"¡Don!" Colby no tenía tiempo que perder y ya le había costado bastante a su jefe contestar al teléfono. ¿Y si Charlie y Amita ya estaban muertos para entonces? No podía pensar en eso, pero estaba atrapado, a punto de perder el conocimiento y sin saber si sus amigos estaban vivos, tan sólo podía contar con una persona.

"Colby ¿Qué ocurre?"

"Don, es Irina, está aquí en el hospital." Colby tosió, sabía que un momento más tarde quedaría inconsciente y no quería imaginarse que escena se encontraría cuando despertara. "Me ha atrapado, no puedo salir, pero Charlie y Amita están en peligro." Volvió a toser, al mismo tiempo que las piernas le fallaban y caía al suelo irremediablemente. "Tienes que hacer algo, sino temo que…"

"¡Colby!" No obtuvo respuesta.

"Donnie ¿qué pasa?"

Don se volvió hacia su padre y por mucho que lo hubiera intentado, no pudo ocultarle lo que sus ojos mostraban, el federal estaba aterrado. La sola idea de que algo malo le ocurriera su hermano, apenas le dejaba pensar en nada más.

"Quédate con Maggie y pase lo que pase, cuida de ella." Don puso a la niña en los brazos de su abuelo y sin decir nada más salió de la casa. Escuchó durante un momento las protestas de su padre, pidiéndole que le contara algo más, que le dijera lo que estaba ocurriendo, pero no podía hacerlo.

No era capaz de decirle a su padre que su hermano estaba en peligro y que era posible que no llegara a tiempo para salvarle. Subió al coche y lo puso en marcha. No pensó en la dirección, tan sólo se dejó llevar. Por su mente comenzaron a pasar imágenes de Charlie, toda su vida, desde que lo había visto llegar a casa siendo un bebé, desde que su madre se lo había puesto en los brazos diciendo, "Mira es tu hermanito, ahora tendrás que cuidar de él." Pero no lo había hecho siempre, en ese momento no lo había hecho y si le ocurría algo no se lo perdonaría.

También lo vio marchar a la universidad, siendo tan sólo un niño. Hubiera deseado ir con él, estar ahí cuando alguien intentara meterse con él o se rieran de él por ser demasiado joven, le hubiera cuidado, siempre lo había hecho, siempre había estado ahí por él. Pero mientras aceleraba, mientras escuchaba a los otros conductores cabreados por como pasaba a su lado, mientras intentaba mantener la serenidad todo lo que podía, sin pensar en las consecuencias de haber estado lejos de su hermano durante aquellas horas, Don vio a Charlie en su hermano, lo vio sonreír y le escuchó decir algo, aunque no fue capaz de escucharlo.

"Todo va a salir bien, Charlie." Se dijo a si mismo, mientras la figura de su hermano se desvanecía en su cabeza. "Vas a estar bien y voy a meter a Irina en la cárcel para siempre." Apretó con fuerza el volante, como si así el coche pudiera ir más rápido y se concentró tan sólo en la carretera.

No estaba seguro cuantos minutos le había costado llegar a la puerta del hospital, pero estaba seguro que serían más de los que le hubiera gustado en cualquier caso. Escuchó a un médico que le gritaba, que le decía que no podía dejar el coche allí, que era el aparcamiento de las ambulancias, pero no le hizo ningún caso, tenía otras cosas más importantes en las que pensar.

"Desalojen la segunda planta." Dijo mientras mostraba su identificación. "Hay una mujer peligrosa y posiblemente armada. Que nadie intente detenerla, podría empeorar las cosas." Si alguien se ponía en medio podía salir herido o peor aún, podía hacer, que Charlie acabara muerto.

Subió las escaleras de dos en dos y al llegar arriba, se encontró frente a un pasillo completamente vacío. Desde la puerta de la escalera de incendios, podía ver perfectamente la puerta del cuarto de su hermano. Miró a ambos lados del pasillo y entonces vio humo saliendo a través de una de las puertas.

"Colby" Pensó Don y corriendo sin apartar la vista de la habitación de Charlie, fue hasta allí, la puerta estaba atrancada, por lo que tuvo que darle un buen golpe para que se abriera.

Todo estaba cubierto de humo, no podía ver nada, pero si escuchó alguien que tosía; siguió la voz, con los ojos entornados y por fin vio una sombra en el suelo.

"¡Colby!" Su compañero estaba inconsciente, por lo que no le contestó. Tiró de él hasta sacarlo de la habitación. "¡Colby! Vamos dime algo, tengo que ir a por Charlie, pero tengo que saber que tu también estás bien." apoyó el cuerpo de su amigo en la pared y marcó con rapidez el número de teléfono de David. Con las prisas no se había acordado de pedir refuerzos.

"Don… estoy bien." Colby puso su mano sobre el brazo de su jefe y sonrió. Todavía le costaba respirar y ponerse en pie no era una opción bastante aparente. Tan sólo asintió y los dos comprendieron lo que eso significaba. "Ve a por Charlie, estaré bien, además David y los demás están a punto de llegar."

"No te muevas de aquí y no intentes hacer ninguna locura, Irina es cosa mía, siempre lo ha sido."

"Ten cuidado, no se como era Irina antes, pero te puedo asegurar, que ahora está completamente loca, está fuera de si." Don asintió, dándole las gracias por todo lo que había hecho por ellos y sobretodo por haber cuidado de Charlie y sin decir nada más, Don se levantó y volvió a recorrer el pasillo de camino a la habitación de su hermano.

- o -

Cuando Irina entró en la habitación de Charlie, tanto el profesor como Amita estaban durmiendo. Le pareció una escena de lo más entrañable y precisamente por eso, los odió. No dejaba de preguntarse porque ellos podían ser felices y ella tenía que tener al hombre al que realmente amaba en al cárcel. Don tenía a su hija, a una niña que si lo pensaba bien, nunca había querido tener, pero que le había acercado al federal lo suficiente para ganarse su confianza. Todos sus planes en la vida habían salido mal y sabía que los Epps eran culpables de su desgracia. Ahora si conseguía matar a Charlie, le daría a Don, parte de esa tristeza y desesperación, que durante años había tenía que sufrir ella.

Charlie se removió en la cama, hacía días que no conseguía dormir tranquilo, pues había algo dentro de su cabeza que no le daba descansar, desde Irina había entrado en su vida. Sabía que toda la familia corría peligro, pero por más que intentaba pensar, las medicinas que le daban, no le dejaban concentrarse.

Abrió los ojos, dispuesto a estudiar un rato la situación que tenía entre manos y si Amita también estaba despierta, entonces se lo comentaría para ver si ella podía echarle una mano. Pero al mirar a su alrededor, la vio, allí estaba Irina, apoyada en la puerta, sonriéndose.

"Buenos días Charlie, espero que no te moleste mi visita."

"¿Qué haces aquí? ¿Por qué no nos dejas en paz de una vez?"

Irina dio un paso dentro de la habitación y cerró la puerta tras ella. "Tranquilo, dentro de un momento estarás en la más absoluta paz, Charlie, porque estoy segura que cuando mueras, irás derecho al cielo."

"¿Qué estás diciendo? Irina, ¿Qué vas a hacer?"

Al escuchar las voces, Amita se despertó, pero Irina no la vio, pues estaba de espaldas a ella. Charlie le indicó con la mirada que no hiciera nada y ella pese a estar muerta de miedo, se quedó donde estaba, mirando la escena.

Irina sacó un arma y fue hasta la cama, se volvió hacia Amita, que volvió a cerrar los ojos y hacerse pasar por dormida. "Tu novia duerme mucho, pobrecita debe estar agotada después de todos estos días cuidando de ti."

"No metas a Amita en esto."

"No claro que no, pero seguro que es un shock para ella cuando te encuentre muerto." Amita intentó no estremecerse al escuchar aquello. "Pero bueno, mejor será que vayamos al grano."

"Irina espera. No se lo que te ha llevado a convertirte en esta persona, pero cuando te conocí, cuando eras novia de Don…"

"Nunca fui novia de tu hermano. Me lo tiré, lo llevé a mi terreno y conseguí que confiara en mi y me quedé embarazada. Ahora Don es padre, hermano, agente federal, tiene demasiadas preocupaciones como para estar en todos los lugares al mismo tiempo. He puesto en peligro la vida de su hija, la tuya, la suya propia. Don es bueno en su trabajo, pero no puede estar con todos los que quiere al mismo tiempo, ni siquiera para saber a sus compañeros."

"¿A que te refieres?" Entonces Charlie se dio cuenta, Colby estaba con ellos, Colby los estaba protegiendo. "¿Qué has hecho con Colby? Si le has hecho algo malo…"

Irina se acercó definitivamente hasta la cama y apunto a Charlie con el arma, haciéndole callar inmediatamente. "¿Qué Charlie? Vamos dime como vas a salvar a tu amigo de acabar asfixiado cuatro puertas más allá."

Irina protestó al notar un golpe en la cabeza, se dio la vuelta, justo en el momento en el que Amita le daba un fuerte puñetazo. Irina cayó al suelo, pero no soltó el arma que mantuvo apuntaba hacia Amita.

"Es muy bonito que intentes proteger a tu novio, pero eso te va a costar la vida." Amita dio un paso atrás, pero sabía que si se marchaba e intentaba escapar, entonces Irina mataría a Charlie. No había forma de que los dos salieran vivos de allí.

Charlie la miró, deseaba tanto gritarle que saliera corriendo. Estaba embarazada y la quería demasiado, no podía permitir que le ocurriera nada malo por su culpa. Ella le devolvió la mirada y sonrió.

"Irina no lo hagas, si quieres matar a alguien, entonces mátame a mi."

"Charlie ¿Qué estás diciendo? No, no voy a permitir que te sacrifiques por mi."

"Amita…"

"Callaros los dos. Malditos matemáticos, siempre hablando. Tendría que haberte matado hace mucho tiempo, pero sabes, quería hacer sufrir a tu hermano, quería que supiera lo que es tener que perder a un ser querido. Mi compañero está en la cárcel y dicen que nunca saldrá de allí, nunca vamos a estar juntos. Y todo por culpa de tu hermano."

Charlie es levantó, Irina no le dijo nada, pues al fin y al cabo sabía muy bien que el profesor no era una amenaza en su estado.

"Tal vez tengas razón, quizá sea culpa de mi hermano y quizá, nosotros tengamos que pagar por ello, pero… por más que pienso en ello, no puedo permitir que hagas daño a la mujer que quiero."

"¿Y como vas a evitarlo si puede saberse?"

"Charlie no va a hacer nada, ese es mi trabajo."

Irina se dio la vuelta al escuchar la voz de Don y lo vio parado en la puerta, apuntándole con su arma.

"¿Crees que podrás evitar que dispare a alguno de los dos? Espero que seas bueno con el arma." Irina sonrió y se dio la vuelta hacia Charlie.

Todo pasó tan rápido, que Charlie apenas pudo reaccionar, vio que Irina le apuntaba y miró a Amita, al menos si iba a morir, quería que fuera ella la última imagen que veía con vida, sonrió al verla llorar a ella y por fin cerró los ojos. Escuchó el disparo y todo su cuerpo se tensó. Un momento más tarde, escucho que alguien protestaba y que no era él y también oyó un cuerpo caer al suelo.

"¡Charlie!" Alguien le abrazó con fuerza, pero durante un momento no reconoció la voz. "Vamos hermanito, reacciona por favor." Empezó a temblar, dejando que todo el miedo que se había apoderado de él, saliera de golpe. "¡Charlie!" Abrió los ojos y se encontró con su hermano. Se dejó caer sobre él y comenzó a llorar. Don lo llevó hasta la cama y se arrodilló frente a él. "Ya está, todo ha terminado, te prometo que todo ha terminado por fin."

Charlie miró al suelo, donde estaba Irina, apretándose el hombro, allí donde el federal le había herido. Sin embargo, la imagen de Amita se puso entre medio y se lanzó a sus brazos.

"No vuelvas a hacer algo así. No vuelvas a arriesgar tu vida por salvarme a mi. ¿Me oyes? Somos un equipo, estamos juntos en esto."

"Lo siento, pero no podía perderos a ninguno de los dos."

"Voy a buscar a un médico y estoy aquí en un momento."

Don los dejó solos y tras esposar a Irina salió de la habitación, los médicos ya estaban atendiendo a Colby al final del pasillo y David corría hacia la habitación, seguido por otros dos médicos. Todo había terminado por fin.

- o -

"¿Tienes el regalo? ¿Y la tarta, Colby ha comprado la tarta verdad? Mira que con todo el trabajo que tienen en la oficina… Espero que mi padre no se haya olvidado, con todo el proyecto de la universidad."

Amita besó a Charlie en los labios para conseguir que dejara de hablar y sobretodo de pensar en todo lo que podía faltar aquel día.

"Charlie, todo está bien, lo hemos comprobado tres veces." El profesor sonrió y cogió de la mano a su compañera, para luego tocar su vientre abultado. "Y ella también está bien, las dos estamos bien, ¿Qué tal si entramos en casa de una vez y disfrutamos de la fiesta de cumpleaños de Maggie?"

Charlie asintió y sin decir nada más, fue hasta la puerta, nada más entrar en casa, vio que sus amigos ya estaban allí, Colby y David, Larry, Megan, todos estaban allí. Su padre salió de la cocina con una enorme tarta, en forma de uno y una vela encima y un coche aparcó en la entrada de la casa.

"Ya están aquí." Dijo Megan que estaba vigilando la gran llegada de la tarde.

El silencio se hizo en la casa, todos expectantes a que la puerta se abriera. La llave sonó en la cerradura y un momento más tarde Don apareció en la puerta, con Maggie en los brazos.

"¡Sorpresa!" Gritaron todos al mismo tiempo y Don comenzó a reír al ver la cara de su hija llena de alegría y sorpresa al ver a toda su familia allí con ella.

"Chicos no hacía falta todo esto."

"¿Cómo que no hacía falta? No todos los días nuestra sobrina y nieta, cumple un año. Había que celebrarlo por todo lo alto." Charlie fue hasta su hermano y cogió a la niña en brazos. "Además, hay que olvidar la parte del año que no nos ha gustado y pensar que el año que esta señorita empieza ahora va a ser increíble." Besó a la niña en la mejilla y la internó entre el grupo de gente, entre su familia, entre la gente que más quería y que siempre cuidaría de ella.

Don los miró, se sentía orgulloso de todos y cada uno de ellos y por fin estaba seguro que su vida empezaba a funcionar como debía.