DISCLAIMER: Naruto no es mio, soy una fan escribiendo para fans.



Naruto no había recuperado su usual estado de ánimo en una semana, Tsunade había querido retenerlo en el hospital hasta que estuviera un poco más estable emocionalmente y ahora era el gran día.

Jiraiya y la anciana doctora habían luchado por largo rato para que su nieto fuera a vivir a casa como en los viejos tiempos pero Sasuke había insistido en llevarse a Naruto, el rubio solo escuchaba la discusión como una marioneta sin decir nada, solo suspirando de vez en cuando.

"Las cosas de Naruto están en nuestra casa, pueden ir por ellas cuando quieran, Sai aun no aparece, no tenemos ni la menor idea de donde buscar" – Dijo Tsunade besando la frente dorada de su nieto, quien se estremeció al escuchar el nombre de Sai.

"No se preocupe Tsunade sama, lo encontraremos, mientras tanto Naruto estará en casa a salvo"

"Nos veremos en la oficina por la mañana" – Se despidió Jiraiya jalando a su esposa lejos de la pareja.

Sasuke resopló con cansancio volviéndose para ver los ojos opacos de su ahora pareja oficial, aunque las circunstancias de la situación no habían sido como lo habían planeado.

"Vamos a casa" – Naruto sonrió levemente tomando la mano de Sasuke al salir de la oscura y sobria habitación privada del hospital.

--

Naruto entró en el apartamento mirando con ojos grandes y cautelosos cada esquina de la sala de estar y la puerta entre abierta de la habitación que compartiría con Sasuke, el azabache se paró a su lado acariciando su espalda de manera reconfortante para relajar sus tensos músculos.

"Estás a salvo aquí Naruto baka, él no está aquí" – Sasuke sintió como el chico se relajaba automáticamente con sus palabras.

"Arigatou Teme" – Fue la respuesta susurrada del rubio, Sasuke no pudo evitar sonreír, era una de las pocas veces que Naruto había hablado en todo el día.

"Prepararé algo de comer y tu ve a darte un baño, podemos ver televisión antes de irnos a la cama" – Dicho y hecho, el azabache cocinó ramen, si es que se le llamaba cocinar a comprar ramen instantáneo y agregarle una taza de agua. Naruto salió de la ducha sin camisa y con un pantalón de dormir, su torso estaba lleno de moretones y pequeñas heridas que hicieron que el moreno se enfureciera solo en pensar que alguien había tocado a su rubio de esa manera.

El ojiazul no pronunció ninguna palabra, se limitó a sentarse en la mesa mirando fijamente los patrones de la madera.

"Ten, come" – Dijo el azabache colocando la taza de comida frente a su dueño, Naruto le sonrió comiendo en silencio de vez en cuando levantando su vista para encontrar la del azabache fija en él. "Puedo dormir en la habitación de huéspedes si no te sientes cómodo" – Dijo el moreno, Naruto se sorprendió al escucharlo.

"No… no es necesario…yo…yo quiero" – Naruto bajo la mirada azul con vergüenza mientras Sasuke acariciaba su mejilla.

"Lo que tu quieras Dobe"

Ambos hombres se levantaron botando las sobras a la basura antes de proceder a la habitación principal; Sasuke tomó un rápido baño regresando para ver al zorrito rubio arropado como un chiquillo esperándolo con una sonrisita.

"Saltémonos las películas" – Susurró el rubio apretándose contra el cuerpo mas fuerte, oliendo ese fuerte aroma que tanto amaba.

"Como quieras" – Sasuke se acostó entrelazando las piernas con el dobe, acunando su cuerpo en sus brazos, con cuidado de no lastimarlo.

XXXxxxXXXxxxXXXxxxXXXxxx

Sasuke suspiró para recuperar su compostura al cruzar las puertas de la oficina recordando la mirada suplicante de Naruto cuando lo vio partir pero por más que quisiera estar a su lado todo el tiempo muchas compañías dependían del heredero Uchiha.

El barullo de la oficina lo trajo de nuevo a la realidad, el azabache caminó por los largos pasillos sintiendo las miradas curiosas taladrar su cabeza, sentía como si todos ellos supieran de lo suyo con Naruto y de lo que acababa de pasar hace pocos días, pero todo era su imaginación; las únicas personas que sabían del incidente eran las chicas.

Jiraiya y Kakashi salieron a recibirlo en el pasillo estrechando su mano con fuerza, transmitiendo la tristeza que los embargaba por no tener al caos rubio dentro del edificio.

"¿Cómo está?" – Preguntó Jiraiya mientras guiaba a Sasuke a su oficina, posando una mano en su espalda baja.

"Naruto es mas fuerte de lo que creemos pero aun le cuesta quedarse solo en casa" – Explicó el azabache tomando asiento frente al escritorio.

"Ya veo"

"Pasará un poco de tiempo antes de que vuelva a ser el mismo de antes" – Murmuró Kakashi quien por primera vez no abrió su libro naranja, su atención in dividida sobre sus superiores.

---

El día se pasó en un torbellino de colores, Sakura y las demás habían pasado por su oficina para ofrecer su ayuda y un par de palabras de aliento pero el chico las había ignorado olímpicamente como siempre.

El reloj marcó las seis de la tarde, hora de regresar a casa con su amado rubio. El azabache salió a prisa sin despedirse de nadie como era su costumbre, su coche estaba esperándolo en la entrada gracias al valet.

Sasuke abrió la puerta principal de su lujoso apartamento encendiendo una de las luces para poder buscar mejor al rubio pero el chico no estaba en la sala de estar. Sasuke suspiró dejando su abrigo en el respaldo del sofá antes de moverse a su habitación, Naruto estaba ahí sentado aun con la pijama, su espalda estaba hacia Sasuke.

"Naruto" – Llamó Sasuke posando su mano en el hombro del menor, Naruto saltó sobre su puesto, un temblor recorriendo su cuerpo, sus manos rápidamente se movieron para cubrir su rostro de cualquier golpe. "Naruto soy yo, Sasuke" – Murmuró el azabache con una voz cargada de tristeza.

"¿Sasuke?" – El rubio pareció salir de los recuerdos que lo tenían atrapado abalanzándose sobre su amante, estrechándolo con fuerza.

"Aquí estoy dobe" – Susurró en respuesta. "No voy a hacerte daño" – Aseguró, recibiendo una sonrisa del rubio.

"Lo siento, siento mucho que tengas que pasar por esto, no quiero que te sientas obligado" – Naruto bajó la mirada apenada pero el azabache lo detuvo sosteniendo su rostro entre sus manos obligándolo a que lo viera a los ojos.

"Si no quisiera estar contigo cree que me hubiera largado dobe, estoy aquí porque quiero" – El azabache besó sus labios un par de veces antes de continuar. "Ahora ve a ducharte porque apestas a calcetín viejo" – Terminó empujando al dobe con cuidado hacia el baño, Naruto se dio la vuelta con un prominente puchero en sus labios haciendo reír al azabache.


P.D

Hola! estoy de regreso! no se por cuanto tiempo hahaha pero bueno les traigo un capitulo nuevo, creanme que nunca pensé en dejar sin terminar esta historia solo tuve problemas de imaginacion y tiempo en la Universidad (por eso casi no escribo ya) pero bueno quiero terminar esta historia solo que tengo el pequeño problema de que perdi la linea de tiempo que habia escrito y olvide el final

Hablando de una cosa por otra, mis oraciones estan con las personas de Chile.