Bien lo que viene a continuación son una serie de escenas que no fueron incluidas en el fic. Particularmente me gustan mucho las que están al final, ja!

Solo falta un oneshot (que vendría a ser el capítulo 32) y esta traducción estará completamente finalizada.

Espero que lo disfruten.

Muchas gracias!

Out of Time

Capítulo 31: Escenas editadas y alternativas.



Nota de autor: Explicación general de cómo hice esto. Lo siguiente son escenas editadas, alternas y líneas que había escrito para "Out of time." Algunas las encontré en mis notas, y esas nunca hicieron su aparición DENTRO de la historia. Otras estuvieron en el escrito final, las arrastré hasta aquí porque no pude borrarlas completamente, aun después de que fueron cortadas. Así que están aquí. Traté de comenzar cada una con una explicación rápida en letras cursivas de donde iban originalmente en la historia y por qué fueron cortadas (Si pude recordarlo). Espero que lo disfruten!



Comienzo original intentado ser un prologo principal dentro del capítulo uno. Esto fue antes de que tuviese un concepto sólido de cómo iba a ir la historia…

Kyoto-1861(?)

Las calles estaban oscuras. La poca luz que proveía la luna solo servía para propagar las sombras y añadir peligro a la noche. Nadie era tan tonto como para deambular por las calles solo, especialmente después del anochecer. A no ser que fueses uno de los Shinsengumi. O quizás un Hitokiri. Pero esa noche había alguien más afuera, vagando a través de las calles. Era un joven y pelinegro muchacho. Una persona debería tener deseos suicidas para deambular como lo hacía él. Y este niño salpicado de sangre debía tener deseos de morir. Una semana antes había perdido todo lo que tenía. Y ahora, se encontraba de pie sobre un puente, planeando en solo terminar con todo. No esperando que otra persona, que también había perdido todo, estuviese afuera.

El chico subió al pasamanos y se sentó ahí, tratando de decidir si la caída podría matarlo. Ya que el último no lo había hecho. En momentos como esos, no servía tener una cabeza dura.

Se sentó ahí por varios minutos antes de escuchar una suave voz desde las sombras. "Vas a saltar o solo estás mirando la luna?"

El chico se sorprendió y se giró para ver a un joven muchacho acercándose silenciosamente, con su rostro entre las sombras. El adolescente caminó en el puente y se detuvo a su lado. El recién llegado portaba espadas. Posiblemente un samurai? Le golpeó un pensamiento de esperanza. Quizás un Hitokiri. No. Si fuese un Hitokiri, ya estaría muerto.

"Solamente estoy tratando de decidir si es lo suficientemente profundo para ahogarse."

El espadachín no lo miró, pero se recargó en el pasamanos. "Estoy seguro que lo es. He venido aquí… a menudo últimamente, pensando lo mismo."

El chico miró al silencioso joven. Era tan pacifico. Los dos de pie en un puente mirando la luna. Casi podía creer que no había revolución. Que nadie estaba aniquilando vidas.

"Pero tu sigues vivo."

"Si. Alguien murió para salvarme. Alguien que me importaba. Y me doy cuenta, cada vez que vengo aquí, que morir sería tan fácil. Demasiado fácil. Especialmente cuando alguien más desperdició su vida para salvar la mía." El espadachín se detuvo. "Ha pasado dos veces. La primera, tuve a alguien que me ayudó a superarlo. Esta vez, estoy solo."

El chico lo miraba hablar. Estaba demasiado oscuro para distinguir sus facciones, pero tuvo la impresión de que este espadachín era diferente. Podía escuchar un gran vacío en la voz del joven hombre. Era alguien que lo comprendía.

El chico asintió. "Lo mismo pasa conmigo. Pero ahora que él está muerto… No tengo a nadie. No soy nada."

El hombre suspiró. "Es posible. Pero has hecho lo suficiente para recordarme el por qué debo caminar fuera de este puente." Levantó la mirada. "Ellos están mirándome. Les hice un juramento de que viviría. No puedo romperlo."

"Yo no he jurado nada. No tengo una razón."

"Entonces quizás deberías buscar tu razón. Antes de que mueras, encontrar si hay una razón para vivir."

El chico se deslizó del pasamanos hacia el puente. "Tal vez. Creo que esperar una noche más no me haría daño. Tal vez al capitán le hubiese gustado eso."

"Tal vez." Se detuvo. "Tienes un ki fuerte. No deberías rendirte sin antes luchar."

El chico finalmente asintió. Observó al espadachín por un instante, y al no encontrar palabras para expresar lo que quería decir, solo asintió de nuevo y se fue.

El joven hombre vio al chico alejándose. Se sentía extraño proteger una vida en lugar de quitarla. Pero quizás eso también era parte de su juramento.

Cerró sus ojos y dejó que la luz de luna brillara sobre su rostro. "Tomoe…"


Originalmente, esto iba a ser una parte del Capítulo 5-Meiji, pero nunca pude encontrarle un espacio para ponerlo…

"No me gusta fingir. No es justo para ellos, dejarles pensar que soy algo que no soy." Había una mirada distante en sus ojos. "Esto, al final, nunca termina bien."

Sano hizo un sonido de disgusto. "Pretenderás ser un viejo tu. Eso es todo. Es como jugar un juego… jugando a crecer, es todo. Tu sabes..." Vaciló un momento, trtando de explicar. "No tienes idea de lo que estoy diciendo, cierto?"

"No soy idiota, Sanosuke," cortó Battousai. "Sé que juego es."

Sano parpadeó dos o tres veces, sorprendido. "Oh. Solo imaginé… bueno, que si eres un hitokiri tan joven, entonces no debiste tener tiempo para…" se detuvo.

Battousai no estaba mirándolo. "Me han forzado a jugar este juego antes, después del incidente Ikedaya." Su mirada era oscura y profunda, exactamente como Kenshin la ponía cuando se perdía en el pasado. Era extraño ver a Battousai perderse en pasado en lugar de ser el pasado.

Sano dio la vuelta para observar lo que Battousai miraba fijamente. Era el pequeño suéter que le había comprado a Suzume el día que llegaron a Kyoto.

"Himura?"

Battousai cerró sus ojos y se dio la vuelta despacio. Habló de nuevo, con su voz lisa e inexpresiva como siempre, pero sonaba algo forzada. "Tuve que ocultarme por unos meses en una pequeña villa… en Otsu. Jugamos los papeles de un boticario y su esposa." Otra vez, tenía aquella atormentada mirada.

Sano estaba tan realmente preocupado, que no registró las palabras del joven inmediatamente.


Esta era una parte del final del Capítulo 5-Bakumatsu, cortada básicamente porque no estaba feliz con toda la redacción de la sección, sin mencionar el hecho de que decidí que no quería a Hiko (ni a Kenshin) que entendieran todo tan rápido. Finalmente reescribí el final del capítulo, pero me gustaron partes de esto, y no pude borrarlo de mi computadora…

"Entonces deberías comenzar a buscarlo."

"Aquí? En Kyoto? Si alguien me ve, entonces pensarán que soy-"

"Hitokiri Battousai," gruñó Hiko, "lo cual técnicamente eres. Al menos mientras estés aquí. Piensa en eso, Baka. Si estás aquí, entonces probablemente Battousai esté en tu tiempo."

Kenshin negó con su cabeza. "Imposible. Lo recordaría."

Hiko sonrió con malicia. "Claro que no. Eres el baka más obstinado que he conocido. Si algo te pasara que no tuviese sentido, muy probablemente lo habrías tomado como un sueño y habrías olvidado en vez de aceptarlo como real. El idealista practico." Resopló. "Lo que haces nunca tiene sentido."


Capítulo 11-Meiji. Este es solo un inicio rápido que hice para el capítulo cuando iba a ser escrito originalmente desde el punto de vista de Battousai.

Sano no siguió a Battousai al Aoi-ya, lo cual fue un alivio para el pelirrojo. No estaba preparado para lidiar con ningún otro de los amistosos acercamientos de Sanosuke. Porque al final Sano no iba a ser distinto de alguno de sus compatriotas del Ishin-shishi.


Capítulo 12-Bakumatsu. Solo una línea, pero una que realmente quise y deseé que hubiese quedado. Esta fue colocada originalmente justo después de la reflexión de Kenshin sobre Kano, y su comprensión de que solo juzgaba al hombre basado en su predecesor, Iizuka. La quité porque no quería meter a Shishio antes de que hiciera su aparición…

Por medio segundo, Kenshin se preguntó si Shishio debía estar manchadopor los pecados de Battousai, pero se forzó a sacar tales pensamientos de su mente.


Capítulo 12-Meiji. Solo una línea rápida que quité para reducir el exceso en la escena donde Kaoru le exige la verdad a Battousai y después se va…

Había matado su propia inocencia. Lo menos que podía hacer era proteger la de ella.


Capítulo 17-Meiji. Solo terminé expresando toda la sección con otras palabras, así que mucho fue cortado. Creo que me gustó algo de esta parte… así que realmente nunca la borré de mi computadora.

Miró de cerca de su deshi, tratando de leer su expresión. Pero empezaba a comprender que, así como él podría haber conocido a su baka deshi desde niño, e incluso cuando regresó años más tarde… Battousai… este chico, era un asunto diferente.


Parte original de los pensamientos de Harada Sanosuke hacia el comienzo del capítulo 17. Solo la quité porque realmente no era necesaria… y también una referencia intencional a PMK …

Saito le había llamado el "Demonio del Ishin," y el sobrenombre se había mantenido. Desde luego que ninguno de los hombres admitiría tener miedo de él, pero Harada no había perdido el hecho de que, hasta ahora, siempre habían sido Saito u Okita quienes parecían estar en el camino de Battousai. Los dos samurai quienes no habían estado influenciados por la mención de "espíritus" o "demonios."


Meiji- Esto originalmente intentó estar en algún momento durante la conversación de Hiko y Battousai en el Capítulo 18. Esta escena no fue exactamente cortada. Fue algo que saltó en mi mente tiempo antes de que hiciese este capítulo, y lo puse en mis apuntes… Otra vez, fue algo a lo que no pude encontrarle un espacio para ponerlo…

"Actúas raro," dijo Battousai, la preocupación de Hiko comenzaba a confundir y asustar al Hitokiri. No podía entender aquello, y honestamente, comenzaba a pensar que prefería al viejo Hiko. Al menos sabía que esperar. Una espantosa idea lo golpeó, y tratando de aprovecharse de la arrogancia de su shishou, comentó, "Te has vuelto viejo y blando."

Hiko solo lo ignoró.

"Shishou?"

Hiko levantó una ceja. "Se supone que debo responder a esos insultos infantiles? Solías odiar cuando te criticaba o trataba como un niño. Cuál es tu problema ahora?"

Battousai negó con su cabeza en frustración. "Este no eres tú. No eres así."

"Hiko sonrió con autosuficiencia. "La gente puede cambiar, Kenshin."

El pelirrojo le envió una mirada oscura. "Tú no cambiarías, Shishou," dijo tercamente. "Tu no cambias. Haces que los demás cambien por ti."

Hiko ignoró de nuevo la cortante observación. "Tal vez no he cambiado tanto. Pero alguna vez se te ocurrió que quizás tu lo has hecho? Que quizás el hombre que conozco ahora es mucho más cercano a mi baka deshi de lo que podrías imaginar ser de nuevo…" dejó que asimilara aquello antes de continuar. "No entiendes lo que aquella gente ve en un asesino, cierto? Bien, ellos nunca conocieron al asesino. Ellos han visto a un tranquilo baka quien está tratando de expiar sus pecados.


A cerca de la cerámica de Battousai en Meiji- Otro pequeño fragmento que era parte original del capítulo 18. No pude encontrarle un espacio sin que la escena se sintiese forzada, lo que realmente me desanimó, había permanecido entre mis notas por mucho tiempo…

Hiko volteó la mirada hacia su primer vasija. "Sabes, esa me hace enojar cada vez que la veo, pero sigue siendo mi pieza favorita."


Capítulo 23- Meiji. Este era el comienzo original de la escena donde Megumi visita a Kenshin. Me gustó un poco, pero al final, pareció mejor comenzar con el punto de vista de Battousai…

"Despertó," anunció Aoshi tranquilamente cuando se sentó a comer con los demás.

Kaoru y Yahiko se levantaron en segundos, y caminaron hacia la puerta. Misao iba detrás. Todos fueron forzados a patinar para detenerse cuando Megumi, quien estaba cerca de la puerta, bloqueó su salida. "Siéntense!" dijo bruscamente. "Si francamente esperan que voy a dejar que vean a Ken-san antes de que le haya revisado completamente, están locos."

"Pero Megumi-san," lloriqueó Misao.

Kaoru parecía lista para golpear a la doctora. "Qué te hace creer que lo lastimaremos?" Demandó Kaoru. "Solo quiero verlo. Asegurarme de que esté bien."

Megumi solo la fulminó con la mirada. "Siéntense", cortó. "Se que todos quieren verlo, pero el hecho es que necesita tratamiento medico antes de que sus amigos se abalancen sobre él." Suspiró. "Aun si esos amigos realmente se preocupan por él." Colocó una mano confortante en el hombro de Kaoru. "Lo revisaré rápidamente y les haré saber tan pronto como esté listo, de acuerdo?"

Kaoru no contestó.

"Kaoru," La voz de la mujer era severa.

"Apresúrate," respondió finalmente la chica, sentándose de mala gana.


Capítulo 26- Meiji. Escena alterna. Este era el final original donde Kaoru y Sano comprendieron a donde se había escapado Battousai (a enfrentar a Saito). Mejor dicho, donde se imaginan cosas y salen corriendo para salvarlo, originalmente había pensado en Kaoru corriendo para hablar con Okon en el Aoi-ya antes de que Sano pudiese decir algo. Eso habría llevado a la siguiente sección.

Kaoru corrió al Aoi-ya. Sanosuke iba solo unos pasos detrás de ella, cuando deslizó la puerta con un golpe, miró fijamente a Okon, Aoshi y Megumi quienes hablaban tranquilamente en el vestíbulo. Los tres parecieron sorprendidos al ver a Kaoru despeinada y de pie en la entrada ligeramente sin aliento y con Sanosuke justo detrás de ella.

"Kaoru, qué sucede?" Preguntó Megumi, mirando a la chica con algo de preocupación.

Misao y Yahiko entraron de golpe en ese mismo momento al vestíbulo. "Qué sucede?" Exclamó Misao, mirando a todos sucesivamente. "Escuchamos un golpe."

Aoshi no dijo nada, pero su oscura mirada estaba interesada.

Kaoru los ignoró a todos, girando hacia Okon. "Por favor, dime… tienes alguna idea de qué decía la nota que entregaste? Alguna idea en absoluto?

Los ojos de Okon se ensancharon. "No la leí. No tengo idea. Porqué? Sucede algo malo?"

"Se fue tan pronto como leyó la nota," susurró la distraída chica. "Dijo que estaría bien. Que regresaría… pero conocen a Kenshin…"

Los ojos de Megumi se ensancharon. "Se fue? A dónde? En qué está pensando? No está en condición de ir por Kyoto! Voy a matarlo cuando regrese!"

"Mierda!" gruñó Sano de pronto, alarmando a todos. "Saito... él quería enfrentar a Kenshin otra vez..."

"Qué? Dónde?" La voz de Kaoru se volvió frenética. "Sigue herido. Saito podría matarlo!"

Pero Sano ya había dado la vuelta y salía corriendo del Aoi-ya. "Los puentes!" gritó. "Tienen que ser. Si Saito realmente va a llevarlo a cabo… debe ser en los puentes…"

Kaoru estaba justo a su lado.

Yahiko solo vaciló un momento antes de estar en movimiento detrás de ellos.

"A dónde crees que vas?" Gritó Misao a sus espaldas. "Ni siquiera crees que es real."

Vaciló en la puerta, mirando hacia atrás por un instante. "No puede ser Kenshin, pero eso no significa que quiero verlo asesinado…" Con esas palabras, salió de la puerta, desapareciendo en la oscuridad.

Misao giró hacia Aoshi, con sus ojos ensanchados. "Debemos ayudar. Estoy segura de que juntos podremos detener a Saito."

"No." La respuesta fue tranquila, pero definitiva.

"Aoshi-sama?"

Su oscura mirada era distante. "Seremos inútiles para Battousai. Si le seguimos, solo lo haremos más difícil para él. Puedes unirte a ellos si lo deseas. Pero preferiría no arriesgarme a verlo caer de nuevo. Podemos ser más útiles aquí, listos para ayudarle cuando vuelva."


Previsto originalmente para el capitulo 30, el epilogo... por tanto, si, una escena editada muy reciente… la corte solo porque sin importar lo que hiciera (y realmente lo INTENTÉ) NO pude encontrar una manera de poner esto sin que el capítulo se sintiese mal… Bakumatsu…

Okami finalmente se había ido, para alivio del muchacho. Había estado agradecido, como siempre, por su gentileza… su ayuda. Pero ella le había negado siquiera levantarse de su futon por la anterior semana excepto por emergencias personales, e incluso eso había sido a regañadientes. Se colocó el gi cuidadosamente, protegiendo su hombro lastimado. Entonces dio la vuelta para alcanzar sus espadas, las cuales Okami había colocado cerca de la pared.

Notó inmediatamente la falta de su wakizashi. Qué había pasado con ella? Sin embargo, su frustrante confusión fue olvidada, cuando su mirada se detuvo en la pared. Un kanji estaba cortado en el muro. Con indecisión, el joven pasó sus dedos sobre la áspera madera.

"Kaoru…" susurró, leyendo el nombre. Quién era ella? No podía recordarlo, pero estaba seguro que eso no estaba antes en su habitación.

Cerró sus ojos, sintiendo la áspera madera. Y por un momento, casi pudo verla. Una chica bonita. Sonriéndole. Sus ojos parpadearon en sorpresa, y la imagen se fue. Quien era ella? Se preguntó. Pero el recuerdo ya se había desvanecido, y descubrió que ya no podía evocarlo.

Finalmente se levantó, suspirando profundamente, tratando de cambiar su atención a otras cosas. Katsura, por ejemplo… pero su mirada fue puesta de nuevo en el kanji. Y no pudo hacer otra cosa más que notar que, algo sobre aquel nombre le hacía sentirse cómodo. Seguro.

"Kaoru…" susurró de nuevo, sonriendo un poco. Así que, no podía recordar… quizás la chica había sido solo un sueño. Comenzó a caminar hacia la puerta. Pero al menos era algo por lo qué esperar…



Meiji- Honestamente, nunca hubo un lugar para esto. La idea saltó de mi cabeza mientras estaba muy al inicio de la historia y lo estuve pensando durante algunos días… intenté colocarlo en alguna parte cerca del final, antes de que Kaoru supiese sobre el cambio. Esta sección tiene también una segunda parte. Que de hecho terminé usando. La escena en el capítulo 23-Meiji… el argumento entre Saito y Sano sobre dejar a Battousai a los lobos era originalmente la segunda mitad de esta escena, y estaba prevista para ser entre Saito y Kaoru… pero de pronto pareció más apropiado con Sano…

Los ojos de Kaoru destellaron cuando miró al lobo. "Él no es como tú. No es ningún asesino."

"Battousai no es un asesino?" rió Saito con severidad, después se detuvo abruptamente, con su mirada endurecida, y su expresión adoptando una expresión despectiva. "Mira a Battousai a los ojos y dime que no es un asesino."

"No lo degrades!" cortó Kaoru, con ira.

"Escucha lo que estás diciendo, niña. lo degradas, no yo. He visto los resultados de su trabajo. He enfrentado su espada. Si él no es un asesino, entonces solo es una espada que alguien más maneja. Yo al menos lo respeto como un asesino con mente propia."

Kaoru lo miró con enojo. "Al menos la espada es inocente de la matanza."

"Si," contestó Saito, con su mirada encendida. "Inocente y sin alma. Sin buscar ninguna redención. Piensa en eso."


Francamente, no puedo recordar donde iba a ser colocado, pero me sigue gustando…

Nunca le había agradecido a su shihou. Reconocía que el hombre había sido insufrible, pero Hiko había sido un padre para él. No tenía porque salvar su vida y llevarlo consigo. Cómo Kenshin iba a pagárselo?


Dewa mata!