Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Antes que nada esta historia es un poquito subidita de tono, digo para los inocentes que andan por ahí, sin embargo no hay escenas explícitas ni nada de eso, espero que no hiera alguna sencibilidad y gracias por leerme.

Disfruten.

Solo tu me haces sonreir.

Capitulo 8: No puedo decir adios.


"Recuerdo bien la primera vez que te vi, eras una niña triste y asustada, llevabas toda tu ropa y tu cara cubierta de lodo, llovía a cántaros y yo solo queria protegerte, te cubrí con mi paraguas un momento, te sonreí y tú me miraste con tus enormes ojos azules, yo te dije que me gustaba ese moño rosa sobre tu cabeza, solo por que combinaba con tu ropa y luego entré a la escuela, mi abuelo me dijo, que después de eso te vio sonreír, yo pensé que había sido algo sin importancia, pero luego tú me dijiste que fue ese momento en el que te enamoraste de mi, yo no lo sabia, pero tal vez desde entonces un sentimiento por ti, anido también en mi corazón."

– ¡La la, la la la la, la la la! – Tararea Helga arreglando su ropa, mientras Arnold la mira con una suave sonrisa en el rostro.

– ¡Te vez muy contenta este día! ¿Y a todo esto que canción es esa?

– ¡No lo sé, la oí por ahí! – Dice ella tratando de cerrar su maleta. – ¿Por que rayos, no cierra?– Replica enojada y aventandola a un lado.

– Dejame ver, tal vez debas de reacomodar. – Dice Arnold volviendo a sacar las cosas.

– ¡Espera … – Grita Helga, cuando el encuentra su relicario. – ¡Deja eso Arnoldo! – Reclama al ver que él lo toma.

– ¿Así que era tuyo? – Dice él divertido.

Ella baja la mirada. – Es algo penoso…

Arnold se acerca a ella, abre el relicario y ve la inscripción. – ¿Esto aún es cierto? – Pregunta tomando su barbilla y mirandola a los ojos.

Helga asiente y él le da un beso en los labios y le sonríe. – ¿Como hiciste para recuperarlo?

– ¡Una chica tiene sus métodos! – Dice ella misteriosa.

– ¿Que tantas otras cosas, has hecho por mi, sin que yo sepa? – Dice mientras la abraza.

– ¡Ay Arnold, si tu supieras! – Dice ella suspirando.

– ¿Algún día me lo platicaras? – Pregunta el esperanzado.

– ¡Poco a poco amorcito! – Contesta ella con una sonrisa.

Una voz proveniente de la parte de abajo de la casa, los alerta.

– ¡Helga tu padre te llama por teléfono! – Exclama Stella.

– ¡Voy! – Dice ella bajando rápido las escaleras. – Gracias… ¡Hola Bob!

– ¡Hola señorita, ¿como estas?! – Se escucha la atronadora voz de su padre.

– ¡Esperando sus noticias ¿cuando llegan?! – Indaga ella.

– Estamos a punto de subir al avión, así que estaremos allá, mañana por la mañana.

– ¡Esta bien, entonces nos vemos en la casa, temprano!

– ¡Así es Olga… digo Helga, hasta mañana niña!

– ¡Hasta mañana Bob! – Click. Helga se queda un poco pensativa.

– ¿Y bien? – Dice Arnold desde la escalera.

– Llegan mañana temprano… – Baja la vista.

– ¿Estas preocupada?

– ¡Ay Arnold, es que no quiero tener, que decirte adiós!

– ¡Cuanta fe me tienes! – Dice el burlón.

Helga trata de sonreír pero esta asustada, así que solo lo abraza.


Era jueves por la mañana, Arnold y Helga llegaron temprano a la casa Pataki, para arreglarla un poco, tenían suerte, su ultimo día de clases, fue el anterior, así que este, lo tenían libre antes de la ceremonia de graduación de mañana.

– ¡Helga creo que esto ya no sirve! – Expresa con asco Arnold, sacando un plato del refrigerador.

– ¡Huy, eso es antediluviano! – Dice Helga mirando la cosa en cuestión. – ¡Tiralo!

Ella y el trabajan rápido, incluso Helga repara café y algo de desayunar para su familia.

– ¿No sabia que sabias cocinar? – Dice el observandola,

– ¡No sabes mucho de mi… pero ya aprenderemos el uno del otro! – Responde ella mirandolo mientras corta cebolla con maestría. – ¡Aprendí por necesidad, mamá no era muy buena, como ama de casa antes! Solo hasta que conoció a tu madre, y dejo de beber, comenzó a portarse como mujer.

Arnold sonríe, es verdad, la relación de amistad de sus padres, ha dado beneficios mutuos, tal vez por eso Big Bob, le había dejado ese folder, como una especie de obsequio.

– ¡¿Hay alguien?… ya llegamos! – Se escucha la voz de Miryam en la puerta.

– ¡Mamá! – Grita Helga ayudandola con la maleta que trae.

– Mi vida, mejor ayuda a tu hermana trae mas maletas que nada. – Señalando hacia afuera los dos taxis cargados con equipaje.

– ¡Hermanita Bebe! – Grita chillona Olga nada mas ver a su hermana.

– ¡Hola Olga! – Dice Helga a punto de la asfixia, por el fuerte abrazo de su hermana.

– ¡Em, Hola Olga! – Dice Arnold ayudando a Helga a liberarse.

– ¡Arnold como has crecido, te ves tan alto y guapo! – Expresa Olga abrazandolo igual.

– ¡Si, si hermana, dejalo, que tú ya tienes el tuyo! – Dice Helga algo celosa por los piropos.

– ¿En ese caso yo podría quedarme contigo, no? – Se escucha una voz a su espalda.

– ¡¡¡Devon!!! – Grita Helga yendo a abrazarlo.

– ¡Ouch!

– ¡Lo siento…¿te lastime?!

– No, es solo que aún esta sensible. – Dice el joven de la misma edad que Olga, tez apiñonada, ojos verdes y cabello oscuro, tocandose el abdomen.

– ¡Hola Devon! – Saluda Arnold a su "concuño". – ¿Como te sientes?

– ¡Hola Arnold, mucho mejor! Y ya me entere que andas de novio, con mi muñequita. – Dice pellizcando las mejillas de Helga.

Arnold se sonroja y Helga le riñe a su cuñado. – ¡Metiche eso no te importa!

– ¡Niños dejen de jugar y ayuden con esto! – Impera Bob Pataki con un par de enormes maletas en las manos.

– ¡Buenos días señor Pataki! – Dice Arnold tomando las dos valijas, sin hacer contacto visual con el padre de Helga, quien nota de inmediato la actitud del chico y sonríe de lado.


Después de desayunar, Devon y Olga se retiran a descansar, el cambio de horario es terrible, Helga y Miryam limpian la cocina, en tanto Arnold y Bob, han ido a hablar al estudio del ultimo.

– …

– ¿Y bien niño, no piensas hablar o qué? – Dice Big Bob, mirando a Arnold.

–Em… pues… – Trata de hablar aún con la mirada baja.

– ¿Te sirvió el regalo que deje aquí para ti?

Arnold reacciona y sube la cara para ver a Bob. – ¿Entonces si fue a propósito?

Bob suspira y luego mira seriamente a Arnold. – Mira, dime como reaccionaste, como reacciono ella y yo te explico.

– ¡Nos amamos, eso es lo único que sé, ella me ama y yo a ella!

Bob vuelve a suspirar y sonríe. – ¡Que bien! En ese caso, creo que no hay mas que decir.

Arnold observa a Bob levantarse de su silla, y mirar hacia la cocina, donde Helga y Miryam hablan en voz baja.

– ¿Hicieron cosas indebidas? – Pregunta de sopetón, logrando que Arnold casi se caiga de la silla.

– Em… Bueno no sé que tan indebidas… es solo que nos amamos mucho y…

– ¡Okey, dejalo así! – Dice Bob haciendo ademanes con las manos. – Al menos eres sincero. Muy bien… – Volviendo a su asiento y mirando de frente a Arnold. – Si están seguros, por mi esta bien, pero te advierto que la tienes que hacer muy feliz, por que si no… – Bob golpea sus nudillos con la palma. – Sé que no he sido buen padre con ella, pero fue por eso, que yo deje estos papeles para ti, sabia que tú la querías, pero en realidad, no sabias lo maravillosa y linda que ella era por ti, te faltaba una pieza en tu corazón ¿Cierto?

– Parece que si… gracias.

– ¡Excelente, entonces ahora ve y dale la sorpresa a tu novia, porque ya no quiero que salgan con eso, de que son amigos y esas tonterías! – Dice Bob reclinandose en su silla y cerrando los ojos.

Arnold se levanta y esta a punto de salir cuando se voltea y le lanza una pregunta a Bob. – ¿Como prefiere que lo llame, Suegro o Bob?

El gran hombre solo abre su ojo derecho, alzando la ceja y lo mira de lado. – Mejor solo Bob. – Contesta y luego vuelve a cerrar los ojos.

Arnold asiente y sale de la habitación, poco después de eso, solo se escucha un grito de jubilo y una sonrisa de satisfacción se dibuja en el rostro de Bob Pataki.


Viernes por la mañana, todos los alumnos graduandos de la High School de Hillwood, están listos para recibir su diploma, Helga y Arnold están nerviosos por el discurso que tienen que dar, ella arregla el birrete de su novio, mientras el trata de darle los últimos toques a la disertación.

– ¡Ya dejalo así ya no se puede arreglar mas!

– ¡Esta bien!

Andrew Brown los llama en ese momento, pues los miembros del presidium, ya están en el escenario.

Arnold comienza, se acerca al micrófono, carraspea y suspira. – ¡¡¡Señoras y señores padres de familia, miembros del presidium, maestros, compañeros, es para nosotros muy grato poder expresar a ustedes estas breves pero significativas palabras!!!

–¡¡¡En este día tan especial para nosotros, recuerdo cuando ingresamos, impresionados por el tamaño de la escuela, a los tantos alumnos que había, pero sobretodo recuerdo que tuvimos la fortuna de conocer a algunos de los que, hoy son nuestros mejores amigos, eso conservando a los que ya teníamos desde el preescolar!!! – Continua Helga.

– ¡¡¡Pasamos situaciones difíciles, momentos desagradables, pero gracias a la unión de nuestro grupo y al apoyo de algunos de nuestros maestros, logramos disipar las penas y sobreponernos a los problemas!!!

– ¡¡¡Pero también vivimos cosas agradables, como la venta de pasteles que se convirtió en guerra de comida, o las excursiones a los museos, donde dos o mas parejas se perdían discretamente!!! – Eso provoca una risa general.

– ¡¡¡Por eso nosotros queremos agradecer, principalmente a nuestros padres por el apoyo que nos han brindado siempre, a nuestros maestros por su dedicación, sus consejos, sus enseñanzas, su paciencia y cariño, y a esta escuela, por brindarnos la oportunidad de conocer personas maravillosas, personas que siempre vivirán en nuestro corazón!!! – Dice arnold viendo a Helga que le sonríe.

– ¡¡¡Y es por eso que, les agradecemos especialmente a nuestros compañeros, porque nos dieron la oportunidad de conocer a la esplendida persona que hay dentro de cada uno de ellos y porque a pesar de que tuvimos algunas diferencias; aprendimos a respetarnos, a convivir, a preocuparnos el uno por el otro, a apoyarnos mutuamente y por que no? A extrañarnos, porque los vamos a extrañar ZOQUETES!!! – Termina Helga alzando la mano en señal de victoria y todos aplauden.

La graduación inicia y todos reciben sus reconocimientos, después de eso sus familias los felicitan, abrazos, porras, un barullo completo.


Helga baja por las escaleras de su casa, para ir al baile con Arnold, que la mira contentísimo y emocionado. El le da su corsage, una rosa color de rosa, rodeada de flores blancas.

– ¡Te ves preciosa! – Le dice colocando el ramillete en su tirante, mientras ella hace lo mismo con su solapa.

– ¡Gracias! Tu te ves muy apuesto.

– ¡Ya dejense de arrumacos, niñitos, y mas les vale, solo bailar esta noche o les va a ir mal! – Bromea Bob, con la cámara en la mano, mientras Miryam sonríe y Olga llora en el hombro de Devon, por ver a su hermanita bebé convertida en una mujer.

Helga y Arnold posan para la foto, que se transforma, en doscientas pues Olga quiere todos los ángulos, y con cada miembro de la familia.

– ¡Bueno ya, si no ya vamos a llegar mas que a recoger las mesas! – Dice Helga enojada, arrastrando a Arnold a la puerta.

– ¡Cuidense y regresen temprano! – Grita Bob desde la entrada. Helga se detiene en ese momento y regresa sobre sus pasos, se para frente a su padre y le da un abrazo. – ¿Que?

– ¡Gracias Papá! – Le dice y acto seguido le da un suave beso en la mejilla. para después correr al lado de Arnold, que espera por ella con la puerta del auto del abuelo abierta, este le sonríe y le dice adiós con la mano.

El auto se aleja y Bob aún mira hacia el, Miryam toma el brazo de su marido. – ¡Creo que para ella, eres el mejor padre del mundo ahora!

Bob sonríe y da la vuelta. – ¿Quien quiere comida china? – La puerta de la casa se cierra tan pronto ellos, están adentro.


El baile esta ambientado en los cincuenta, así que las canciones son viejitas y todos lucen muy animados.

ONLY YOU CAN MAKE THIS WORLD SEEM RIGHT

SOLO TU PUEDES HACER QUE ESTE MUNDO PAREZCA BUENO

ONLY YOU CAN MAKE THE DARKNESS BRIGHT.

SOLO TU PUEDES HACER LA OBSCURIDAD BRILLANTE.

ONLY YOU AND YOU ALONE

SOLO TU Y TU SOLA

CAN THRILL ME LIKE YOU DO

PUEDES EMOCIONARME COMO LO HACES

AND FILL MY HEART WITH LOVE FOR ONLY YOU.

Y LLENAR MI CORAZÓN CON AMOR PARA TI SOLAMENTE.

Arnold y Helga ya están en la pista de baile, mirandose enamorados,

– ¿Estas feliz mi vida?

– ¡Como nunca mi amor, te quiero, te amo y tenemos permiso que mas puedo pedir! – Dice ella sonriente.

ONLY YOU CAN MAKE THIS CHANGE IN ME,

SOLO TU PUEDES HACER ESTE CAMBIO EN MÍ,

FOR IT´S TRUE, YOU ARE MY DESTINY.

ES VERDAD, ERES MI DESTINO.

WHEN YOU HOLD MY HAND,

CUANDO TOMAS MI MANO,

I UNDERSTAND THE MAGIC THAT YOU DO.

ENTIENDO LA MAGIA QUE HACES

– ¿No sé que puede anhelar, una mujer con tantas virtudes como usted señorita?

– ¡Nada, solo abrazarme a ti! – Dice ella colocando su cabeza en el hombro de él.

YOU´RE MY DREAM COME TRUE,

TU ERES MI SUEÑO HECHO REALIDAD,

MY ONE AND ONLY YOU.

LA ÚNICA Y SOLO TU

De pronto Arnold se detiene y la mira intensamente a los ojos.

– ¿Que? – Dice Helga espantada.

ONLY YOU CAN MAKE THIS CHANGE IN ME,

SOLO TU PUEDES HACER ESTE CAMBIO EN MÍ,

FOR IT´S TRUE, YOU ARE MY DESTINY.

ES VERDAD, ERES MI DESTINO.

WHEN YOU HOLD MY HAND,

CUANDO TOMAS MI MANO,

I UNDERSTAND THE MAGIC THAT YOU DO.

ENTIENDO LA MAGIA QUE HACES

¿Helga?

¿Que?

Arnold saca una cajita del bolsillo de su traje y se arrodilla ahí frente a todos.

¿Quieres casarte conmigo?

Helga lo mira atónita, de pronto dos lagrimas salen de sus ojos y sonríe tontamente,

YOU´RE MY DREAM COME TRUE,

TU ERES MI SUEÑO HECHO REALIDAD,

MY ONE AND ONLY YOU.

LA ÚNICA Y SOLO TU.

ONE AND ONLY YOU.

ÚNICA Y SOLO TU.

¡Claro que si, Arnold! – Dice Abrazandolo, provocando que los dos caigan al piso, mientras todos sus compañeros rían, Y sin embargo a ellos no parece importarles pues se besan apasionadamente, y después se sonríen.

Fin.

Gracias por leerme, seguimos leyendonos.

ReiHikaruChiba. Love Love Arnold y Helga.