Summary: Él forma parte de una organización en la cual es uno de los mejores ladrones, esta buscando venganza, pero ¿Cómo estropeara sus planes el que su jefe le entregue a Bella para unirla a su grupo y enseñarle su profesión?

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer.


LADRÓN DE AMOR

By. Yurika Cullen

Epilogo

*-B-pov-*

Otro día más en esta nueva vida que teníamos, las cosas habían mejorado mucho, llevábamos ocho meses viviendo en Londres, los seis habíamos formado nuestro propio y pequeño hogar cerca los unos de los otros pues no queríamos estar separados, además habíamos ingresado a la misma universidad, Edward y yo habíamos empezado Medicina. La verdad yo al comienzo le había dicho que estudiaría lo mismo solo para molestarlo, pero a la hora de escoger de verdad me llamo muchísimo la atención así que ambos hacemos lo mismo, Alice y Rose habían optado por Diseño de Modas, Jasper como era de esperarse escogió Ingeniería en Sistemas y tenia asombrada a la universidad completa con su conocimiento sobre computación, Emmett nos sorprendió a todos escogiendo Arquitectura, las cosas se le estaban dando muy bien y tenia talento para ello.

Jayden estaba cada vez más grande y se notaba que había heredado la inteligencia de su padre, además de ser el consentido de todos, mientras Alice estaba en la universidad Ángela Cheney una señora de mediana edad, que conocimos recién llegados a Londres y que nos ayudo a conseguir las casas donde vivíamos cerca de la suya gracias a la ayuda de su esposo Ben, era quien cuidaba a Jayden. La vida en verdad nos había cambiado muchísimo, nada tenia que ver lo que hacíamos ahora con lo del pasado, no volvimos a saber nada mas de la organización ni de Marco y Cayo y la verdad tampoco deseábamos hacerlo, solo supimos de Jacob y su grupo hace poco y nos enteramos que ellos también habían dejado Estados Unidos y estaban viviendo ahora en Francia. Él había empezado una relación con Leah y estaban a punto de casarse.

Edward y yo a los tres meses de estar en Londres nos habíamos casado ¿Pueden creer? Nos casamos, ahora era la señora Cullen, aunque no solo Edward y yo, si no que Alice y los chicos también lo habían hecho, éramos bastante jóvenes para ya estar casados, pero la realidad es que habíamos vivido más que los jóvenes promedio de muestra edad y era realmente algo muy normal casarse con la persona que amas, así que en cuanto pudimos lo hicimos. Y era lo mejor que habíamos podido hacer.

Edward y yo, aun no queríamos tener hijos, aunque ambos lo deseábamos también sabíamos que era muchísimo mejor esperar a terminar la carrera y conseguir un buen trabajo pues aunque estuviéramos viviendo con los ahorros de nuestros trabajos, especialmente los de Edward, que en verdad eran muchísimo y que aunque hubiera donado una gran cantidad a orfanatos y centros de caridad aun había demasiada, pero deseábamos tener una vida verdaderamente normal, y un buen trabajo en algún hospital era lo que ambos queríamos, los hijos vendrían cuando estuviéramos realmente estables y pudiéramos ofrecerle esa vida que tanto queríamos.

Rosalie y Emmett por su parte estaban empeñados en tener su descendencia y Rose había dado la gran noticia hacia pocos días, Emmett había armando un escándalo tremendo y se había desesperado a comprar de todo para su hijo, además Alice ya aseguraba que seria un niño y que se llevaría de maravilla con el suyo, también había dicho y predicho que Edward y yo pronto tendríamos una niña que seria la futura pareja de su hijo. Aunque nos pareció realmente extraño ese repentino poder de vidente en Alice, lo decía con tanta seguridad que le creímos, incluso Edward y yo ya estábamos pensando en que nombre ponerle a esa niña que Alice aseguraba tendríamos. Jasper por su parte, se gano un buen trabajo en una empresa de sistemas pues gracias a su fama en la universidad uno de los profesores lo recomendó y ahora tenía un gran puesto y algo mejor que ofrecerle a su hijo.

El timbre del final del almuerzo sonó sacándome de mi ensoñación y todos nos levantamos para irnos a nuestra respectiva clase, quedando de nuevo de encontrarnos al final para volver a casa.

— ¿En que estuviste pesando durante el almuerzo? Te note bastante ida— me dijo Edward mirándome directamente cuando estábamos camino a clase. Su mirada al igual que la de todos había cambiado, ya no estaba más vacía, brillaba increíblemente haciéndolo ver mucho más guapo de lo que ya era

— En nosotros, en la vida que tenemos ahora y en lo bien que nos esta yendo— él sonrió

— Si, la verdad es que no me quejo de nada, quien nos viera ahora no se le cruzaría por la mente pensar que en el pasado fuéramos lo que fuimos— dijo con su sonrisa torcida

— Si, pero hay un par de chicas que están a punto de hacerme regresar a mis viejos entrenamientos— él me miro sorprendido

— ¿Por qué?—

— Porque no dejan de mirarte durante todas las clases, babean cada que te ven y varias veces las he escuchado en los baños diciendo comentarios no gratos para mi salud sobre tu trasero, es realmente molesto ¿Sabias?— Edward soltó una carcajada y me abrazo mientras me besaba

— No se porque, pero creo que tendremos que entrenar los dos, pues hay ciertos compañeros de clase que hacen lo mismo contigo y es realmente desagradable—

— Bueno y ¿Qué te parece si entrenamos justo ahora? Por una clase a la que faltemos por primera vez no nos va a afectar en nada, en cambio la falta de entrenamiento a mi si me esta afectando y quiero mostrarte un nuevo ejercicio— le dije acercándome a él y hablando casi en un susurro mientras le daba un beso en el cuello

— Porque será que, creo que este entrenamiento me va a gustar muchísimo más que cualquier otro— dijo hablando con voz ronca y dándome un suave beso en los labios— bien, creo que tendré que sacrificar un día de estudios para pasarlo entrenando contigo— yo sonreí

— Te amo Edward— le dije abrazándolo

— Yo también te amo Bella— y me beso— pero vamos, muero por entrenar— dijo jalándome por el pasillo

Ambos nos reímos y tomados de la mano pasamos de largo el aula en el que se supone debíamos entrar para seguir derecho al estacionamiento, definitivamente, esta nueva vida, era la mejor.

FIN


¡¡Eso es todo!! Espero de verdad les haya gustado, muchísimas gracias por haber leído mi historia y gracias también a quienes me dejan sus comentarios, es un honor para mi que se tomen la molestia de leer lo que se me ocurre… saludos a todas, nos leemos luego en alguna loca historia que se me ocurra… ¡chaos!