Despertando

Capitulo 05

¿Una Diminuta Cuota?

-¿Por no te resignas,y comes un poco,Megu? -le insistía una y otra vez la enfermera- la comida puede darte fuerzas,tiene muchas vitaminas

-Pero si la comida de hospital mata a cualquiera -se burló Megu sonriendo,logrando al fin que la enfermera saliera

Volteó a ver a su derecha donde,en el borde de la ventana,estaba esa extraña criatura negra con alas de aguila en su espalda. Suigintou observaba al exterior muy concentrada. Su vista se había quedado postrada en el árbol de la entrada al hospital.

Parecía que siempre veía hacia esa dirección,pero hoy en especial. Hace unos momentos,una sensación de despertar había invadido su cuerpo. Como si una parte suya se hubiera ido hace tiempo y ahora hubiera vuelto luego de mucho tiempo.

Por unos segundos. Pensó haber vislumbrado la imagen de Laplace no Ma. Pero al poco rato se esfumó. Creyó que había sido una ilusión optica provocada por la luz del atardecer.

Megu la vió con una sonrisa. Por lo que recordaba,esa muñeca siempre se quedaba así en determinado momento del día. Y a ella varias vecez le gustaba tratar de adivinar en lo que pensaba. Pero al final terminaba abriendo la boca para preguntarle. Tal como lo iva a hacer.

-¿En que estás pensando,Angel-san?

No obtuvo la Rozen Maiden la vió de reojo y le sonrió por poco tiempo para luego volver a darle la espalda. Megu no insistió. Se quedó dormida en unos segundos tal fuera como si le hubieran inyectado una clase de sedante adormecedor.

Suigintou la vió y suspiró. La viva reacción de sentirse observada la estaba poniendo con los nervios de punta. Continuó viendo hacia el á la imagen de lo que antes creía imposible la hizo sentirse como un ratón cuyo exterminador estaba a punto de atrapar.

Sus ojos se abrieron muy grandes al estár captando por completo y claramente a Laplace no Ma. Echó una ultima mirada a Megu y enseguida emprendió vuelo hasta el. El conejo no se movió ni un milimetro. La muñeca se detuvo en frente suyo.

No hacia falta decir nada. Su rostro reflejaba claramente el gran impacto que le había causado tan solo verlo.

-Tu... -murmuró con completo enfado Suigintou- ¿que es lo que estás haciendo aquí?

-Ah,¿es que no lo sabes? Ha empezado un nuevo Alice Game -bromeó Laplace como si la situación actual no fuera seria

-¡Deja de hablar idioteces! -le replicó elevando la voz- Se las has devuelto,¿cierto?

-Devolver es un termino incorrecto -corrigió levantando un dedo

-¡No intentes adornar la realidad!

Trató de golpearlo mas este detuvo su brazo con facilidad. Lo apretó con gran fuerza hasta que esta empezó a quejarse con ligeros murmullos.

-La respuesta está donde lo esperas -masculló el conejo antes de irse y dejar a la muñeca confundida

Mientras tanto;en el hogar de los Sakurada. Las Rosas Misticas acababan de ser introducidas dentro de los cuerpos de Souseiseki y Hinaichigo,todos esperaban impacientes. Durante unos segundos que parecieron eternos nada ocurrió. Pero afortunadamente,pasados los siete segundos. Souseiseki comenzó a mover los brazos. Hinaichigo aun no respondía. La columna de la cuarta Rozen Maiden se empezó a flexionar;su cabeza hacia unos cuantos movimientos pero sus ojos permanecían cerrados.

Finalmente Hinaichigo comenzó a moverse tambien con leves movimientos de brazos. Souseiseki ya empezaba a levantar la cabeza. Igualmente la cadera de Hina se inclinó hace delante y su cabeza empezó a moverse,la levantó en unos cuantos segundos,pero ella,al igual que Souseiseki,no abría los ojos.

Las articulaciones de ambas muñecas se movían despacio hasta que quedaron sentadas. Por un segundo permanecieron inmoviles,pero poco despues siguieron moviendose. Y al fin separaron sus parpados.

Suiseiseki y Shinku sonrieron enseguida. Sus ojos irradiaban una gran luz esperanzadora. Kana tambien sonreía,solo que ella,mas que feliz,estaba algo temerosa. Y los hermanos Sakurada estaban impresionados e ilucionados con el despertar de el duo.

-¡Souseiseki! -exclamó Suiseiseki sin poder moverse

La mirada de Souseiseki se desvió hacia Suiseiseki. Su rostro no mostraba ninguna expresión. Hinaichigo tambien estaba despierta,solo que en el mismo estado que Souseiseki. Parecían no estar al corriente con lo que ocurría(y así era),y se sentían inadaptadas ante todo.

Pero,luego de un par de segundos,una gran sonrisa de oreja a oreja se dibujó en la cara de la sexta Rozen Maiden. Aunque ahí terminó todo pues fue el primer y ultimo movimiento que hizo.

Souseiseki seguía igual. Con la mirada seria y sin sonreir un poco. Mas sin embargo la alegría de Suiseiseki no le dejaba ver lo extraño.

-¡Souseiseki! -volvió a gritar la tercera Rozen Maiden lanzandose sobre su gemela para abrazarla- ¡Estoy tan feliz que estés despierta de nuevo,desu!,¡Que estemos juntas de nuevo,desu! -reveló esta llorando en su hombro. Finalmente Souseiseki reaccionó.

-Suiseiseki.. -murmuró en su oido pero en seguida se desvaneció en los brazos de su hermana- Sui..sei...seki...

-¿Eh...? ¿Que te pasa,desu? -se alarmó sujetando a su gemela

-Sui...sei...se...ki...

E igualmente Hinaichigo se desmoronó en su maleta. Shinku vió a sus dos hermanas impactada. Se suponía que al regresar la Rosa Mistica a sus cuerpos la energía quitada regresaría enseguida. ¿Que es lo que les ocurría?

-Sui...sei...se... -trataba de hablar Souseiseki pero su voz era tan debil que parecía que pronto se quedaría sin ella- Sui...

-¡Souseiseki...! -exclamó su gemela con un hilo de voz

Su rostro seguía sin mostrar expresión. Y sus ojos estaban entrecerrados. Como si estuviera a punto de entrar en un largo letargo por segunda vez. Suiseiseki lo pensó,pero rompía en llanto cada vez que se le ocurría eso.

Al fin una sonrisa pequeña se formó en su rostro,y,con un poco de esfuerzo,giró su cabeza hacia Suiseiseki.

-No puedo moverme... -dijo muy bajo y debilmente pero sonriendo

-Hina tampoco puede moverse... -habló Hinaichigo mirando al techo

-Souseiseki...Hinaichigo... -murmuró Shinku perpleja

-¡¿Que les pasa a las dos?! -preguntó Jun desesperado

-¿Ah?...Jun-kun... -susurró la muñeca de sombrero azul dirigiendo su vista hacia Jun- Cuanto tiempo sin verte...

-Hina está feliz de verte... -susurró la muñeca de vestido rosa

-Aah...yo tambien...me alegro de verlas despiertas... -dijo pues no podía decir que casi no las veía ya que no era verdad,las veía casi siempre

La paz no duró pues una de las ventanas de cristal fue hecha pedazos por una gran rafaga de plumas negras. Lo evidente de lo que significaba aquello le puso los pelos de punta al mundo entero presente en la estancia.

Por el hueco entró Suigintou sumamente enojada. Sus ojos estaban inyectados de sangre y sus dientes parecían querer devorar todo lo que se metiera a su paso.

-Suigintou... -murmuró Souseiseki sin preocuparse- ¿tu tambien has venido?

-¡Souseiseki!,¡¿Que te pasa,desu?! -le replicó su hermana sacudiendola- ¡Suigintou es la que te quitó tu Rosa Mistica,desu!,¡¿Recuerdas,desu?!

-¿Ah?...cierto...

-¿Como es esto posible? -dijo para ella misma Suigintou- que ustedes dos...

-¡No te dejaré a Souseiseki! -gritó la dueña de la regadera tomando con fuerza a su gemela

-Suiseiseki...no creo que esté interesada en nuestras Rosas Misticas -aclaró la dueña de las tijeras

-¿Eh?...p-pero...

-¡Neeeehh!,¡Hina puede moverse otra vez! -exclamó Hinaichigo empezando a correr por toda la casa como si Suigintou no estuviera presente

-¡¿Que?!...¡Souseiseki,¿y tu,desu?! -preguntó Suiseiseki a su hermana

-Lo siento...no puedo mover ni un solo dedo,Suiseiseki -contestó esta viendola

Suigintou veía a sus hermanas con odio. ¿Como diablos habían conseguido despertar Souseiseki y Hinaichigo?. Según de lo que se había enterado ninguna de las dos había podido recuperar sus Rosas Misticas pues ellas en verdad habían perdido el Alice Game.

Pensó en atacarlas,pero en lugar de eso salió por el mismo hueco por el que había entrado.

-¡Espera,Suigintou...! -pidió Shinku pero no fue escuchada

-Se ha ido... -afirmó Souseiseki

-...Está bien... -mintió Shinku inclinandose a lado de Suiseiseki- mas importante aún...¿tu como te encuentras?

-Bien...exceptuando que no puedo moverme

-Bueno,eso si es raro. No entiendo por que Hinaichigo ya puede moverse y tu aún no. ¿Tienes idea de por que puede ser?

-Perdona. No se me ocurre nada

-Está bien...no es tu culpa...

-...¡Aaagghh...! -exclamó sordamente mientras se retorcía un poco

-¡Souseiseki! -gritó su gemela preocupada

-¡¿Que te ocurre?! -preguntó Shinku reteniendola para que no se moviera tanto

-...Hah..Hah...¡Ggghh!... -se quejó nuevamente Souseiseki sin dejar de moverse desesperadamente- m-mi...mi pecho...¡Está...!...¡Arde mucho!..¡Ggggtthhhh!

Literalmente era verdad. Y de eso se dió cuenta Suiseiseki cuando posó su mano en el pecho de su hermana. Ciertamente estaba muy caliente como si no tardara en explotar.

Souseiseki jadeaba desesperadamente y por su frente resbalaban multiples gotas de sudor provocadas seguramente por el intenso calor que su pecho sobrecalentado le ocasionaba. Lentamente se fue tranquilizando cuando Nori le ofreció un vaso de agua. Aún seguía quemandose segun lo que captaba Suiseiseki. Pero al menos su hermana ya se había calmado.

-Hah...Hah...Hah...mi pecho... -jadeaba con voz cansada Souseiseki desgarrando con fuerza su pecho pues ya podía moverse- mi pecho...

-Souseiseki...¿ya te encuentras mejor? -preguntó Shinku tratando de sostener sus brazos para que no se hiciera mas daño

-Mi pecho...hah...hah...si...ya estoy mejor...Gggthh...

-Neh,Souseiseki,¿estás bien?,¿ya no te duele? -preguntó melosamente Hinaichigo acercandose a ella

-Hah...Hah...Hinaichigo...no...no es nada...ya está bien...Gggtthh...

-¡Ya basta,desu,Souseiseki!,¡¿Que es lo que te pasa,desu?! -la interrogó Suiseiseki cansada de que su gemela intentara hacer parecer que se hallaba bien cuando eso obviamente no era verdad

-S-Suiseiseki... -murmuró Jun pensando que estaba siendo muy dura con su hermana menor

Inesperadamente un Campo N se habrió del suelo y por el cayeron las cinco Rozen Maiden. Enseguida los Sakurada se alarmaron,aunque no se movieron de su sitio.

-¡Shinku! -exclamó Jun viendo hacia el Campo N

-¡Debemos ir por Shinku-chan y las demás! -sugirió Nori con la piernas temblandole por lo que acababa de suceder

-No...yo iré solo...¡Nori,tu cuida la casa,regresaré pronto con Shinku y las otras!

-S-si...

Y el humano se arrojó dentro del campo N mientras este desaparecía. Nori estaba aterrada. Pero igual ninguno de ellos se imaginaba que eso solo era el comienzo de todo.

To be Continued...