Despertando
Rozen Maiden Geschichte
Capitulo 17
Sustitución
Ersetzung
Observó a su medium durmiendo. No era un buen momento para hacerlo. Tenía que preguntarle algo. Algo que no podía esperar,su destino y el de sus hermanas estaba siendo decidido justamente en este momento,no mas tarde o mañana,el momento decisivo era ahora.
Suspiró y se acercó a la cama de Megu dulcemente al momento que la mecía con delicadeza. Esta empezó a despertar perezosamente,al ver a Suigintou a lado de ella en su rostro se formó una gran sonrisa. Se sentó en la cama y la observó fijamente. No era normal en ella despertarla mientras dormía,siemplemente Suigintou no era de ese tipo.
-¿Quieres algo,angel-san? -preguntó Megu sonriendole calidamente- Me extraña que me despertaras...
-Si -afirmó Suigintou desviandole la vista- Pero...Tengo...que...hacerte una pregunta...¿puedo?...
-Porsupuesto que si
-No es que seas la mas importante a quien quisiera preguntarle...pero necesito una opinión...sea de quien sea...
-Eso ya lo se,no tienes de que preocuparte
-¿Debería ir?
Megu se confundió inmediatamente. Solamente le había preguntado así,a secas,como si ya le hubiera dicho el resto de la historia. Pensó en preguntarle de donde salía esa pregunta,pero no creyó que le fuera a contestar. De inmediato pensó en la forma adecuada de contestarle. Tenía que ser una respuesta correcta aun sin saber de a que se refería. No podía equivocarse,si lo hacía no le sería de ayuda a Suigintou.
Luego de quedarse callada por un par de segundo,su sonrisa volvió a su rostro y de nuevo dirigió su mirada a la Rozen Maiden.
-¿Tu crees que debes ir? -preguntó la mujer acostandose por completo en la cama
-Bueno...no es que de verdad quiera,pero...creo que me necesitan... -contestó Suigintou viendo al piso
Megu sonrió aun mas. Me necesitan?...genial,le había dado otra pista para hacer de su respuesta la mejor que Suigintou pudiera recibir en su situación actual. Se cubrió con las sabanas blancas hasta el cuello y miró al techo de la habitación del hospital.
-Entonces creo que la respuesta es mas que obvia... -murmuró Megu cerrando los ojos- creo saber a quienes te refieres...no hay odio en este mundo,es solamente un rencor poco dearrollado hacia uno,pero...el rencor es diferente al odio...Suigintou...
-Entonces...gracias...
Megu se durmió en unos minutos. Suigintou se puso de pie en el borde de la ventana de la habitación,estaba empezando a oscurecer,pero seguro que su medium apenas si se daría cuenta si se iva o no. Y,de cualquier forma,seguro que a ella no le importaría.
Sus alas negras se abrieron y esta empezó a volar por el cielo libremente. Debía encontrar el campo N,lo cual no representaría un reto,ya que lo que intentaba hacer no iva en contra de los planes de Laplace,al contrario,eso le iva de maravilla.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Sostenía nerviosamente a su hermana para que esta no cayera al piso. Observó con odio a Yushiko que aún continuaba en el aire,su sonrisa dejaba ver pocos de sus dientes,lo cual hacía parecer que disfrutaba de la escena;y así era.
Souseiseki miró preocupada a Suiseiseki. Esta última se recargaba en ella emitiendo ligeros murmullos,la cuarta Rozen Maiden la ayudaba a mantenerse en pie sosteniendola por los brazos.
-Suiseiseki... -la llamó su gemela apartandola un poco de ella para poder verla a la cara- vete de aquí...por favor...yo puedo con esto sola,debes creerme,yo puedo...
-¡NO,desu! -exclamó esta abrazandola fuertemente- ¡No pienso dejarte sola,desu!,Si me voy...si me voy...
-¡Suiseiseki,entiende!
-Otosama... -murmuró desde lo alto Yushiko comenzando a bajar al suelo- Quiere que las elimine...mi Padre quiso que despertara solo con ese proposito...dijo que al fin podía hacerlo,podía despertar. Pero antes...debía hacer algo muy importante para el...y entonces,dejaría que esté junto a el...para siempre...
-¡No seas idiota! -le gritó Souseiseki dandose cuenta que todo eso era mentira- ¡Enju desapareció junto con Barasuishou,el ya no está aquí!...abre los ojos...de una vez por todas...
-¡Mentira!,¡El me dijo que intentarían hacerme creer eso,el dijo que todas ustedes mentían!,¡Mentirosas!
Una tormenta de arena se formó al instante. Souseiseki sostenía a su hermana con un brazo y con el otro sujetaba fuertemente su sombrero para que no fuera a salir volando. Mas tarde se enteró que,además de arena,tambien volaban todos los objetos punzantes que no se aferraban a ningún objeto o al suelo.
Pensó en correr para poner a salvo a su hermana,pero enseguida se percato que eso sería un suicidio,con todos esos objetos punzantes y la fuerza de las corrientes de aire no lograría nisiquiera elevarse en el aire sin que antes una espada se enterrara en su espalda.
-Yo...¡Las destruiré!
Exclamó la muñeca "perfecta" yendose contra Suiseiseki y Souseiseki con su espada. Souseiseki invocó a Rempika que apareció en su mano derecha,pero ahora ella estaba en desventaja debido a que solo podría atacar desde ahí. No podía dejar sola a su gemela.
Yushiko se le lanzó ferozmente y casi logró cortar su rostro,pero las tijeras de la Rozen Maiden se lo impidieron. Souseiseki hacía todo lo posible por que esa espada no la tocara,pero en cualquier momento eso le sería imposible. Yushiko desapareció repentinamente,y la muñeca empezó a buscarla con la mirada. Finalmente esta apareció detrás suyo desprevenidamente y sin darle tiempo de nada. La punta de la espada de Yushiko se dirigía salvajemente a la espalda de Souseiseki quien no tenía como protegerse.
Un bastón se metió en el camino de la espada. La cuarta Rozen Maiden lo reconoció enseguida. Era un bastón rosado,con un moño color carmesí atado a este,pero no tardó en desatarse luego de que se golpeara con la espada. La muñeca de Enju salió volando en un intento de alejarse del resto,pero unas enrredaderas de fresas se lo impidieron al sujetarla firmemente de los brazos y piernas.
Souseiseki vió aparecer detrás suyo a sus tres hermanas;Shinku,Kanaria y Hinaichigo. Sonrió al verlas,pues eso significaba que habían logrado acabar con el resto de las muñecas incompletas.
-Veo que están bien -reafirmó Souseiseki
-¡Claro que si,kazzira! -exclamó Kanaria ponendo sus manos sobre su cintura- ¡Ninguna muñeca es mas fuerte que Kanaria,kazzira,despues de todo yo soy la mejor de las Rozen Maidens,kazzira,ellas no significan ningún reto para mi,kazzira!
-Veo que Yushiko ha podido con Suiseiseki -comentó Shinku acercandose a la tercera Rozen Maiden
-¡Claro que no,desu! -mintió Suiseiseki mientras su gemela la dejaba en el cesped marchito
-Ya está bien,Suiseiseki... -dijo Souseiseki inclinandose en frente de ella- Shinku...iré a vencer a Yushiko,debo hacerlo ahora,es mi deber...por favor,quiero que cuides de Suiseiseki...
-Souseiseki -la llamó Shinku seriamente- nisiquiera tu misma sabes lo que debes hacer...será mejor que pongas tus prioridades en orden cuanto antes o si no,pagarás las consecuencias por tu error...
-Shinku...
-Mientras tanto...Hinaichigo,Kanaria y yo nos encargaremos...
Shinku se elevó en el aire mientras Kanaria temerosamente empezaba a tocar una molesta melodía con su violín acercandose al terreno. Souseiseki observó a su hermana tendida en el piso. Parecía que ya se había recuperado pues ahora se estaba sentando sin dificultad alguna.
Apretó los dientes. No quería que su hermana siguiera peleando,pero por lo visto sus palabras no le harían entender en absoluto. Se puso de pie y se preparó para volver a luchar enterrando la punta de las tijeras en el suelo de arena.
-Quedate aquí... -le ordenó Souseiseki a su hermana sin siquiera mirarla a la cara
-¡Souseiseki!... -le reclamó Suiseiseki levantandose pero entonces Souseiseki ya se había ido
Es raro,esta vez no le había insistido,simplemente le había dado una orden sin exaltarse en lo mas minimo y había salido volando a continuar peleando.
Yushiko ya se había liberado de las enrredaderas con fresas que le habían aprisionado,pero Hinaichigo continuaba intentando atacarla al igual que Shinku. Pronto Souseiseki tambien se les unió,pero al parecer nisiquiera entre las tres podían vencer a Yushiko. Claro,ahora le costaba un poco mas esquivar y atacar a la muñeca de Enju,pero era una desventaja minima. Cualquiera hubiera podido decir que la lucha era justa. Suiseiseki las observaba desde el piso.
Su gemela atacaba con sus tijeras intentando cortar el cuerpo de Yushiko,pero lo único que conseguía cortar era el aire. Los movimientos de esta eran veloces y sobrenaturales,incluso a Shinku se le hacía dificil seguirla o atacarla. Una cadena se dirigió al brazo de la Rozen Maiden y lo aprisionó en seguida,una segunda cadena tambien la atacó hacia su otro brazo dejandola indefensa. Souseiseki y Hinaichigo trataron de ayudarla,pero una tormenta de arena que se desató de la nada les impidió llegar hasta su hermana. La muñeca "perfecta" se dirigió amenazantemente a la Rozen Maiden atrapada con su espada por en frente con toda la intención de acabar con ella.
Shinku hacía todo lo posible por liberarse,pero cualquier intento era cuando parecía que la espada atravezaría su cuerpo algo cortó las cadenas y la liberó. La muñeca del vestido rojo se alejó apenas fue libre esquivando así la espada de la muñeca. La tormenta de arena se detuvo en el acto. Shinku respiró muy agitadamente dandose cuenta que estuvo a punto de morir. Al principio creyó que Souseiseki o Hinaichigo había sido la que la había salvado,pero al darse cuenta que estas apenas se encontraban tratando de recuperar la vista debido a la arena supo que no habían sido ellas.
Su vista se quedó en un lugar fijo en el cielo. Ahí estaba ella. Un "ángel" de alas negras y una mirada fría que parecía capaz de penetrar cualquier objeto o ser viviente.
-¡Suigintou! -exclamó Shinku impactada ante la aparición de la menos esperada de sus hermanas- Tu...
-Suigintou... -susurró desde el suelo Suiseiseki- pero que...
-¿Que estás haciendo tu aquí? -preguntó Souseiseki apuntandola con sus tijeras- Acaso...tu...
-¡Cierren la boca! -ordenó Suigintou desviando la mirada- ¡Y agradezcan que he venido a ayudarlas!
-¿Tu?,¿ayudarnos?
-¡Eso es una mentira,desu! -gritó la tercera Rozen Maiden recordando con amargura lo que Suigintou le había hecho a su hermana unos meses atrás
-¡Aaaaaaaaaaaaaahh! -gritó Kanaria desde el suelo de arena- ¡Suigintou ha venido a reanudar el Alice Game,kazzira!
-¿Suigintou nos va a ayudar,nano? -preguntó inocentemente Hinaichigo
-¿Por que? -la interrogó Shinku sin bajar la guardia ni un solo segundo- ¡¿Que haría que quisieras ayudarnos?!
-¡No es nada especial...! -se defendió enseguida la primera Rozen Maiden- Es solo que no quiero que otra impostora como Barasuishou se meta en el Alice Game...
Shinku la observó extrañamente por escasos segundos. Volteó a ver a sus dos hermanas en el aire,especialmente a Souseiseki. Ya no la estaba amenazando con sus tijeras,ahora se encontraba con la guardia abajo,lo cual tranquilizó a su hermana menor. Suspiró aliviada de por fin poder confiar en Suigintou una vez mas tal como lo había hecho hace toda varias eras cuando ambas se conocieron.
-Ya veo...-comentó Shinku sonriendo brevemente-si es así,supongo que es comprensible
-¿De verdad le van a creer eso,desu...?-murmuró Suiseiseki enojada
-Apenas acabe con esta basura no quiero que me vuelvan a dirigír la palabra,¿entendido?-les dijo Suigintou a sus hermanas
-Y así,seis de las heroínas se han reunido en el campo de batalla,donde el destino de todas se decidirá en un momento-comentó Laplace apareciendo en medio de Yushiko y las Rozen Maidens-Entonces...que comienze el espectaculo de hoy...Rozen Maidens...Yushiko...
-Entonces tu tambien estabas involucrado en todo esto,¿eh?...Laplace...
-Aclara tus dudas en el desarrollo de la pelea...Suigintou...a menos que alguna tenga alguna objeción para que el combate no se reanude...
-Por mi parte no hay problema...
-Pienso igual-respondió Shinku sonriendo
-Bueno,yo...-murmuró Kanaria buscando una excusa para librarse de la pelea pero se dió cuenta que eso la haría parecer una cobarde-¡N-no pasa nada,kazzira!
-¡Que siga,que siga,nano!-declaró alegremente Hinaichigo
-Que nuestra pelea siga,Laplace-dijo Yushiko sonriendo mientras abría los ojos grandemente
-Si...-contestó secamente Souseiseki sin quitar la vista de encima de la muñeca de Enju
Suiseiseki gritó que ella no estaba deacuerdo,pero este último comentario no fue escuchado ya que para entonces el combate se había reanudado y el ruido de armas chocando entre si y el de las númerosas tormentas de arena en el lugar hicieron inaudibles sus palabras ante los oídos del resto.
Suigintou trataba de enterrar sus plumas negras en el cuerpo de su rival,pero la espada de esta contrarrestaban con ellas. Kanaria seguía tocando esa horrible melodía que solo lograba sacar de quisio a todos. Souseiseki atacaba devastadoramente al cuerpo de Yushiko con sus tijeras,pero estas nunca llegaban al objetivo. Shinku,por su parte,intentaba otro acercamiento desde lejos disparando sus petalos de rosa que la muñeca esquivaba agilmente. Hinaichigo insistía en capturarla con ayuda de sus enrredaderas de fresas pero ninguna de estas daba en el blanco.
A Yushiko le empezaba a costar un tanto esquivar y al mismo tiempo atacar a las Rozen Maidens,pero hacía lo que podía,y desgraciadamente parecía que estaba al nivel de todas y cada una de ellas. Finalmente un disparo de los petalos de rosas de Shinku logró darle en la cara lo que la mandó directo al suelo. La nube de arena que se formó debido a su caída le dió tiempo para ocultarse. Por un momento las Rozen Maidens no la vieron por ningún lado,pero al poco rato la identificaron nuevamente volando el cielo.
Las alas de Suigintou se convirtieron en esos ferocez monstruos color negro parecidos a dos dragones gemelos que fueron justamente hacia Yushiko. La muñeca "perfecta" fue lanzada por estos hasta las ramas marchitas de un árbol. Antes que pudiera recibir un segundo ataque,la muñeca salió volando. Souseiseki la observó desafiantemente. Ya era demasiado,no podía aceptar la idea de que Yushiko fuera tan poderosa. De vencerla dependía que ella y Hinaichigo recuperaran sus Rosas Misticas,aparte que había un segundo motivo para tener que derrotarla.
Se elevó en el aire siempre con sus tijeras delante suyo dispuesta a atravezar el torso de Yushiko. Apenas estaba a escasos metros de la muñeca cuando sintió como alrededor de ocho cadenas le sujetaban brazos y piernas. Pronto mas cadenas aparecieron por su cuerpo tomandola con mas fuerza ahora por la cintura y el cuello.
Aún asi no le hacían mucho daño. Las cadenas no estaban lo suficientemente apretadas para causarle dolor o no dejarla respirar. Pero enseguida se alarmó cuando Yushiko puso sus sucias manos sobre su sombrero y se lo quitó de la cabeza. Quiso golpearla pero las cadenas sujetaban fijamente sus brazos y el resto de su cuerpo,por lo que solamente pudo verla con desprecio. Shinku y el resto observaron desde distancia sin atreverse a acercarse pues temían que Yushiko hiciera algún movimiento sucio hacia Souseiseki.
-Devuelveme el sombrero,Yushiko -ordenó Souseiseki tratando de no exaltarse
-Lo recibiste de tu Padre,¿cierto? -dedujo Yushiko pasando su espada por el borde del sombrero sin cortarlo ni un poco- ¿Ves este collar? -le mostró el collar con la letra E como dije- Otosama me lo dió...por que soy perfecta...
-No me importa que seas perfecta...lo que quiero es el sombrero...
-¿Que tan mal te pondrías si lo destrozara?
-Tan solo atrevete...
-Entonces...
-¡Suelta el sombrero,Yushiko!
La voz de Shinku la hizo detenerse. Ella no entendía por que intervenía en algo que no debería importarle en lo mas minimo,pero en cambio Souseiseki sabía por que lo hacía. Sus recuerdos la llevaron hasta la era en que ella y Shinku habían conocido a Suigintou.
Un sombrero lleno de trucos.
Un sombrero que recibí de mi Padre.
¿Esta es la única señal de afecto que tienes de mi Padre? Siendo abrazada...siendo cuidada...¿Amas a mi padre? Romperé esa ilusión amor de mi Padre...El verdadero Amor de mi Padre...¡Es mio!
¡Esto era de mi Padre...!¡Me lo dió mi Padre...!¡¿Por que?!,¡¿Por que?!
-¿Por que te metes...Shinku?-preguntó Yushiko girando el sombrero entre sus manos-Esto no es...
-¡He dicho que lo sueltes!
-Shinku...-bisbisó Suigintou al recordar todo lo ocurrido
-¡Hollie!
El espiritu artificial de Shinku se lanzó contra Yushiko pero esta lo esquivo. Esta vez Shinku fue directamente,mas sin embargo igualmente no pudo detenerla. Una tormenta de arena se formó en ese instante y la alejó junto con sus hermanas de Souseiseki y Yushiko.
La muñeca sonrió mientras volvía la vista hacia la cuarta Rozen Maiden.
-¿Realmente quieres esto? -preguntó burlonamente dando vueltas al sombrero- Oh...si tan solo me dejaras arreglarlo un poco...modificarlo...¡rediseñarlo!
-¡Sueltalo!-le ordenó Souseiseki moviendose bruscamente
-¡Eeehh,Yushiko!-exclamó una voz desde el suelo-¡Tu Padre es un idiota!
-¡¿Ah?!...pero...quien...
Yushiko dirigió su vista al se hallaba justo debajo de ella. Gritaba con toda su fuerza cosas repugnantes sobre el padre de Yushiko que solo la hacían enfadar. Lo cual era perfecto para distraerla de romper el sombrero o hacerle daño a Souseiseki.
-¡Si,desu!,¡Tu y tu Padre son basura,desu!-reclamó Suiseiseki fuertemente al momento que la tormenta de arena empezaba a disminuir
-¡Callate!...Tu...Tu...no sabes nada...-le replicó Yushiko dejando caer el sombrero de Souseiseki al suelo
-¡Si,si!,¡Los dos son idiotas,desu!
-Suiseiseki...no...-murmuró Souseiseki con dificultad pues las cadenas empezaban a apretarla demasiado-No la provoques...Suiseiseki...
-¡Tu Padre creó una basura,desu!,¡Pero supongo que es algo comprensible,desu,el tambien es basura,desu!
-¡Callateeeee!
Las cadenas lanzaron sin ningún cuidado a Souseiseki hasta el suelo. Por un momento no intentó incoorporarse,pero,al hacerlo,observó con terror como Yushiko iva directamente hacia su gemela. Detrás de ella la seguían cadenas y alambres de puas.
Vió como su hermana intentó correr,pero al dar el primer paso las cadenas y los alambres de puas se enrredaron en su cuerpo capturandola justo como lo habían hecho las cadenas hace un momento con Souseiseki. Corrió para intentar ayudar a su hermana que ahora corría peligro. Sus pasos eran torpes y nerviosos,pero para nada veloces,aparte que perdió un poco de tiempo al agacharse para recoger su sombrero. Finalmente se elevó en el aire y comenzó a volar hasta Yushiko y Suiseiseki que tambien lo hacían,solo que con una mayor velocidad.
-Vuelve a decir que mi Padre es basura... -murmuró Yushiko mientras se desataban los mas feroces remolinos de arena jamas vistos- y lo lamentarás...
-El es...
-¡Suiseiseki!
-¡BASURA!
Un sonido sordo se escuchó en todo el bullisio que ahí se presentaba. Souseiseki observó petrificada lo que acababa de suceder ante sus ojos sin previo aviso. Shinku se aterró de inmediato al punto que se dejó caer al piso de rodillas. Kanaria y Hinaichigo vieron horrorisadas el acto tan cruel que había hecho Yushiko con Suiseiseki.
Pero,entre todas,Suigintou era la mas tranquila. No se había inmutado un poco. Ya lo veía venir,incluso ella hubiera hecho eso si alguien se hubiese atrevido a ofender a su Padre. Souseiseki no quitó los ojos de encima del cuerpo de su gemela. Había precensiado como Yushiko había desprendido la pierna derecha de su hermana desde la rodilla hacia abajo. Nuevamente el dolor ardiente en su pecho volvió ocasionando que esta aferrara sus dedos a el.
-Tu...Tu... -murmuró secamente Souseiseki arqueando las cejas con una rabia incontenible- ¡Tu...!
El ardor aumentó en gran medida,y con ello su odio. Laplace veía el espectaculo agradablemente.
To be Continued...
