Sale siguiente capítulo, todavía esta calientito, espero les guste, todavía le falta pero antes de seguir con el siguiente acontecimiento importante en la historia, quisiera escribir algo en el medio, que se yo un día a día normal, entre BxE, o los Cullen en general. No sé ¿tienen alguna idea o algo que quisieran leer? Me avisan
Desperté al día siguiente con los primeros rayos de sol que se abrieron camino a través de las ventanas de la habitación, nuevamente me encontraba en el sofá de cuero, me tome unos minutos para analizar cuanto había en mi alrededor unas de las paredes estaba totalmente cubierta por una sucesión de estantes repletos de CD, en un rincón había
un sofisticado aparato de música, no había ninguna cama, sólo el espacioso y acogedor sofá de cuero negro en el que me encontraba, una gruesa alfombra de tonos dorados cubría el suelo y las paredes estaban tapizadas de tela de un tono ligeramente más oscuro, por lo poco que sabía de Edward esta debía de ser su habitación. Me mire a mi misma y me percate que ya no llevaba la misma ropa de la noche anterior, en su lugar tenia puesta una fina bata de seda azul que dejaba al descubierto la mayor parte de mi cuerpo, Alice, me sentí incomoda, no juguemos de santa, no es algo que no suela vestir, pero siempre estoy sola y esto definitivamente no es lo que hubiese escogido llevar en una casa donde hay 7 vampiros mas con una excelente visión.
Me senté lentamente dado que aun me encontraba débil, retire las sabanas que me cubrían y me sonroje al ver que la parte de debajo de la bata apenas alcanzaba para cubrir mi trasero, no dejaba mucho a la imaginación, mire nuevamente hacia los lados pensando que Alice podría haber dejado un cambio de ropa para mí y que había pasado por alto anteriormente, mínimo algo para cubrirme un poco, espero no pretenda que baje luciendo de esta manera, para mi desgracia no había absolutamente nada. Alice pagara por esto.
Escuche un golpe en la puerta, ya era hora, estaba ya convencida de que Alice me haría bajar de esta manera, sabía que podía llamarla pero conociéndola, si esas eran sus intenciones me ignoraría hasta que me viera obligado a ir por ella.
-Adelante.
La puerta se abrió y para mi sorpresa no era mi queridísima amiga quien estaba detrás de ella sino Edward, sus ojos se abrieron de par en par y se tornaron negros, me sonroje y rápidamente coloque las sabanas sobre mi descubierto cuerpo, cerro sus ojos y respiro fuertemente.
-Lo siento- dijo
-Lo siento yo, pensé que eras Alice trayendo algo mas decente para vestir- le conteste aun sonrojada.
-Le diré a Alice que suba- dio media vuelta y cerró la puerta al salir, me deje caer sobre el sofá y escondí mi rostro entre mis manos, trágame tierra, no puedo negar que me sentía bastante satisfecha con el evidente deseo que se reflejaba en su mirada pero pasar de un primer beso a que me vea semidesnuda no es algo que estaba esperando. La puerta se abrió de nuevo, retire mis manos y abrí mis ojos para encontrar a una sonriente Alice situada a mi lado, con ropa en sus brazos y una mirada maliciosa. Gruñí.
-¿Lo viste pasar no es así?
-No tonta, sabes que no puedo ver nada contigo aquí, pero tenía la esperanza de que algo así pasara, no en vano te vestí de esa manera- dijo entre risas, la fulmine con la mirada, me puse de pie rápidamente dispuesta a tomar la ropa y vestirme lo antes posible, para mi desgracia lo hice demasiado rápido y antes que pudiera hacer nada al respecto me encontraba de camino al suelo, cerré mi ojos esperando el golpe pero Alice me atojo antes de recibirlo. Me levanto lentamente y continuo sujetando hasta que estuviera bien, apreté mis ojos esperando a que pasara el mareo y que todo lo que estaba a mi alrededor dejara de girar, respire acompasadamente mientras me sujetaba a ella como si mi vida dependiera de eso, después de unos minutos abrí los ojos.
-Listo- le dije, me miro preocupada
-¿Segura?
-Aha, olvide que estaba muy débil y la velocidad me descompensó - me miro fijamente a los ojos, buscando algún tipo de confirmación, su expresión cambio radicalmente, antes de que pudiera precisar de qué se trataba hablo.
-¡Vaya Bella, nunca había visto tus ojos tan negros!- reí
- Bueno, por lo general estoy mejor alimentada, el día de ayer fue muy agotador y perdí algo de sangre en el proceso.
-Te llevaremos a cazar- me sentó - ¿crees que puedas cambiarte sola o necesitas ayuda?
-Alice estoy débil no incapacitada- mordí mi labio- pero creo que si necesitare que me ayudes a llegar abajo.
-OK, te daré algo de privacidad, estaré afuera, llámame cuando termines- asentí.
Una vez que estuve afuera tome la ropa que había traído para mi, afortunadamente no era nada extravagante, un simple pantalón de mezclilla y una camiseta ceñida, sonreí para mí misma, no tenia intensiones de salir de casería en un vestido de fiesta, me alegra saber que Alice tiene un poco de sentido común. Me vestí a como pude y tome la liga que Alice había traído, me arregle el pelo con una simple cola de caballo, dejando unos cuanto mechones fuera cayendo sobre mi rostro. Busque los zapatos que estaban en el suelo, suspire, zapatos de tacón, hasta aquí llego el sentido común de mi amiga, me negué a ponérmelos y deje mis pies descalzos y la llame.
-¿Lista?- me miro de arriba abajo y frunció el ceño al notar la ausencia de calzado.
-Lo siento, pero no hay forma de que me hagas ponerme eso en estado en que estoy, a menos de que desees que baje rodando- suspiro.
-Dame un segundo- y exactamente un segundo después regreso con unas zapatillas de ballet en sus manos. Me las puse.
-Mucho mejor- dije
- Si, si, si- rodo sus ojos- Vamos ya- coloco uno de mis brazos sobre sus hombros y sus manos en mi cintura y me llevo hacia afuera.
-¿Puedes bajar las gradas o prefieres que te alce?
-Puedo bajar, gracias, quisiera guardar el poco de dignidad que me queda ¿sabes?- rio entre dientes y comenzamos a bajar. En el ultimo escalón se encontraba Edward, esperando, mi corazón se salto un latido al verlo. Me tomo en sus brazos y me levanto, estaba a punto de quejarme pero lo pensé mejor ¡al carajo mi dignidad! Pensé, no hay nada mejor que estar así. Me deposito suavemente en el sofá del salón donde se encontraba el resto de su familia, antes de sentarse a mi lado beso mi frente, y nuevamente mi corazón reacciono, ocasionando que el resto riera ¡genial!
-¡Buenos días, nos alegra tenerte de vuelta!- dijo Carlisle.
-Buenos días- conteste- ¿Cuánto tiempo dormí?
- Unas ocho horas amor.
-¡Tanto! Eso es todo un record, generalmente duermo unas tres- fruncí el ceño
-Tenias mucho de que recuperarte- me dijo mientras jugaba con mi cabello.
-¿Como te sientes?- pregunto Carlisle, pensé por unos momentos antes de contestar.
-Ligeramente mejor, pero estoy débil y mareada.
-Estoy seguro de que eso se solucionara una vez que te alimentes, Edward puede ir contigo- mordí mi labio, debía cazar pero mi cuerpo no estaba en condiciones de hacerlo.
-¿Pasa algo malo amor?
-Bueno..ehhh, no creo que pueda, no sé si lo notaron pero Alice me trajo casi que alzada hasta acá.
-Tiene razón Edward, está demasiado débil para ir a cazar, difícilmente puede ponerse de pie sin caerse- contesto ella.
Todos se callaron por unos minutos, hasta que Emmett hablo.
-Podemos traerte algo aquí- reí.
-¿Para llevar entonces?- le dije levantado una ceja.
-Sip- moví mi cabeza hacia los lados.
-No lo creo Emmett, dudo mucho que a Esme le agrade la idea de un oso grizzli irritado sobre la mesa del comedor, pero te lo agradezco de todas maneras- Todos rieron a carcajadas, menos Emmett, cuyos pensamientos se encontraban en otro lado, volví a ver a Edward para alguna pista pero no hacia más que mover su cabeza de un lado a otro mientras sonreía, de un momento a otro Alice se levanto de su lugar con un gesto de ira en su cara.
-¡NOOO!, que ni se te ocurra.
-Era solo un pensamiento, tranquilízate quieres- pero su sonrisa y el brillo en sus ojos indicaba que era más que eso.
- Haz como quieras, pero te aseguro que Esme te echara de la casa y Rose no te dará nada de nada por un buen tiempo- pronto su sonrisa se borro de su rostro y miro a su compañera, quien seriamente asentía, confirmando lo dicho por su hermana.
-¡Demonios!- dijo molesto, todos reímos.
- Volviendo a cosas más importantes- dijo Edward entre risas- ¿Qué te parece si te llevo en brazos y conseguimos algo una vez allí? Sonreí apenada.
-Supongo que no tengo otra opción.
-Vamos debilucha.
-Ja, ja, ja- me alzo y antes de que me diera cuenta estábamos volando por el bosque, escondí mi cara sobre su pecho para evitar el azote del viento, íbamos tan rápido que sus pies apenas rozaban el suelo y casi no producía sonido alguno, cuando estaba empezando a preguntarme si tenía intenciones de quedarse en el país se detuvo y me sentó en una piedra.
-Vaya que eres rápido- dije y me regalo esa sonrisa que tanto amo, nuevamente me quede perdida y fui incapaz de tener algún pensamiento coherente, cerré mis ojos y sacudí mi cabeza aclarando mi mente.
-Quédate aquí, ya regreso- y antes de que pudiera contestar ya lo había perdido de vista. Los minutos pasaron y no regresaba, estaba ansiosa, estaba segura de que en realidad no había pasado mucho tiempo, pera cada segundo que no estaba a mi lado se volvía pesado, intente ponerme de pie para ir a buscarlo pero caí sobre mi trasero, maldije entre diente hasta que escuche una risa cercana.
-Te dije que te quedaras ahí- dirigí mi vista hacia la dirección de donde provenían sus palabras y lo vi avanzar, de repente el mundo se volvió más claro y sonreí como una boba.
-¿Me extrañaste?- pregunto.
-Tardaste mucho- conteste.
- No exageres, no me tomo ni cinco minutos.
-Pues se me hicieron eternos- en ese momento el viento soplo llevando hacia mí el olor de la sangre del venado que se encontraba en sus manos, el fuego en mi garganta aumento volviéndose casi insoportable, trague el veneno que se había acumulado en mi boca.
-Ten- me dijo mientras lo colocaba en mi regazo y daba unos cuantos pasos hacia atrás, lleve mi boca hacia su garganta, dispuesta ya a clavar mis dientes sobre su yugular cuando note que algo no estaba bien, levante mi cabeza hacia Edward y fruncí mi ceño.
-¡Hey, manoseaste mi comida!- se carcajeo.
-Lo siento amor, era lo más sencillo, de lo contrario se estaría revolcando en este momento y te seria mas difícil- considere sus palabras y supuse que tenía razón, así que la deje pasar. Asentí con mi cabeza y espere a que dejara de mirarme para continuar, no lo hizo.
-Te vas a quedar mirando, porque sinceramente no me gusta que me velen la comida- dije mientras hacia un puchero.
-Eres increíble, apresúrate a menos de que quieras un venado vampiro dando vueltas por el bosque- dijo mientras se volteaba, una vez que estuve segura que no tenía intenciones de espiar, clave mis diente en su cuello y bebí hasta que no quedara una gota, una vez terminado hice a un lado el cadáver del animal, podría acostumbrarme a esto, es mucho menos sucio que cazar.
-Listo- le dije.
-Ya era hora, ¿Cómo te sientes?
-Mucho mejor, aun estoy sedienta pero ya puedo hacerlo por mi cuenta.
-Me alegra- extendió su mano y la tome con gusto, me jalo hasta que estuve de pie, mi cuerpo contra el suyo, rozo sus labios con los míos y comenzamos a besarnos, dulcemente, poco a poco el beso se fue volviendo más intenso, trazo el contorno de mis labios con la punta de su lengua, un escalofrió recorrió mi cuerpo y deje escapar un gemido de placer, el cual él respondió con el suyo propio, lleve mis manos a su cabello y su nuca acercándolo mas a mi cuerpo, sus manos se deslizaron por mis espalda y me se estremecí de nuevo, cuando me percate estaba recostada a un árbol sin la menor idea de cómo habíamos llegado ahí, no que me importara, dejo de besar mi boca para besar mi mandíbula, mi cuello, mis hombros, una ola de deseo se apodero de mi y no había nada que deseara mas en este momento que tenerlo a él, tome su rostro en mis manos y lo lleve de nuevo a mis labios, gimiendo ante el contacto, sin pensarlo dos veces subí mi pierna sobre su cintura y el sujeto mi muslo fuertemente con su mano, me presiono con mas fuerza contra el árbol el cual en cuestión de segundos sucumbió y fuimos a dar al suelo, quedamos uno al lado del otro, ambos respirando aceleradamente.
-Wow- fue todo lo que pude decir.
-Eso es quedarse corto-dijo con una sonrisa mientras se colocaba sobre su costado y retira el cabello de mi cara.
-Aha- aun no me había recobrado, rio entre dientes.
- Vamos, aun necesitas cazar y Alice me va a matar si no llegamos pronto.
Nos pusimos de pie y continuamos con la cacería. Dos venados y un oso después ya estaba más que satisfecha y recuperada y comenzamos nuestro el camino a la casa.
-Sabes, si así es como te vas a comportar después de cazar creo que vamos a tener que empezar a salir a diario- me sonroje.
-Ven, Alice nos está esperando y por lo que escucho está muy molesta.
-¿Debería preocuparme?
-Si, y mucho- no habíamos llegado a la entrada de la casa cuando la puerta se abrió de golpe y una pequeña y furiosa duendecilla salió a nuestro encuentro.
-¿Qué demonios estaban haciendo que tardaron tanto?- me sonroje al recordar la razón de nuestro atraso, lo cual Alice noto- OK, no me digan, no quiero saber, vamos- tomo mi mano y me llevo a toda velocidad hacia su habitación.
-Ten, aquí está tu ropa y allá el baño, date una ducha, estaré esperando aquí- pude haber protestado pero definitivamente necesitaba una.
Tome la ropa sin prestar mucha atención a lo que Alice había escogido, me dirigí al baño, abrí la ducha, me desvestí y entre en ella, hice todo los más rápido posible no queriendo desperdiciar un minuto más de mi tiempo con Edward.
Tome la ropa que Alice me había entregado y me la puse, no estaba tan mal, definitivamente no era lo que hubiese escogido para pasar el día en casa pero pudo haber sido peor, era un conjunto en azul oscuro, un pantalón tipo gaucho con pretina ancha que quedaba sobre mi cadera junto con una blusa que se cerraba sobre mi cuello y dejaba mi espalda descubierta, junto con unos zapatos de tacón alto, ya no podía evitarlos, no tenia excusa válida, mi balance era perfecto en estos momentos.
-Perfecto, vamos a arreglarte el cabello- me dijo al verme salir.
-¿Me serviría algo resistirme?
-Nop- suspire y me deje dirigí hasta su cómoda, seco mi cabello, dejándolo caer naturalmente, de un lado coloco mi cabello detrás mi oreja y lo sujeto con una prensa mientras dejo que el otro quedara sobre mi cara.
Una vez que había terminado conmigo, nos dirigimos al jardín donde se encontraba el resto de su familia, Carlisle y Esme se encontraba sentados en la terraza junto a Rose, Jasper estaba sentado bajo un árbol a unos cuantos metros de distancia, en cuanto vio a su amada, extendió sus brazos para recibirla, Alice salto y se dejo caer a su lado, Edward y Emmett estaban en el medio luchando, ambos al acecho y posición de ataque, Edward se distrajo con mi llegada dándole la ventaja a Emmett quien no dudo en usarla, se abalanzo sobre el sujetándolo contra el suelo, abrió y cerró su boca fuertemente haciendo tronar sus dientes.
-¡Gane!
Edward se levanto y camino hacia a mí, tomo mi mano y las llevo a su boca besando la punta de mis dedos.
-Lo siento- le dije, encogió los hombros.
-No te preocupes.
-Hey Bella, es tu turno.
-Para nada Emmett, sabes muy bien que no peleo.
-Anda no seas malita, solo una vez- hizo un puchero
-Nope, ya te dije que no, no se pelear de todas maneras, no sería nada divertido en un segundo me habrías ganado.
-Bueno, Bueno- dijo entre dientes.
Me quede perdida en mis pensamientos, dándole vueltas al asunto de pelear contra él, no me caería mal una que otra lección, saber defenderme no me caería mal, aunque por otro lado ahora que puedo controlar mi escudo no hay nada me puede alcanzar, pero, me tense al recordar dos casos de que demuestran lo contrario.
-¿Sucede algo?- pregunto Edward, quien estaba ya recorriendo el terreno con su mirada, buscando cualquier peligro que pudiera haber percibido yo en ese momento para reaccionar así.
-No, para nada- mentí, me miro a los ojos y el picoteo de mi cabeza comenzó.
-¿Tienes alguna idea de lo molesto que es eso?- dije tratando de desviar el tema, su expresión cambio a confusión.
-¿Perdón?-Sonreí.
-Cada vez que tratas de leer mi mente siento como si me picaras con el dedo, es bastante incómodo.
-¿Sabes que no puedo leerte la mente?- dijo asombrado
-Sip
- Y sientes cuando intento.
-Aha, y como te dije es incomodo y entre más te concentras mas incomodo se vuelve.
-Bella- interrumpió Carlisle, me volví hacia el- ¿sabes porque Edward no puede leerte o porque Alice no puede verte?
-Si y no- conteste- soy un escudo físico y mental, por eso Edward no puede escucharme, de hecho ningún vampiro cuya habilidad consista en causar alguna reacción de mi mente no puede funcionar en mi, mi cabeza está segura, al igual que cualquier otra que desee proteger, en cuanto a Alice no tengo la menor idea.
-Un escudo mental, eso es asombroso, ¿de verdad puedes proteger a cualquiera?- asentí
-Podrías enseñarnos- pregunto Alice.
Me separe ligeramente de Edward para no incluirlo, me concentre y en la fina pero fuerte capa que cubre mi mente y la extendí hasta cubrir a cada miembro de la familia menos uno, en el momento en que todos estuvieron debajo Edward gimió.
-Listo- dije
-¿Puedes escuchar a alguien hijo- pregunto Esme.
-No, nada.
-Impresionante- dijo Carlisle, extendí mi escudo un poco más y lo incluí.
-¿Ahora?- pregunte.
-Si, ahora los escucho a todos- frunció el ceño- menos a ti- dijo evidentemente frustrado.
-Lo siento amor, mi cabeza es privada y siempre está protegida- dije con una sonrisa, contraje mi escudo y me volví hacia los demás- puedo bloquear a cualquiera siempre y cuando este fuera del escudo, en el momento en que entre todos quedan vulnerables menos yo.
-¿Así es como detuviste el camión el otro día?- Jasper hablo, negué con mi cabeza.
-No, este escudo protege solamente sobre cualquier ataque mental.
-Entonces….- dijo
-Fue mi escudo físico el que utilice para detenerlo.
-¿Tienes dos dones?
-No lo creo Alice, en realidad solo soy un escudo, pero mi talento se manifiesta de dos formas distintas.
-Bueno básicamente podríamos decir que ambos combinados te hacen básicamente invencible, nadie te puede tocar- afirmo Jasper.
-Supongo- dije algo avergonzada- ahora que lo mencionas resultan bastante útiles cuando eres como yo- Todos asintieron al unísono y permanecieron en silencio mientras procesaron la información que les acababa de dar, abrace a mi ángel y descansé mi cabeza en su pecho.
-Puedes hacer uno de esos, digo, fue asombroso lo que hiciste con el furgón, me gustaría tratar de traspasarlo- Emmett, siempre buscando un buen reto, abrí ampliamente mis ojos, estaba bastante orgullosa de lo que había hecho y sinceramente estaba tan asombrada como el resto.
-Si fue asombroso, nunca pensé que fuera capaz…..- me calle al sentir a Edward tensarse a mi lado, había hablado demasiado.
-¿Nunca pensaste que fueras capaz de qué?- pregunto apretando sus labios, estaba molesto.
-Nada
-¡Bella!- suspire.
-No sabía que podría detenerlo, nunca he podido controlarlo muy bien y nunca lo había extendido antes, pensé que si no podría lograrlo podría huir en el último momento, normalmente me cubre cuando lo necesito, aunque no siempre pasa, y no se extiende más que unos cuantos centímetros de mi cuerpo- hablaba murmurando- eso es suficiente para impedir que cualquier golpe me haga daño, pero en el caso del fuego no estoy muy segura, la llamas no me hubieran tocado pero no sé si la intensidad del calor…- no pude continuar mas, Edward estaba casi echando humo por las orejas, el hermoso color dorado de sus ojos había sido sustituido por un negro profundo, di un paso hacia atrás realmente asustada, al ver mi reacción cerro sus ojos y tomo un profundo respiro.
-Estas diciendo que cuando decidiste lanzarte ni siquiera sabias si ibas a ser capaz de protegerte a ti misma- dijo mientras prensaba el puente de su nariz entre su dedo pulgar e índice, haciendo un gran esfuerzo por mantenerse tranquilo.
-Si- dije mientras me ocultaba detrás de mi cabello. Levante la cabeza para ver si ya se había calmado, pero ya no se encontraba a mi lado, mire a todas dirección pero no se le veía.
-Está en su habitación Bella, dale unos minutos, le acabas de echar una bomba encima- dijo Alice.
-¿Una bomba?
-Si tontilla, el te ama y se preocupa por ti, se toma tu seguridad muy en serio y acabas de decirle que hiciste lo que hiciste sin saber si saldrías ilesa, sabes, un vampiro en medio de una explosión no es recomendable- asentí- dale un poco de tiempo, ya se le pasara.
-OK.
-¿Podríamos seguir hablando sobre su escudo mientras esperamos?
-Por supuesto que si Carlisle, dime.
-¿Sigues teniendo problemas para controlarlo?
-No desde ayer- me detuve a pensar- me di cuenta que estaba haciéndolo mal, estaba tratando de manipularlo de la misma manera que el mental, no sé cómo explicarme pero es como un tela elástica, o cuando menos así lo siento y lo visualizo a la hora de manejarlo.
-¿Y el otro?
-No estoy muy segura, también es difícil de describir, siento como una corriente eléctrica en el cuerpo una vez que me cubre y cuando se expande… no lo sé, más que un muro o algo así, se siente como un campo de energía, no se di me doy a entender.
-Si, claro que si… ¿dices que sientes que sientes a cuando Edward trata de leerte?
-Si, siento todo lo que toque mi escudo, cualquiera de ellos de hecho, es raro, porque siento y no siento, sé que hay algo, siento la presión, es molesto pero no doloroso… cuando el furgón golpeo lo sentí e inclusive perdí el equilibrio, pero en ningún momento me daño, igual el fuego, sabía que estaba ahí, lo sentía en mi piel, estaba ardiendo…pero no quemaba ¿sueno como una loca verdad?- Carlisle sonrió
-Para nada, de hecho tiene sentido, tu escudo o escudos, son una extensión de ti misma, parte de quien eres y lo que eres, no me parece extraño que seas capaz de percibir ciertas cosas a través de ellos.
-OK- Fue todo lo que dije, Carlisle es asombroso, parece tener una respuesta para todo, me pregunto cuántos años llevara vagando por el mundo, estoy segura de que deben de ser muchos, parece que no hay nada que no sepa, debe ser aburrido después de un rato.
-Anda Bella ¿me vas a dar gusto o no?- me reí
-Por supuesto que si Emmett- coloque mi escudo a una distancia bastante razonable, me agazape contra el suelo y me asegure los más posible preparándome para la sensación del impacto- Adelante.
Se lazo con todas sus fuerza contra mí, con una sonrisa de oreja a oreja, la cual desapareció en el momento que colisiono y callo sentado, golpeo el suelo con sus puños, en un típico berrinche de un niño pequeño.
-Vamos Em, no me digas que eso es todo lo que tienes, ni siquiera lo sentí- se puso de pie en el acto y avanzo hacia mí con cuidado hasta encontrar mi escudo, empezó a patera y golpear tratando de penetrarlo, ya sabía más o menos que esperar, y no me tomo desprevenida, fue fácil ignorar el efecto que provocaban en mi cuerpo cada uno de sus golpes, después de unos cinco minutos ya estaba aburrida y parecía que el no tenía intenciones de darse por vencido, bostece solo para irritarlo y antes de que pudiera dar un golpe mas, expandí mi escudo lanzándolo un par de metros hacia atrás.
-Creo que ya es suficiente, es más que evidente que no vas a poder, dejémoslo así.
-Quiero la revancha
-Cual revancha, si ni siquiera lograste alcanzarla- dijo Jasper bastante entretenido con los inútiles esfuerzos de su hermano.
-REVANCHA- coloque mis brazos al frente.
-Claro que si, pero en otro momento será, tengo algo más que atender- asintió- ¿Alice crees que sea un buen momento para hablar con tu hermano?
-Creo que ahora es tan buen momento como cualquier otro, ya en este momento debe de estar tranquilo, conociéndolo debe de estar culpándose por algo que no llego a suceder.
-¿Culpándose?
-Así es mi hermano, de haberte pasado algo estaría culpándose por no haberte sacado de ahí antes, es un masoquista- dijo entre risas.
Entre a la casa y subí lentamente cada una de las gradas, retrasando el momento, al llegar a su habitación me detuve en la puerta no muy segura de que iba encontrar detrás de ella ¿estaría aun enojado? ¿Querría verme? ¿Me perdonaría por mi imprudencia? Tome una gran bocanada de aire y golpee dos veces a la puerta.
-Adelante- lo escuche decir desde el otro lado, tome el llavín y los sostuve unos segundos antes de girarlo y abrí la puerta y lo encontré de espaldas a mí, mirando por la ventana.
Reviews, reviews, quiero muchos reviews
Espero les haya gustado, me dicen que piensan, gracias por leer, besos y abrazos por monto
