DISCLAIMER: Naruto no es mio, soy una fan escribiendo para fans.


Los moretones antiguos ya estaban empezando a desvanecer dándole paso a los nuevos, este mes había sido más tranquilo que el paso definitivamente, Sai había estado feliz por alguna extraña razón que no compartía con el rubio.

Naruto terminó de cambiarse con una enorme sonrisa, cogió las llaves de su auto y salio de casa, la primera vez que salía para hacer algo más que trabajar.

Sus amigas lo esperaban en un café ya sentadas y metidas en una interesante conversación sobre como Kiba había besado a Hinata en una fiesta a la que él no había podido asistir por culpa del pelinegro.

"Naruto" – gritaron llamando la atención del rubio para que este fuera a sentarse con ellas, el chico se sentó sonriendo a sus amigas a través de un labio partido.

"Hola chicas, lamento la tardanza pero me quede dormido" – Las dos chicas sacudieron la cabeza con pesar.

"¿Estas bien?" – Preguntaron al unísono.

"Sakura chan no te preocupes por mi, estoy bien" – les aseguró pero todos sabían que eran palabras vacías.

"Déjalo, eres mejor que eso Naru chan" – Contribuyó Ino pero Naruto no escuchaba a las chicas.

"En serio chicas no se preocupen… ahora cambiando de tema ¿Kiba e Hinata? Vaya pensé que nunca tendría las agallas para hacerlo" – Se burló Naruto, las chicas se echaron a reír rápidamente dejando la preocupación atrás pero son olvidarse por completo de ella.

Los tres se dirigieron al trabajo luego de su mañana libre para terminar las pocas horas laborales que les quedaban, era una suerte que su abuelo fuera dueño de la compañía Rasengan, podían escaparse de regaños si llegaban un poco tarde.

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Naruto regresó a casa después de las 7 sabiendo que Sai aun estaría fuera trabajando, se dedicó a preparar la cena y arreglar unas cuantas cosas porque sabía que su pelinegro odiaba el desorden en casa.

Un portazo anunció la llegada de Sai ya pasadas las 8, el rubio se estremeció al escuchar las fuertes pisadas, el chico tan pálido como un muerto entro a la sala de estar fijando sus ojos el los azules.

"¿Qué tal tu día?" – Preguntó el menor tratando de aliviar el ambiente.

"¿Tu que crees estupido? ¿Acaso vengo saltando de felicidad para que no lo preguntes?" – Devolvió con unas preguntas, el rubio bajó el rostro.

"Gomen… la comida esta servida" – Naruto se apresuró a la cocina sirviendo con rapidez la comida que aun conservaba un poco de temperatura, el mayor se sentó al borde de la mesa, en su puesto de siempre observando con atención los pasos torpes y nerviosos del rubio.

"¿Pasa algo? Te mueves mas torpe que de costumbre" – Dijo cruzando los brazos sobre la mesa.

"No pasa nada Sai, me reuní con las chicas esta mañana antes de ir a trabajar" – Le contó con una sonrisa, el chico encogió los hombros.

"No me interesan tus platicas de chicas" – Anunció cortando el relato de su pareja, el rubio asintió posando el plato de comida frente a Sai.

"Yo escucho tus aburridas platicas de trabajo, lo menos que podrías hacer es escucharme" – Se quejó el rubio, Sai arqueó una ceja estampando su puño en la mesa, Naruto retrocedió unos pasos cuando el plato de sopa rodó por la mesa hasta caer al suelo y romperse en miles de fragmentos, de un solo golpe el rubio cayó al piso ensartándose los vidrios en ambas manos.

"Me voy a dormir ni siquiera pienses entrar en mi habitación" – Sai se levantó de la mesa sin probar un bocado de los demás platos, el rubio suspiró levantándose con dificultad, agarró un paño mojando y salió de casa.

La oscura calle no ayudaba con su visión borrosa por las lagrimas en su camino a la única casa en donde podía sentirse seguro, por mas de 15 minutos su cabeza dio vueltas alrededor de las escenas que hace poco había dejado atrás en casa de su estupida pareja.

La enorme casa blanca que conocía desde su infancia apareció frente a él mientras se aparcaba en un espacio vació, sin darse cuenta sus pies ya lo llevaban a la puerta de madera, sus manos heridas dieron tres fuertes golpes.

"¿Quién diablos toca la puerta las nueve de la noche?" – Preguntó la voz de una mujer desde dentro, la puerta casi es arrancada por los fuertes brazos de su abuela.

"Baa chan" – Murmuró el rubio arrojándose a la anciana, la mujer se tensó al sentir las lagrimas que empezaron a mojar su camisa.

"Naruto ¿Qué sucede?" – Preguntó aunque ya tenia una idea de lo que pasaba.

"Sai es un idiota baa chan, no quiero regresar a casa" – Se quejó levantando los oscuros ojos para ver a la anciana rubia que le sonreía con ternura.

"Vamos adentro, tu abuelo no deja escribir sus libros pornográficos y me haría bien la compañía de alguien" – la anciana aferró la mano de su nieto entre las suyas soltándola cuando escuchó el gemido de dolor, Naruto le sonrió con tristeza mostrándole las múltiples cortadas en la palma de su mano, los ojos de la rubia se pusieron mas severos.

"El día que ese imbécil se pare frente a mi lo matare" – Gritó tomando de la muñeca al menor y arrastrándolo a su estudio.

"No es tan malo Baa chan" – Lo excusó Naruto aunque sus ojos no podían mentir, ese dolor no podía esconderse fácilmente.

La anciana revoloteó por todo el lugar buscando sus utensilios para curar las manos de su querido nieto.

"Mañana puedes ir a la compañía con tu abuelo, no quiero que manejes, las heridas no necesitan puntos pero no quiero arriesgarme"

"Arigatou Baa chan" – el rubio se movió al piso recostando su cabeza en el regazo de la anciana ambos sumergidos en sus propios pensamientos.


P.D

Nuevo cap, espero que les guste.
Naru chan es muy OOC espero que comprendan que Naru no seria la persona feliz y sonriente estando en una situacion asi pero ya veran en el progreso de la historia, asi que ruego que me disculpen por usar a un naru un poco mas triste.

nuevamente espero que les guste el cap! y gracias por los reviews!