Charlie llevaba horas dormido y Amita no le había quitado la vista de encima. No podía dejar de mirarle sin pensar que algo horrible podía ocurrirlo, sin pensar que podía tener un nuevo ataque, que podía aparecer Irina para hacerle daño, cualquier cosa que pasaba por su cabeza era terrible y además no le permitía dormir.
Por eso, prefirió permanecer despierta, con la mirada puesta en Charlie, le gustaba mirarle, observarle mientras dormía tranquilamente, pues era el único momento del día en el que la mente de su novio no estaba trabajando.
Estaba cansada, desde hacía días estaba cansada, pero ahora ella era la que tenía que ayudar a Don y su equipo para encontrar a Irina antes de que ella volviera a atacar a Charlie. No era tan buena como el profesor, siempre lo había sabido, pero tenía que servir de ayuda, tenía que hacerlo por el hombre al que amaba y por toda la familia.
Colby entró en la habitación con dos vasos de café que había sacado de la máquina, le dio uno a Amita y se sentó a su lado.
"Se le ve tranquilo, parece que ya no tiene pesadillas." Dijo Colby en poco más que un susurro.
"Si, creo que lo está llevando mejor de lo que todos pensábamos, creo que incluso lo está llevando mejor que yo misma." Colby cogió la mano de su amiga y la apretó con fuerza mostrándole una sonrisa. "Gracias por lo que estás haciendo."
"Charlie es mi amigo, hace mucho que le conozco y no voy a permitir que una loca le haga daño." Volvió a sonreír antes de seguir hablando. "Cuando llegué al equipo de Don y conocí a Charlie, pensé que estaba mal de la cabeza con todas sus teorías y sus fórmulas matemáticas, que eso no nos podría ayudar a resolver ningún crimen. Pero al poco tiempo me di cuenta lo equivocado que estaba y no solo eso, sino que encontré en Charlie a uno de mis mejores amigos. Si algo le pasara ahora…"
"No pensemos en eso, Charlie es fuerte, más de lo que su hermano se cree y podrá salir de esta, además cuando encontremos a Irina, entrará en la carcel y yo todo terminará bien."
"Eso espero." Colby se volvió hacia Amita. "¿Y como lo llevas?"
"Bueno, imagínate, no es lo mismo estar en un caso investigándolo, que estar metida dentro del caso."
"No, no me refiero a eso. Digo tu embarazo." Amita se sonrojó, había estado tan pendiente de Irina y de Charlie que casi se le había olvidado que estaba embarazada y que en unos cuantos meses tendrían su propio hijo. "Es normal, no pienses que eres una mala madre por eso ni mucho menos, sino todo lo contrario, te preocupas por Charlie, te preocupas por tu familia, porque tu bebé está bien dentro de ti, ya lo estás protegiendo."
"No habían tenido muchas oportunidades de hablar desde que se conocían, al menos fuera de un caso, pero ahora Amita estaba descubriendo que Colby era una hombre sensible y encantador y sobretodo sabía que podía confiar en él la vida de sus seres queridos y la suya propia si era necesario.
"Gracias, creo que necesitaba oír algo así."
Un sonido se escuchó en el pasillo, aunque no era normal que a esas horas se moviera gente por el hospital, ni siquiera había médicos por ahí, más que los de guardia. Por eso Amita y Colby se miraron y los dos comprendieron lo que estaba pensando en el otro.
"Quédate aquí con Charlie, voy a ver lo que ocurre." Volvió a susurrar Colby mientras se levantaba y preparaba su arma.
"Ten cuidado."
Amita también se levantó, pero tan sólo fue hasta la cama de Charlie y se sentó junto a él. No es que pudiera hacer nada para protegerlo si alguien entraba, si Irina se disponía a hacer algo, pero al menos se sentía un poco útil.
Charlie murmuró algo en sueños pero no se despertó. "Tranquilo, todo está bien." Le dijo Amita al oído y le besó en la mejilla. Charlie no dijo nada más; la voz de su compañera siempre le tranquilizaba, aunque no fuera consciente de eso, aunque fuera dormido, siempre le hacía sentir bien.
Colby salió al pasillo y cerró la puerta de la habitación detrás de él, no había nadie, todo estaba vacío, como si no hubiera pasado nada. Pero su propio instinto le decía otra cosa, tenía la impresión de que alguien le estaba mirando, sin saber desde donde, pero alguien le estaba espiando.
Cogió el teléfono y empezó a marcar el número de David, pues no quería molestar a Don por si no era nada, su jefe se merecía estar con su hija. Pero un nuevo ruido antes de terminar de marcar, llamó su atención y se encaminó por el pasillo hasta la sala en la que había creído escucharlo.
Abrió una de las puertas, pero todo estaba demasiado oscuro como para poder saber si había alguien en el interior. Volvió a repetirse el ruido, como si algo cayera al suelo, algo metálico y ahora si que estaba seguro que lo había escuchado desde el interior de la sala.
Lo que estaba haciendo era peligroso, lo sabía bien, pero después de todo lo que Charlie había hecho por el equipo, se merecía que ahora le ayudara, aunque tuviera que arriesgarse un poco. Era un buen tirador y sus reflejos eran impecables, por lo que si tenía que disparar, no dudaría en hacerlo y estaba completamente seguro que no fallaría el tiro.
El tercer ruido sonó justo al fondo de la sala, tras un par de enormes aparatos médicos, en la parte más oscura. Había alguien, tal vez sólo fuera una enfermera, aunque no tenía sentido que estuviera allí.
"¿Quién está ahí?" Dijo Colby intentando que quien fuera saliera antes de tener que enfrentarse a él. "Vamos se que estás ahí, sal de una vez y no te pasará nada."
Durante unos segundos, el silencio se apoderó de la sala, como si en realidad, Colby se encontrara solo, pero el sonido de pies arrastrándose sonó en seguida y una sombra salió de la esquina de la sala.
Se trataba de una mujer, de eso no cabía ninguna duda, pero todavía no podía ver exactamente de quien se trataba. "¿Quién eres y que haces aquí?"
"Vamos agente Granger, no se lo ponga tan tenso, a estas alturas creo que usted y yo nos conocemos muy bien." La voz era totalmente inconfundible, Irina estaba allí, demasiado cerca de Charlie, lo suficiente como para querer hacerle algo si se lo proponía.
"Quedas detenida."
"¿Eso es lo que crees? Pues yo lo siento mucho pero tengo otros planes para esta noche." Dio unos pocos pasos hacia Colby y por fin el federal pudo verla sin problemas, para darse cuenta en ese momento que llevaba algo en la mano, algo brillante, metálico tal vez, aunque no parecía ser un arma.
"¿Qué estás diciendo? No te muevas, quédate donde estás y levanta las manos. He dicho que quedas detenida por el intento de asesinato del profesor Charles Epps."
Aunque todavía estaba en la penumbra, Colby pudo ver perfectamente la sonrisa que se había dibujado en el rostro de Irina, pero no se trataba de una sonrisa bonita como podía imaginarse siendo una mujer aparentemente frágil como Irina. No aquella sonrisa, escondía algo, un terrible secreto, un fondo horrible que distanciaba mucho de ser una persona agradable.
"Muy bien, como quieras, me quedaré aquí, pero tengo que decirte una cosa."
"¡Cállate!"
"Espero que no vayas a dispararme, porque si lo haces, esto caerá al suelo y estoy segura que eso no te gustaría nada." Irina movió el objeto metálico que llevaba en la mano y sonrió más ampliamente al ver como cambiaba la expresión de Colby. "En realidad lo iba a usar en la habitación, pero como esa maldita ha hecho ruido y ha llamado tu atención, pues he tenido que cambiar los planes."
"¿De que enfermera estás hablando?"
"La que has oído en el pasillo no he sido yo, pues quería daros una bonita sorpresa. No, en el pasillo has oído a una enfermera, la cual ha sido muy amable de acompañarme hasta aquí para guardarme el secreto." Irina se hizo a un lado para dejar a la vista el cuerpo de la muchacha que estaba en el suelo en un charco de sangre. "Lo malo es que no podía fíar de su palabra de que realmente fuera a guardar el secreto y he tenido que matarla. Pero ¿Qué se le va a hacer? No podía perderme ver la cara que uno de vosotros iba a poner."
"¿Qué has hecho? ¿La has matado? Dios mío, estás completamente loca, no se como Don se pudo enamorar de ti en algún momento."
Irina dio un paso más, suficientemente largo como para estar completamente visible para Colby y mostrar su expresión más angelical sin dejar de mover el artilugio que tenía en la mano.
"Porque soy una buena actriz y si quería que Don viera a la novia perfecta, pues la vio, porque yo tenía que cuidar mis intereses y los del hombre al que quiero, el mismo que tu jefe ha metido entre rejas. Entonces quería evitar que le tocara ahora quiero conseguir que lo saque a la calle y estoy segura que lo voy a conseguir."
"Don no es lo que se deje influenciar y las amenazas no te servirán de mucho con alguien como él." Sabía que no debía disparar si no que aquella bomba de humo cayera al suelo soltara todo lo que llevaba en su interior.
"Lo se, pero creo que nadie ha probado a intentarlo usando a su querido hermanito, o a su padre o porque a su hija."
"Pero es tu hija también."
"Bueno, que haya dado a luz a una niña, no significa que tenga que ser su niña, Maggie ha sido una buena forma de acercarme a vosotros, "Cuida de ella", Don se lo creyó de lleno y no tuve más que esperar el momento adecuado, aparecer y hacerme pasar por la mujer perfecta. Ahora lo tengo donde quería."
"No, ahora voy a detenerte."
Irina fue hasta Colby, tan rápido que el federal se vio impulsado a disparar, sin embargo ella ya lo había previsto y se apartó rápidamente, no sin antes lanzar el objeto al suelo. Colby la miró mientras ella se acercaba a la puerta, salía con un movimiento ligero y cerraba tras ella, mirando por el cristal lo que ocurría en el interior.
"Si no me equivoco Charlie y su querida novia están solos ahora ¿verdad?"
Colby sabía que no resistiría mucho el humo allí dentro y sin ningún tipo de ventilación ni salida alguna, podría morir asfixiado en minutos. Irina no dejaba de sonreír, pues aquello le divertía realmente.
"¿Y Amita está embarazada verdad? Sería una lástima que perdiera el bebé." Le hizo un gesto de despedida a Colby y se encaminó pasillo adelante.
"¡Irina, Irina!"
