicación siendo mas que evidente que algo estaba por suceder, en eso Rose tenia razón, no necesita súper sentidos para saber eso, no me gustaba ser arrastrada.

Sin pensar dos veces las consecuencias de mis actos, hice uso de toda mi fuerza y nos detuve en seco.

-¡MALDICION EDWARD! DIME QUE DEMONIOS ESTA PASANDO.

Me miro perplejo, sabía que todos estaban al tanto que había algo extraño en mí, pero también sabia que ninguno de ellos esperaba que fuera capaz de detener un vampiro en el acto, rápidamente controlo su expresión.

-Bella, por favor.

-NO- me dirigí a Alice, sabia que me estaba portando como una tonta, pero tenia que saber- ¿Qué fue lo que viste?- Mas rostros perplejos, pero todos sabían que no era el momento para cuestionarme, de hecho no era el momento para que yo los cuestionara tampoco.

-Un furgón Bella, se va a volcar y arrasara cuanto hay en el parqueo- me dijo, aun estupefacta por la gran exhibición de fuerza que acaba de hacer y de que supiera de sus visiones.

Ya entendia sus palabras "Demasiada sangre"

-Pero y los demás- comencé a balbucear- no podemos…..

-No hay tiempo, debemos irnos, YA- Edward me tomo para seguir avanzando, no lo deje.

-¡Bella!- me dijo- no hay nada que podamos hacer por ellos.

"nada que podamos hacer por ellos" como podía irme de ahí sabiendo lo que estaba por suceder, ¿cuantos iban a morir? No podía darles la espalda, "demasiada sangre" , las palabras de Alice continuaban rebotando en mi cabeza.

"No hay nada que podamos hacer por ellos", definitivamente no había nada que los Cullen pudieran hacer, pero talvez yo si, era una locura, con dificultad me había protegido a mi misma en algunas ocasiones y nunca lo había hecho a mi voluntad y jamás, jamás había logrado extenderlo un poco mas allá de mi cuerpo, pero debía hacer algo, no podía dejarlos morir, no podía permitirlo, debía intentarlo, si fallaba cuando menos era lo suficientemente rápida para salir de ahí.

Solté el agarre que tenia Edward sobre mi, di un paso hacia atrás, lo mire a los ojos, talvez por ultima vez, tenia intención de contarle todo, no quería que fuera así como se diera cuenta, pero realmente no tenia otra opción, debía hacerlo y debía hacerlo ya.

-Lo siento- murmure, gire sobre mis pies y me lance a toda velocidad hacia el parqueo, no tenia mucho tiempo, ya podía ver el furgón acercándose, como ultimo recurso, con el fin de llegar mas rápido, salte, flexiones mis piernas y me agache contra el suelo todo lo que fue posible para luego empujarme hacia arriba y el frente con todo lo que tenia, recorrí la distancia en milésimas de segundo, aterrice en medio de mi auto y el volvo, tratando de evitar que me vieran materializarme de la nada, deseando que fuera capaz de hacerlo.

Se encontraba ya llegando, viajaba a gran velocidad, probablemente sin frenos. Instintivamente como siempre mi escudo me cubrió, apreté mis diente y me concentre para expandirlo, ¡demonios! no lo estaba logrando, se movió unos cuando centímetros pero necesito metros, empecé a llorar desconsolada, no era capaz ¿De que me servia mi estupido escudo si no podía hacer uso de el cuando lo necesitaba, de que me sirve si no puedo proteger a alguien mas a parte de mi?

Escuche el furgón derrapar en la curva justo antes del instituto y volcar, estaba aterrada por la esquina de mi ojo lo vi avanzar, a lo lejos escuche el grito de una chica, la primera en darse cuenta lo que iba suceder, la primera en morir por el impacto, su grito lo logro, un rugido, el mas siniestro y escalofriante de mi vida escapo de pecho, mi escudo avanzo a una velocidad sorprendente abarcando todo el parqueo, la sensación tan intensa y agotadora que por un momento pensé que perdería el sentido, inmediatamente después el golpe llego, el estruendo que produjo fue espantoso, para ese instante ya todos gritaban y corrían en la dirección contraria por sus vidas, el impacto fue tan potente que casi pierdo el equilibrio, podía sentir el metal retorcerse y doblarse alrededor del escudo, moldeándose a su forma, poco a poco la fuerza que ejercía sobre el fue disminuyendo, hasta que solo sentía su peso.

Suspire aliviada, estaba a punto de contraer mi escudo cuando el furgón estallo tomándome por sorpresa, la explosión fue por mucho mas fuerte que el impacto, hizo mi escudo retroceder unos cuantos metros, por suerte ya no había nadie allí, puse toda mi fuerza y concentración de nuevo en el, el fuego lo cubrió, fue la experiencia mas aterradora de mi vida, no me estaba quemando realmente, no dolía tampoco, pero así como me tambalee con la colisión, podía sentir en mi cuerpo cada uno de llamas, el calor era abrasador e insoportable, lo único que me mantuvo serena era saber que en realidad no me estaba dañando, era lógico pensar que al ser el escudo una parte de mi iba poder sentir algo a través de el, no de la misma manera que si estuviera realmente ahí, pero algo de todas formas, nunca me había detenido a pensarlo pero lo mismo sucede cuando expando el otro. Nunca hay dolor, pero las sensaciones no son placenteras.

EL fuego había cedido, mi escudo ya no cubría todo el lugar, lo había concentrado en el área de la explosión y aunque ya lo peor había pasado y podía ya perfectamente dejarlo ir, tenia miedo de hacerlo esta vez, mi cuerpo temblaba bruscamente por el esfuerzo, sentía mi sangre, caliente y húmeda, resbalar desde mi nariz.

Alguien me llamo por mi nombre, no puedo determinar quien, pero lo tome como una señal para dejarlo ir, lo sentí contraerse con la misma velocidad con se extendió hasta chocar contra mi, mi cuerpo no lo resistió mas, caí sobre mis rodillas, los espasmos continuaron pero el sangrado había cesado; estaba exhausta, débil y muy sedienta.

Sentí a alguien arrodillarse a mi lado.

¿Bella estas bien?- Bueno estoy viva y realmente no estoy herida, cuando menos eso creo pero ¿me siento bien? Definitivamente no. Negué con mi cabeza incapaz de articular palabra alguna.

-Saquémosla de aquí Edward, antes de alguien note algo extraño, los paramédicos llegaran en unos minutos- ¿antes de que alguien se de cuenta? ¿Es que acaso nadie noto nada? ¿Nadie se ha preguntado como diantres todo se detuvo en el mismo lugar? Eso es verdaderamente un alivio, pensé que tendría que desaparecer después de esto.

-Rose, Emmett, lleven el camión de Bella- sentí como el asfalto se desvanecía y antes de que me pudiera quejar ya me encontraba en el aire. Alice y Jasper se sentaron el la parte delantera del volvo, mientras Edward y yo en la trasera, me mantuvo sobre su regazo, salimos del parqueo hacia Dios sabe donde, ni siquiera quería preguntar.

-¿Era sobre esto de lo que querías hablar? Asentí , negándome a mirarlo a los ojos, estaba tan avergonzada, escondí mi rostro su pecho

-¿A dónde vamos?

-A mi casa, quiero que mi padre te revise.

Condujimos el resto del camino en silencio, me pregunte cuando tiempo le llevaría a Emmett encender mi auto sin las llaves, conociéndolo, probablemente muy poco, pero si les tomaría algo mas llegar a su casa, mi auto no puede ir tan deprisa como este. Edward no dejo en ningún momento de acariciar mi cara con la yema de sus dedos, cuando menos no parecía molesto.

Al cabo de unos pocos minutos sobre la carretera principal nos desviamos sobre una calle alterna en el medio del bosque, tan oculta que dudo mucho que humano sea capaz de encontrarla por mas que quisiera; avanzamos unos cuantos kilómetros sobre ella hasta que llegamos a un claro y en el una casa, bueno casa es subestimarla, casa es lo que yo tengo, esto es una mansión.

Bajamos del auto y aun seguía en sus brazos, le indique que me sentía lo suficientemente bien como para caminar, no muy contento con mi solicitud me coloco con cuidado en el suelo pero siempre manteniendo sujeta de la cintura.

Caminamos hacia su casa, abrió la puerta, me percate de que se encontraba sin seguro, supongo que un vampiro no tiene de que preocuparse sobre un ladrón irrumpiendo en su casa.

-¡Carlisle, Esme!- en un abrir y cerrar de ojos sus padres estaban frente a nosotros, Esme ahogo un grito de horror al ver el estado en que estaba, realmente no había prestado mucha atención al respecto, pero tanto mi cara como mi blusa estaban bañadas en sangre.

-¡Edward! ¿Qué sucedió?

El estaba apunto de contestar su pregunta cuando sentí un golpe en mi espalda, cuando me di cuenta me encontraba volando por los aires con Rose encima mío, me estrello contra la pared contraria provocando que la misma se quebrara contra la presión y yo la atravesara, antes de que pudiera registrar nada me encontraba en suelo del jardín recibiendo golpe tras golpe, escuche el hueso de mi antebrazo derecho quebrarse, no me importo mucho, sabia que habría sanado en cuestión de horas, si es que me dejaba viva.

Estaba tan débil que ya no sentía nada, no tenía fuerzas para defenderme, nunca había aprendido a pelear, algunas cosas son instintivas, pero simplemente no era capaz de mover ni un dedo, la deje moverme de un lado a otro como a una muñeca de trapo.

Rose estaba tan furiosa que requirió de Edward, Jasper y Emmett para quitármela de encima, Carlisle me tome en sus brazos y me llevo adentro por segunda vez, todo lo que recuerdo haber visto antes de todo se volviera negro fue a Rose revolcarse con fuerza para trata de llegar a mi y lo ultimo que escuche antes de quedar completamente inconsciente fue: Maldita perra.

Bueno, ahí se los dejo, no quede muy convencida, ahí me cuentan que piensan, no sean malitas, recuerden que es mi primer fic

Besos y Abrazos