Hola chicos, ¿que tal?, aquí les traigo el cuarto capi de esta nueva historia, gracias por los reviews que me dejaron, me hace feliz que el inicio gustara tanto, espero el interés se mantenga a lo largo del fic… bueno a comenzar
Aclaraciones Narrativas:
Toda la historia transcurre desde el punto de vista de Shaoran.
-Diálogos-
-Pensamientos-
(N/A: notas de la autora)
-- Flash Back Inicio-Fin –
El misterio que te rodea.
Aun había muchas cosas que no sabia de ella, pero estaba seguro que con el tiempo ella me tomaría la suficiente confianza como para compartir conmigo sus secretos, aquellos que la mantienen preocupada y perturbada, porque hoy me di cuenta que ella esconde muchas cosas, pero eso no me alejara de ella, más bien, siento como si sus misterios me sedujeran, dicen que la curiosidad mato al gato, espero no terminar igual que el, pero si espero que mi empeño y curiosidad se vean recompensados algún día, develándome los misterios que te rodean, mi querida Sakura.
Capitulo 4 – Tu verdad al descubierto.
Al día siguiente llegue temprano a clases y mis amigos lo único que hacían era hablar de lo dulce y gentil que era Sakura. Mis predicciones habían sido ciertas, ya que Tomoyo me dijo que había comenzado ya con el disfraz de Sakura para el baile, seguro me obligaría a invitarla, pero, como iban las cosas, estaba seguro que ella no se negaría a acompañarme.
- Buenos días jóvenes – saludo el profesor de historia al ingresar a nuestra aula – hoy les voy a mandar un trabajo especial que valdrá el 20% de su calificación total – lo que significaba que no daría clases hoy – será en grupo de tres y será entregado mañana en mi oficina a las 3 de la tarde máximo – muchos chicos comenzaron a quejarse por el poco tiempo que nos estaba dando, pero nosotros ya lo conocíamos, mandaba siempre trabajos de este tipo cuando debía ausentarse – bien, el tema es el siguiente – dijo copiando el tema en el pizarrón - pueden elegir sus compañeros, nos vemos mañana – y así salió del salón sin decir más nada.
- Bien, por lo menos tenemos la mañana libre – dijo Eriol – ¿como nos organizamos? – preguntó, y sabia a lo que se refería ya que éramos cinco así que necesitábamos uno más para completar los dos equipos.
Vi como Sasaki se acercaba a nosotros, al parecer también había captado que nos faltaba un integrante así que pensé rápido - Yo tengo la solución – dije para luego comenzar a buscar a la persona que me interesaba, hasta que la vi sentada leyendo un libro – Naoko, ¿puedes venir un segundo? – le llame a mi compañera, haciendo que Sasaki se detuviera a medio camino al ver cuales eran mis intenciones.
Ella asintió y fue hacia nosotros rápidamente - ¿Qué sucede Li? – me preguntó curiosa.
- ¿Ya tienes compañeros para el trabajo? – Le pregunte a lo cual ella negó rápidamente – bien, ya estamos los 6, creo que deberíamos ser chicos y chicas y nos reunimos todos juntos después de clases para hacer los trabajos – propuse yo.
- Creo que es una buena idea – apoyo Tomoyo - claro, si no te molesta Naoko – indicó mirando a la chica de anteojos.
- Para nada, por mi esta bien – aceptó ella.
- Bien, ¿Qué les parece si nos reunimos en el café del centro comercial a las 4:30 de la tarde?, así nos da tiempo de ir a casa y cambiarnos – propuso Chiharu.
Todos asentimos y así quedamos para hacer el trabajo, Li una Sasaki cero. El día paso rápidamente y cuando estuve en mi casa me acorde que debía avisarle a Sakura que no podría ir al parque hoy, así que le escribí un mensaje a su celular disculpándome por ello. Me duche y me vestí rápidamente, me puse un jean algo ancho y una camiseta verde con unos tenis verdes igual. Tome mi morral con mis libros y cuadernos adentro, tome un suéter por si me daba frío luego y me dispuse a salir cuando recibí un mensaje y al verlo vi el nombre de Sakura, eso me hizo sonreír nuevamente, "no te preocupes, solo concéntrate en tus estudios y si necesitas ayuda avísame, Sakura". ¿Cómo era posible que un simple mensaje de ella pudiera alegrarme el día por completo?, no lo sabia, pero era así.
Iba caminando por el centro de Tomoeda para dirigirme al lugar donde había quedado con mis amigos, estaba a punto de cruzar una calle cuando la luz del semáforo me indico que debía esperar para hacerlo. Estaba esperando que la luz cambiara para darnos paso a los peatones y cruzar la calle cuando voltee hacia una vidriera de una tienda de ositos de felpa, había uno en especial que me gusto mucho, era color caramelo y tenia un hermoso lazo color verde, como los ojos de Sakura, y como si fuera magia, cuando volví mi vista hacia la calle de enfrente la vi, estaba bastante alejada de mi, pero igual ella me vio y me saludo. No podía creer que mi suerte fuera tan buena, la había podido ver hoy, por lo menos de lejos, pero para mi eso era bastante. Le devolví el saludo y ella comenzó a alejarse cuando la luz cambio para darnos paso. Comencé a caminar para ver si podía alcanzarla y por lo menos oír un hola de su parte, cuando oí un pequeño quejido. Al voltear una pequeña se había caído y su madre no se había dado cuenta, pero lo peor fue ver como un auto que pretendía pasarse la luz de alto iba directo a la niña. Mi cuerpo se movió solo, corrí hacia la pequeña y la envolví con mi cuerpo al ver que no nos daría tiempo quitarnos mientras escuchaba los frenos que indicaban que el conductor por fin nos había visto, pero, no le daría tiempo, solo cerré los ojos con la niña abrazándome fuertemente mientras esperaba el golpe del auto, pero este jamás llego. Cuando abrí los ojos vi como Sakura se había interpuesto entre el auto y nosotros y lo había detenido con una sola mano, eso era simplemente imposible ¿Cómo llego tan rápido?. Cuando ella volteo a verme, sus ojos, sus hermosos ojos verdes ahora eran dorados, llegue a pensar que había imaginado todo lo de ayer pero al parecer había sido cierto. La gente comenzó a amontonarse a nuestro alrededor y vi como el conductor irresponsable intentaba darse a la fuga, Sakura se levanto rápidamente y vi como miraba al joven conductor fijamente, de repente este se tiro al suelo como si alguien lo hubiera empujado fuertemente, intentaba ponerse de pie nuevamente pero no podía, era como si alguien lo tuviera sujeto al suelo.
- ¿Sakura como fue que…? – le pregunte algo asustado y sorprendido, cuando ella me vio, aun con sus dorados ojos, se asusto por mi mirada.
Sus ojos volvieron a ser verdes y salió huyendo del lugar como si su vida dependiera de ello. Intente ir tras ella pero la madre de la pequeña no me dejo, me agradecía por el "heroico" rescate de su pequeña y se culpaba por descuidarse de esa manera. Cuando volví a mirar mi amiga ya se había ido. La pequeña me agradeció por salvarla y me pidió de favor que le agradeciera a la chica de ojos dorados, al parecer yo no era el único que había visto aquello.
- Dile por favor que es mi heroína y que quiero verla para pedirle un autógrafo – me dijo sacándome una sonrisa en medio de tanta confusión.
Gracias a la conmoción que se formo llegue tarde y muy aturdido al café, mis amigos me miraron algo molestos, tal vez pensaban que me quería zafar de aquel trabajo, pero cuando les explique lo sucedido, claro, omitiendo ciertas cosas, ellos me entendieron y se preocuparon mucho por mi.
- ¿Estas seguro que estas bien primo? – el tono de Eriol era bastante preocupado.
- Primo estoy bien, ya no se preocupen – les dije.
Y era cierto, lo que me tenía preocupado era lo que había presenciado con respecto a Sakura, no sabia como resolver este misterio, eran muchas cosas y ella de seguro no respondería ninguna de mis preguntas, más bien, sin indago en eso ella se alejaría de mi. Pero debía saber que estaba pasando y solo una persona podía ayudarme, y estaba precisamente a mi lado.
- Naoko, ¿puedo preguntarte algo?, aunque no tiene que ver nada con el trabajo de historia – dije algo apenado, en primera llego tarde y en segunda los estoy distrayendo.
- Por supuesto, ¿Qué necesitas saber? – me respondió amablemente.
- Pues veras, estuve leyendo un libro muy interesante que habla sobre una creatura, la describen pero no dice que tipo de ser es – dije, no podía decir que conocía una persona con esas características.
- Shaoran, ¿Desde cuando te interesan ese tipo de libros? – me preguntó perspicaz mi primo.
- Bueno, me lo prestaron y me dejo bastante intrigado, y bueno, como tu lees mucho pensé que tal vez sabrías que tipo de creatura era – dije mirando a Naoko.
- Bueno, no es que sepa mucho, pero me fascinan las historias paranormales, de hecho por eso me catalogan de rara en el salón, pero eso no me importa, si se la respuesta con gusto te ayudo – me dijo emocionada.
- Bien, pues, se trata de una creatura que parece un ser humano común y corriente, pero hay ciertas cosas que te dicen que no lo es, tiene una gran fuerza y es muy rápido – comencé a narrar, recordando cada detalle de mi amiga de ojos verdes – esta siempre fría al tacto, sus ojos cambian de su color normal a uno dorado brillante, sale en las tardes, después que el sol comienza a ocultarse, le teme a la sangre, creo que tiene poderes mentales, no se enferma y creo que lo más importante es que no envejece – terminé de decir pensativo.
Esta ultima conclusión la saque deduciendo que Ying Fa y Sakura eran la misma persona. Mis amigos se quedaron algo pensativos, hasta Eriol que era un escéptico en todas estas cosas parecía meditarlo. No tenia de otra, Sakura no era normal y lo sabia, a mi pensar no era humana, pero no quería sacar falsas conclusiones, además, recuerdo que cuando Ying y yo nos despedimos, ella me había dicho que ella no era normal.
- Bueno, hay algunas cosas que me llevarían a pensar que se trata de un vampiro – dijo Naoko con extrema seriedad.
- ¿Un… vampiro? – le pregunte algo temeroso.
- Si, los vampiros se describen en los libros como los depredadores supremos, son lo suficientemente rápidos como para no dejarte escapar y son lo suficientemente fuertes para dominarte en un instante – dijo como si estuviera leyendo el libro en este momento - el sol les hace daño, por eso salen solo después del ocaso, son fríos al tacto por naturaleza y por supuesto no se enferman, es decir, están muertos en realidad, cuando muestran sus habilidades vampíricas sus ojos cambian de color, se dice que algunos poseían habilidades mentales como ver el futuro, leer mentes, hipnosis o control de las cosas con sus mentes, pero se dice que solo los vampiros más poderosos hacían esto – dijo recalcando esto ultimo.
- Vaya, si de verdad hubieran existido seria terrible, según se, mataban sin piedad, son abominables – dijo Chiharu alarmada por la conversación.
- Algunos los consideran fascinantes, es decir, creaturas que viven por siempre, sin envejecer y con digamos, súperpoderes, resulta tentativamente fascinante. Otros los cazan, según un libro que leí, hay una hermandad secreta que entrena cazadores y los matan sin piedad – dijo con cierta rabia en sus palabras.
- Pero hay algo que no concuerda – intervine yo – los vampiros beben sangre, pero ell… pero el le teme – dije, aun me niego a creer que mi Sakura sea en realidad un vampiro.
- Es cierto – dijo Naoko pensativa.
- Oigan, y lo que dijo Sakura el otro día – intervino Yamasaki – algunos vampiros no beben sangre y se alimentan de otras cosas, por eso le temen a la sangre, o más bien huyen de ella para no sentirse tentados y tomar de ella – explico llevándome al recuerdo de ese día.
- Tienes razón, había olvidado ese pequeño detalle – dijo Naoko más emocionada.
- Bueno primo, creo que tu creatura misteriosa resulto ser un vampiro no tomador de sangre – me dijo con gracia mi primo, pero yo me encontraba entre emocionado y asustado.
La descripción de Sakura encajaba perfectamente en el perfil de un vampiro, ¿será cierto?. Intente terminar el trabajo con mis amigos lo más rápido posible, necesitaba encontrar a Sakura y enfrentarla, muchos me llamaría loco por querer estar solo con un vampiro, pero necesitaba saber la verdad, tal vez por ello Sakura no quería compartir sus secretos conmigo, porque pensaba que iba a darle la espalda una vez supiera su verdad. Cuando terminamos eran las 7:30 de la noche, mis amigo querían que los acompañara a pasear un rato por el centro comercial pero yo no tenia tiempo para eso.
- Lo siento, debo hacer algo de suma importancia – dije para luego salir corriendo del lugar sin esperar respuesta.
No sabia por donde empezar a buscarla, fui al cerezo donde siempre nos encontrábamos y no estaba allí. La busque por todo el parque, el lago, la heladería, los juegos, no estaba en ninguna parte. Me dirigí hacia la salida norte al recordar que ella vivía de ese lado, corrí con todas mis fuerzas, pero cuando llegue no sabia que hacer, no podía tocar en cada puerta para ver si ella vivía en alguna de esas casas, además, algo me decía que ella no estaba en ninguna de ellas. Estaba cansado y desesperado, me iba a dar vuelta para regresar cuando vi algo en el piso que me llamo mucho la atención. Era una mancha roja, me agache y la toque.
- ¿Sangre? – me pregunté a mi mismo.
Si, era sangre, y esta dejaba un rastro que iba al viejo templo Tsukimine que esta abandonado desde hace años, ya que habían decidido trasladarlo al lado este del parque, pero dejaron la estructura del viejo como un monumento.
Algo me decía que no dejara ese rastro así que saque mi envase de agua y comencé a limpiar con mi suéter cada uno de los pequeños charquitos de sangre que se dirigían al templo. Al llegar vi el lugar completamente desolado y en cierto punto, daba algo de miedo. No había señales de que alguien estuviera allí, tal vez esa sangre era de un animal lastimado, así que me gire para irme nuevamente, pero un ruido me alerto y me indicó que no estaba solo. El ruido venia desde el interior del templo, así que comencé a avanzar lenta y silenciosamente para no alertar al que estaba adentro del lugar. No iba a entrar por el frente, eso seria un suicidio, así que decidí entrar por una de las puertas laterales.
- Vamos Shaoran, no seas cobarde, a la cuenta de tres – me dije a mi mismo – uno… dos… tres – y así abrí la puerta rápidamente encontrándome con… - ¿nada? – ahora si que estaba confundido - ¿seria un fantasma?, vamos no divagues Li Shaoran – me dije a mi mismo.
Respire profundamente y comencé a inspeccionar el lugar, vi de un lugar a otro y nada, hasta que detalle algo, detrás del pequeño altar había algo, lo que parecía ser… – ¿Qué rayos…? – exclame acercándome.
Era la silueta de una persona, no podía ver bien por la oscuridad, pero cuando la luna salió de entre las nubes, su luz dio de lleno en la persona que estaba tendida en el suelo, y lo que me rebelo fue totalmente macabro y cruel.
- Impo… imposible – dije con los ojos casi desorbitados.
Allí en el suelo, llena de sangre, estaba tendida mi querida amiga, tenia heridas por todo su cuerpo. Mis ojos se llenaron de lágrimas, jamás había vuelto a llorar desde que Ying se había ido, pero ver esta imagen era horrible, era… desgarrador. Me arrodille a su lado y comencé a llamarla sin obtener respuesta alguna.
- Sakura, por favor despierta, mírame por favor – le imploraba, estaba muy fría – no respira, por lo que mas quieras no me hagas esto Sakura – le dije abrazándola llenándome de su propia sangre.
La deje en el suelo y busque su pulso y rogaba a todos y cada uno de los dioses que por favor tuviera pulso, pero al parecer, ninguno de ellos me escucho, ella no tenia pulso.
- ¿Quién fue capaz de hacerte esto pequeña? ¿QUIEN? – grite llorando a su lado cuando sentí que tomaban mi mano.
- ¿Sha… Shao…? – le costaba hablar, pero el verla abrir sus hermosos ojos verdes me lleno de alegría.
- Tranquila Sakura, todo va a estar bien – le dije – te voy a llevar a un hospital y te pondrás bien, te lo prometo – dije sonriéndole para tranquilizarla.
- No puedo… ir a un… hospital – me dijo dificultosamente.
- Pequeña tengo que llevarte a un hospital, estas mal herida y además… - le estaba diciendo acercándome a su rostro pero ella hizo algo que me dejo impresionado.
De un salto llego al otro extremo del salón en la que estábamos alejándose de mí, y cabe destacar que este era bastante grande.
- Shaoran debes… irte – me dijo tristemente y con dificultad.
- No puedo dejarte así Sakura, ¿me estas pidiendo que te deje morir? – le pregunte molesto, no podía creer lo que me estaba pidiendo. Me estaba acercando a ella cuando me grito fuertemente.
- ¡NO TE ACERQUES!, por favor, vete – me pidió una vez más, como implorándome.
- No me iré, te prometí que estarías bien y pienso cumplirlo – le dije seriamente, quería hacerla entrar en razón.
- Tu no entiendes… estas en peligro, si te quedas… si te quedas puedes morir – me dijo lo cual me sorprendió bastante.
- ¿La persona que te hizo esto esta cerca? – le pregunté y ella negó con su cabeza.
- La persona que te haría daño no seria esa persona, ¡SERIA YO MISMA! – grito con dolor.
Aproveche el momento para acercarme y abrazarla – Tu jamás me harías daño Sakura, estoy seguro de ello –le dije como si estuviera hablando con una niña pequeña.
Estaba tan afectada que apenas se dio cuenta de mi cercanía y me empujo para alejarme – por favor vete, antes que yo… antes que… yo… - dijo antes de ver como sus ojos se tornaban dorados nuevamente.
Eso me asusto algo, pero lo que más me dejo impactado fue cuando ella se lanzo sobre mí como un animal salvaje. Se puso a horcadas sobre mí cintura y tomo mis manos con las suyas y las coloco por encima de mi cabeza sujetándolas con fuerza, evitando cualquier intento de escape. Me miraba fijamente con sus ojos dorados para luego acercarse a mi cuello y comenzar a lamerlo. Sabía que estaba en peligro, pero el tener una chica sentada encima de ti y que de paso este lamiendo tu cuello de esa forma tan… sensual creo que no ayuda mucho a pensar. Comencé a llamarla por su nombre pero ella parecía estar en trance y fue cuando sentí un gran dolor en mi cuello, ella me había mordido, clavando sus dientes en mi cuello y bebía de mi sangre como si esta fuera el manjar más delicioso del universo.
Comencé a sentirme mareado, me imagino que por la perdida de sangre, y eso no me agradaba mucho. La llame varias veces y le pedí que dejara de morderme pero ella parecía no reaccionar y me di cuenta que si intentaba escapar ella iría detrás de mi. En estos momentos no era ella misma, y para ella yo no era Shaoran, su amigo, sino su cena.
- Sakura, tranquila, esta bien, puedes beber todo lo que quieras pero déjame algo para vivir no crees – le dije burlón para ver si con eso reaccionaba y al parecer dio resultado pues sentí como liberaba mi cuello.
Comenzó a lamer nuevamente mi cuello, eliminando todo rastro de sangre que hubiera en el, para luego levantar su rostro y verme fijamente, sus ojos volvieron a ser verdes y me miraron con pena y con tristeza. Vi como cada una de sus heridas comenzaban a sanar rápidamente, no me dio tiempo de reaccionar cuando ella ya se había levantado e intentaba escapar por donde yo había entrado momentos antes, y lo único que pude hacer fue llamarla con autoridad.
- No te atrevas a irte Sakura o jamás te perdonare – le dije mirándola fijamente.
Ella se detuvo instantáneamente y comenzó a voltearse mostrándome con su rostro lleno de lágrimas y se veía muy arrepentida de lo que había hecho.
- Creo que me debes algunas explicaciones – le dije como si fuera un padre regañando a su hija por alguna travesura – ven – le dije seriamente y ella se acerco con cautela, y podría decir que hasta asustada, lo cual no entendía, porque siendo lo que es, el que debería estar asustado era yo no ella.
Se sentó a mi lado y miraba hacia el suelo, como si este fuera más importante que yo. Iba a comenzar con mi interrogatorio pero ella comenzó primero - ¿Cómo… me encontraste? – me preguntó con un tono bajito.
- Digamos que seguí mi intuición – le dije burlón para aligerar el ambiente pero a ella al parecer no le hizo gracia.
- Ya lo sabes ¿verdad? – Me preguntó con tristeza – que no soy… un ser humano –
- Si – le respondí con sinceridad.
- Jamás había mordido a un humano, yo… desde soy lo que soy… jamás he bebido sangre – me dijo sorprendiéndome – una vez dijiste que era rara, tenias razón – me dijo con una sonrisa llena de tristeza – soy una rareza entre los míos o bueno, lo era – dijo con mucho pesar.
- ¿A que te refieres? – le pregunte curioso.
- Yo… soy la última que queda – me dijo mirando fijamente mis ojos – soy la ultima vampiresa que existe – me dijo dejándome sorprendido.
- ¿Quieres decir… que…? – no quería terminar de formar aquella pregunta.
- Si, los caza vampiros han acabado con todos menos conmigo, digamos que mis rarezas son las que aun me mantienen con vida – me dijo intentando sonar burlona, pero no le salió.
- La persona que te hirió… ¿fue un caza vampiros? – le pregunte con temor.
- Si – me respondió sinceramente – pero jamás me he dejado ver el rostro, por lo que no saben como soy, además deje un rastro que indica que me fui de esta ciudad – me dijo como orgullosa de su hazaña.
- En realidad te encontré por un rastro de sangre que había desde la salida del parque – le dije y la vi palidecer de la preocupación – no te preocupes, limpie el rastro mientras venia para acá – le dije sonriéndole para hacerle saber que estaba a salvo.
- Shaoran, yo… de verdad lo siento, a la ultima persona a quien quería hacerle daño era a ti – dijo llorando lo cual me hizo sentir muy mal, ella se sentía culpable.
- No te preocupes, te detuviste a tiempo, así que no hay problema – le hice ver, para que no se preocupara tanto – pero… bueno yo quiero… saber… ¿por que reaccionaste de ese modo tan… salvaje? – le pregunte y ella se sonrojo fuertemente, aun no lo creía, un vampiro sonrojado.
- Bueno es que… los vampiros se recuperan rápidamente de una herida, pero yo… al no beber sangre, bueno… tardo mucho más en sanar, tenia muchas heridas y mi necesidad de supervivencia hizo que… digamos que reacciono mi instinto y por eso… por eso te mordí – me respondió muy apenada y triste.
- Sakura – le llame tiernamente para que me mirara – te dije que no te preocuparas por eso, te detuviste y es lo que importa – le dije acariciando su rostro.
- De igual forma, lo siento mucho Shaoran, no era mi intención, pero yo… - no deje que siguiera hablando y disculpándose, coloque un dedo en sus labios para callarla y llamar su atención.
- Te dije que no tiene importancia, ahora, ¿me responderás las preguntas que te haga? – le dije sonriéndole, y no se porque se sonrojo al verme.
- ¿Sabes lo que estas haciendo? – Me pregunto triste - estas confraternizando con un enemigo, yo debo irme, jamás debí involucrarte en esto, lo mejor será que me vaya – dijo con claras intenciones de irse pero yo la tome de su mano mientras se levantaba.
- ¿Volverás a huir? – Le pregunté sorprendiéndola - ¿volverás a alejarte de mi Ying? – le pregunté claramente molesto.
- Yo… no… es decir – no sabia que responderme al parecer.
- Empecemos desde el principio, creo que merezco que me respondas – le dije seriamente, ella pareció meditarlo y luego se sentó a mi lado nuevamente.
- Esta bien – me dijo, lo cual me daba claro acceso a toda su verdad.
- ¿Eres la misma verdad? – Le pregunte algo nervioso – Ying Fa y Sakura, son la misma persona ¿verdad? –
- Si – me respondió sincera.
- Los que mataron a tu familia ¿eran caza vampiros? – le pregunte, eso me estaba rondando la cabeza desde hace un rato.
- Si – volvió a responderme.
- ¿Qué pensaste cuando me viste de nuevo? – le pregunte, tenia curiosidad de saber eso en particular.
Ella se sonrojo enormemente y parecía dudar si responder o no, la vi jugar con sus manos y por fin respondió – pensé… pensé que te habías vuelto muy… atractivo – me dijo con su rostro encendido como un farol.
- Entonces me reconociste – ella asintió aun apenada por su comentario - me alegra eso… ¿Cuál es tu verdadero nombre? – le pregunté con curiosidad.
- Sakura, recuerdo que te dije que en chino seria Ying Fa – me dijo un poco más relajada.
- Si… lo recuerdo, y creo que la pregunta del millón es ¿Qué edad tienes? – le pregunté con gracia.
- ¿Antes o después de convertirme? – me preguntó.
- Ambas me gustaría saber – le indique.
- Tenia 16 años cuando fui convertida por mi padre, estaba muriendo de una enfermedad desconocida para mi tiempo y el me ofreció otra salida, yo no quería convertirme en esto, pero tampoco quería morir, así que accedí, eso fue hace 150 años – me dijo con tristeza.
Me di cuenta que era muy tarde ya y que estaba haciendo mucho frío – es mejor ir a casa, luego seguimos con esta platica ¿te parece? – le dije.
- Yo… yo vivo aquí – me dijo con algo de pena – yo siempre estoy mudándome de lugar para perder a los cazadores, por eso no me quedo en una casa, simplemente busco un refugio mientras estoy en ese lugar – me explicó - luego de partir de Hong Kong fui a Italia, estuve un año allá y luego fui a Alemania para regresar por fin a mi lugar de origen, Japón – me dijo recordando los lugares en los que había vivido.
- Entiendo – pero de igual forma no me gustaba para nada que ella se quedara aquí, los cazadores podrían encontrarla fácilmente, así que hice lo que mi corazón me dicto en ese momento – ven conmigo – le dije claramente emocionado.
- ¿QUE? – grito ella sorprendida.
- No pretendo dejarte aquí sola y a merced que esos sujetos te encuentren, así que vendrás a vivir conmigo – le dije.
- ¿Shaoran estas loco?, vivir con un vampiro, podría matarte y además… - no la deje seguir hablando tonterías.
- Sakura, se que jamás me harías daño, y si lo que quieres es beber mi sangre me conformo con que me pidas permiso y me dejes con algo para sobrevivir – le dije con gracia.
- No es gracioso Shaoran, yo no bebo sangre por eso tengo mis pastillas – me dijo sacando la cajita dorada nuevamente de sus… rayos ahora seguro debo estar sonrojado.
- ¿Qué es… eso? – le pregunté desviando mi mirada de sus… de ellos.
- Digamos que es sangre artificial, mi padre era un científico y las desarrollo para mí, al ver que prefería morir a beber sangre – me explicó.
- Al decir padre, te refieres al que te convirtió ¿no? – le pregunté.
- Si, yo tuve que dejar mi casa cuando me convirtieron y el me cuido como si fuera su hija de verdad – dijo recordando a su padre y la vi sonreír.
- Bueno, entonces vamos a casa y continuamos la platica después, aun hay muchas cosas que quiero saber de ti – le dije para dejarle claro que la llevaría conmigo.
- Esta bien, aunque sigo diciendo que esto es una locura – me dijo sonriendo.
- Bueno, puedes verlo de esta forma, es divertido pensar que un león y una gacela conviven juntos – dije encaminándome hacia la salida, pero me sentí algo mareado y ella me ayudo para no caer al piso – no te preocupes, la maratón tratando de buscarte, la falta de comida y la sensual perdida de sangre me dejaron algo exhausto – le dije con gracia para no preocuparla.
Ella se sonrojo por lo ultimo y la vi con intensiones de disculparse – si lo vuelves a hacer vas a ser mi sirvienta por una semana, te lo advierto Sakura – le dije claramente molesto.
Ella pareció notar mis intenciones de reanimarla por lo que me sonrió traviesa mientras caminábamos saliendo del viejo tiemplo – creo que me quieres de sirvienta para que vista únicamente el delantal, que pervertido eres Shaoran – me dijo haciéndome sonrojar, no porque fuera verdad, sino porque me lo imagine.
- Por… por supuesto que no… yo jamás haría eso – le dije claramente apenado – yo lo decía por… porque… - rayos estaba muy nervioso, y ella no ayudaba mucho porque se reía de mi, pero luego que calmo su risa me miro fijamente a los ojos con una hermosa sonrisa.
- Gracias, Shaoran – me dijo – gracias por aceptarme y por no dejarme sola – dijo abrazándome.
Yo me quede un rato algo aturdido pero luego reaccione y le devolví el abrazo – Gracias a ti por volver a mi, Sakura – le dije para luego separarnos y continuar con nuestro camino a nuestra casa.
Se oía bien, porque desde ahora, mi casa también seria suya, quería ayudarla en todo lo que podía, y eso haría, le había hecho una promesa, de que siempre estaría bien, y un Li siempre cumple sus promesas, la protegería de todo y de todos, incluyendo a esos desalmados cazadores que no veían lo buena persona que era ella, a pesar de ser un vampiro, Sakura era más humana que cualquiera de nosotros. Aun había cosas por saber y descubrir de ella, y esperaba descubrirlas con el tiempo y también, esperaba que esta vez no me dejara, y se quedara conmigo como debió ser desde aquella vez que nos conocimos en aquel parque de Hong Kong, cada vez más se develaba el misterio que cubría a mi hermosa Sakura.
Hola chicos, bueno, los recompensé por el capi anterior, este es súper largo… espero les haya gustado… Espero sus comentarios please, para saber va bien la historia, bueno hasta el siguiente capi, byeeeeee.
