Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Antes que nada esta historia es un poquito subidita de tono, digo para los inocentes que andan por ahí, sin embargo no hay escenas explícitas ni nada de eso, espero que no hiera alguna sencibilidad y gracias por leerme.

Disfruten.

Solo tu me haces sonreir.

Capitulo 5: Orgullo y prejuicio.


"Aquella noche de verano, veníamos de jugar en el boliche con los chicos, la lluvia comenzó a caer inesperadamente y él y yo corrimos al lugar mas cercano, que era su casa, para colmo su llave se atasco en la puerta y no había nadie en la pensión, que nos abriera, tuvimos que subir por la escalera de incendios, para entrar por su tragaluz, cuando llegamos, comenzamos a reír, estábamos tan cubiertos de lodo después de que nos caímos en un charco, por correr y no querernos mojar, que en cuanto estuvimos en su habitación el me dio ropa limpia que ponerme, y me metí a bañar, después de que termine el hizo lo mismo, preparo un chocolate caliente y nos dispusimos a ver algo en la televisión, pero yo comencé a bromear con el.

¡Soy Arnold y siempre hago lo correcto, Helga no molestes a los demás! – Dije tratando de parecerme a el.

El para seguir en la broma comenzó a imitarme a mi. – ¡Soy Helga y golpeo al que se me ponga enfrente, hey cabeza de balón, hazte a un lado! – Me dijo desde el piso donde estaba sentado.

Y yo le conteste. – ¡Así no lo digo zopenco! – Y le pique en una costilla con el pie.

¡NO, claro no avisas, solo golpeas! – Me respondió con una mueca de dolor.

¡Ademas hace años que no golpeo a nadie! – Replique enojada.

¡Por que todos te huyen, antes que los alcances, jajaja! – Bromeo él.

¡Eso merece un ataque certero de cosquillas! – Dije avalanzandome sobre él, para hacerle lo que advertí.

Jjajajaja, espera Helga, no esto no se vale… Jajjajajaj, me las vas a pagar. – Dijo mientras comenzaba su contraataque.

¡No, Arnold jajajaja, espera no seas abusivo! – Proteste, en cuanto él me tenia en el piso, con las manos agarradas en las suyas.

En ese momento algo sucedió, estábamos riendo y él de pronto se puso serio, nuestros ojos se encontraron, él me miro como nunca antes, lo vi, había deseo en esa mirada, sentí miedo pero yo había decidido que Arnold, seria el primero y tal vez el único, aunque él nunca me amara, poso sus labios en los míos, entreabrió mi boca, con la suya, de pronto nuestras lenguas se conocieron, y ese beso, como nunca antes había tenido uno, se fue haciendo mas y mas apasionado y salvaje, de pronto sentí como sus manos, buscaban mi piel, sentí las mías buscando lo mismo, debajo de su ropa, pronto no hubo mas barreras entre él y yo, estábamos los dos piel a piel, sintiendonos, saboreandonos, viviendonos completamente, y la pasión de ese primer encuentro nos desbordo el alma – ¡Te amo Arnold, te amo! – No pude evitar decir.

Al final, el tenia un brillo maravilloso en los ojos, yo estaba, aturdida y angustiada, pero feliz, por haber estado con él. Pero…él no me dijo en ese momento nada de los sentimientos, que se supone tiene por mi, como puedo creerle, si no lo dijo, en aquel momento, cuando yo lo esperaba, cuando lo necesitaba."


Helga cuelga su ropa en el closet, después de haberse bañado y dispuesta a ir a la cama, cuando su madre entra a su cuarto.

– ¿Hola Helga, puedo hablar contigo? – Dice Miryam con una sonrisa en los labios.

Helga la mira y suspira. – ¡Supongo que quieres hablar sobre las abejitas y las florecitas! – Contesta irónica. – ¡Me temo que ya es un poco tarde Miryam!

– ¡Si supongo que debimos tener esta conversación hace mucho, pero estoy segura que tú sabes mucho mas que yo en este tipo de asuntos!

Su hija la mira de arriba abajo. – ¿Que quieres saber? – Dice un poco mas tranquila.

– ¿Tú y Arnold han tomado precauciones? – Dice su madre un poco roja.

– ¿Tienen miedo de ser abuelos? – Alega Helga cruzando los brazos.

– ¡Helga! – Replica molesta Miryam.– No, me preocupan otras cosas, las enfermedades, tu entiendes.

– ¡Arnold y yo éramos vírgenes antes de esto, así que por enfermedades, no te preocupes, por embarazos menos, hemos sido muy precavidos! – Recalca sentandose en su cama.

Miryam se sienta junto a ella y con la cabeza agachada le suelta una pregunta. – ¿Te ha hecho disfrutar?

– ¿¿¿QUE??? – Dice exaltada, Helga. – ¿Como puedes preguntarme algo así?

– No tiene nada de malo que me lo digas, es algo natural, y si ya lo estas experimentando, lo ideal es que sea satisfactorio.

Helga baja el rostro viendo al piso. – La verdad… mamá… es que lo he gozado mucho, – Esta ruborizada. – el es un amante excelente, aunque no es experimentado, ha tratado de darme siempre lo máximo de él.

Miryam sonríe. – ¡Entonces para mi, eso basta para saber que eres muy importante para él, y me dice que realmente se preocupa por ti, y que te ama realmente en serio!

Helga voltea a mirarla. – ¿De verdad?

Su madre asiente. – Bueno mi amor, duerme tranquila, ya veras que todo se resuelve. – Le acaricia el cabello y le da un beso en la frente, después cierra la puerta tras ella, Helga siente el lugar donde ese beso de su madre cayo y sonríe suavemente.

"Es tan extraño sentir una de sus caricias" – Piensa mientras se acurruca en su cama y apaga la luz.


Aquella mañana había sido bastante tediosa, entregando trabajos, estudiando para el examen de matemáticas, y revisando que todo estuviera listo, ese viernes era uno de los mas largos que hayan vivido Helga y Arnold, al final solo quedaba, entregar su ensayo en la clase de literatura así que tenían que pasar al frente para revisar su obra, "Orgullo y prejuicio" de Jane Austen.

– ¡Muy bien chicos, comiencen su exposición! – Ordena amablemente el guapo, profesor de literatura, Andrew Brown. (Él me encanta)

– ¡Si Andrew! – Contesta Helga dando un suspiro y hablando familiarmente a su profesor favorito. – ¡Tu primero Arnold! – Le dice a el rubio, que suele fastidiarse cuando Helga, le contesta de esa manera al joven profesor.

– ¡Ash, ya voy! – Carraspea y comienza. – Jane Austen publica en 1895 hace mas de un siglo, su obra "Orgullo y prejuicio"

Helga continua. – Es una novela de desarrollo o educación personal, en la que las dos figuras principales, Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy, cada uno a su manera y, aún así de forma muy parecida, deben madurar para superar algunas crisis, aprender de sus errores para poder encarar el futuro en común, superando el orgullo de clase de Darcy y los prejuicios de Elizabeth hacia él.

– Los personajes principales que son quienes por obvias razones llevan a mas el peso de la novela, se describirían así, Elizabeth que es la favorita de su padre, de quien ha heredado su inteligencia e ingenio. Al principio, confundida por las primeras impresiones, la despista el frío comportamiento externo del Sr. Darcy. Sin embargo, es suficientemente sabia y madura como para, con el tiempo, superar sus prejuicios.

– En el caso de él Fitzwilliam Darcy personaje masculino central de la novela. Es un hombre inteligente, rico y tímido, que a menudo parece arrogante y orgulloso a los extraños, pero posee debajo de esa fachada un interior honesto y bueno. Inicialmente, considera a Elizabeth socialmente inferior a él, no merecedora de sus atenciones; pero descubre que, a pesar de sus inclinaciones, no puede negar sus sentimientos por Elizabeth. Su primera proposición es rechazada debido a su orgullo y el prejuicio de Elizabeth contra él.

– En realidad la novela en si, es un tanto idealista.

– Por no decir absurda o románticamente ñoña.

– Describe de manera poética, inteligente e irónica las vidas de las jóvenes y la sociedad en la campiña inglesa del siglo XVIII, a través de una minuciosa caracterización psicológica y de comportamiento de los personajes. No obstante, no se hacen referencias, en la trama, a los acontecimientos históricos de la época, entre otros, la revolución francesa o el inicio de las campañas napoleónicas.

– Aun así es una buena lectura mediante la cual, nos demuestran que las apariencias y el orgullo a veces, son solo estorbos y nos emociona mostrando el tan anhelado final feliz, donde dos personas muy distintas, consiguen encontrar su punto medio, para vivir su amor. – Concluye Arnold.

– ¡Excelente análisis chicos, un buen punto de vista y al parecer compartido! Eso me da gusto, tienen un diez. – Exclama el profesor Brown y toda la clase termina aplaudiendoles.

Helga y Arnold se sonríen mutuamente, su trabajo valió la pena, pero no se dan cuenta, de que en su relación, también el orgullo y el prejuicio, son los principales motivos de su sufrimiento.


– ¡Ah, que bien me siento, este trabajo es el que mas me preocupaba! – Expresa Helga, mientras camina junto a Arnold, hacia su casa.

El la mira con ironía. – ¿Querías quedar bien con Andrew, no?

Ella alza una ceja. – ¿Y ahora que te pico?

Arnold voltea la cara para que ella no lo vea. – ¡Nada!

Helga pone cara de aburrimiento. – ¡Solo tu te entiendes! – Dice encogiendose de hombros.

Cuando entran en la casa de ella, ven a su madre apurada, guardando unas cosas en sus maletas.

– ¿Y ahora que sucede, Miryam? – Pregunta Helga intrigada.

– ¡Tenemos que salir de inmediato!

– ¿Eh, porque?

– ¡Debemos ir con tu hermana, le paso algo malo a Devon! – Dice su padre con referencia al marido de Olga.

– ¿Que le paso? – Pregunta preocupada Helga, que quiere bastante a su cuñado.

– ¡Al parecer lo quisieron asaltar y le dispararon, esta algo grave!

– ¡Cielos! – Dice asustada Helga, en tanto Arnold la abraza.

Eso no pasa desapercibido para el señor Pataki, que mira a su hija y le dice. – ¡Tú no te preocupes, mira Londres esta muy lejos, así que como tienes, que quedarte a terminar lo de tus estudios, ya le pedí a Stella que te reciban en su casa!

– ¿Que?, ¡No, yo quiero ir con ustedes! – Dice exaltada.

– No niña, si algo sale mal, te avisamos, pero esperamos que todo salga bien, y tal vez hasta regresemos para tu graduación.

Helga mira a su padre, con desconsuelo, – ¡Pero… – Iba a protestar pero lo ve muy trastornado, así que decide no hacerlo, a pesar de que, por primera vez le gustaría estar al lado de su hermana para ir a confortarla.

– ¡Y tú muchachito, mas te vale que cumplas tu promesa, el hecho de que la deje, bajo el mismo techo que tú, no significa que puedes hacer lo que quieras! – Le dice Bob, mirandolo con reto.

Arnold traga saliva, al entender la indirecta de Big Bob. – ¡No se preocupe, puede confiar en mi! – Dice asustado.

Helga tiene su maleta a un lado, se despide de sus padres en el taxi, sigue muy preocupada, hasta ese momento se da cuenta, que la mano de Arnold no la había soltado, lo que le provoca un sonrojo.

– ¡Tranquila Hel, veras que tu cuñado se pone bien! – Dice él tratando de consolarla.

– ¡Gracias Arnold! – Dice ella sonriendo levemente.

– ¡Vamos a casa! – Le expresa antes de tomar su maleta y encaminarse hacia su casa. Ella solo asiente.


Helga mira el techo de esa habitación, donde se encuentra, desearía no sentirse así, esta preocupada no solo por el hecho que la llevo a ese lugar, si no por lo que pudiera pasar en ese tiempo que ella y Arnold pasen a solas, sus padres están lejos, ella se pregunta si Arnold podrá soportar tenerla tan cerca, sin tratar de saciar su instintos.

Toc Toc! – ¡Helga la cena esta lista! – Escucha la voz de Arnold tras la puerta.

– ¡Ah, si… ya voy! – Dice ella levantandose de la cama y yendo a abrir la puerta.

El le sonríe al verla salir y le ofrece su brazo para caminar.

– Arnold, no estoy enferma. – Exclama ella caminando sola por delante de él.

Arnold enarca una ceja y la sigue en silencio. No puede evitar ver su cabello meciendoce con su paso, sus brazos un poco doblados hacia adelante en una pose muy femenina, y su cadera que lleva un ritmo contagioso. Es cuando ella se detiene y voltea a verlo.

– ¿Que miras? – Dice un poco molesta, pues se dio cuenta de, adonde apuntaba su mirada.

Arnold se sonroja y ríe nervioso. – Nada cariño, en serio. – Dice tomando la delantera para no volver a sufrir otra tentación.

Ella lo mira, con melancolía, no entiende bien que debe sentir en momentos así, le agrada ser atractiva para él, pero se siente como un objeto al mismo tiempo. Ella solo sacude su cabeza y comienza a bajar la escalera para ir a cenar con esa familia, a la que le encantaría pertenecer.

Continuara…

Finito este capitulo, espero que vean la importancia de el mismo, gracias y nos vemos, no olviden mandar reviews y gracias por los que ya me han enviado, chao! Love Love Arnold y Helga.

ReiHikaruChiba.