Nota de la autora: Este capítulo es muy largo y constará de dos partes: "Memorias I y II", disculpen que sea así pero es necesario para comprender el pasado de Panty y para explicar muchas cosas, como el caso del Aikido, así que muchos términos pueden parecer filosóficos y confusos, pero trataré de hacerlo lo más entendible posible... y nuevamente gracias por su comprensión...^^

En busca del destino

por Alondra

**Una sidestory de FANFIC WARS**

Capítulo 2: "Memorias I"

Una nueva guerra en la galaxia ha empezado y los jedis se preparan para hacerle frente. Alondra Mariátegui, maestra jedi regresó a la tierra después de una larga ausencia en compañía de su padawan que demostró tener grandes habilidades, pero eso no es todo...

Luego de despedirse de Kamisama, Alondra y Panty partieron en su nave rumbo a la tierra como estaba en sus planes. Todos fuimos testigos de las extraordinarias habilidades de la joven padawan al casi nulificar a uno de los mejores jedis, pero fuera de eso ella guardaba un gran misterio. Aparentaba ser una muchacha callada y seria por momentos, pero dentro de ella guardaba un gran poder todavía desconocido por ella misma… aun por su maestra. Durante casi todo el trayecto maestra y alumna permanecieron en silencio, cada quien envuelta en sus pensamientos, hasta que Panty decidió hablar...

"¿Qué vamos a hacer ahora, maestra?... ¿iremos a la ciudad?" -- preguntó la joven dudosa.

"Así es. Iremos a la capital del oeste específicamente..." -- respondió sin dejar de ver su ruta. -- "Tenemos que comprar repuestos, provisiones y otras cosas..."

"¿Si?... comprendo..." -- respondió en un tono casi de desgano.

"¿Qué ocurre, Panty?... pareciera como si te hubiera dicho la peor noticia del mundo..." -- dijo sonriendo.

"No, no es eso... es sólo que... espero no nos tardemos mucho." -- respondió en un tono indiferente -- "Quisiera seguir entrenando en Kokyu en cuanto terminemos con nuestra visita..."

"No vamos a regresar a Kokyu por el momento, así que no te hagas ilusiones..." -- respondió la maestra.

"Entonces... le pediría por favor si pudiera quedarme en el templo de Kamisama mientras usted termina con sus asuntos pendientes" -- dijo la chica en tono tímido. -- "No quisiera que Kamisama se quedara solo..."

Luego de decirlo, Alondra frunció el ceño y sin previo aviso detuvo la nave de golpe y Panty hubiera salido disparada por la ventana si no se hubiera sujetado el cinturón. Sorprendida, la joven preguntó...

"¡¿Por qué se detuvo así, maestra?!... podría haber causado un accidente" -- replicó la muchacha.

"Lo hice porque me molesta tu actitud, Panty..." -- respondió -- "Dime, ¿cuántos años llevas conmigo?"

"¿Con usted?... bueno, creo que ya casi seis años" - respondió la padawan sin comprender.

"Seis años de entrenamiento y todavía te sigues comportando como una niña caprichosa..." -- dijo algo molesta -- "¡¿Hasta cuándo aceptarás la realidad?!... ¡¡Ya deja de escapar!!"

"Lo siento mucho, sensei... es que no quiero regresar..." -- suspiró profundamente -- "Los recuerdos... son demasiado dolorosos y ya sufrí bastante, no quiero volver a sentir de nuevo ese dolor..."

"Escucha, si no enfrentas tus temores, jamás podrás ser una jedi... no puedes huir para siempre de todo lo que te causa dolor, ¿qué crees que diría tu padre si te viera en ese estado, eh?" -- dijo duramente.

"Por favor, no lo mencione..." -- dijo volteando el rostro hacia otro lado -- "El está muerto y no quiero estar en contacto con algo o alguien que me lo recuerde..."

"¿Como tu madre, por ejemplo?" -- dijo con voz tranquila

"No quisiera verla, creo que es lo mejor para ambas... sólo me hará sufrir como siempre lo hizo..."

"Sabes que eso no es cierto, sólo que tu quieres que será así..." -- y mientras ponía en movimiento la nave dijo... -- "Iremos a verla y no te quejes... ¿lo entiendes Panty?" -- la joven miró a los ojos de su maestra y con un suspiro de desgano dijo...

"Como diga maestra... iré si usted me lo pide, sólo por eso..." -- y añadió endureciendo la mirada -- "Pero no me pida que hable con ella..."

Alondra miró a la joven y sin decir nada más continuaron con su camino hasta la capital del oeste. La maestra sabía perfectamente a lo que se refería su padawan al hablar así y lo recordaba como si hubiera sido ayer....

Flashback - Planeta Tierra - hace seis años...

Era una noche de lluvia, como nunca llovía abundantemente además de correr viento fuerte por todas partes que levantaba plantas y objetos por doquier, algo muy inusual. Alondra, algo más joven, observaba caer la lluvia desde una colina cercana a una casa mientras pensaba en su próximo viaje. Ya se disponía retirarse, cuando le pareció ver una figura atravesar rápidamente el campo y llamó su atención porque no llevaba nada de abrigo a pesar de la lluvia y muy cerca de allí otra figura la venía siguiendo y esta no parecía ser "humana".

Reconoció con espanto de que se trataba de un "raptor", un reptil depredador muy peligroso que era como una especie de lagarto de gran tamaño y con garras muy afiladas en las patas, y ese animal perseguía a una figura humana... esto fue suficiente para convencerla de que algo extraño pasaba y se apresuró a seguirlos. Ya estaba muy cerca de ellos cuando se detuvieron y al parecer el raptor no se había dado cuenta de su presencia ya que el viento era favorable a la jedi... ella tenía que actuar rápido antes de que el animal le diera el golpe mortal a su presa, así que sacó de un bolso unas agujas las acomodó en sus manos y en un instante corrió arrojándoselas con un movimiento al cuello del reptil que se desplomó inconsciente sobre el sitio, siendo cubierto por una densa capa de maleza. La maestra observó a la supuesta víctima que yacía inmóvil en el suelo, como si estuviera muerta, así que con cautela se acercó...

Se detuvo a un par de metros cuando la figura se movió levemente colocándose boca arriba, parecía que era una niña y estaba totalmente cubierta de barro y hojas, además de tener las ropas rasgadas, seguramente en su loca carrera había sufrido esos daños. Alondra sabía que el raptor no había muerto, sino que despertaría al rato, así que se apresuró...

"¿Te encuentras bien, niña?... ¿puedes escucharme?" - dijo tocándola, acción que hizo que la niña se sobresaltara y volteara a verla. Justo en ese momento un relámpago estalló no muy lejos haciendo que la figura de la maestra jedi se viera como sacada de una escena de terror...

"AAHHHH!!!! ¡¡NO SE ME ACERQUE!!" -- gritó la niña visiblemente asustada. Alondra agachándose se apresuró a calmarla.

"No temas... no te lastimaré y si pensabas que era el raptor te aseguro que dormirá por un rato. Dime niña... ¿te has perdido?... si es así, yo podría llevarte a tu casa..." -- ante sus palabras la niña miró hacia un lado y sin voltear a verla respondió...

"No... no tengo padres... yo sólo... sólo estaba..." -- tartamudeó la niña. La pequeña no aparentaba tener más de 12 años y su cabello enmarañado cubría su rostro. Alondra sonrió...

"Lo que a mí me parece es que estabas tratando de pescar un resfriado y te aseguro que lo conseguirás si te quedas aquí sentada con esta lluvia..." -- se puso de pie y la miró -- "¿Puedes caminar?"

"Yo... sólo necesito descansar un rato... me iré pronto, no se preocupe por mí..." -- dijo la niña haciendo alarde de valentía. Alondra optó por no hacerle caso y comenzó a caminar de regreso a su cabaña...

"Bueno... si deseas puedes seguir corriendo a través del campo, sólo te aviso que esta es zona de raptores y ese que ves tirado a tu lado no demorará mucho en despertar. Buena suerte, niña..." -- dijo alejándose.

La niña tragó saliva al escucharla y luego de vacilar por un largo rato (y de echarle un par de vistazos al raptor), siguió a la jedi...

La visión de los primeros edificios en el horizonte sacó a Alondra de sus pensamientos, ya estaban muy cerca a la capital. Volteó a ver a su padawan y observó la misma expresión en sus ojos, muy ceñuda. Atravesaron la ciudad hasta llegar a una extraña edificación de forma circular con un gran hangar en donde había gran cantidad de naves de todos los tipos y tamaños. Sin pérdida de tiempo, la jedi aterrizó su nave en medio del patio justo delante de la puerta. Alondra descendió de la nave, pero Panty permaneció sentada sin querer moverse...

"Panty... será mejor que bajes ya que tarde o temprano tendrás que hacerlo así que ya deja de comportarte como una niña... ¡ahora ven!" -- dijo la jedi, a lo que Panty suspiró y obedeció la orden de su maestra. Alondra tocó varias veces la puerta pero nadie respondía...

"Es inútil que estemos aquí, sensei... es mejor irnos. Ella es así, no le importa nada ni nadie..." -- dijo la joven en tono frío.

"Ni siquiera sabe que estamos aquí, además la nave necesita repuestos y si no quieres que no estrellemos al volar, será mejor que dejes de hablar..." -- en eso contestó la voz de un robot y un ojo que salió de un agujero de la puerta y las observó...

"¿Quiénes son ustedes y que desean?" -- dijo el robot.

"Queremos ver a la señora Bulma Briefs... es un asunto muy importante." -- contestó la jedi.

"En estos momentos mi ama está muy ocupada... ¿tiene cita?" -- dijo el robot.

"¡¡Lo sabía!!... a ella no le importa nada. Yo me largo..." -- dijo Panty molesta, pero Alondra la detuvo del brazo y volvió a decir al robot...

"Mira... ¡¡Dile a tu ama que la busca su hija Panty Kurosawa y que no nos iremos de aquí hasta que nos reciba... ¡¿lo entendiste?!" -- dijo la jedi en tono autoritario.

"¿Hija?.... mi ama no tiene ningu..." -- en eso la comunicación se cortó para dar paso a un voz femenina y bastante humana -- ¿¿QUE?? ¿¿QUE FUE LO QUE DIJERON?? ¿¿MI HIJA??... ¡¡POR FAVOR NO SE VAYAN!!

Pasaron unos segundos antes de que la puerta principal se abriera dando paso a una mujer no muy entrada en años, de cabello morado recogido en una cola de caballo, ojos azules... y con un increíble parecido a Panty. La mujer miró a sus visitantes bastante alterada...

"¿Bulma Briefs?..." -- preguntó Alondra muy seria.

"¡Si, soy yo!... perdonen por haberlas hecho esperar, tenía mucho trabajo en el taller... dijeron que aquí estaba mi hija... ¿qui-quien es usted?" -- dijo muy nerviosa.

"Perdone, me presento... mi nombre es Alondra Mariátegui y soy una caballero jedi al servicio del consejo..." -- miró hacia atrás -- "Y esa jovencita de allí es mi padawan, me parece que usted la conoce..."

"Dios mío... no puedo creerlo..." -- dijo Bulma con las lágrimas corriendo libremente por su rostro y un nudo en su garganta -- "Es ella, es mi hija... es algo increíble... ¡¡después de tantos años!!" -- y sin decir nada más le dio un fuerte abrazo a Panty que permaneció inmóvil sin corresponderle ni mostrar emoción alguna. Alondra se dio cuenta de la reacción de su padawan y continuó...

"Bueno, este... vinimos a buscarla principalmente porque necesitamos algunos repuestos para nuestra nave y no conocemos otro lugar para encontrarlos... ¿nos ayudaría?" -- ante su pregunta Bulma volteó a verla extrañada...

"¿Repuestos?... ¡¡oh, sí claro!!... todo lo que usted quiera. Es lo menos que puedo hacer por haberme devuelto a mi hija sana y salva después de tantos años." -- miró a Panty -- "Dios... estás tan hermosa, hijita... y tan parecida a tu padre..."

Luego de escuchar sus palabras, Panty se soltó bruscamente del abrazo de su madre y entró a la casa sin decir palabra alguna. Bulma miró a la jedi sin comprender...

"Bulma... le recuerdo que ella ya no es la niña que dejó hace seis años, su pensamiento y manera de ser ha cambiado..." -- dijo Alondra.

"Si, algo me pareció que dijo... ¿ella es una jedi?"

"No, pero lo será muy pronto... todavía es una padawan. Sin embargo con esto de las guerras del sith, su entrenamiento se acelerará aún más..."

"¿Siths?... sí, estoy enterada en parte. Pase por favor, quiero que me cuente todo desde el principio..." -- y luego de decirlo ambas entraron a la casa siguiendo a Panty.

Durante todo el rato en que estuvieron en la casa, las únicas que hablaban eran Alondra y Bulma, ya que Panty se mantenía totalmente ajena a lo que decían, aunque respondiendo de cuando en cuando alguna pregunta ocasional. La joven miraba el interior de la casa con cierto recelo y volteaba varias veces a ver la puerta, con la clara intención de querer abandonar ese lugar...

"Comprendo... últimamente han venido muchas personas a pedirme que les diseñe naves mejor equipadas para salir al espacio. De lo que no hay duda es que estamos en peligro..." -- dijo Bulma mientras dejaba su taza de café en una mesita de centro.

"Efectivamente... en todos los planetas de la República hay alerta amarilla y según informes de otros jedis, muchos refugiados están viniendo a la Tierra, sobre todo líderes importantes. No me extrañaría que hubiera algún infiltrado entre ellos..."

"¿Y donde estuvieron ustedes en todos estos años?" -- preguntó la madre de Panty algo intrigada.

"Estuvimos en el planeta Kokyu, a unos días de viaje de la tierra. Es un planeta pequeño pero ideal para entrenar, ¿no es verdad, Panty?"

"Eh?... si, maestra." -- respondió de la misma manera que había contestado todas las demás preguntas y siguió mirando por la ventana. Bulma miró a la jedi en busca de respuestas... Alondra solo sonrió...

"Déjela, comprenda que su hija se debe sentir algo extraña de regresar a su hogar después de tanto tiempo..."

"Así parece... pero siento que ella en lugar de ser mi hija, fuera otra persona..." -- respondió Bulma algo triste.

"El entrenamiento cambia a las personas algunas veces. Panty se instruyó en el aikido cuando estábamos en Kokyu. Quizás eso la hizo madurar, ya no es la niña que dejó..." -- respondió la jedi.

"¿Aikido?... debe ser algo muy interesante... Panty, ¿me harías una demostración? -- dijo Bulma a su hija que la miró frunciendo el ceño...

"El aikido no es para lucirse y no tengo por qué hacerlo, ¿cierto maestra?" -- respondió la joven. Alondra se encogió de hombros.

"A mí no me preguntes... la decisión es tuya... y no seas tan grosera con tu madre..."

"No lo soy... sólo digo la verdad" -- respondió fríamente, haciendo que Bulma se entristeciera. En eso un aparato parecido a un beeper comenzó a sonar en la cintura de la inventora...

"Oh, disculpen... parece que tengo un mensaje... ¡ah, excelente!... Alondra, me acaban de informar del taller que su nave ya está reparada... iré al taller para asegurarme que mis empleados la dejen en la entrada de la casa..." -- anunció Bulma.

"Muy bien. Creo que ya es hora de partir... tengo unos asuntos que arreglar en la ciudad... le agradezco la ayuda que nos brindó, Bulma " -- dijo la jedi poniéndose de pie.

"No fue nada, para mí es un placer ayudar y mejor aún si es por una buena causa..." -- dijo la inventora antes de salir por la puerta. Alondra miró a la padawan -- "Panty, quiero hablar contigo... vamos afuera..." -- luego de decirlo la chica asintió y siguió a su maestra al jardín de la casa.

"¿Que ocurre, maestra?... ¿pasa algo malo?" -- preguntó la joven. Alondra volveó a verla.

"Malo, malo no... todo depende de cómo lo tomes tú..." -- al ver la confusión en el rostro de su alumna continuó -- "Escucha Panty, como ya escuchaste tendré que ir a varios lugares y estaré ocupada por algunos días así que en todo ese tiempo quiero que me esperes aquí en casa de tu madre..."

"¡¡¿¿QUE??!!... ¡¡No, maestra!!... ¡¡discúlpeme pero me niego rotundamente a hacer caso a su petición!!... Ya le dije que no deseo estar aquí.. ¡¡me quedaré con usted!!" -- respondió la joven indignada.

"Bueno... entonces dime una buena razón por la que no quieras estar cerca de tu madre y te dejaré venir conmigo... sólo necesito una razón... a ver..." -- respondió cruzándose de brazos. La padawan la miró con los ojos brillosos y tal como Alondra supuso, no supo que decir. Entonces continuó... -- ¿Te das cuenta?... a mí no me puedes engañar, Panty. Ya ha pasado mucho tiempo desde que dejaste de verla y sería muy bueno para ambas pasar un tiempo juntas ya que después será imposible y tú lo sabes...

"Es que yo... no puedo... por favor, maestra... no me obligue" -- dijo la joven con lágrimas en sus ojos. Alondra le tomó las manos...

"Desde que te conozco y te tomé como mi padawan haz tenido esos temores. Si deseas ser una jedi debes aprender a confrontarlos de una buena vez... Panty, ya eres una joven y si deseas alcanzar la última meta, me harás caso... ¿lo entiendes?"

"Si, maestra..." -- suspiró -- "Haré como usted diga si eso la hace feliz... ¿por cuánto tiempo se irá?" -- preguntó Panty.

"No será por mucho, pero lo que más me haría feliz fuera que desearas estar con tu madre por voluntad propia y no lo hagas sólo porque yo te lo pido..."

"Eso no puedo prometérselo, maestra... pero su usted lo dice, es porque debe ser verdad..."

Alondra la miró a los ojos, ella aún no olvidaba el dolor de la joven padawan y los recuerdos comenzaron a aflorar, nuevamente...

Flashback - Planeta Tierra - hace seis años...

Habían pasado unos momentos desde que Alondra encontró a esa extraña niña perdida en medio del campo y que había salvado de morir en las garras de un raptor. Ahora se encontraban las dos en la cabaña y la niña permanecía en silencio en una silla muy cerca a la chimenea, estaba cubierta por una manta y con la mirada perdida... cuando en eso una lágrima afloró en sus ojos, verdes como esmeraldas, salpicando en la taza de sopa que tenía en sus manos...

"Dime, pequeña... ¿eres de por aquí?" -- preguntó la jedi algo intrigada por su nueva visitante. La niña asintió con la cabeza... -- "Entonces me imagino que debes tener algún lugar donde vivir... según recuerdo me dijiste que no tenías padres..."

"No... lo perdí todo... mi padre murió... y mi madre... a mi madre no le importo en lo más mínimo..." -- dijo la niña cerrando los ojos."

"Eso no puede ser verdad, todos los padres quieren a sus hijos. Lo que me parece es que estás confundida... entonces, ¿quién es tu madre?"

"Es la dueña de la Capsule Corp., la inventora Bulma Briefs..." -- dijo la niña.

"¿¿Capsule Corp.??... ¡¡pero eso queda en la capital del Oeste y estamos como a dos kilómetros de distancia!!... ¿y por qué corrías en medio de la lluvia sola?... si no hubiera aparecido ese raptor se hubiera matado..."

"Hubiera dejado que me matara, señorita... yo ya no tengo una razón para vivir... no desde que murió mi padre..."

"¿Tu padre?... ¿y cómo murió?" -- preguntó tratando de sacarle la verdad a la niña.

"Lo mató un sujeto con una capa negra... eso fue hace unos días... lo mató ante mis ojos..." -- respondió la niña tristemente.

"Un sith..." -- pensó Alondra y volvió a preguntar -- "¿Y sabes por qué lo mató?"

"Mi padre era un jedi de la orden, el mejor que haya visto... y todavía no encuentro una razón de por qué lo mató... mi padre era muy bueno y yo... yo lo quería mucho... él no tenía por qué morir... no todavía..." -- sollozó la niña.

Alondra observó conmovida a la niña, pobrecita... realmente ver morir a un ser querido y encima alguien como un padre es algo muy doloroso. Pensó por un momento y volvió a preguntar...

"¿Y cómo se llamaba tu padre?"

"Ryo... Ryo Kurosawa... y mi nombre es Panty Kurosawa..." -- respondió la niña.

"Ryo... creo haber escuchado ese nombre en alguna parte, tal vez él fue el jedi que murió en esa escaramuza que hubo hace unos días... entonces quiere decir que los siths todavía existen... esto es muy preocupante..." -- pensó y observó a Panty -- "Si esta niña es hija de un jedi, eso quiere decir que ella también es capaz de serlo por los midiclorianos que se supone debe tener en su sangre... tal vez su padre la estuvo instruyendo en el arte jedi..."

"No sé por qué le cuento todo eso ya que usted es una extraña... ¿quién es?" -- preguntó Panty con cierto recelo, y la única respuesta de Alondra fue abrir un poco su capa y mostrarle la usanza jedi a igual que un sable de luz...

"¿Responde esto tu pregunta, niña?" -- sonrió la jedi. Panty se sorprendió...

"U... ¡¡usted es una jedi!!... perdone, no lo sabía..." -- se disculpó la niña.

"Veo que tienes sangre jedi gracias a tu padre. No lo conocí personalmente pero escuché que era muy bueno..."

"¿¿Bueno??... ¡¡era el mejor de todos!!... desde que era muy pequeña lo observaba entrenar con su sable de luz y siempre me llevaba a todas partes. Era el mejor papá, muy dedicado con su familia... todo lo contrario de mi madre, siempre encerrada en su sucio laboratorio y con sus máquinas... le puedo apostar que a mi madre no le importó la muerte de mi papá... ni tampoco yo... ¡¡POR ESO HUÍ DE CASA, PORQUE NO LE IMPORTO!!" -- terminó de decir la niña con un gran resentimiento en su voz.

"Ya veo... pero huir no es la mejor solución, solo empeorarás las cosas. Mañana por la mañana te llevaré de regreso a la capital del oeste..." -- dijo la jedi.

"¡¡NO!! ¡¡NI MUERTA PIENSO VOLVER Y NO PODRÁ OBLIGARME!!" -- dijo la niña poniéndose de pie y tirando la silla a un lado -- "Pensé que podría confiar en usted, pero ahora me doy cuenta de sus verdaderas intenciones... ¡¡seguramente mi madre la mandó a buscarme y hacerme regresar a la fuerza!!!... pero no se lo permitiré... mi padre me enseñó a luchar y no le tengo miedo... ¡¡VENGA!! ¡¡ATRÉVASE!!" -- gritó Panty con fuerza. Alondra sólo sonrió y haciendo caso omiso a sus palabras, abrió la puerta de la cabaña...

"Está bien, Panty... será como tú quieras, pero no es bueno luchar aquí... mira, ya dejó de llover así que salgamos fuera. En el pasto será más cómodo, ¿no lo crees?" -- dijo la jedi saliendo al exterior ante la confundida mirada de la niña.

Una vez fuera, ambas se colocaron frente a frente. La niña la miraba con decisión en los ojos y sentía tensos todos sus nervios, eso se notaba a leguas por la manera en que temblaba. Alondra la observaba muy tranquila y sin dejar de sonreír, cosa que ponía muy nerviosa a la niña que sin poder soportar más la ansiedad, la atacó con sus puños a pesar de las diferencias de tamaño. La jedi lo único que hacía era eludir sus golpes una y otra vez sin casi usar energía, en cambio la niña se iba agotando poco a poco.

En un último ataque, Panty se lanzó contra la jedi que simplemente se dejo tomar la muñeca y al siguiente segundo la niña salió proyectada a tres metros de distancia y cayó pesadamente en el pasto. Panty se levantó confundida (y embarrada) y cogiendo un palo que había a su costado volvió a atacar con fuerza, pero en esta ocasión Alondra la tomó de la muñeca y con unos extraños pero dinámicos movimientos inmovilizó a la niña contra el suelo. Luego la dejó levantarse ante la sorprendida mirada de la pequeña...

"Tienes mucha energía, pequeña... qué lástima que no la sepas utilizar..." -- dijo la jedi.

"¡¡CÁLLESE!!... ¡¡y ni piense que porque logró desarmarme me llevará con usted!!... ¡¡ANTES LA MATARÉ!!" -- gritó Panty mientras se lanzaba nuevamente al ataque, solo que esta vez Alondra levantó una mano cuando la niña estaba a punto de golpearla, deteniendo en seco su movimiento...-- "Que... ¿qué me ocurre?... siento como si todas mis fuerzas desaparecieran de golpe..." -- pensaba Panty en shock y antes de que pudiera pensar en algo más, la jedi movió su mano hacia abajo clavando el movimiento de la niña al suelo.

Panty sentía que todo su cuerpo estaba desecho por lo que acababa de sentir, era algo increíble. Alondra la observaba fijamente...

"No usé mas fuerza de la debida porque de otra forma no hubieras podido levantarte en una semana. Si sabes manejar tu ki, ningún enemigo podrá derrotarte..."

"¿Qué fue todo eso, señorita jedi?... sentí de pronto como si una extraña fuerza me golpeara y no puedo entender por qué usted no está igual de cansada que yo..." -- preguntó Panty en tanto que Alondra la ayudaba a levantarse.

"En el aikido la regla es usar el mínimo esfuerzo para el máximo beneficio... lo único que hice fue usar tu propia fuerza a mi favor, de este modo la única perjudicada fuiste tú.... y ese golpe que sentiste fue el uso del ki... sólo te saqué el aire."

"Fue... ¡¡fue increíble!!... mi padre nunca me enseñó algo parecido..." -- se puso de rodillas y se inclinó ante la mirada de la jedi -- "Por favor, enséñeme eso que usted llama Aikido... quiero aprender a usar el ki como usted... se lo ruego..."

"Cálmate, Panty... y no tienes porque inclinarte ante mí que no soy Dios. Aprender el aikido no es tan fácil... y me parece que aún eres demasiado inmadura..."

"Me esforzaré, se lo juro... ¡¡deseo con todo mi corazón aprender y ser una jedi tan fuerte como lo fue mi padre!! ¡¡quiero cumplir con ese objetivo!!" -- dijo la niña con una mirada de decisión en sus ojos.

"Ya veo... se nota que tienes el legado de tu padre en la sangre... antes que nada confírmame algo... ¿estás dispuesta a venir conmigo?... porque te advierto que tu lugar de entrenamiento no será la tierra, sino otro planeta... no verás a ninguno de tus amigos ni conocidos... ni a tu madre..."

"A mi madre no le importa donde este, así que es lo mismo... estoy dispuesta, por favor... ¡¡lléveme con usted!!"

Muy bien, entonces regresemos a la cabaña para descansar ya que partiremos mañana muy temprano, Panty..." -- dijo regresando a la cabaña.

Panty observó a su nueva maestra y luego de murmurar..."papá"... siguió sus pasos...

Nuevamente, la voz de Bulma sacó a Alondra de sus pensamientos...

"Alondra... qué bueno que todavía estaba por aquí. La nave ya está lista, sólo necesitaba arreglarle algunas cosas..." -- luego de escucharla, Alondra dijo a su pupila.

"Bueno, Panty... entonces recuerda lo que te dije y espérame con tu madre... yo regresaré en unos días..."

"Tenga cuidado maestra, haré lo que pueda... pero no se lo aseguro..." -- dijo la joven sin voltear a ver a su madre.

"Sólo sigue a tu corazón y tus instintos, esa es la clave de ser un buen jedi... pero tampoco olvides la razón... Nos vemos, Panty" -- luego miró a Bulma mientras subía a la nave y la encendía -- "Volveré en unos días Bulma... Panty se quedará con usted..."

"¿Eso es verdad, hija?" -- preguntó Bulma visiblemente alegre, emoción nada compartida por Panty, que solo se limitó a asentir con la cabeza. -- "Bueno, en ese caso... que tenga un buen viaje Alondra y ya sabe que esta es su casa."

"Se lo agradezco, Bulma... bien, nos vemos... Ja ne..." -- y terminando de decirlo Alondra se elevó en su nave y se alejó hacia el horizonte.

Panty se quedó observando la estela que dejara su maestra y luego volteó a ver a su madre que se le acercó sonriente...

"Se nota que la aprecias mucho, Panty... yo también creo que es una buena persona..." -- le dijo a su hija, ella volteó a verla sin cambiar de expresión.

"Por algo es mi maestra..." -- respondió secamente.

"Bueno... eehh... ya que vas a estar un tiempo aquí, ¿por qué no tomas un baño y te cambias esas ropas?... te sentirás más cómoda..." -- trató de continuar la charla, pero Panty no daba señales de querer conversar...

"Como digas... pero antes quisiera pedirte un favor, madre..." -- preguntó Panty dándole la espalda.

"Claro, lo que quieras..."

"Sólo ocuparé el cuarto de huéspedes... nada más..." -- dijo la padawan. Bulma parpadeó ante el extraño pedido de su hija.

"Pero... ¿por qué?... si tu habitación sigue en el mismo lugar de siempre y se ha mantenido igual al día que la dejaste... hace seis años... todo está intacto..."

"Esa es una razón más para no querer estar allí... y por favor, ¿cumplirás con mi pedido?... no quisiera tener que dormir en el jardín de la casa..."

"¡¡Que ocurrencia, por Dios!!... está bien, sabes que esta es tu casa... todo te pertenece, Panty..."

"Yo no lo creo..." -- murmuró para sí misma y entró en la casa sin decir una palabra más...

Una semana después...

La vida en la Capsule Corp. no había cambiado mucho desde que llegó Panty, es más parecía que ella no estuviera allí. Trataba de actuar como una hija normal, incluso estaba vestida con unas ropas como las que usan las chicas de su edad. Pero eso era sólo en apariencia ya que dentro de ella había un resentimiento muy grande hacia su madre que hasta ahora no había podido borrar...

Bulma pasaba gran parte del día en su taller, con sus pedidos de naves y sus clientes, en tanto que Panty salía todas las mañanas al enorme jardín de la casa a ejercitarse en el aikido, la disciplina que la había sacado del abismo y que ahora era parte importante de su vida. El resto del día la pasaba meditando o ayudando a su madre si es que se lo pedía, pero trataba en lo posible de no cruzar palabra con ella. Ella se comportaba como una extraña en su propia casa... lo más notorio era que Panty en todo el tiempo que estaba en su casa no había querido subir al piso en donde se suponía estaba su habitación, ni tampoco a la habitación de sus padres y sin darse cuenta, esa actitud suya estaba destrozando a su madre poco a poco...

Cierto día, Alondra llegó de visita y también por algunos repuestos. Había visitado a varios jedis y le comentó a Bulma que la situación se había agravado aún más. Dos planetas cercanos a la tierra habían caído bajo las garras del imperio y los jedis continuaban pereciendo, en cambio el número de sith se incrementaba día a día, todos atraídos por el peligroso lado oscuro...

"Me alegro que no hayan tenido problemas... entonces, ¿cómo está todo por aquí?" -- preguntó Alondra, aunque la pregunta era más por su padawan.

"Todo está bien... Panty me ha ayudado mucho, lo que me asombra es la dedicación que pone cuando practica el aikido, y debo decirle que es muy buena en eso..."

"¿Ella se lo mostró?" -- preguntó Alondra curiosa.

"No... la observé sin que se diera cuenta sino no me hubiera permitido verla... bueno, casi nunca lo hace..."

"Una pregunta... ¿cómo se está llevando con Panty?"

"Oh... muy bien..." -- mintió -- "Justo en estos momentos fue a comprar algunas cosas por aquí cerca... es muy colaboradora, en serio..." -- dijo mirando hacia otro lado y frotándose las manos. Alondra se dio cuenta de que mentía y dijo...

"Bulma... no tiene por qué mentirme... sé cómo es Panty y tal parece que lo que me cuenta es todo lo contrario... dígame, ¿ha discutido con ella?

"No, en lo absoluto... ella casi no habla conmigo, es una completa extraña en su propia casa... siento como si ya no fuera mi hija. Mire Alondra, creo que ella está sufriendo mucho y si se queda más tiempo será peor. Mi propia hija no me tolera y es mejor que regrese con usted, será lo mejor para ambas..." -- dijo Bulma con pena.

"Esa no es la solución... conozco en parte el extraño resentimiento hacia su persona. Ella nunca me contó la historia completa, así que esperaba que usted me la dijera...."

Bulma se mordió los labios y bajó la cabeza. En eso Alondra se percató en una fotografía en un mueble cercano y al observarla pudo ver a Panty mucho más pequeña, como de unos 4 años y a su lado un hombre de cabello en punta, agradables facciones y una extraña mirada en su rostro, ceñuda y seria, pero a la vez amable... además vestía una usanza jedi. La maestra jedi tomó la fotografía y preguntó sin dejar de mirarla...

"¿Este es el padre de Panty?"

"Sí... se llamaba Ryo Kurosawa, era caballero jedi..." -- contestó Bulma sonriendo.

"Panty me había hablado algo de él y yo también había escuchado antes su nombre pero nunca lo había visto antes en persona, pero lo que me llama la atención es que su esposo tenía los ojos negros y usted los tiene azules... ¿cómo es que Panty los tiene verdes?"

"Creo que era por el lado de la madre de Ryo, la abuela de Panty... según él me contó en alguna ocasión, tenía los ojos verdes..."

"Eso lo explica todo... era un hombre muy guapo..." -- dijo la jedi, pero al ver al expresión de Bulma, cambió de tema algo nerviosa...-- "Aaahh... olvide lo que dije, Bulma... según puedo apreciar su esposo quería mucho a Panty..."

"Ella... Panty fue muy unida a su padre, lo adoraba... y yo también. El día que murió, o mejor dicho, que lo asesinaron... la vida de mi hija se vino abajo. Ya no quería hacer nada, olvidó todos sus sueños... y todo explotó la noche que discutimos fuertemente y ella huyó de casa y no la volví a ver hasta el día en que usted la trajo ya toda una mujer hecha y derecha... pero emocionalmente ya no era la misma..."

"En todo el tiempo que en estuvo conmigo tuvo que dominarse a sí misma y también sus emociones... pero el problema principal radica en esto precisamente. Panty siempre me evita cuando tocamos el tema de su pasado, como si quisiera enterrarlo... y sobre todo cualquier cosa relacionada con usted, Bulma... dígame algo... Panty dice que a usted no le importaba ella en lo absoluto, ¿es eso verdad acaso?"

"¡¡Pero cómo puede decir eso!!... ¡¡claro que me importaba, si es mi única hija!!... si ese día que huyó salí a buscarla, incluso avisé a la policia, hasta que recibí una llamada diciendo que ella estaba bien y que se entrenaría para ser una jedi... no sé por qué en ese momento me invadió un sentimiento de tranquilidad, como si supiera que ella estaría bien, así que ya no me preocupé más... pero de todas maneras todo este tiempo la extrañé mucho y deseaba volver a verla... hasta el día en que vino. Me sentí muy feliz de volverla a ver y en parte le tengo que dar las gracias... le debo mucho, Alondra..."

"Yo sólo me encargué de encaminarla nuevamente... pero aún no responde a mi pregunta... si es verdad lo que usted me dice, ¿por qué ese resentimiento de Panty hacia usted?" -- inquirió Alondra nuevamente.

"Fue porque... bueno, en ese tiempo había mucho trabajo en la planta de naves, teníamos muchos pedidos. Yo soy una inventora al igual que mi padre y trabajé toda mi vida, siempre absorta en mi trabajo. Tuve muchas aventuras amorosas, pero nada serio ya que siempre el trabajo dominaba de vida...

"Disculpe que le diga esto y no piense que me gusta entrometerme en la vida de los demás, pero según sé, Yamcha, uno de los jedis que conozco, tuvo algo con usted, cierto?"

"Yamcha fue una de mis aventuras, la pasábamos bien pero él era muy posesivo y quería que estuviera con él a todas horas sin importarle para nada la importancia de mi trabajo y como se podrá imaginar rompimos y justo al poco de eso conocí a Ryo... en esos tiempo yo trabajaba haciendo mecanismos nuevos para los cazas jedis de la República y recuerdo que lo conocí muy fugazmente cuando revisaba su nave. En un primer momento me pareció que era un hombre malhumorado y serio... pero eso era sólo en apariencia, ya que dentro de él se escondía una personalidad amable, inteligente y comprensiva. También era orgulloso en algunos casos, pero era muy correcto y preocupado siempre por todos... y gracias a él pude conocer el amor por primera vez en mi vida. Pero por eso, Ryo también se ganó enemigos como Yamcha que por el hecho de estar conmigo, siempre lo detestó. Recuerdo que siempre cuando él venía por algún motivo para que revisara su nave y se encontraba con Ryo, ambos se miraban fijamente... Yamcha por un lado me imagino que lo maldecía mentalmente en cambio mi esposo sólo se limitaba a observarlo con su ceño fruncido y su mirada penetrante, que fue una de las cosas que me cautivó desde un primer momento... Yamcha nunca pudo soportar su mirada..."

"Ahora lo entiendo... por eso Yamcha reaccionó así en el enfrentamiento que tuvo con Panty, por la mirada... vaya cosas..." -- pensó por un rato y dijo -- "Ya veo... su esposo era el hombre ideal... ¿y creo que lo demás se sobre entiende, no?..." -- comentó la jedi sonriendo.

"Así es..." -- Bulma se ruborizó -- "Nos casamos a los pocos meses y un año después nació Panty... fue allí donde pude descubrir la verdadera personalidad de Ryo. El sabía que yo tenía mucho trabajo y que no lo podía cortar, así que él se encargaba de cuidar a Panty y la llevaba a todas partes... incluso cuando se iba a entrenar con otros jedis la llevaba con él. Ryo hacía de padre y madre a la vez y yo en ese tiempo pensaba que estaba bien porque me facilitaba el abundante trabajo que tenía y sin darme cuenta cometí un grave error del cual hoy me arrepiento en el alma..."

"Creo entenderla, Bulma... Panty se acostumbró a estar siempre con su padre y como a usted casi no la veía, la consideraba como una extraña..."

"Exacto... yo nunca podría compensar todo el tiempo que perdí a su lado. Yo no disfruté a mi hija en su niñez por culpa de mi maldito trabajo y de mi autosuficiencia. Panty tiene razón al decir que nunca tuvo una madre... fallé en el papel que tenía y ahora lo estoy pagando..." -- dijo Bulma con voz ahogada y al borde del llanto.

"No diga eso, Bulma... es verdad que Panty está resentida con usted, pero no la odia, ella no fue concebida para odiar... pero justamente ahora más que nunca es tiempo de cerrar las heridas..." -- continuó -- "Mi motivo principal de traerla con usted fue para que se reconcilie y que sepa que no está sola y que alguien la ama de verdad..."

"¿Está segura?... ¿cree que todavía sea posible?" -- preguntó secándose las lágrimas con un pañuelo -- "Pero ni siquiera quiere hablar conmigo... la verdad no sé que puedo hacer..."

"Sólo dele tiempo y obsérvela. Ya no pase tanto tiempo encerrada en su trabajo y demuestre interés en las cosas que ella hace... Panty no quiere alguien que le dé cosas ni lujos... sólo quiere una madre como lo deseó siempre..." -- dijo Alondra sinceramente.

"Tiene razón... ya es tiempo que me comporte como debe ser... " -- miró a la jedi y preguntó -- "Ahora quisiera que usted sea la que me cuente todo que pasó mi hija, como fue que la encontró y en donde estuvieron todo este tiempo... porque la llamada que recibí diciendo que Panty estaba a salvo no parecía ser suya ya que la voz era de un hombre joven y provenía de muy lejos..."

"Es verdad, Bulma..." -- Alondra sonrió -- "Será mejor que se ponga cómoda porque esta va a ser una larga historia..."

¿Por qué el planeta Kokyu es un lugar místico? ¿Cómo fue el entrenamiento de Panty? ¿Se reconciliará con su madre?... próximo capítulo... MEMORIAS II...

Comentarios de la autora: Por si no lo han notado, el origen del nombre del padre de Panty, "Ryo Kurosawa" fue en homenaje a dos grandes personalidades: "Ryo" por Ryo Horikawa, el seiyuu de Vegeta en la versión original en japonés; y "Kurosawa" por Akira Kurosawa, gran cineasta japonés (Q.E.P.D.) autor de películas famosas como "Sueños" , "Los siete samurais" y la espectacular "Kagemusha, la sombra del guerrero", entre otras películas. Bueno, nos vemos en la segunda parte ^_^. Alondra.