Capítulo 2: Esto no es un sueño

24/Agosto/20091:45 a.m.

Despierto con un gran dolor en la espalda y todo está oscuro, comienzo a caminar y de repente piso algo blando, al mirar bien veo que es el infectado que me estuvo persiguiendo, doy un respingo, pero me doy cuenta de que está muerto, cayó justo encima de unos fierros, uno le atravesó el torso y otro la cabeza. Por si las dudas, tomo uno de los fierros y comienzo a subir para llegar a la carretera, aún funciona el alumbrado público, lo cual me parece un alivio.

Intento llamar a mis padres con mi celular, pero no hay señal.

Me dirijo hacia la escuela, ya que moría de sed y había máquinas de refrescos por todos lados, apenas entro a la escuela veo una y me dirijo hacia ella, tenía un par de monedas y escojo una bebida de naranja. Al comenzar a tomarla escucho pasos en la oscuridad, se aproximaban hacia mí, dejo caer la bebida y tomo el fierro con fuerza, entonces de las sombras surge una chica. La reconozco, la vi un par de veces por la facultad, es una chica linda.

Chica: -¿Quién eres tú?-

Carlos: -Bueno, ¿Quién eres tú?-

Chica: -Me llamo Dayana-

Carlos: -Yo soy Juan Carlos-

Dayana: -Gracias a dios, alguien vivo-

Entonces Dayana me abraza y comienza a llorar.

Dayana: -¿Qué ésta pasando?-

Carlos: -Créeme, no sé más que tú, todo esto es muy extraño-

Dayana: -¿Por qué esas personas devoraban a otras personas?, era horrible-

Carlos: -Lo sé, también lo vi- la miro a los ojos –Cálmate, por favor, tenemos que salir de puebla, a cómo están las cosas, supongo que toda puebla está infectada, sólo espero que no se haya extendido la infección-

Dayana: -¿Y adonde iremos?, aún no puedo contactar a mi familia, mi celular no tiene señal desde la mañana-

Carlos: -Yo solía vivir lejos de aquí, cerca de Atlixco-

Dayana: -¿Y tu familia?

Carlos: -Los conozco bien, y sé que se irían a Atlixco, espero que estén bien, si quieres, podemos ir a buscar a tu familia mañana en el día, tenemos más probabilidades de sobrevivir, por ahora hay que descansar, ¿qué hora es?-

Dayana miró su reloj

Dayana: -Son las 2 de la mañana-

Carlos: -De acuerdo, hay que descansar-

Nos dirigimos a un salón, mientras entrábamos, escuchamos rugidos muy cerca, me apresuré a cerrar la puerta, por suerte estaba oscuro adentro y pasaríamos desapercibidos, vimos pasar varias siluetas corriendo. Sin duda eran infectados. Dayana y yo conversamos, después de un rato, sentía como si la conociera desde hace mucho.

Carlos: -Bien, descansa en lo que yo hago guardia-

Dayana: -De acuerdo-

Al poco rato Dayana se durmió, traté de permanecer despierto, pero estaba muy adolorido y me dormí pocas horas después.

24/Agosto/20099:20 a.m.

Me despertó la voz de Dayana.

Dayana: -Buenos días, creí que ibas a hacer guardia- me dijo sonriendo.

Carlos: -Lo siento, estaba muy cansado y la espalda estaba matándome jeje-

Dayana: -¿Qué te pasó?-

Carlos: -Una explosión me arrojó hacia debajo de un puente-

Dayana: -¿En serio? ¿Y ahora estás bien?-

Carlos: -Si, eso creo, bueno será mejor conseguir el desayuno-

Salí y me dirigí a una expendedora de dulces y galletas, la golpeé fuerte con la barra de fierro y rompí el cristal, tomé unas galletas y se las ofrecí a Dayana.

Dayana: -¿Esto está bien?-

Carlos: -En el apocalipsis todo es gratis ¿no? Jeje-

Dayana: -Supongo que si jaja-

Comenzamos a caminar hacia el centro de puebla, hacia la casa de Dayana, todo era un completo desastre, autos quemándose por doquier, y cadáveres por todos lados también, algunos de niños.

Dayana: -Todo es tan horrible, parece un mal sueño-

Entonces apareció un infectado, rugió y comenzó a correr hacia mí, tomé la barra y lo golpeé en la cabeza, cayó al suelo y comenzó a retorcerse.

Dayana: -¡Mátalo!

Tomé la barra y lo golpeé otra vez, y otra, y otra. Después dejó de moverse.

Dayana: -Qué asco-

Carlos: -Si, pero supongo que tendremos que acostumbrarnos a esto-

Dayana: -Entonces necesitamos armas-

Carlos: -Si, pero ni idea de donde conseguirlas, será mejor que tomes una varilla o una barra como la mía-

Dayana: -Así es, mira, una tienda deportiva- dijo señalando hacia el otro lado de la calle

Carlos: -Genial, vamos-

Entramos y tomamos un bate de beisbol cada uno, ambos de acero.

Carlos: -Con esto bastará por ahora, andando-

Caminamos alrededor de 2 horas, encontramos más infectados por el camino y nos deshicimos de ellos a golpes. Por fin llegamos a la casa de Dayana después de tanto.

24/Agosto/200911:45 a.m.

Carlos: -Bien, las damas primero- digo sonriendo

Dayana me miró confundida.

Carlos: -Es broma, yo iré primero jeje-

Intenté abrir la puerta, pero tenía llave.

Dayana: -Espera, yo abro-

Sacó unas llaves y abrió la puerta.

Carlos: -Genial-

Dayana empujó la puerta y un infectado saltó hacia mí, derribándome.

Carlos: -¡Oh demonios!

Estaba batallando para que el infectado no me mordiera, pero era muy fuerte y babeaba como perro rabioso. Entonces Dayana tomó su bate y lo golpeó en la cabeza, matándolo. Me apresuré a levantarme, estaba cubierto con su saliva.

Carlos: -Lo siento, me agarró desprevenido, gracias Dayana, ¿lo conoces?-

Dayana: -Si, es mi… mi…- entonces vi que ya no podía contener el llanto -¡ES MI PADREEEEE!- y rompió a llorar.

Lo único que se me ocurrió fue abrazarla, no me podía imaginar que difícil era para ella.

Carlos: -Lo lamento tanto, pero tienes que ser fuerte- dije, pensando en mi propia familia.

Dayana: -Lo sé, ¿Por qué está pasando esto? ¿Quién es el responsable? ¡LO ODIOOOOOOOOOOOOO!-

Carlos: -Tranquila, ¿aún quieres entrar?-

Dayana: -Si, tengo que recoger algunas cosas-

Entramos, pero no encontramos personas ni más infectados. Dayana tomó algo de su ropa y la guardó en una mochila, entonces tomo otra y me la arrojó.

Dayana: -¿Podrías ir al baño y tomar el botiquín de primeros auxilios?, también ve a la cocina y toma un poco de comida enlatada-

Carlos: -Claro, oye, ¿y que hay de tu demás familia?-

Dayana: -Mi madre murió hace años, y soy hija única-

Carlos: -Siento lo de tu madre-

Dayana: -Lo superé hace años, no importa, vámonos ¿quieres?, este lugar ahora me da escalofríos-

Carlos: -Está bien-

Después de eso salimos.

Dayana: -Bien, ¿y ahora?-

Carlos: -Debemos salir de la ciudad, andando-

Nos dirigimos hacia la autopista, a partir de ahí, sería más fácil llegar a Atlixco. Caminamos muchas horas, estábamos exhaustos, por fin llegamos a la caseta de cobro, donde iniciaba la autopista.

24/Agosto/20094:00 p.m.

Estábamos a punto de pasar y de repente sale alguien apuntándonos con un arma. No podía creerlo, era un amigo mío de nombre Josué, que también vivía en Atlixco, detrás de él salieron otras 3 personas.

Carlos: -¡Josué, demonios, estás vivo!-

Josué: -No puedo creerlo… ¡¿Juan Carlos?!-

Carlos: -En efecto-

Nos estrechamos las manos y nos dimos un abrazo.

Carlos: -Me alegra tanto verte, ¿Quiénes son ellos?-

Josué: -Amigos de la escuela, ellos son Dalia, Fernando y Alma-

Alma: -Hola-

Dalia: -Hola-

Fernando: -Qué tal-

Carlos: -Bien, Josué, ella es Dayana, una compañera de la escuela-

Josué: -Encantado-

Dayana: -Igualmente-

Josué: -Supongo que se dirigen a Atlixco-

Carlos: -Así es-

Josué: -Muy bien, Alma también es de Atlixco, así que íbamos hacia allá justo ahora-

Comenzamos a caminar por la autopista, y Josué me contó que el día anterior se dirigía a la escuela y todo estaba abandonado, sólo encontró a 5 amigos suyos y había autos quemándose, vio a los infectados devorar a otras personas y huyeron.

Carlos: -¿Dijiste 5 amigos?-

Josué: -Si, perdimos a Claudia ayer y a Daniel esta mañana, ayer mientras huíamos los infectados alcanzaron a Claudia, la derribaron y le mordieron la yugular, no había nada que pudiéramos hacer por ella, y esta mañana, una jauría de perros infectados nos rodeó por sorpresa, se abalanzaron sobre Daniel y comenzaron a morderlo, tratamos de salvarlo, matamos a los perros, pero uno de ellos mordió a Fer y otro rasguñó a Dalia, dejaron a Daniel con heridas graves y murió casi enseguida-

Carlos: -Lo lamento-

Josué: -Ya no sirve lamentarse, pero sabes, ocurrió algo muy raro-

Carlos: -¿Que?

Josué: -Daniel se levantó después de un rato, tenía los ojos blancos y comenzó a jadear y a rugir, tuvimos que volver a matarlo-

Carlos: -¿"Volver" a matarlo?

Josué: -Los perros lo mataron, y resucitó, como un zombi-

Carlos: -No puede ser, como en aquellos juegos "Resident Evil", esto es increíble-

Josué: -Si, ¿recuerdas como los jugábamos, y bromeábamos sobre lo divertido que sería matar zombis en la realidad?-

Carlos: -Si, me siento como un imbécil justo ahora, jamás creí que fuera a hacerse realidad-

Josué: -Y hablando de eso, donde estará Némesis ¿eh? jajaja-

Carlos: -No juegues con eso, Némesis era casi invencible, no me gustaría enfrentarlo, y menos con un simple bate de beisbol-

Josué: -Cierto, ¿cómo es que andas por ahí sólo con eso?, es patético-

Carlos: -Es todo lo que pude encontrar, ¿dónde conseguiste esa arma?-

Josué: -Se la quité al cadáver de un policía, Dalia y Fer tienen también una-

Entonces escuchamos muchos pasos detrás de nosotros y volteamos, eran decenas de zombis que venían corriendo hacia nosotros.

Josué: -¡Maldición, debieron olernos!

Dalia: -¡Corraaan!-

Comenzamos a correr, y en el camino también se nos atravesaron algunos zombis.

Fernando: -¡Mierda, mierda, mierdaaaaaaaaaa!-

Entonces él y Dalia comenzaron a dispararles, matando a algunos de un tiro en la cabeza, y a otros destrozándoles las piernas.

Alma: -¡Sigan corriendo, los zombis se aproximan!-

Dayana: -¡Tengo una idea! ¡Hay que estallar un auto para bloquear el camino!-

Fernando: -¡De acuerdo! ¡Yo me encargo, ustedes sigan corriendo!-

Nos alejamos un poco y Fernando comenzó a dispararle a un auto hasta que comenzó a salirse la gasolina, tomó un encendedor que llevaba consigo y se lo arrojó al camino de gasolina que se había formado, después corrió con todas sus energías. El auto estalló poco después, mandando a casi todos los zombis por los aires y empujando a Fernando un poco y tirándolo.

Fernando: -¡Siiiiiiiiiiiiiiiii jajajajajaja! ¡Tomen eso apestosos jajajaja!-

Pero de las llamas salieron unos pocos zombis que sobrevivieron a la explosión.

Fernando: -¡Maldita sea, ahora verán!-

Les apuntó y jaló del gatillo, pero ya no tenía balas.

Fernando: -¡Oh Genial!-

Entonces Dayana y yo corrimos hacia los zombis y comenzamos a golpearlos, Josué y Dalia también se acercaron y mataron a algunos con sus armas, Alma sólo se quedó parada, se veía muy asustada. Matamos a todos y Fernando se levantó.

Fernando: -Eso estuvo espectacular ¿no?-

Carlos: -Pareces disfrutarlo demasiado-

Fernando: -Claro que si, ¡mierda!, estoy vivo, y eso es lo único que me importa jajajajaja-

Carlos: -Ok, vámonos ya-

Fernando pareció molestarse conmigo.

24/Agosto/20098:00 p.m.

Caminamos mucho tiempo, pero solo habíamos recorrido una quinta parte de la autopista.

Dayana: -Ya está oscureciendo-

Josué: -Cierto, hay que buscar refugio-

Alma: -Por allá se ve una casa, es de un solo piso-

Carlos: -Bien, vamos-

Al llegar a la casa todo estaba apagado, pensé entonces que el virus había llegado hasta Atlixco, era lo más seguro.

Josué: -Voy a investigar-

Josué se metió a la casa con arma en mano, preparado para cualquier ataque. En eso Dayana se me acercó.

Carlos: -¿Estás bien Dayana?-

Dayana: -Si, Dayana se escucha muy formal, sólo dime Day- me dijo sonriéndome.

Carlos: -De acuerdo, Day- y también le sonreí, con los últimos rayos del sol reflejados en su cara durante el ocaso, se veía realmente hermosa y me di cuenta que me empezaba a gustar mucho. Josué salió de la casa.

Josué: -Despejado, entren-

Todos entramos, sólo había dos cuartos, uno de ellos destrozado y con sangre, evidentemente hubo una batalla ahí.

Fernando: -Bien, creo que merezco descansar, ya exterminé suficiente escoria zombi por hoy-

Alma: -Yo también quiero descansar-

Carlos: -Yo haré guardia primero- Dayana me miró y sonrió -Esta vez SI lo haré- dije mirándola.

Josué: -Yo te acompaño, Dalia ¿quieres descansar?-

Dalia asintió.

Carlos: -¿Y tú Day?-

Dayana: -Descansaré un poco-

25/Agosto/20091:00 a.m.

Josué y yo conversamos bastante rato, me dijo que estaba enamorado de Dalia, lo cual yo sabía desde hace mucho, pero también me dijo que ella estaba interesada en Fernando.

Carlos: -Rayos, con lo que me simpatiza ese tipo, por cierto, ¿por qué Dalia no habla mucho?-

Josué: -Perdió a toda su familia, vio a todos morir-

Carlos: -Lo siento por ella, Dayana tuvo que matar al zombi de su padre-

Josué: -Qué mal, oye, es linda, ¿sientes algo por ella?-

Carlos: -La conocí hace 2 días, pero…-

De repente escuchamos pisadas afuera, me levanté y miré por una ventana, pero estaba muy oscuro, solo se veía un poco gracias a la luna, aunque pude distinguir siluetas humanas.

Carlos: -shhh, pueden ser zombis-

Josué: -¿Acaso pueden olfatearnos desde muy lejos?, ¡maldición!-

Carlos: -¡Shhh!, ¿quieres que nos maten?-

Josué: -Lo siento-

Vimos que movían la cabeza de forma extraña, de repente parecieron ver algo a lo lejos y comenzaron a correr, alejándose de la casa, aterrado conseguí contar decenas de siluetas, si llegaban a descubrirnos, estaríamos acabados.

Carlos: -Qué alivio-

Josué: -Esto no pinta nada bien-

Entonces salió de la habitación Dalia.

Dalia: -Bien, ¿quién quiere ser relevado?-

Josué y yo nos miramos.

Carlos: -Yo, estoy muuuuy cansado-

Dalia: -De acuerdo-

Entré a la habitación y vi a Dayana dormida, sólo había espacio junto a ella, así que ahí me recosté, distinguí muy bien su rostro con la luz lunar, mientras me quedaba dormido, recordaba las palabras de Josué, "¿Qué sientes por ella?".

25/Agosto/2009¿?:¿? a.m.

Me desperté y no vi a nadie en la habitación, salí de la casa y lo que vi no podía creerlo: Todos, salvo Dayana, estaban muertos, habían sido brutalmente asesinados, tenían la cara destrozada, Dayana estaba frente a frente con una criatura enorme, enfundada en una gabardina negra, quedé paralizado de miedo, el peor de mis temores estaba ahí, justo como lo había visto tantas veces en Resident Evil 3, era NÉMESIS.

Dayana me ve y grita mi nombre, entonces Némesis la toma por el cuello y prepara su tentáculo para atravesarle la cara, yo sigo incapaz de moverme, entonces veo como la asesina y deja caer su cuerpo, luego se voltea hacia mí y me examina con su único ojo, lo único que alcanzo a hacer es gritar.

Carlos: -¡Dayanaaa!

Veo que sigo en la habitación, todo fue una pesadilla, Dayana está a mi lado y me observa sorprendida.

Dayana: -Guau, también me alegra verte- dice y comienza a reír.

Carlos: -Lo siento, tuve una horrible pesadilla-

Dayana: -¿Peor que la que estamos viviendo?-

Carlos: -No importa, ¿y los demás?-

Dayana: -Desayunando- aparta su mirada de la mía y dice –yo quise esperarte-

Carlos: -Gracias, bueno, vamos-

Desayunamos y después nos fuimos.