Hola chicos, ¿que tal?, aquí les traigo el epilogo como lo prometí ^^, gracias por los reviews que me dejaron, estoy súper contenta… y gracias por todo… gracias por acompañarme en esta historia que llega ahora si a su fin, bueno a comenzar
Aclaraciones Narrativas:
Este Capitulo ocurre desde el punto de vista de Shaoran.
-Diálogos-
-Pensamientos-
(N/A: notas de la autora)
-- Flash Back Inicio-Fin –
El misterio que te rodea.
La abrace fuertemente, no sé porque pero aun me quedaban miedos, de que ella fuera a desaparecer de mi vida en cualquier momento dejándome solo, pero todos esos temores fueron disipados cuando ella me devolvió el abrazo con la misma intensidad y con el mismo amor, si, amor, porque sabía que ella me amaba al igual que yo la amaba a ella. Sabía que ella jamás había convertido a alguien en vampiro, y que había sido muy difícil y doloroso para ella, sabía que se sentía culpable de alejarme del sol y de la vida a la que estaba acostumbrado, pero de ahora en adelante pasaría el resto de mis días demostrándole que esto fue lo mejor que pudo pasarme, porque ahora podía estar a su lado, vivir a su lado, en su mundo que ahora no era de soledad porque yo estaría con ella siempre, y no encontré una mejor forma de demostrarle todo esto que unir mis labios a los de ella, lenta y suavemente, con toda la ternura y el amor que le profesaba, buscando su aprobación. Ella estaba sorprendida por mi acción pero luego comenzó a responderme el beso, era inexperta y eso me gustaba, porque sabía que yo sería el primero en muchas facetas de su vida, como ella también sería la primera en muchas facetas de la mía. En ese beso le transmití mi agradecimiento por no dejarme morir, mi amor, mi devoción hacia ella, con ese beso quería transmitirle tantas cosas, pero tuvimos que separarnos por la falta de aire. Cuando la observe, vi sus labios rojos e hinchados, se veían deliciosos, cuando desperté como vampiro lo primero que quería hacer era probar su sangre, la cual me llamaba y me tentaba, el olor de su piel me enloquecía, era deliciosa, pero nada le ganaba al sabor de sus labios, cerezas dulces, ese era el sabor de sus labios y sabia por su mirada que los probaría muchas veces de ahora en adelante porque aunque no decíamos nada, sabía que ella era mía y que yo era suyo, que nos pertenecíamos mutuamente, y que de ahora en adelante no habrían mas misterios, porque los había develado todos, ya no había ningún secreto que mi hermosa y dulce Sakura me ocultara, de ahora en adelante estaríamos juntos, hasta que la muerte nos separara dentro de muchos años, quizás siglos, quien sabe, pero jamás podre arrepentirme de haberla conocido y de haber develado los misterios que la rodeaban.
Epilogo – La vida que llevo.
Era de noche y la Luna brillaba en todo su esplendor, a veces pensaba que antes, en mi antigua vida, nunca había sabido apreciar la belleza y el misticismo de este hermoso astro, además estaba llena, mostrándonos completamente su rostro y fue cuando recordé a una de las personas más importantes para mí, su nombre era Mitsuki, que significaba Luna llena. Era hermosa como la Luna, única y la adoraba más que a mi vida. Abrí la puerta de mi casa y entre al lugar que había sido mi hogar los últimos 4 años. Todo estaba oscuro y me parecía bastante extraño, generalmente a esta hora mi hogar estaba lleno de risas. Avance con cautela por la oscuridad, poniendo mis sentidos en alerta, pude escuchar la respiración de varias personas y también pude detectar sus olores, los cuales no eran extraños para mí y fue cuando me relaje.
- Pueden salir ya, casi me da un infarto de tanto silencio – le dije a la aparente nada, entonces las luces se encendieron.
- ¿Sorpresa? – dijeron las mujeres que hasta hace poco estaban escondidas, mostraban decepción en su rostro, ¿pero qué podía hacer yo?, no podían engañar a mis sentidos.
- Se los dije, era mejor salir afuera y recibirlo cuando bajara del auto, en vez de vampiro parece un lobo olfateando su presa – dijo uno de los hombres que se encontraban en la sala.
- Es que nuestro querido primito es todo un aguafiestas, aunque sea podías fingir Shaoran – dijo la mujer que estaba a la izquierda acercándose a mí, era Meiling.
Ella había cambiado bastante, habían pasado 20 años desde que fui convertido en un vampiro y ahora ella tenía 36 años, se había vuelto una hermosa mujer, había cortado su largo cabello negro hasta sus hombros, se veía más madura pero en el fondo seguía siendo la misma Meiling de siempre. Su esposo Kenji estaba presente también junto con su pequeño hijo Shang, era una copia de su madre, hasta en su carácter, me llamaba tío Shaoran y decía que yo era una especie de superhéroe, lo cual me hacía mucha gracia. Meiling no tenia secretos con su esposo, quien era medico, lo que indicaba que sabía lo que yo era, y a pesar de ser algo difícil de creer y aceptar, el se había portado muy bien con nosotros, aceptándonos por lo que éramos, una familia, aunque cuando Meiling se lo dijo le hizo jurar que jamás hablaría del asunto con nadie, amenazo con torturarlo y demás si se le escapaba algún comentario, fue muy gracioso ahora que lo recuerdo.
- Tienes razón, es todo un aguafiestas, pero igual te amamos primo querido – dijo el otro hombre que estaba en la habitación abrazándome por los hombros, ganándose una fea mirada de mi parte, se trataba del payaso de Eriol.
Eriol a sus 38 años de edad ya era todo un hombre de negocios, sus ojos seguían mostrando ese aire de misterio y a pesar de que algunos cabellos blancos ya se asomaban seguía siendo el mismo payaso de siempre.
- Shaoran debiste ser mas considerado con nosotros, tanto que nos costo organizar esta fiesta sorpresa por tu cumpleaños – dijo la otra mujer que estaba en la habitación.
Sus hermosos ojos amatistas no habían cambiado nada, pero ahora, a sus 37 años de edad, Tomoyo era una respetable mujer de negocios. Se había casado con Eriol hace 10 años, teniendo su primer hijo hace 9 años, Ryuu era su nombre, el cual era una copia de su padre, aguarden un segundo.
- ¿Hoy es mi cumpleaños? – pregunte confundido.
- El hecho de que envejezcas más rápido que nosotros no indica que olvides tu cumpleaños cuñado – me dijo Kenji con una sonrisa.
- Lo siento, lo había olvidado por completo, tienen razón- les dije a los presentes, es que tenía tantas cosas en mente y tanto trabajo por hacer que lo había olvidado.
- Papi – escuche desde la puerta de la cocina, me gire y la vi, tan hermosa y llena de energía como siempre – Feliz cumpleaños papi – m dijo corriendo hacia a mi.
La recibí y la alce en mis brazos, ella era mi pequeña hija Mitsuki, hermosa e inteligente, su cabello largo con ondas era del mismo color del mío, pero sus ojos, eran tan hermosos y tan profundos como los de la dueña de mi vida.
- Shaoran – allí estaba ella, seguía siendo la misma de siempre, sus hermosos ojos seguían siendo tan verdes y vivos como siempre – Amor, feliz cumpleaños – me dijo cuando llego a mi dándome un ligero beso en los labios, dejándome con ganas de mas, odiaba cuando ella hacia eso - Disculpa que no te recibiéramos, estábamos dándole los últimos toques al pastel y también estaba hablando con tu madre por teléfono – me dijo con una sonrisa.
- ¿Qué dijo mi madre? – le pregunte con curiosidad.
- Oh, que estabas haciendo un excelente trabajo en la sucursal japonesa de la empresa y que se lamentaba por no venir a celebrar con nosotros pero tenía que asistir a una importante presentación mañana - me respondió con una sonrisa.
La parte más difícil, fue contarle a mi madre lo que había ocurrido. Sakura pensaba que lo mejor era desaparecer y no exponerme, pero, Eriol y yo ideamos una forma de contarle las cosas a mi madre, de manera que lo aceptara. Hasta el momento Sakura no sabe lo que le dije a mi madre, pues hubiera estado en total desacuerdo, pero como Eriol dijo, mi madre no merecía enterrar un hijo, luego de haber enterrado un esposo. Le contamos todo acerca de Sakura, modificando una que otra parte, en especial, la parte de cómo termine siendo un vampiro, le dijimos que unos sujetos nos atacaron y me dejaron moribundo, Eriol llamo a Sakura quien los derroto fácilmente y yo le pedí a ella que no me dejara morir. En cierta parte, no le había mentido, solo que no conté las cosas con detalle, si lo hubiera hecho, hubiera culpado a Sakura, y allí si hubiera tenido que desaparecer junto con mi esposa.
Si, me había casado con Sakura 3 años después de haberme convertido en vampiro, fue algo privado a lo cual solo asistieron mis mejores amigos, mi madre y mis hermanas, los únicos que sabían lo que yo era ahora. Fue sencillo, pero hermoso, aun recuerdo lo nerviosa que había estado Sakura en nuestra noche de bodas, fue gracioso verla toda sonrojada, la primera de las mejores noches de mi vida.
- Bueno basta de platicas, empecemos ya que quiero comer pastel – dijo Eriol en forma infantil.
- Papa a veces pienso que el adulto aquí soy yo – le regaño Ryuu haciéndonos reír a todos.
- Creo que estas pasando mucho tiempo con tu tío Shaoran, te vas a volver un viejo prematuro como el – le respondió a su hijo.
Ryuu era un excelente chico, con buenos modales, serio y muy responsable, si no fuera porque es la copia exacta de su padre dirían que es mi hijo.
- Papi yo también quiero pastel – dijo con un pequeño puchero mi princesa.
- Lo que ordene mi niña – le dije con una sonrisa.
Mitsuki era todo un milagro para Sakura y para mí, en primera porque según Sakura, solo los vampiros de raza pura podían tener hijos, no los convertidos como nosotros. Fue extraño para todos cuando el vientre de Sakura comenzó a crecer de tal manera, Kenji tomo la decisión de hacerle un eco para chequear cual era el problema y cuando todos vimos lo que el monitor mostraba nos quedamos atónitos, allí en la pantalla, se veía un pequeño ser.
- Creo que van a ser padres, cuñado – fue lo que me dijo él en ese momento tan especial, recuerdo que mis ojos se cristalizaron de la emoción.
Mitsuki era especial, envejecía normalmente como una niña humana, los alimentos humanos la alimentaban en parte pero necesitaba de transfusiones de sangre periódicas, podía resistir la luz del sol y tenía ciertas habilidades especiales, como premoniciones, y juraría que una vez vi sus ojos brillar una noche cuando entre a consolarla porque tenía miedo. No sabíamos exactamente como y porque ella vino al mundo, pero le daríamos todo el amor del mundo, porque era nuestra hija.
Eriol concluyo que todo esto había pasado por la transformación que Sakura había tenido aquella noche y por haberme convertido bajo aquella transformación. Muchas cosas habían cambiado, empezando porque ahora podíamos degustar la comida, aunque eso no nos alimentaba era agradable sentir el sabor de los alimentos había dicho Sakura cuando nos dimos cuenta de ello. Kenji nos suministraba de sangre para alimentarnos del banco de sangre, y se encargaba de las transfusiones de Mitsuki, Meiling era afortunada de tenerlo por esposo y nosotros de tenerlo como apoyo. La hora a la que podíamos salir de casa también había variado, ahora Sakura y yo podíamos resistir la luz del sol luego de las 2 de la tarde.
Cuando partimos el pastel y lo repartimos comenzamos a hablar de cosas triviales mientras los niños jugaban, era agradable vivir así, mi trabajo no era fácil pero lograba sacarlo adelante, mi esposa era maravillosa y mi hija encantadora, mi vida no podía ser más perfecta.
Mi princesa se me acerco y me pidió que la llevara a dormir junto con su madre, nuestros invitados se despidieron y asi subimos juntos para acostar a nuestra niña.
- Duerme bien mi niña – le dijo Sakura a nuestra hija mientras besaba su frente y la arropaba.
- Descansa princesita – le dije mientras apagaba la luz de su habitación.
- Buenas noches mami, buenas noches papi – dijo cerrando sus hermosos ojitos mientras nosotros nos retirábamos – Mami – la llamo antes de que cerráramos la puerta.
- ¿Qué sucede princesa? – le preguntó con cariño a nuestra hija.
- Deberías ir mañana al consultorio del tío Kenji, mi hermanito esta en tu pancita y aun no se han percatado de el – dijo con una sonrisa traviesa en su rostro… un momento.
- ¿Hermanito? ¿De dónde sacaste eso Mitsuki? – le pregunte seriamente a mi hija.
- Tuve una premo… premo… lo vi en un sueño, mi hermanito esta en tu pancita mami, y esta triste porque no se han percatado de el – dijo con cierta tristeza en sus ojos.
Sakura y yo nos miramos como si no lo creyéramos, pero, como dije, Mitsuki tenía la habilidad de tener premoniciones, ¿sería cierto? Vi el susto en el rostro de Sakura, sabía lo que pensaba, Mitsuki era un milagro pero si venia otro bebe en camino, eso significaba que luego de aquella transformación, Sakura se había vuelto una vampiresa de raza pura. La mire con ternura y la abrace – Todo estará bien – le dije y ella me sonrió. Sí, todo estaría bien, si venia otro bebe en camino, lo recibiríamos con todo el amor del mundo, porque al igual que Mitsuki, era fruto de nuestro amor, y sería bien recibido en nuestro hogar, no importaba si Sakura era una vampiresa de raza pura, ella nunca cambiaria, siempre seguiría siendo la misma Sakua de siempre, una maravillosa esposa, amante y madre, y yo estaría a su lado por todos los siglos que nos sean posibles, porque como había jurado ante el altar, le seria fiel y estaría a su lado hasta que la muerte nos separe.
- Te amo – le dije mirándola a los ojos.
- Y yo a ti Shaoran – me respondió besando mis labios.
Mañana la llevaría con Kenji para ver cuantos meses tenia, porque si Mitsuki dijo que Sakura estaba embarazada yo le creía. Quien lo diría, la vida de un vampiro debería ser solitaria y oscura, pero desde que fui convertido, mi vida estaba llena de colores y sabia que jamás estaría solo, porque mi hermosa esposa estaría a mi lado siempre, con mis hijos. Era el hombre más feliz de este mundo, y no podía pedir más que esto, lo tenía todo y así seria hoy y siempre.
Disculpen la tardanza del epilogo, pero he escrito como 3 y ninguno me gustaba, quería que quedara perfecto, y creo que este se le acerca a lo que quería lograr, espero les gustara y que bueno, próximamente espero sorprenderlos con una nueva historia y que sea de su agrado como esta y "Un ángel en mi vida" gracias por todo su apoyo y hasta una nueva historia.
Los quiere
Amatista1986 ^^
