Hola chicos, ¿que tal?, aquí les traigo el segundo capi de esta nueva historia, gracias por los reviews que me dejaron, me hace feliz que el inicio gustara tanto, además de encontrarme con seguidores de Un Ángel en mi vida… espero esta historia les guste tanto como mi anterior fic, aun no puedo creerlo, ese fue mi primer fic, y aun recibo reviews… espero que con este sea igual… bueno a comenzar

Aclaraciones Narrativas:

Toda la historia transcurre desde el punto de vista de Shaoran.

-Diálogos-

-Pensamientos-

(N/A: notas de la autora)

-- Flash Back Inicio-Fin –

El misterio que te rodea.

¿Seria posible que fuera ella? O quizá, ¿era alguien que se parecía a Ying Fa?, no sabia cual de esas seria la verdad, pero para mi eran imposible las dos. Vi como ella giro su cabeza hacia donde estábamos y por un momento, vi como su mirada mostraba primero felicidad y luego poco a poco fue mostrando terror, ¿será posible que fuera ella? ¿Qué el destino la hubiera devuelto a mi para descubrir los oscuros secretos que ella guardaba y que tanto la atormentaban? No lo sabia, pero estaba seguro que lo averiguaría.

Capitulo 2 – ¿Coincidencia o inevitable?

Yo aun seguía estático, mirándola fijamente y ella me miraba igual, solo que se denotaba temor en su mirada, y cuando por fin pude deshacerme del nudo que había en mi garganta ella hizo una leve inclinación con su cabeza y se giro para caminar alejándose de nosotros.

- Espera – le grite pero ella no se detuvo así que salí detrás de ella.

- Espera Shaoran – me llamo Eriol pero yo no me detuve.

La vi girar en una esquina y me apresure para alcanzarla pero mi sorpresa fue que no se veía por ningún lado, es como si la tierra se la hubiera tragado – Rayos – dije en voz alta, y a los pocos segundos llegaron mis amigos - ¿A dónde fue? –

- Vaya primo, es raro verte perseguir a una joven con tanto animo, hasta pareces un pervertido seguro se asusto jajaja – me dijo Eriol de repente riendo como tonto.

- NO ES ESO – le grite, acto que al parecer se les hizo cómico a mis otros amigos.

- Hubieras visto tu rostro primo, no se si era de terror o de sorpresa, ¿acaso la conoces? – me preguntó.

- No lo se, yo… ella se parece mucho a alguien de mi pasado y es lo que quiero averiguar – le dije seriamente.

- No te preocupes amigo, Tomoeda es una ciudad pequeña, seguro la volverás a ver – me dijo Yamasaki para darme ánimos.

Les agradecí a mis amigos y seguimos con nuestro camino a la heladería escuchando las diferentes burlas de mi primo hacia mi persona. Luego de todo esto fui a mi departamento, aun estaba confundido, ¿seria un fantasma? No, era imposible, además los demás la habían visto – Lo mejor será dormir y relajarme, mañana pensare mejor las cosas – me dije a mi mismo.

Pero de nada sirvió, intente dormir toda la noche y cuando por fin parecía que Morfeo me llevaría al mundo de los sueños aquella chica invadía mi cabeza, al parecer, no podría estar en paz hasta saber quien era esa joven.

Amaneció lentamente y gracias a mi querido insomnio llegue temprano al instituto, mi primo y Yamasaki siguieron con sus bromas por lo que había pasado el día anterior. La mañana paso rápidamente, seguro fue porque no puse nada de atención a las clases y era raro porque me gustaba ser un alumno responsable, pero no podía pensar en nada que no fueran aquellos ojos verdes. La hora del almuerzo llego así que salimos del salón y nos dirigimos hacia el jardín de la preparatoria, a un gran árbol de cerezos que había allí donde siempre comíamos el almuerzo. Estábamos hablando de cosas triviales, o ellos lo hacían, ya que yo solo me atenía a responder si o no a lo que ellos me preguntaban.

- Shao, ¿me podrías decir que tan importante es esa chica para ti? – me pregunto Tomoyo con aires de detective.

- No se… a que te refieres – le respondí algo nervioso, esa pregunta me agarro desprevenido.

- Claro, si resulta ser quien tu crees, ella seria la perfecta candidata para acompañarte al baile – me dijo con una sonrisa.

- Tienes razón amor, al fin mi querido primo se liberaría de la fama que esta agarrando – dijo con forma amanerada nuevamente.

- Creo que el principal problema aquí chicos es encontrarla otra vez – intervino Chiharu seriamente, y estuve totalmente de acuerdo con ella.

- También averiguar donde vive y en que preparatoria esta porque en esta no estudia – dijo Yamasaki.

- Si es quien yo creo que es no debe estar en la preparatoria – intervine yo. Mis amigos me miraron como si estuviera loco, pero era verdad y era lo que me tenia más preocupado, ella debería tener como 20 o 21 años y seguía aparentando 17 – lo mejor será dejarlo así, yo veré como la encuentro de nuevo, lo que en realidad me interesa es aclarar si es ella o no – y con eso di por finalizada la conversación.

Cuando salimos de clases eran como las 3 de la tarde así que decidimos ir a la heladería nuevamente, según Chiharu para tentar el destino y ver si la encontrábamos de nuevo. En todo el camino los cinco estuvimos pendientes pero ella no dio señas de estar en el parque. Al llegar nos sentamos en una mesa cercana a la ventana que daba al lago del parque, estábamos algo decepcionados por no encontrarla, cada uno pidió su helado a la mesera, yo pedí uno de chocolate y así comenzamos a hablar nuevamente de cosas triviales hasta que llego la chica nuevamente con los cinco helados.

- Tenemos que idear una estrategia para encontrarla – dijo Tomoyo seriamente.

Parecía como si en vez de querer encontrar a una chica estuvieran planeando un plan de guerra, escuche cosas interesantes, otras absurdas como tocar cada puerta de las casas o poner un retrato hablado de ella en las calles de la ciudad, mis amigos no tenían remedio, así que me dispuse a comer mi helado y a mirar por el ventanal de la heladería como se empezaba a ocultar el sol mientras ellos hacían su "plan de ataque", eran como las 5 de la tarde ya.

- ¿Qué te parece primo? Es lo mejor que podemos hacer – me dijo Eriol sacándome otra vez de mi mundo interno.

- Lo siento, no estaba prestando atención – le dije sin pena, una cosa era Tomoyo otra era el payaso de anteojos.

- No tienes remedio, decía que… - me dijo pero yo me quede mirando hacia el lago nuevamente y fue cuando vi algo que me llamo mucho la atención, un punto negro del otro lado del lago, me quede viendo fijamente hasta que detalle que era una sombrilla, como la de ayer, y rápidamente mi mente asocio las ideas, sombrilla = la chica = recobrar mi tranquilidad, así que salí corriendo de la heladería dejando a mi querido primo con la palabra en la boca.

- ¿A dónde vas Shao? – me gritó Eriol que había salido de la heladería preocupado.

- Los veo luego, tengo algo importante que hacer – le respondí para seguir con mi camino.

Corrí lo más rápido que pude, esquivando a todas las personas que se interponían en mi camino y rogando llegar antes que se fuera. Al fin llegue al lugar y no la vi por ningún lado, no podía creer la mala suerte que tenia, me calme un poco y decidí seguir caminando por el lugar a ver si aun estaba por allí - ¿Acaso fue mi imaginación? – me pregunté, pero mi respuesta llego rápidamente pues allí estaba ella, en frente de mi sentada en un banco, el viento mecía su cabello con delicadeza, se veía hermosa y delicada, tenía los ojos cerrados y parecía concentrada, no quería interrumpirla pero necesitaba saber. Al último momento me arrepentí, así que di media vuelta para irme y fue cuando oí su hermosa voz.

- Debes estar cansado luego de correr tanto ¿no es así? – me preguntó y yo me gire instantáneamente hacia ella.

- ¿Cómo lo sabes? – le pregunté curioso.

- Te vi llegar y estabas muy agitado, has estado buscándome ¿verdad? – me dijo con amabilidad, tal cual como me solía hablar Ying Fa. Yo solo pude asentir y ella me hizo un gesto para que me sentara a su lado - Tienes algo que preguntarme ¿no es así? – me dijo y yo me voltee inmediatamente, ella me miraba fijamente con algo de nostalgia y tristeza en sus ojos.

- En realidad, no se… como empezar – le dije, estaba muy nervioso y ahora estaba tartamudeando, rayos.

- Por el principio seria bueno – me sonrió sinceramente.

- Bueno yo… es que, bueno, mi nombre es Li Shaoran – le dije lo cual pareció no sorprenderle – y bueno, hace años yo… conocí a una chica, y ella… ella era idéntica a ti – ya, por fin se lo dije, respire algo aliviado para continuar, ella solo me miraba fijamente – era mi mejor amiga pero tuvo que irse y yo… bueno yo… quería preguntarte si… bueno si tu… - rayos, ahora me costaba era hacer la pregunta del millón.

- ¿Quieres saber si soy ella? No es así – me dijo sorprendiéndome, ¿acaso leía la mente?, lo mismo me pasaba con Ying Fa.

- El problema no seria si eres ella o no – le dije seriamente por primera vez – el problema seria que ella tenia tú edad hace 4 años cuando la conocí, y si fueras tú yo… no sabría que pensar o que decir – le dije sinceramente, ansiaba que me dijera que era ella, pero luego no sabía como reaccionaria.

- ¿Eso te preocupa? El que yo sea la misma que conociste hace años – me preguntó con algo de ¿dolor? En su mirada.

- En realidad no – le respondí seguro – pero me gustaría que me explicaras ¿por que sigues con esa apariencia y… por que te fuiste de aquella manera?, y bueno, si no eres ella la otra pregunta seria si eres algún familiar de Ying Fa, es que, son muy parecidas – por no decir idénticas eso ultimo me lo reserve para mi.

Ella parecía meditar su respuesta y yo parecía morir esperando por ella, hasta que me sonrió y por fin respondió – podemos dejarlo como un misterio que tendrás que resolver – y yo no pude creer lo que ella me había dicho – no me mires así, si te dijera que no soy aquella que fue tu amiga perderías tu interés en mi, podría decir que somos familia pero te estaría mintiendo y decirte que no tenemos la misma sangre también seria una mentira, y si te dijera que si soy ella tendría que explicarte muchas cosas que tal vez, no estoy preparara para decirte – me dijo mirándome tiernamente – así que dejémoslo de tarea, pero mientras podemos ser amigos ¿no crees? – Me dijo, y como era con Ying, esta chica se salió con la suya porque no tenia como alegar, así que solo suspire derrotado y asentí con la cabeza – me alegra, entonces, empecemos desde el principio, mi nombre es Sakura Kinomoto, pero puedes llamarme por mi nombre si quieres – me dijo sonriéndome, el nombre en realidad era el mismo, Ying Fa y Sakura significan Flor de cerezo, ¿será una coincidencia?, aunque Eriol suele decir que en este mundo no existen las coincidencias, solo lo inevitable.

- Yo… soy Li Xiao Lang, pero puedes decirme Shaoran, es más fácil de decir así – le dije y ella asintió contenta.

Nos quedamos un rato platicando, era divertido conversar con ella, sabia mucho, y era muy graciosa, hace mucho que no me reía de esa forma. Cuando mire mi reloj me di cuenta que era muy tarde ya, las 7 de la noche para ser exactos, ahora comprobaba aquello de que el tiempo se iba volando cuando te diviertes.

-Lo mejor será volver a casa porque ya es muy tarde – le indique a Sakura y ella asintió algo deprimida – Vamos, te acompañare a casa – le dije.

- No es necesario Shaoran, puedo ir sola así que no te preocupes, además vivo del otro lado del parque – me dijo con una sonrisa – nos vemos otro día – me dijo levantándose, pero yo no quería que se fuera.

- Espera, yo… - ahora no sabia que decirle – déjame acompañarte aunque sea hasta que salgas del parque – le dije algo sonrojado.

- Esta bien – me dijo con una sonrisa y así comenzamos a caminar juntos por el parque.

Había aprendido varias cosas de ella, era muy graciosa y amable, tal como recordaba que era mi querida amiga, pero aun no sabia lo más importante – Sakura ¿Qué edad tienes? – le pregunte directamente.

- ¿Qué edad crees que tengo? – me molesta cuando me responden con otra pregunta.

- No es educado responder con otra pregunta – le indique – pero esta vez lo dejare pasar – le dije sonriendo, vaya en lo poco que llevo con ella he sonreído mucho – aparentas unos 17 años – le respondí.

- Entonces 17 tengo – me dijo con una sonrisa traviesa para comenzar a correr.

- Oye eso no es justo – le dije persiguiéndola.

- La edad no es importante luego de… no importa – me dijo deteniéndose – mira ya llegamos, gracias por acompañarme Shaoran – me dijo sonriendo, pero se veía que estaba sonriendo por sonreír.

- Fue un placer, y espero podamos… vernos otro día – le dije algo sonrojado.

- Eso espero, hasta otro día Shaoran – me dijo despidiéndose con una sonrisa y yo la despedí con mi mano para luego partir en dirección hacia mi hogar.

Esa chica era extraña, pero era una extraña muy hermosa, pero sobretodo era muy gentil, esperaba poder averiguar todo lo que pudiera de ella, por lo menos ya sabia su nombre completo de que lado de la ciudad vivía y su pseudo-edad, porque si soy sincero no se si de verdad tiene 17, por lo menos logre hablar con ella y ahora me siento más tranquilo tanto que pude dormir bien esa noche.

Al día siguiente llegue a la preparatoria temprano, me sentía contento y creo que mi rostro lo demostraba porque mis amigos me acorralaron apenas pise el salón y me cayeron a preguntas, las cuales se quedaron sin respuesta porque llego el profesor en ese momento, pero sabia que en el descanso del almuerzo no me salvaría, y así fue.

- Ahora si, habla Li Shaoran o sino te juro que te torturare hasta sacarte cada una de las respuestas – me dijo Tomoyo con un aura maligna a su alrededor, yo solo suspire y accedí a responder – muy bien ¿Por qué saliste corriendo ayer como si hubieras visto un fantasma en la heladería? – me preguntó directamente.

- Porque vi a Sakura del otro lado del lago y fui a ver si la conseguía – le respondí tranquilamente.

- ¿Sakura? – preguntaron los 4 al mismo tiempo.

- La chica del parque – les respondí soltando un gran suspiro, esto iba a ser largo.

- ¿Entonces si la encontraste? – esta vez la que preguntó fue Chiharu y muy emocionada cabe destacar, yo solo asentí algo nervioso.

- Con razón llegaste contento esta mañana querido primo – se burlo el payaso que tengo por primo, ganándose una mirada de odio de mi parte – así que Sakura, por fin, ¿es la misma chica que conocías de antes? – me preguntó curioso.

- No me quiso responder, me dijo que lo dejáramos como un misterio a resolver, y si te soy sincero… lo prefiero así – le respondí, y era verdad, si ayer me hubiera dicho que si era Ying Fa lo siguiente por saber seria porque no ha envejecido ni un día, y si me hubiera respondido directamente que no era ella tal vez me hubiera decepcionado y hubiera perdido el interés en ella como me lo dijo ella misma ayer – de esa forma la puedo conocer de nuevo en dado caso y si no es bueno conocerla por completo, tal vez así pueda darme una oportunidad con ella – termine por explicarle a mi primo.

- Eso me alegra mucho – me dijo sinceramente el payaso de Eriol, lo cual me sorprendió algo – así no serás el único soltero en el grupo primito – dijo casi gritándolo a los cuatro vientos, intente callarlo, pero fue muy tarde, el grupo de las populares ya había escuchado y Sasaki se acercaba a nosotros con su porte de falsa reina.

- Vaya, parece que nuestro querido joven Li saldrá de su soltería, espero que la afortunada sea yo querido, soy la que mas te conviene – me dijo, vaya esta chica es "MUY MODESTA", cabe destacar el sarcasmo.

- No lo creo Sasaki, si llego a tener algo con alguna chica no serás tu ni ninguna de tus amigas, ustedes no tienen lo que yo busco – le dije directamente y comiendo parte de mi almuerzo para restarle importancia, sabia que eso la enfurecería y se iría, pero me equivoque.

- ¿y que será eso que buscas que según tu ninguna de nosotras lo tiene querido? – me dijo empalagosamente acercándose a mi seductoramente, pero esta chica no provocaba nada en mi.

- Simple, el busca fidelidad, apoyo y cariño no solo un acoston que es lo único que tu ofreces querida – vaya Tomoyo se lucio esta vez.

- Soy demasiado educada y refinada para responderte el insulto Daidoji – le dijo la chica para luego voltear a verme – cuando sepas reconocer lo bueno me buscaras querido Li – y con ese comentario se fue del lugar.

- Amiga eso fue genial – la felicito Chiharu.

- Tenia que descobrarme lo de ayer – dijo mi amiga amatista con una sonrisa maquiavélica que a todos nos dio miedo, a excepción de Chiharu por supuesto, que sonreía igual que ella.

Luego de tanto las clases llegaron a su fin, me despedí de mis amigos ya que debía quedarme en el salón porque era el encargado de la limpieza juntó con Yanaguizawa Naoko, era una chica agradable, le encantaban los libros de misterio y los cuentos de terror, muchos decían que ella era rara, pero a mi me parecía una buena amiga, además que estaba enamorada de unos de mis compañeros de equipo, Keisuke Kano, un gran defensa en nuestro equipo, siempre que teníamos servicio ella aprovechaba para hablarme del chico y sacarme información. Al terminar nos despedimos como siempre en el portón del instituto y cada quien se fue por su camino. Yo vivía del lado sur del parque pingüino y fue cuando recordé que Sakura vivía del lado norte, solo esperaba que ella hubiera llegado bien a su casa el día anterior.

A pesar de estar anocheciendo ya, decidí tomar el camino largo esta vez, así que fui por todo el medio del parque pingüino, pero nunca me imagine a quien me encontraría. Allí estaba ella, admirando los arboles que llevaban su nombre, los pétalos parecían bailar a su alrededor ¿seria otra coincidencia?, estaba vestida de negro nuevamente, pero este vestido era diferente, su diseño era más medieval pero corto, hasta por encima de las rodillas.

- ¿Vas a estar observándome por mucho tiempo Shaoran? - me preguntó, al parecer siempre sabia cuando estaba cerca.

- ¿Cómo sabias que era yo? – le pregunte curioso.

- Tu aroma – me respondió como sumergida en sus recuerdos – hueles a chocolate con canela – dijo volteándose para verme con una sonrisa.

- Eres rara, ¿lo sabias? – le pregunte con una sonrisa.

- Tienes una sonrisa muy bonita, deberías sonreír más seguido – me dijo, lo cual me sorprendió mucho.

- Eso… solía decírmelo mi amiga – le dije con algo de tristeza.

- Bueno, una pista para resolver tu tarea ¿no crees? – dijo con gracia, al parecer lo hacia a propósito, como si quisiera darme pistas.

- Tienes razón, tengo listo un cuaderno y todo para llevar a cabo esta investigación – le dije sonriendo.

- Vaya entonces veo que eres un chico muy aplicado – dijo riendo. Su risa era idéntica, por no decir la misma, y eso me desconcertó un poco.

- ¿Qué haces aquí tan tarde? – le pregunté, ya era tarde y era peligroso que estuviera sola.

- Me gusta venir de este lado del parque porque están los cerezos, son mis flores favoritas – dijo sonriendo.

- Las mías también - le dije acercándome a ella – tienen un aroma especial y son hermosas – tome una del suelo y la olí, si, un olor suave y dulce.

Ella me sonreía, de una forma extraña, como si supiera lo que yo estaba pensando, lo cual me preocupaba algo, una gota que cayo en mi cabeza me saco de mis pensamientos - ¿lluvia? – no podía ser, si estábamos en primavera, era raro, y lo peor, es que era un torrencial.

Nos refugiamos debajo de un árbol pero este no nos cubría muy bien – Mi casa esta muy cerca de aquí, vamos y esperas a que deje llover, yo te llevo a tu casa luego– le propuse pero ella no estaba muy convencida, la vi dudar mucho – no te preocupes no te hare nada malo, solo quiero refugiarme de esta lluvia – le dije.

Ella me sonrió y asintió con su cabeza, así salimos corriendo los dos hacia el edificio donde vivía. Al entrar ella se quedo impresionada, mi madre había mandado a decorar el departamento con muchos lujos que a mi no me gustaban – es precioso – la hoy murmurar.

- Pasa – le indique. Fui a mi habitación, busque algo que prestarle y salí a la sala a buscarla.

- Ven – la tome de la mano y la lleve hasta el baño – será mejor que te des una ducha de agua caliente y te cambies de ropa – le dije tendiéndole la ropa que había elegido para ella – es ropa de mi prima, ella deja algo de ropa aquí para no traer mucho equipaje cuando viene de visita – le explique al verla examinar las prendas y verme luego como ¿molesta?.

- Entiendo – dijo con una sonrisa para entrar y cerrar la puerta detrás de ella.

Yo también fui y me di una ducha de agua caliente, me cambie de ropa y salí, al parecer ella aun se estaba bañando, así que aproveche para preparar algo de té para no resfriarnos después. Ella salió del baño cuando yo estaba poniendo las tazas humeantes en la mesita de la sala, ella me miro y luego fue y se sentó en frente de mí.

- Prepare algo de té, para evitar resfriarnos luego – le dije tomando mi taza pero ella no tomaba la suya.

- No es necesario – me dijo sonriendo tristemente – ya que… yo nunca me enfermo, o mas bien, no puedo enfermarme – esto último lo dijo en un susurro pero pude oírla perfectamente, y ahora que recordaba, Ying Fa también me había dicho aquellas mismas palabras cuando nos conocimos.

- ¿Por qué lo dices? – le pregunte curioso.

- Bueno es… es que simplemente nunca me he enfermado – me dijo algo nerviosa, al parecer, no quería decirme la verdadera razón de su comentario.

No quise seguir incomodándola con mis preguntas así que cambiamos de tema, pero algún día averiguaría que era eso que no quería decirme. Cuando nos dimos cuenta ya había dejado de llover – creo que debo irme – dijo levantándose.

- Puedes llevarte esas ropas si quieres, luego me las devuelves – le dije al verla caminar hacia al baño con intenciones de cambiarse.

- Muchas gracias – agradeció con una gran sonrisa – Bueno, gracias por todo Shaoran, me divertí mucho, que descanses – me dijo despidiéndose en la puerta.

- Espera yo te acompaño – le dije para levantarme rápidamente e ir hacia ella.

- No te preocupes, no me pasara nada, además se defenderme bien, soy una chica fuerte – dijo mostrando sus brazos como señal de fuerza, y ese fue, otro gesto que me recordó a Ying. Siempre que quise acompañarla a casa me decía lo mismo y hacia la misma seña. Me quede algo desconcertado pero no tarde mucho en responderle.

- En serio quiero acompañarte Sakura, no es bueno que andes sola por allí, podrían hacerte daño, y… me sentiría culpable luego – le dije muy preocupado por ella.

- ¿Sabes?, eres un buen niño – me dijo acariciando mi cabeza, y como si fuera magia, otro recuerdo se me vino a la mente.

**Flashback**

Ya habían pasado 3 meses desde que nos habíamos conocido Ying Fa y yo, estábamos en el parque cercano a mi casa, esta vez, mi prima Meiling nos acompañaba, era un año menor que yo con los cabellos negros y largos y sus ojos eran color rubí, era muy fastidiosa, pero la quería mucho y quería presentarle a mi mejor amiga, y como si fuera cosa de magia, congeniaron perfectamente, lo cual me hizo muy feliz. Hablábamos de todo, algunos padres nos veían como si fuéramos bichos raros, porque parecíamos niños, pero a nosotros no nos importaba, estábamos disfrutando mucho nuestra tarde casi noche.

- Xiao Lang, vamos a comprar unos helados por favor – dijo mi prima con sus ojos aguados, como si estuviera a punto de llorar. Yo sabía que era un truco pero solo por esta vez, no me negaría a uno de sus pedidos, así que asentí para hacerle saber que estaba de acuerdo – que bien, Ying Fa ¿quieres uno? Son muy ricos, te lo garantizo – le dijo a mi amiga muy emocionada.

- Lo siento Mei, no puedo, digamos que estoy bajo una dieta rígida y no puedo comer algunas cosas – le dijo explicándole tiernamente a mi prima.

- Bueno, tu te lo pierdes– le dijo con un puchero en su rostro, siempre lo hacia cuando no conseguía algo que quería.

Ambos fuimos a comprar los helados y regresamos con Ying Fa, cada uno con un helado de chocolate. Nos sentamos para ver el atardecer en aquel parque cuando oí como Meiling gritaba.

- ¿Qué paso Mei? – le pregunté preocupado.

- Se me cayo mi helado, y… tan rico… que estaba… y el señor ya cerro– empezó a decir con la voz entrecortada, o si señores, Li Meiling estaba a punto de llorar, y a mi nunca me ha gustado ver una mujer llorar, luego de lo de mi madre. Parecía una niña pequeña, Sus lagrimas empezaron a salir de sus ojos color rubí, así que no tuve otra opción.

- Toma, te doy el mío – le dije tendiéndole mi helado que apenas había probado.

- ¿En serio? – me preguntó limpiándose las lagrimas de sus ojos.

- Tómalo antes de que me arrepienta – le dije apurándola, no me iba a arrepentir, pero Ying Fa nos estaba mirando enternecida y me sentía algo incomodo.

- Gracias Xiao – me dijo para tomar mi helado y empezar a comerlo.

- ¿Qué me ves? – le pregunte algo rudo a mi amiga y ella solo comenzó a reír para luego acariciar mi cabeza con su mano.

- ¿Sabes?, eres un buen niño – dijo luego haciendo que me sonrojara, siempre lo hacia, siempre decía alguna cosa que me hacia sonrojar, Ying Fa muchas Xiao Lang cero.

**Fin de Flashback**

Me quede perdido en mis recuerdos y ella pareció notarlo – ¿Shaoran? – me llamó algo preocupada.

- Lo siento, es que me quede pensando en algo – le explique. Había sido la misma escena, pero con algunas diferencias, la primera era que estábamos en mi departamento y no en el parque, y creo que la más importante, que en aquella época Ying Fa era un poco más alta que yo, pero ahora, yo era mucho mas alto que Sakura, por lo menos le sacaba una cabeza y se vio graciosa porque tuvo que ponerse de puntas para poder acariciar mi cabeza, ese ultimo pensamiento me hizo reír.

- ¿De que te ríes? – preguntó curiosa.

- De nada en especial – le respondí luego de calmar mi risa – enana – le susurre burlonamente.

- ¿me llamaste enana? – preguntó ofendida, pero en el fondo sentía que estaba fingiendo.

- Algo así – le dije sonriendo.

Ella comenzó a golpearme el brazo pero sin mucha fuerza, lo sabia, estaba fingiendo – Bueno señor soy el más alto del mundo, me voy, de nuevo gracias por todo Shaoran – me dijo sonriendo para girarse. No se porque, pero un impulso me hizo detenerla y tomar su mano, la cual, estaba muy fría, y eso me preocupo.

- Espera – le dije, fui a mi habitación y luego volví con ella con un abrigo en mi mano – ten, estas muy fría y puedes resfriarte, a claro, recordé que eres la señorita nunca me enfermo – le dije con gracia pero a ella pareció no darle mucha risa – ¿Sakura tienes celular? – le pregunté para cambiar el tema, el ambiente se había puesto algo pesado.

- Yo… este si… si tengo – respondió suavemente.

- ¿Me lo podrías dar? Así estaré mas tranquilo y cuando llegues a tu casa me avisas – le dije sonriéndole.

Ella dudo un momento pero luego accedió a dármelo para luego darle el mío, se despidió de mí y se fue. Aproveche para empezar a hacer mi tarea cuando me llego en mensaje al celular, no podía ser ella, habían pasado solo 10 minutos, seguro era Eriol para molestar, pero cual fue mi sorpresa al leerlo y comprobar que si era ella, me decía "Ya estoy en casa sana y salva, que tengas dulces sueños Shaoran", ¿acaso era pariente de flash y yo no sabia?, deja de divagar Shaoran, lo mejor seria descansar, no entendía nada, muchas cosas me decían que era ella, que era la misma Ying Fa, pero la razón me decía que era imposible, y ahora esto. Era algo muy complicado, y si era Ying, tendría muchas razones para no querer decirme su verdadera identidad ¿Qué misterio rodeara a esa hermosa chica de ojos verdes? Aun no lo se, pero estaba seguro de algo, lo descubriría algún día.

Hola chicos, bueno, aquí les traje el segundo capi de esta historia, espero les haya gustado, y si tienen quejas o recomendaciones pueden hacerlas… Espero sus comentarios please, para saber que hay que mejorar o si esta bien la historia, bueno hasta el siguiente capi, byeeeeee.