Hola chicos, ¿que tal?, aquí les traigo el capi numero diez de esta historia, gracias por los reviews que me dejaron, les pido disculpas por tanta tardanza pero ya religiosamente cada semana publicare ^^… estoy súper contenta… y gracias por la comprensión…
Aclaraciones Narrativas:
Toda la historia transcurre desde el punto de vista de Shaoran.
-Diálogos-
-Pensamientos-
(N/A: notas de la autora)
-- Flash Back Inicio-Fin –
El misterio que te rodea.
El sujeto me golpeo en mi cuello y no supe mas de mi realidad ya que perdí el conocimiento viendo como mi dulce flor lloraba si cesar en el suelo. No sabía que pasaría ahora conmigo, no sabía si esos sujetos me matarían, pero lo único que no quería era que Sakura saliera lastimada, no importaba si debía morir a manos de estos sujetos, lo haría gustoso mil veces con tal y ella este sana y salva.
Capitulo 10 – No tengo miedo de morir.
Cuando desperté me sentí algo mareado, no sabía cuánto tiempo había estado inconsciente y eso realmente me preocupaba. Mire a mi alrededor y me di cuenta que me encontraba en aquel viejo templo donde encontré herida a mi querida Sakura hace ya bastante tiempo. Los cazadores estaban formados en frente de mi esperando que ella hiciera su aparición, eran 20 en total y tenían en su poder todo tipo de armas, jabalinas, espadas, hachas, mazos, pareciera como si en vez de pelear con Sakura fueran a pelear con un enorme dragón. Por mi mente solo pasaban los buenos momentos que había vivido a su lado y esperaba que ella no llegara jamás, que escapara y se mantuviera a salvo, de verdad rogaba por ello, pero al parecer los dioses no escucharon mis suplicas pues en ese mismo instante ella hizo su aparición cayendo de los cielos en frente de ellos, los cazadores. Tenía un semblante frio y sin emociones, era la primera vez que la veía de esa forma, sus ojos, sus ojos verdes no tenían el hermoso brillo que yo siempre he admirado y amado.
- Hasta que por fin apareciste, comenzábamos a pensar que habías escapado – dijo el sujeto que yo consideraba que era el jefe de los cazadores.
- Liberen a Shaoran de inmediato – dijo ella con un tono de voz frío.
- Cuando por fin logremos completar nuestra misión y mueras en nuestras manos, este hombre morirá también, no deben quedar testigos – dijo el hombre.
- No lo repetiré nuevamente, libérenlo o me obligaran a hacer algo que no quiero – dijo ella, y por un momento vi como la tristeza se asomaba en su mirada.
- ¿Y que será eso que no quieres hacer demonio? – preguntó uno de los cazadores con burla.
- Matarlos – respondió Sakura con un tono de ultratumba.
Los cazadores comenzaron a reír de ese comentario, como si fuera un chiste lo que ella había dicho, pero por su mirada y el tono en el que hablaba, yo le creía, ella estaba dispuesta a matarlos sin pensarlo dos veces.
- Jamás he matado a nadie y ustedes lo saben, por eso no quiero llegar a ese extremo, les pido que liberen a ese chico, el no tiene nada que ver en esto, si lo hacen yo me entregare y podrán hacer conmigo lo que quieran – dijo ella sin dudar ni titubear ni una vez.
- Eso no será necesario, ya que tu muerte es inminente y la de ese traidor también – dijo una voz femenina que se encontraba entre ellos.
- Si esa es su respuesta entonces acaban de firmar su sentencia de muerte – dijo mi flor de cerezo. Estaba furiosa y sabia que hablaba en serio, y yo no quiero que por mi causa ella se manche sus manos con la sangre de esos sujetos.
- ¡Sakura, por favor no pelees, huye de aquí! – le grite.
- De nada vale que escape ahora, ellos siempre me seguirán y seguirán arruinando mi vida y dañando a las personas a quien aprecio, es mejor terminar esto aquí y ahora – respondió ella cerrando sus hermosos ojos.
Los cazadores se encontraban expectantes de lo que ella haría a continuación, pero ella seguía sin moverse. La mujer del grupo se lanzo hacia ella con toda intención de atravesarla con la jabalina que llevaba en sus manos. A pesar de que la mujer se acercaba cada vez más, Sakura no se movía de su sitio, ¿A caso quería morir?.
- ¡Sakuraaa! – grite con todas mis fuerzas.
La mujer ya estaba cerca, agitando su jabalina para dar el golpe que acabaría con su vida, pero algo paso, Sakura en un instante desapareció del lugar sorprendiendo no solo a los cazadores si no a mi también.
- ¿A dónde fue? – preguntó la mujer, estaba furiosa pues había fallado.
- No pudo haber escapado – dijo uno de los cazadores.
- ¡Búsquenla! – dijo con autoridad el jefe de los cazadores.
- No es necesario que me busquen, aquí estoy – respondió la voz de Sakura.
Mire hacia todos lados y no lograba encontrarla, lo mismo pasaba con los cazadores, fue hasta que uno de ellos logro dar con ella, que señalo hacia lo alto de un árbol. Allí estaba ella, con su rostro inexpresivo, pero lo que nos sorprendió a todos fueron sus ojos, ya no eran verdes como siempre, ni siquiera dorados como cuando se dejaba dominar por el instinto, ahora sus ojos eran de un color rojo, como la sangre, llevaba puesto uno de sus viejos vestidos negros y así como estaba, parecía el ángel de la muerte.
Ella bajo de un salto de aquel árbol quedando cerca del lugar donde yo me encontraba, el cazador que me mantenía cautivo se interpuso entre nosotros y ella lo miro con odio y desprecio, lo cual me sorprendió pues era la primera vez que veía sus ojos llenos de rencor.
- Perdón por involucrarte en esta situación Shaoran – dijo ella con lagrimas en sus ojos, pero no derramando ninguna – Te pido que apenas tengas la oportunidad de escapar lo hagas sin mirar atrás y no importa lo que veas hoy, recuérdame como la persona que siempre conociste, la que fue feliz a tu lado y la que… la que siempre te amo con todo su corazón desde el día que te conoció aunque tú por mí no sientas nada mas allá del cariño – dijo regalándome una sonrisa, esperen un segundo, ella… ella me acaba de confesar que me ama, soy correspondido, y yo aun no le he dado mi respuesta, yo aun… no le he dicho que ella está equivocada.
- Vaya esto sí que es una sorpresa, así que estas enamorada de este hombre – dijo con burla el jefe de los cazadores.
- Si, lo amo, pero no puedo seguir poniéndolo en peligro por lo que cuando logre acabar con ustedes desapareceré de su vida para siempre – dijo ella mirando hacia el suelo.
- No seas ilusa, los únicos que morirán aquí y ahora son ustedes – dijo uno de ellos lanzándose al ataque, pero ella fácilmente y con gracia logró esquivarlo.
En ese mismo instante otro cazador se lanzo al ataque y luego todos, luchaban con ella con todas sus fuerzas pero Sakura seguía esquivándolos con tranquilidad.
Uno de los sujetos pudo alcanzarla y ella le respondió el ataque con una patada en su pecho, rápida y certera, que lo envió varios metros lejos de ella, dejando las espadas que llevaba a disposición de Sakura quien las tomo rápidamente. Ahora fue ella quien se lanzo al ataque de los cazadores, era increíblemente rápida y muy buena con la espada, pero de repente los sujetos también comenzaron a aumentar su velocidad y le estaba constando trabajo defenderse de ellos y atacarlos al mismo tiempo. Uno de ellos logro herirla en un brazo, y eso hizo que mi sangre hirviera, necesitaba liberarme para ayudarla, si seguía así ella moriría sin yo poder hacer nada. Me moví lo más que pude tratando de liberarme del sujeto que me mantenía cautivo, era enorme y con una gran fuerza, no parecía humano. En ese momento escuche un ruido extraño y me sentí liberado, cuando voltee vi a mi querida amiga Tomoyo con un bate roto en sus manos, lo que me llevo a pensar que ella había noqueado al sujeto que yacía inconsciente en el suelo.
- ¿Tomoyo? – le pregunté confundido.
- Lamentamos el retraso Shao – me respondió con una sonrisa.
- El camino que tomamos para llegar aquí sin que nos vieran era muy largo – dijo Meiling cuando se reunió con nosotros.
- Véanle el lado positivo señoritas, con esa caminata mínimo perdieron un kilogramo – dijo burlón Eriol cuando llego.
- ¿Qué hacen aquí? – les pregunté.
- Sakura nos dijo que mantendría ocupados a los cazadores mientras te sacábamos de aquí – me explico Meiling.
- Hay que apurarnos, no tenemos mucho tiempo – dijo Eriol para comenzar a empujarme alejándome del sitio donde Sakura peleaba.
A eso se refería ella cuando me dijo que apenas tuviera la oportunidad, escapara, pero yo no podía hacer eso, no podía irme y dejarla sola, además aun no le daba mi respuesta, aun no le decía que yo también la amaba, es por eso que me detuve abruptamente llamando la atención de mis primos y de mi querida amiga.
- ¿Qué sucede Shao? – me preguntó Tomoyo.
- Me imagino que ya lo sabes todo Tomoyo – más que una pregunta era una afirmación y ella asintió lentamente.
- Me hubiera gustado enterarme de otra forma, pero sé que ella no me lo dijo por temor a que yo la rechazara, pero… como rechazarla si es una gran amiga y es una gran persona – me respondió con una sonrisa y eso me hizo sentir bastante tranquilo.
- Les pido disculpas por meterlos en este problema, no era mi intención, les agradezco que se arriesgaran por mí, para venir a rescatarme pero yo… yo no puedo dejarla sola, eso sería dejarla morir en manos de esos malditos cazadores – les dije seriamente.
Ellos me observaron un momento y luego comenzaron a reír – Sabíamos que dirías eso Shao – dijo Meiling cuando calmo su risa.
Eso me dejo algo confundido, más cuando Eriol me entrego el paquete que llevaba en su espalda, lo cual había llamado mi atención desde el principio. Lo mire algo extrañado, pero al desenvolver el paquete logre comprender todo.
- ¿Cómo la conseguiste? – le pregunte sorprendido.
- Sabia que algo así pasaría, así que se la pedí a mi Tía Ieran dando algunas excusas que no vienen al caso – me dijo muy relajado.
- Gracias – le dije.
- No creas que iras solo, ella también es nuestra amiga y la defenderemos con todo lo que tenemos – dijo Meiling mientras sacaba de entre los arbustos dos espadas que yo conocía bien.
- No quiero que se involucren más en esto, les agradezco que quieran ayudar pero no se los voy a permitir – les dije seriamente.
- Te lo dije una vez querido primo, ella es parte del grupo ahora, y la defenderemos todos juntos y acabaremos con esta pesadilla de una vez – dijo Eriol sacando de entre los arbustos también una jabalina que también conocía muy bien.
Junto con la espada que Eriol me había entregado, estas tres armas eran legendarias en la familia Li, las cuales fueron usadas en batalla hace mucho tiempo por los lideres de nuestra familia, en especial la mía, ya que era el símbolo del líder del clan y por ende me pertenecía, era una espada china de color verde con un amuleto en forma de esfera que guindaba del mango de la espada, era hermosa, y estaba orgulloso de utilizarla.
Tomoyo también se dirigió hacia los arbustos y saco una hermosa katana que tenía un mango muy elaborado de una serpiente – ¿Tu también piensas pelear Tomoyo? – le pregunté preocupado, que yo sepa ella no sabe nada de combates.
- A pesar de que poseo la apariencia de una persona tranquila soy experta en el estilo de pelea de mi familia – me dijo con una sonrisa, y si era sincero, no podía imaginármela peleando con esa espada.
- Bueno creo que el príncipe está listo para rescatar a su princesa – me dijo Eriol y por primera vez no me sonroje, más bien me sentí bien al escuchar que ella era mía, mi princesa.
- Es hora chicos – les dije y así todos comenzamos a caminar de regreso hacia el lugar donde Sakura se encontraba.
Sakura apenas podía esquivar los ataques, todos los cazadores se encontraban atacándola. Ella se veía cada vez más cansada pero no se daba por vencida, atacaba valientemente a los cazadores y los hería cada vez que veía que alguno se descuidaba. Uno de ellos estaba detrás de ella vi como iba a herirla con las hachas que llevaba en sus manos, ella aun no se daba cuenta de eso.
- Es el momento – me dije a mí mismo y me lance hacia ellos.
Sakura volteo en el momento que el sujeto iba a herirla, cerrando sus ojos para esperar el ataque, pero este jamás llego pues yo logre detenerlo con mi espada, colocándome en frente de ella en posición de defensa.
- ¿Shaoran? – dijo ella claramente confundida al verme.
- Lamento la tardanza preciosa – le dije con gracia.
- ¿Estas loco? Debiste huir cuando tuviste la oportunidad – me grito ella claramente molesta porque no había accedido a dejarla sola.
- Se que temes por mi vida Sakura, pero yo temo mas por la tuya, jamás te dejare sola, te hice una promesa y un Li siempre cumple sus promesas – le dije sin dudar, lo cual le sorprendió.
- Nos encargaremos de algunos así tu carga será menor mi querida Sakura – dijo Eriol cuando se coloco a mi lado junto con Mei y Tomoyo.
- Chicos por favor, no se involucren en esto, es mi pelea, no quiero que les pase algo – dijo ella con lagrimas en sus ojos.
- Somos amigas, ¿recuerdas? – le dijo Meiling.
- Y las amigas jamás se abandonan, nunca te dejaremos sola – agrego Tomoyo tomando su espada y adoptando su pose de pelea.
- No quiero que les pase nada – decía ella llorando.
- Sakura – le llame y l mire a sus ojos con todo el amor que siento por ella – ya estamos involucrados, no importa que pase, ellos nos perseguirán y nos mataran, así que es mejor que acabemos con esto de una vez, además ninguno de nosotros está obligado aquí, estamos aquí porque queremos protegerte – le dije suavemente.
- Shaoran – pronuncio mi nombre con una mezcla de dolor y alegría.
- Que hermoso, todos apoyándose mutuamente, lástima que esto aumentara las muertes que habrán esta noche – dijo el jefe de los cazadores burlándose de nosotros.
Allí fue cuando mi paciencia se agoto y me lance contra el en un ataque rápido con mi espada que el no vio venir, lo salvo uno de sus subordinados que logro bloquear mi ataque con su mazo y así todo comenzó, la pelea de nuestras vidas daba inicio.
Los cazadores iban contra Sakura pero nosotros no permitíamos que la atacaran, nos interponíamos y lográbamos desviar varios de ellos de su objetivo principal, matarla a ella. Atacábamos y heríamos a los sujetos sin remordimiento alguno, para nosotros, ellos eran los demonios que debíamos exterminar. Mientras pasaba esto, Sakura peleaba con el jefe de los cazadores en una batalla bastante pareja. En estos momentos me preguntó si ese sujeto en realidad era humano, ya que tenía una gran fuerza e igualaba a Sakura en velocidad. Al parecer Sakura tenía la misma duda porque la pregunta que le hizo al sujeto.
- Revela tu secreto cazador ¿eres humano? – preguntó ella seriamente.
- Para cazar demonios debes convertirte en uno – respondió el – la sangre de tu raza es poderosa y es extremadamente deliciosa, un manjar de dioses - respondió con una sonrisa sádica en su rostro.
- ¿Qué… que quieres decir con eso? – preguntó asustada mi querida flor de cerezo.
- Es muy fácil de entender niña, bebemos la sangre de los vampiros para adquirir su fuerza sin necesidad de convertirnos en uno – dijo macabramente.
- Son unos desgraciados – grito ella con fuerza.
- Por cierto, la sangre de aquel a quien tú llamabas padre era la mejor de todas – dijo mirando y disfrutando la expresión de mí pobre Sakura.
- ¿Los cazan para ello? ¿Para obtener poder? – preguntó indignada Meiling.
- No solo la fuerza, también la velocidad, capacidad de regeneración y juventud, pero estoy seguro que tu sangre será la mejor de todas, la más pura y la que contiene mayor poder – dijo el sujeto mirando a Sakura con ansias de devorarla.
Sakura cayó al piso, podía ver su rostro lleno de confusión y de tristeza, ese sujeto había matado a su familia no por proteger a los humanos como ella siempre pensó, sino para obtener los poderes de su raza. Podía entenderla, era frustrante, pues no había una verdadera razón para cazar a los vampiros, era como cazar tigres por su piel, los habían extinguido por ello, por el poder.
- Estoy seguro que tu sangre es la clave para poder vivir eternamente sin necesidad de seguir tomando la sangre de los tuyos, ya que nuestras reservas se agotaron – dijo sonriéndole macabramente a mi dulce Sakura que aun parecía no responder.
- Primero deberás matarme a mi antes de hacerle algo a ella – le grite furioso a ese sujeto, todos ellos estaban enfermos.
- Eso será un placer – dijo para luego comenzar el ataque, pero esta vez, iba por mí.
El sujeto era fuerte, y de un golpe me mando a volar, pero pude caer bien y colocarme en pose de defensa para recibir los demás ataques que vinieron a continuación. Creo que las artes marciales y el futbol me volvieron más rápido por lo que podía leer bien los movimientos del sujeto y esquivarlos a tiempo. Agitaba mi espada con destreza para enfrentarlo, no me dejaría vencer por este maniático, no dejaría que tocara a Sakura.
Mientras peleaba con él, pude ver como mis amigos peleaban con los otros cazadores, manteniéndolos ocupados para que no vinieran también por mí. No importaba cuantas veces lo hería, sus heridas se curaban rápidamente, como sucedía con Sakura. Como podían llamarme traidor por ayudarla, ellos se han convertido en aquello que supuestamente odian.
- ¡Demonios! – exclame, el sujeto había logrado herirme.
- ¡Shaoraaan! – grito Sakura al ver que el hombre me había herido, poniéndose de pie y rápidamente venir hacia donde yo estaba para detener el otro ataque con el cual hubiera muerto seguro.
- ¿Estás bien? – me preguntó con un tono de voz estrangulado.
- Estoy bien pequeña, no es grave – le dije para calmarla.
- Esto no estaría pasando si no hubiera vuelto a tu vida, fui una estúpida – decía frustrada mientras miraba al cazador que nos observaba atentamente, como decidiendo por donde atacar.
- No digas eso Sakura, estas semanas que estuvimos juntos han sido las mejores de mi vida, y no las cambiaría por nada, cuando logremos salir de esta te daré una respuesta a lo que me dijiste hace unos momentos, te lo prometo – le dije con una sonrisa logrando que ella se sonrojara – te lo prometo, no te pasara nada – le dije acariciando su hermoso rostro.
- De nada vale que le prometas cosas que no pasaran, ustedes morirán esta noche – dijo para luego lanzarse al ataque.
Sakura me empujo de un golpe para sacarme del rango del ataque y fue ella quien recibió el ataque, detuvo la espada del sujeto con sus manos, logrando partirla en dos. Comenzaron una pelea de puños y patadas, era realmente impresionante verla pelear de esa forma. Uno de los cazadores iba a intervenir pero yo lo detuve con mi espada y comenzamos a pelear también, al parecer esta batalla seria larga.
Los chicos se defendían como podían, pero ¿Cómo derrotar a unos sujetos que se recuperaban rápidamente de sus heridas?, esa era la pregunta que seguro ellos se estaban haciendo al igual que yo. El amanecer cada vez se acercaba más, debíamos terminar con esto rápido para que así Sakura pudiera volver a casa y refugiarse del sol.
Sakura peleaba ferozmente pero no lograba nada, no podíamos derrotarlos, era casi imposible, me sentía bastante frustrado, ya que había herido varias veces al sujeto con quien peleaba y sus heridas se curaban rápidamente. En un momento que pude descansar un poco vi como la mujer que estaba entre los cazadores estaba apuntando a Sakura con un arco y una flecha, pensaban perforar su corazón, la matarían por la espalda como cobardes que son, pero eso yo no lo permitiría.
Cuando la mujer se disponía a lanzar la flecha yo corrí hacia Sakura, grite su nombre al ver como ella disparaba la flecha y esta iba directamente a su corazón, y en el último momento pude empujarla para que así no recibiera el ataque cobarde que la mujer había lanzado hacia ella, pero por una extraña razón sentía un gran ardor en mi espalda, y de repente me comenzó a dar mucho sueño.
- ¿Shaoran? – me llamo pero yo oía su voz bastante lejana.
- Lo siento… Sakura… siento que… - se me hacía muy difícil hablar.
- ¡Oh por Dios! Shaoran… ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? – decía ella llorando.
¿Hacer qué? Y fue cuando caí en cuenta que yo había recibido la flecha en su lugar, ¿estaría muriendo? Bueno, por lo menos pude salvarla y eso era lo que me importaba, pero no me iría al otro mundo sin decirle lo más importante.
- Sakura yo… lo siento… creo que no podre… cumplir la promesa que te hice… creo que te dejare sola… aunque no quiera – le dije con bastante dificultad, la sangre ya comenzaba a salir por mi boca.
- ¡NO! Tu me lo prometiste, no puedes dejarme, yo quiero estar a tu lado, sin importar que, quiero vivir a tu lado, quiero sentir que por fin estoy en casa, a tu lado – me decía llorando.
Sus palabras me hacían muy feliz, pero era una pena, que yo no podría estar más a su lado – Lo… lo lamento pequeña, pero antes… antes de irme tengo que decirte algo… importante – le dije.
Observe como Meiling y Tomoyo corrían hacia nosotros, esquivando a los cazadores que las atacaban y Eriol se encargaba de defendernos a nosotros.
- Primo no hables así, hierba mala nunca muere, no te rindas – me gritaba Eriol mientras peleaba valientemente.
- Sakura, gracias… por dejarme estar en tu vida… por brindarme tu compañía y también… por darme tu corazón – le dije sonriéndole – yo lo recibo feliz… porque yo también… yo también te… - no por favor, aun no, debo decírselo.
- No hables por favor, todo estará bien te lo prometo – me decía tratando de tranquilizarme, pero yo sabía que en cualquier momento moriría.
- No Sakura, yo necesito decírtelo… yo también… yo también te amo y espero no me olvides y me recuerdes cada vez… que puedas – ya se lo había dicho, pude ver la expresión de sorpresa en su rostro, ya podía irme tranquilo, pude decírselo, comenzaba a sentir un gran alivio y como mi vida se extinguía poco a poco, y si era sincero, no tenía miedo a morir, pues lo había hecho defendiendo a la mujer a quien yo amaba.
- Shao no te rindas – me gritó Mei, pero ya sus voces se escuchaban como un susurro.
- Son unos malditos, jamás los perdonare por esto - grito Sakura, y antes de cerrar mis ojos vi como sus ojos rojos comenzaban a brillar – Tomoyo, por favor cuídalo – le dijo a Tomoyo para colocarme entre los brazos de mi amiga.
Era extraño, era como si fueran dos rubíes, llenos de furia y dolor - ¿Querían saber que era poder? Aquí lo tienen, sabrán cual es mi verdadero poder malditos demonios, los exterminaré como hicieron con los míos y les hare pagar por lo que le hicieron a Shaoran – Les grito con fuerza y se lanzo al ataque en contra de ellos.
No sabía cómo terminaría esto, solo podía ver borrosamente como Sakura peleaba con los cazadores, no sabía si sobreviviría o no, no sabía que pasaría de ahora en adelante, solo esperaba que pasara lo que pasara, ella saliera ilesa de esa batalla, intente por todos los medios protegerla, mantener mi promesa, de que no dejaría que le hicieran algo y creo que lo logre, y si debía morir hoy pues lo haría tranquilamente porque había logrado mi cometido, confesarle mis sentimientos y protegerla con mi vida de una muerte segura, esperaba que ella me recordara con alegría y que no me olvidara nunca, porque a pesar de ir al otro mundo, yo siempre la recordaría, y en mi próxima vida la buscaría para volver a vivir juntos y poder demostrarle no con palabras sino con hechos cuanto la amo.
Ven, publique rápido, lástima que solo queda un solo capi de esta historia, quizás lo extienda a dos, me da tristeza pero la historia debe terminar algún día xD ¿Qué tal les pareció el capitulo? ¿Morira Shaoran? ¿Qué sucederá con los cazadores? Espero sigan leyendo la historia ^^y espero recibir muchos reviews please T.T
