Hola chicos, ¿que tal?, aquí les traigo el tercer capi de esta nueva historia, lamento el enooooorme retraso, pero se atravesó carnaval y ustedes saben vacaciones, gracias por los reviews que me dejaron, me hace feliz que el inicio gustara tanto, espero el interés se mantenga a lo largo del fic… bueno a comenzar

Aclaraciones Narrativas:

Toda la historia transcurre desde el punto de vista de Shaoran.

-Diálogos-

-Pensamientos-

POV - Narración en primera persona por alguno de los personajes

(N/A: notas de la autora)

-- Flash Back Inicio-Fin –

El misterio que te rodea.

Ella dudo un momento pero luego accedió a dármelo para luego darle el mío, se despidió de mí y se fue. Aproveche para empezar a hacer mi tarea cuando me llego en mensaje al celular, no podía ser ella, habían pasado solo 10 minutos, seguro era Eriol para molestar, pero cual fue mi sorpresa al leerlo y comprobar que si era ella, me decía "Ya estoy en casa sana y salva, que tengas dulces sueños Shaoran", ¿acaso era pariente de flash y yo no sabia?, deja de divagar Shaoran, lo mejor seria descansar, no entendía nada, muchas cosas me decían que era ella, que era la misma Ying Fa, pero la razón me decía que era imposible, y ahora esto. Era algo muy complicado, y si era Ying, tendría muchas razones para no querer decirme su verdadera identidad ¿Qué misterio rodeara a esa hermosa chica de ojos verdes? Aun no lo se, pero estaba seguro de algo, lo descubriría algún día.

Capitulo 3 – Tus misterios me seducen.

Ya había pasado una semana desde que conocí a Sakura, cada vez nos hacíamos más amigos ya que solíamos pasear por el parque luego de que yo saliera de la preparatoria, era muy divertida, y por lo que me decía era muy culta en muchas cosas, menos en matemáticas, al parecer ese era su dolor de cabeza y era muy gracioso ver sus intentos de ayudarme a resolver mis tareas, según ella, como amiga mía que era debía apoyarme en todo y sufrir conmigo los horrores de las matemáticas, lo que ella no sabia aun, es que todo lo que tenga que ver con números y ecuaciones son mi pasión, a parte del futbol por supuesto. El interés de saber si era Ying o no a veces pasaba al olvido y me concentraba de lleno en conocerla, era mejor así.

Ese día mis amigos me acorralaron en el almuerzo para reclamarme el hecho de que yo ya no compartía mis tardes con ellos, pero al explicarles que pasaba mis tardes con Sakura su semblante cambio de uno molesto con ganas de matarme a uno radiante.

- Así que las cosas con Sakurita están saliendo a la perfección, a este paso podrás invitarla al baile sin problemas – dijo mi amiga amatista con ojos brillantes.

- Tomoyo no te apresures – le dije algo nervioso.

- Por supuesto, lo primordial aquí querido primo es que no hemos tenido el placer de conocerla, y como primo tuyo que soy debo asegurarme que mi primo esta en buenas manos – dijo Eriol con preocupación fingida.

- Es cierto, nosotros somos tus amigos, así que debemos aprobar a tu futura novia – me dijo Chiharu, haciéndome sonrojar por lo de novia.

- No se hagan ideas equivocadas chicos, ella y yo somos solo amigos – les explique aun sintiendo calor en mis mejillas.

- Por ahora – me dijo mi primo moviendo sus cejas sugestivamente.

- Además es muy linda, por ese lado esta aprobada – dijo animado Yamasaki.

No tenia salvación, nada haría cambiar de opinión a mis amigos, hoy en la tarde me acompañarían a buscar a Sakura, nada podía ser peor, ellos disfrutaban apenándome y no quería quedar mal con Sakura, no, definitivamente tenia que estar pendiente para detener cualquier intento de mis "queridos" amigos para avergonzarme.

El día estaba pasando rápido, y era lo que menos quería, cuando me di cuenta ya estaba en la practica de futbol y no estaba para nada concentrado, la preocupación del encuentro con Sakura me tenia mal y al parecer, Eriol y Yamasaki estaban disfrutando mucho la situación. Por fin, el momento llego, estaba tan desanimado que me tarde mucho en cambiarme, llene mi envase de agua y salí para encontrarme con mis amigos.

- Te tardaste mucho – me reclamo Tomoyo.

- Lo siento, ya podemos irnos – dije sin ganas.

Cuando íbamos saliendo vi como Sasaki me lanzaba un beso desde donde estaba, y eso que estaba acompañada de otro chico, esta niña de verdad era todo un caso. Caminamos por el parque y ellos no paraban de hacer preguntas.

- ¿Dónde se encuentran generalmente? – me preguntó Chiharu.

- En la zona de los arboles de cerezo – le respondí dando un suspiro.

- Bien, vamos rápido, ojala sea agradable y no se moleste porque estamos interrumpiendo su cita – dijo Tomoyo con anhelo, un momento.

- ¿cita? – pregunté confundido.

- Claro, quedan todos los días en verse, hacen cosas juntos, es una cita – me dijo sonriendo pícaramente, y yo me sonroje por completo.

- No lo hacemos como cita, solo… solo nos encontramos y pasamos un rato agradable – le dije algo nervioso.

- Eso primo, es una cita – me dijo Eriol con su sonrisa burlona, rayos, les gustaba hacerme sonrojar.

Cuando llegamos no vi a Sakura en el lugar de siempre, debajo del cerezo más grande, la busque y vi que estaba a uno pocos metros mirando el lago, al parecer tenia rato esperándome, como siempre, vestida de negro, ya estaba acostumbrado – Chicos dejen que hable con ella primero, yo les aviso – les dije para ir hacia mi amiga con la aprobación de los chicos.

- Hola Sakura – le salude alegremente al llegar – perdón por retrasarme – me disculpe.

- No te preocupes – dijo ella girando y sonriéndome como siempre, voltee un poco y vi como mis amigos cuchicheaban, seguro estaban burlándose, los odio – ¿te sucede algo? – me preguntó preocupada.

- No, no es nada – le respondí nervioso – Sakura hay algo que tengo que decirte, o mas bien, pedirte – le dije algo nervioso.

- Dime – me dijo tiernamente.

- Pues, veras… mis amigos quieren conocerte y bueno, no pude convencerlos de lo contrario, así que vinieron conmigo, y bueno, quisiera presentártelos – le dije por fin esperando su respuesta.

- Por supuesto, no tengo problema Shaoran, tus amigos son mis amigos también – me dijo sonriendo, se veía hermosa.

- Gracias – no se porque estuve tan nervioso por esto, es decir, era Sakura - ¿vamos? – le pregunté.

Ella asintió con una sonrisa y comenzamos nuestro camino hacia los chicos que nos esperaban impacientes. Cuando íbamos llegando, un niño se cayo en frente de nosotros y comenzó a llorar, ella fue hacia el niño y le hablo dulcemente para que se calmara, ambos vimos que tenia una herida grande en su rodilla y esta sangraba mucho, a mi pensar, la herida era solo escandalosa, pero se trataba de un niño. Sakura se dio cuenta de la herida y se alejo del niño como si este de repente se hubiera convertido en un monstruo, estaba muy asustada, tanto así que cayo al piso al intentar alejarse del niño, me acerque a ella para tranquilizarla y cuando la vi me quede sin habla, ella miraba fijamente al chico, o más bien a la sangre que salía de su rodilla, y estaba como en una especie de trance, lo miraba con fascinación, como con ansias de… no se que, empezó a respirar muy agitadamente y luego sus ojos, sus hermosos ojos verdes los vi ponerse de un color dorado brillante, pero no pude seguir detallándola porque salió corriendo del lugar dejándonos sorprendidos a todos los presentes.

La seguí y vi que se detuvo cerca de un banco, ya estábamos algo alejados del lugar donde el niño se había caído, se veía desesperada. Me acerque a ella con cautela, no quería asustarla y vi como de entre su busto, lo cual me hizo sonrojar, saco una cajita dorada, la abrió y vi unas pequeñas pastillas de color rojo.

- ¿Tienes agua? – me preguntó agitadamente, algo andaba mal.

Yo solo le tendí mi envase con agua y ella lo tomo rápidamente de mis manos, disolvió la pastilla en el agua y se la bebió, como si su vida dependiera de ello. Vi como un pequeño hilo de líquido rojo salía de su boca, parecía sangre, pero era imposible, seguro la pastilla coloreaba el agua de rojo, si, eso debía ser.

- Sakura, ¿estas bien? – le pregunte luego de que terminara de tomarse todo el líquido.

- No te preocupes, estoy bien – me dijo un poco más tranquila.

- ¿Qué fue lo que ocurrió? – le pregunte preocupado, era la primera vez que veía a alguien reaccionar de esa manera.

- Bueno yo… tengo problemas con… la sangre, no puedo verla – me explicó.

- ¿Sufres de hematofobia? – algunas personas no pueden ver sangre, pero nunca pensé que fuera tan grave esa fobia.

- No exactamente – me respondió algo nerviosa.

Iba a seguir con mi interrogatorio cuando mis amigos llegaron al lugar muy preocupados, la ayude a levantarse y se giro para ver a mis amigos.

- ¿Cómo esta el pequeño? – preguntó preocupada.

- No te preocupes, su madre llego y se lo llevaron, la herida al parecer era solo superficial – respondió Eriol.

- El niño te dejo esto – dijo Tomoyo entregándole una flor a Sakura – dijo que esperaba verte de nuevo y que pudieran jugar juntos, y que lo disculparas si te asusto – terminó por decir.

Estas palabras al parecer consternaron algo a Sakura, ya que en su rostro se denotaba frustración y también tristeza, tal vez se sentía culpable de que su fobia a la sangre ocasionara que el pequeño se preocupara. Todos estaban curiosos de saber ella razón del comportamiento de ella, y yo no quería hablar de ello sin que ella me diera permiso, a algunas personas les molesta que hablen de sus fobias sin su permiso, iba a decir que dejáramos todo para otro día pero Sakura me gano, hizo una reverencia educadamente delante de mis amigos para luego comenzar a explicarse.

- Lo siento mucho, ustedes querían conocerme y creo que les di una mala impresión de mi persona – se disculpo sinceramente con una mirada llena de tristeza, lo cual no me gusto.

- No por favor, no te disculpes, seguro tienes tus razones para haber reaccionado de esa forma – le dijo Tomoyo con una sonrisa.

- Yo… tengo un problema con la sangre, no puedo verla – les dijo lo cual los dejo algo confundidos.

- Ella sufre de Hematofobia, miedo a la sangre – explique yo para dar por terminado el asunto.

- Bueno, olvidemos lo que ocurrió, ya sabemos que para la próxima vez que haya sangre en un lugar te sacaremos corriendo de allí – dijo Yamasaki más animado – por cierto, ¿sabias que algunos dicen que algunos vampiros también le temían a la sangre?, se trataba de aquellos que no les gustaba cazar humanos, así que huían del sitio para no verse tentados – dijo de repente.

- ¿En serio? – pregunté yo interesado.

- Deja tus mentiras Yamasaki – dijo Chiharu, yo siempre caía en sus mentiras – Lo siento, seguro te confundió con sus mentiras, mi nombre es Chiharu Mirahara, pero puedes llamarme por mi nombre – le dijo sonriéndole, pero Sakura parecía no querer sonreír mucho.

- No deberías regañarlo, ya que lo que dijo es completamente cierto – dijo seria, eso nos dejo algo sorprendidos lo cual ella noto de inmediato – hoe, lo siento es que… bueno lo leí en un libro y me pareció correcto aclarar que lo que dijo el joven es cierto, mi nombre es Sakura Kinomoto, y también puedes llamarme por mi nombre si gustas – dijo finalmente sonriéndole a Chiharu de manera amable.

- Viste que era cierto amor, me debes una disculpa, y que sea acompañada de un delicioso almuerzo – dijo Yamasaki, yo creo que el también esta sorprendido de que lo que dijo fuera cierto – Mi nombre es Takeshi Yamasaki, un placer Sakura – saludo amablemente a mi amiga.

- Yo soy Tomoyo Daidoji, espero seamos buenas amigas – saludo Tomoyo abrazando a mi amiga.

- Y yo soy Eriol, soy primo de Shaoran, por lo que soy tu casi cuñado – dijo haciéndome sonrojar por completo, sabia que diría algo para avergonzarme, rayos.

- No entiendo – los dioses al parecer están de mi lado.

- Nada Sakura, Eriol es un payaso que le encanta hacer bromas pesadas, ¿verdad primo? – le pregunté con molestia.

- Claro Shao, "una broma" – me dijo resaltando eso último.

- Bueno que les parece si vamos a la heladería para que Sakura olvide ese incidente – dijo Tomoyo muy animada.

- Yo… - intervino Sakura al ver que todos estábamos de acuerdo – yo no puedo comer helados, digamos que… estoy a dieta – dijo ella sonrojada por la pena, eso me hizo recordar aquella tarde con Meiling, Ying Fa había dicho lo mismo sobre los helados.

- Vamos Sakura, por un día que comas helado no engordaras, además, tienes una figura envidiable – dijo Tomoyo, lo cual me hizo sonrojar pues no pude evitar ver el cuerpo de la joven que era mi amiga, y Tomoyo estaba en lo cierto.

- No es eso señorita… - iba a decirle Daidoji pero ella le hizo señas negativas con el dedo – Lo siento, Tomoyo, no es por eso, digamos que es por cuestiones de salud – dijo ella.

- Bueno, en ese caso no se puede hacer nada – dijo mi amatista amiga algo desanimada, y no se porque, pero esa excusa no me la creí, según ella nunca se enferma, y ahora dice que por cuestiones de salud esta en dieta.

- Bueno pero, si quieren podemos ir, yo tomare un jugo y con eso los acompaño – dijo preocupada al ver desanimada a Tomoyo.

- ¿En serio? – preguntó animada la amatista.

- Por supuesto, es más, en el poco tiempo que llevo en Tomoeda nunca he entrado en ese lugar – dijo sorprendiendo a mis amigos, que ahora más emocionados la llevaban hacia el lugar mencionado.

La heladería estaba algo llena, pero aun quedaban mesas, elegimos una que estaba cerca del ventanal que daba al lago y nos dispusimos a pedir.

- Hola chicos, ¿lo de siempre? – preguntó la mesonera que siempre nos atendía.

- Si, lo mismo de siempre, pero trae también un jugo de… ¿de que lo quiere Sakura? – le pregunté, estaba muy contento, era la primera vez que le invitaba algo.

- De tomate – dijo tranquilamente sorprendiéndonos todos.

- ¿Estas… estas segura? – le pregunté, aun no creía que pidiera eso.

- ¿Qué tiene de malo?, tiene muchas vitaminas y es delicioso – dijo con un aire inocente.

La mesonera anoto la orden aun con cara de no creer lo que había pedido mi amiga – Sakura, ¿no hubieras preferido otra cosa? – preguntó Chiharu algo preocupada.

- Es lo único que puedo tomar que no sea… este me recomendaron que lo tomara, ya que necesito muchas vitaminas que el tomate posee – dijo riendo nerviosa, ella estaba ocultando muchas cosas.

La joven volvió con la orden que pedimos, colocando primero el vaso con jugo de tomate que Sakura había pedido, a ella se le iluminaron los ojos y comenzó a tomarlo como si fuera la bebida más deliciosa del mundo – parece… parece que te gustas mucho – le dije, en verdad, ella era rara.

- Me encanta, mucha gente piensa que es malo, pero a mi me fascina el jugo de tomate – dijo emocionada.

Luego de eso, hablamos de muchas cosas, mis amigos parecían congeniar perfectamente con Sakura, y eso me alegraba bastante. Cuando salimos de la heladería ya era de noche y las estrellas se podían ver perfectamente – Creo que es hora que cada quien vaya a su casa – dijo Chiharu – fue un placer conocerte Sakura – dijo sinceramente.

- Lo mismo digo, son muy amables y gracias por compartir conmigo hoy – agradeció ella.

- Bueno, aquí nos despedimos primo, llévala a casa para que nada le pase – me dijo Eriol, por fin decía algo bueno.

- Hasta luego Sakura, espero nos veamos pronto – dijo Tomoyo con su rostro iluminado, ya sabia lo que estaba pensando, y seguro empezaría con el traje para Sakura esta misma noche, seguro me obligara a invitarla al baile.

- ¿Qué sucede? – me preguntó amablemente al verme suspirar.

- Nada, otro día te lo explicare, vamos te acompaño – le dije, la vi con intensiones de protestar, por eso le hable antes de que empezara – solo hasta que salgas del parque, ya se que no quieres que te acompañe a casa – le dije algo molesto.

- No es que no quiera Shao, es que… es que… - su mirada era triste y me sentí mal por hacerla sentir mal, yo y mi bocota.

- Tranquila pequeña, no te estoy reclamando, algún día me contaras tus secretos, cuando tengas la suficiente confianza en mi, se que lo harás – le dije sonriéndole sinceramente.

Ella se sonrojo y miro al suelo, al parecer dije algo indebido - ¿Dije algo malo? – le pregunté.

- No… es que… - la vi sonreír para luego adelantarse un poco y detenerse delante de mi – me llamaste pequeña, con… cariño – me dijo sonrojada y se veía muy linda así, un momento, ¿con cariño?.

- Ah, bueno… es que yo… si te molestó yo no… - me puse muy nervioso, es como si me le hubiera declarado.

- No te preocupes, sonó lindo de tu parte, hace mucho que nadie me llamaba así, con cariño, te lo agradezco – me dijo con los ojos algo cristalinos.

- No tienes porque, yo… yo de verdad, creo que te tome bastante cariño, es como… es como si nos conociéramos desde antes – le dije sinceramente.

- ¿Lo dices por Ying Fa? – me preguntó.

- En realidad no, Ying Fa fue… muy especial para mi, era mi confidente y mi apoyo, podía contar con ella siempre – dije con una sonrisa recordando los momentos que viví con mi amiga – no se si serás ella o no, pero si no lo eres, me da gusto haberte conocido, te has vuelto, una persona especial para mi, y ya no estoy seguro si quiero saber si eres ella o no, por los momentos… me conformo con saber que eres Sakura Kinomoto – le dije con mucho cariño tomando su mano, la cual estaba muy fría.

- Gracias – me dijo sonrojada.

Me quite mi saco y se lo puse encima – se que siempre me dices que nunca te enfermas pero no esta demás que te cuides un poco, estas demasiado fría – le dije algo sonrojado.

- Eres muy tierno Shaoran, te lo agradezco – me dijo, y si antes estaba sonrojado, ahora estaba rojo como un tomate.

Caminamos un rato más hasta que llegamos a la salida norte del parque, y creo que Tomoyo tenía razón, cualquiera que nos viera pensaría que estamos regresando de una cita, al parecer hoy es el día de sonrojarse por cualquier cosa.

- Bueno llegamos, mándame un mensaje cuando estés en casa – le dije para luego girarme y partir hacia mi casa.

- Shaoran – me llamo y yo me gire para ver que ocurría y lo que ella hizo me dejo estático, ella se había puesto de puntitas y me dio un beso en la mejilla – Buenas noches – me dijo sonrojada para luego salir corriendo hacia no se donde.

- Buenas… noches – le susurre al viento.

En todo el trayecto a mi casa no despegue mi mano del lugar que ella había besado, esta sensación era extraña, sentía un calor por todo mi cuerpo y un revoloteo en mi estomago. Al llegar a mi departamento fui directo a mi habitación y me di cuenta que ella se había llevado mi saco – No importa, tengo otro – me dije a mi mismo y me lance a mi cama aflojando la corbata del uniforme.

Un repique me alerto que tenía un mensaje de texto, seguro era ella. Cuando abrí mi teléfono vi su nombre en la pantalla y una sonrisa afloro inmediatamente en mi rostro "Ya llegue Shao, calcule más o menos el tiempo en que llegarías a tu casa para escribirte, dulces sueños, y gracias por el día de hoy, con cariño Sakura". Ella simplemente era increíble, hasta de lejos me hacia sonrojar, me apresure para contestarle así que le escribí "gracias a ti por pasar la tarde con nosotros, que descanses pequeña, con cariño Shaoran". Si Eriol me viera se burlaría de mi y seguro diría que parezco un bobo enamorado, es decir, igual que el. Aun había muchas cosas que no sabia de ella, pero estaba seguro que con el tiempo ella me tomaría la suficiente confianza como para compartir conmigo sus secretos, aquellos que la mantienen preocupada y perturbada, porque hoy me di cuenta que ella esconde muchas cosas, pero eso no me alejara de ella, más bien, siento como si sus misterios me sedujeran, dicen que la curiosidad mato al gato, espero no terminar igual que el, pero si espero que mi empeño y curiosidad se vean recompensados algún día, develándome los misterios que te rodean, mi querida Sakura.

Hola chicos, bueno, aquí les traje el tercer capi de esta historia, espero les haya gustado… Espero sus comentarios please, para saber que hay que mejorar o si esta bien la historia, bueno hasta el siguiente capi, byeeeeee.