CAPÍTULO 11

EL PARTIDO

Algo se movía nerviosamente por la habitación. Remus abrió un ojo para ver que diantres pasaba y encontró a sus dos amigos morenos corriendo de un lado para otro de la habitación. Se desperezó e incorporó de la cama sin hacer ruido. Ni James ni Sirius se dieron cuenta de que se había despertado, mejor dicho, de que le habían despertado. Por Merlín que hoy es domingo… ¡Los domingos son para dormir hasta las doce! se quejaba Remus sin decir una palabra.

Sirius deja ya de moverte porque me va a dar algo – James se frotaba las manos como si se las estuviera lavando.

Es que no encuentro mi fijador de pelo – dijo el aludido como si aquello fuera lo más horrible del mundo.

¡FIJADOR! – exclamó James – Pero Sir, vas a jugar tu primer partido de Quidditch… ¡¿Y solo te preocupa tu pelo?! – James gesticulaba de manera exagerada con las manos, provocando la risa de Remus – ¡No hay quien te entienda! – James dio una patada al suelo y salió de la habitación dando un portazo.

Qué presumido te has vuelto Sirius – comentó Remus mientras se levantaba de la cama. Sirius se dio la vuelta y vio a su amigo dirigirse al baño – todo un Black – remató sin darse la vuelta.

Pues si tanto os molesta que me arregle… - dijo Sirius pensativo – …un momento. ¡Sois vosotros los que tenéis que empezar a cuidar vuestra imagen! – dijo ofendido - ¡Tenemos que convertirnos en leyenda! – a Remus se le escapó una carcajada desde el baño.

Claro, no podemos pasar a la historia como los "Merocerdos" de Hogwarts ¿verdad Sirius? - dijo vacilando al moreno y haciendo que éste entornara los ojos con resentimiento al recordar las palabras de cierta Gryffindor el día anterior.

¡Potter está loca!

En el otro extremo de la torre, las chicas ya se habían despertado. Marian fue la última en salir de la cama a regañadientes ya que, entre la tormenta y la charla con su hermano y Sirius abajo, no había dormido más que unas horas. También había influido el hecho de que Lily había puesto a toda pastilla la canción de Los Beatles " A hard day´s night". ¿Tendrán mala leche? pensó Marian sintiendo como sus ganas de estrangular a sus amigas aumentaban por momentos. Al final acabó levantándose de mala gana para bajar a desayunar.

Me podíais haber dicho que utilizabais hechizos silenciadores por la noche – recriminó Marian con un cierto tono molesto mientras atravesaba la sala común detrás de Lily y Alice.

Tampoco es para tanto Mary - Alice casi no podía reprimir la risa.

Si. Además, al final pudiste dormir ¿no? – colaboró Lily en el vacile.

Sí, pero gracias a que Jimmy me dijo que utilizabais hechizos silenciadores… ¡Sois malas! – Marian se sentó enfurruñada en el sofá con los brazos cruzados para esperar a Laura.

¿Viste a Potter por la noche? – preguntó Lily extrañada.

Sí. ¿Está prohibido que vea a mi hermano? – Lily alzó una ceja y Marian comprendió que se había pasado - Estaba en la sala común nervioso por el partido de hoy – rectificó mientras rastreaba con la mirada la sala en busca de James - Por cierto, ¿Dónde está?

Se fue hace un rato a desayunar, Potter – en aquel momento, Sirius bajaba por las escaleras seguido de Remus, Frank, Seamus, Kevin y Peter.

Ah – dijo ella un poco avergonzada al recordar el beso que le había dado por la noche – Vale Black, gracias. – Sirius le guiñó un ojo y ella notó cómo sus mejillas se ponían del color de Alice en aquel momento ya que Frank le estaba sonriendo. Lily se dio cuenta.

¡Hasta luego chicas! – exclamó Frank mirando directamente a Alice.

¿Qué ha pasado con Black, Mary? – preguntó Lily una vez que los chicos atravesaron el cuadro.

¿Nos vamos chicas? – interrumpió Laura bajando por las escaleras ajena a lo que acababa de ocurrir.

Sí – Marian volvió en sí y se levantó de un salto del sofá.

Eso, no perdamos tiempo – la siguió Alice con la misma rapidez.

¿Les pasa algo a éstas? – preguntó en un susurro Laura a Lily.

Eso me gustaría saber a mí – Lily observaba con los ojos entornados a sus amigas mientras salían por el cuadro de la Señora Gorda – Aunque todo apunta a que sí.

*****

En el Gran Comedor había un revuelo increíble. Alumnos inquietos hablando más alto de lo normal y portando estandartes y banderitas, formaban la estampa típica que presentaba el castillo cuando había partido de Quidditch. Los Hufflepuff miraban mal a los Gryffindor y viceversa, ya que el primer enfrentamiento era contra sus casas. James ya estaba desayunando con el equipo, cuando llegaron todos a la mesa.

¡Buenos días chicos! – exclamó Marian con una sonrisa en los labios a la vez que le despeinaba a su hermano su ya alborotado cabello. Él no contestó, hecho que no pasó por alto Tom Cullen, el capitán del equipo.

Buenos días – saludaron los demás.

Se te han pegado las sábanas, Black – bufó Tom al golpeador ligeramente molesto.

No encontraba el fijador de pelo Tom… para jugar un partido hay que estar perfecto ¿no lo sabías? – comentó James sarcásticamente a la vez que miraba a Sirius. Marian y las chicas intentaron aguantar la risa bajo la mirada matadora de Sirius y la divertida del resto del equipo.

¡Cierra el pico Jimmy! – le reprendió Sirius mientras se sentaba a su lado cogiendo una manzana y mordiéndola de una forma un tanto agresiva.

Estáis muy risueños esta mañana – un chico de pelo castaño, alto y muy guapo se acercó a ellos. – No creo que después del partido estéis igual.

Cómo siempre tan oportuno hermanito – bufó Tom sin mirarle siquiera.

Me parece que ya viene otra pelea de los hermanos Cullen - comentó Jack Johnson por lo bajo.

¿Son hermanos? – Marian no dejaba de escrutar al nuevo chico.

Sí. Ethan Cullen es de cuarto año, de Ravenclaw – volvió a decir Johnson mientras veían como los hermanos empezaban a discutir – es golpeador del equipo y…

Uno de los ligones oficiales de Hogwarts – sentenció Mark Shoot – tiene a medio colegio suspirando por él.

No me digas… – Marian comenzó a alzar una ceja. Vaya presumido… parece otro Black Marian observaba al chico mientras pensaba aquello y por un momento, sus miradas se cruzaron.

Marian, ¿vienes a desayunar de una vez? – gritó Lily unos sitios más adelante.

¡Voy! – contestó mientras apartaba la vista de Ethan Cullen y se giraba hacia el equipo.

Buena suerte chicos. Estaré en primera fila para no perderme nada – Marian intentó mostrar la mejor de sus sonrisas para animarles. Todos asintieron bastante nerviosos y Tom le guiñó un ojo bajo la atenta mirada de su hermano y Cris Dawson.

Será pelota… – le susurró Sirius a Remus. Este simplemente suspiró hacia el comentario mordaz de su amigo.

*****

El bullicio en el estadio de Quidditch del colegio retumbaba a kilómetros. Todos los alumnos de Gryffindor y Hufflepuff tenían pancartas para animar a sus equipos.

James estaba nerviosísimo. Sentía como las piernas le temblaban mientras se ataba mágicamente los cordones de las zapatillas del uniforme. Sirius estaba también bastante nervioso, pero no tanto como su amigo. El pitido que avisaba a los jugadores de que tenían que hacer su entrada en el campo, acababa de sonar.

Bueno chicos – comenzó Tom – Hemos entrenado muy duro. Sabemos que los Hufflepuff son buenos, pero nosotros hemos mejorado mucho y estoy seguro de que ganaremos – a James le sorprendía la enorme tranquilidad y seguridad con la que les hablaba el capitán.

¡No decepcionaremos a la afición! – gritó Shoot desde su sitio.

Buen juego y mucha cabeza, chicos – aconsejó Cris Dawson, que no había dicho nada hasta el momento – ¡Les machacaremos!

¡A POR ELLOS! – exclamaron todos a modo de grito de guerra mientras se colocaban para salir, precedidos por el capitán.

Las compuertas del vestuario se abrieron dando paso a un griterío que se incrementó notablemente con la salida de ambos equipos al campo. Las chicas se colocaron bastante cerca a petición de Marian. No les hacía mucha gracia el Quidditch, sobretodo a Lily, pero sabían lo importante que era para la morena ver el primer partido de su hermano así que tuvieron que ceder.

¡Vaya juego más absurdo! – comentó Lily intentando hacerse oír por encima del griterío mientras se sentaba, cruzaba las piernas y abría un libro.

Eres de lo que no hay Lil – le recriminó Laura – A mí tampoco me entusiasma el Quidditch pero por lo menos, apoyo al equipo de mi casa.

¡¿Apoyar a Potter, yo?! – gritó ella – ¡¡Ni en broma!! – cerró el libro – El día en que apoye en algo a James Potter estaré loca de…

¡Ahí salen! – gritó Marian sin dejar terminar la frase a Lily.

Sus amigas pusieron los ojos en blanco, pues la chica seguía en sus trece. ¿Realmente odiaba tanto a James Potter?

¡Ey chicas! – llamó Seamus Fletcher seguido de Frank, Neville y Mathew Wine.

¡¿Qué tal?! – saludó Marian efusivamente con los brazos haciéndoles señas exageradas para que fueran a su sitio. Lily sentía vergüenza ajena de los espectáculos que a veces ofrecía su amiga – ¡Aquí hay sitio!

Cuando llegaron, Marian se las ingenió para que Frank se sentara justamente al lado de Alice, lo que hizo que la chica la acribillara con la mirada. Él no dudó un instante en sentarse. Marian se sentó al lado de Neville y Seamus, el cual también captó la directa de la morena.

¡AUPA LOS LEONES! – gritaban por un bando los Gryffindor.

¡ANIMO TEJONES! – gritaban los Hufflepuff.

La profesora Hooch se posicionó entre los dos equipos flanqueada por ambos capitanes para tirar el Galeón de oro que adjudicaría el equipo que iba a comenzar.

Saque para Gryffindor – anunció – Quiero juego limpio chicos.

Ambos capitanes se dieron la mano deportivamente y todos los componentes del equipo tomaron posiciones en el campo. Marian miraba a su hermano con entusiasmo. Éste, la miró por un momento y ella alzó los pulgares para animarle, el sonrió nerviosamente.

¡A por ellos Jimmy! – gritó por encima de todos.

James, al ver a su hermana tan ilusionada, cogió más confianza. La señora Hooch abrió el baúl de las bolas y salió la Snitch disparada a la vez que las Bludger. Una le pasó rozando a Sirius y James intentó visualizar la diminuta pelota dorada, pero ya era invisible. Seguidamente, los tres cazadores del equipo centraron su vista en la Quaffle que aún seguía en el baúl. La señora Hooch hizo sonar el silbato y la última pelota salió disparada hacia arriba.

¡Y comienza el partido! – anunció Kevin Slogan, el chico de Gryffindor que comentaba los partidos – Johnson ha cogido la Quaffle que pasa en seguida a la imbatible Cris Dawson que… ¡Marca el primer tanto para Gryffindor! – los Gryffindor estallaron en gritos ante el tanto mientras los Hufflepuff abucheaban – Tiene la Quaffle Liam Cadwallader de Hufflepuff – seguía Slogan - Se mueve muy rápido hacia la portería enemiga. Cadwallader se prepara para el lanzamiento y… ¡Una Bludger tirada por Black evita de una manera limpia el lanzamiento de Cadwallader! Parece que el nuevo fichaje Gryffindor dará que hablar – Sirius esbozó una sonrisa mientras se disponía a seguir el juego.

¡Bien hecho Black! – gritó Tom Baker desde la portería.

¡Y tiene la Quaffle Gryffindor de nuevo! – continuó Slogan – Johnson va como una bala pero… excepcional bludger de Boris Cronen que desvía la Quaffle. La pelota está en el aire y hacia ella se dirigen Dawson y Cadwallader como unas balas y… lo coge Cadwallader ya que otra Bludger lanzada esta vez por Harrison Ellard, le ha cortado el paso a la cazadora Gryffindor.

¿Dónde está Jimmy? – preguntó Marian a Laura y Remus barriendo con la mirada el cielo.

¡Allí está! – Remus señaló a un poste.

¡Potter parece que ha visto la snitch! – gritó Slogan – se lanza en picado hacia el centro del campo. La buscadora de Hufflepuff se ha dado cuenta y va directa también. ¡Un momento! Una bludger lanzada por Black evita que Anna Love pueda coger la snitch haciendo que esta vuelva a escapar.

¡Gracias Sir! – gritó James a su amigo.

¡A por "La Dorada" Jimmy! – dijo Sirius viendo con enorme satisfacción cómo toda la grada de Gryffindor aplaudía su jugada.

Tiene la Quaffle Irma White de Hufflepuff. Se lo pasa a Monica Lewis que ¡Marca! ¡10 puntos para Hufflepuff y empate! – gritó Slogan – El juego lo tiene Gryffindor. Dawson sale disparada hacia la portería donde la espera Amos Diggory el guardameta de Hufflepuff. Dawson va a tirar y… ¡otros 10 puntos para Gryffindor! ¡ANIMO CHICOS! – gritó Slogan a favor de su casa.

¡Señor Slogan! – le reprendió la profesora McGonagall – ¡Sea imparcial!

Sí profesora lo sien… ¡Y vuelve a Marcar Hufflepuff gracias a una excepcional jugada de Cadwallader! Parece que Tom Baker se está enfureciendo…

¡Anímo Tom! – gritaban sus fans Gryffindor – ¡Eres el mejor!

Johnson vuelve a tener la Quaffle. ¡Cuidado! Una bludger tirada por Boris Cronen va directa a él…. ¡Sí! ¡Es interceptada por Black en una maniobra magistral! Este chico es un descubrimiento – Boris entornó los ojos hacia Sirius clavándole la mirada a la vez que este sonrió desafiante. Sirius estaba muy cerca de las gradas, cuando distinguió unas voces entre todas.

¡Muy bien Black! ¡Ánimo! – eran Marian y Laura las que lo animaban junto con Remus, Peter y los demás.

¡Venga Sir, el partido es vuestro! – gritó Peter.

El chico sonrió hacia sus amigos y recordó el beso de Marian la noche anterior y, como si de una inyección de adrenalina se tratara, se dirigió de nuevo al centro del campo para desviar otra Bludger directa a Marta Hinggins, cazadora de Gryffindor.

¡Wow! Qué partidazo ¿no? – se atrevió a decir Frank a Alice pues hasta aquel momento no habían hablado casi nada.

S… sí – tartamudeó ella – los chicos han entrenado duro.

¿Qué tal te va el gorro multiusos? – él la miró fijamente.

¡Oh! Muy bien, la verdad es que está genial. Ahora que empieza el invierno me viene… - Alice torció la vista hacia Frank. Ambos se quedaron mirando por un momento. Él los hermosos ojos café de ella y ella su sonrisa arrebatadora - … muy bien. – acabó la frase en un susurro y ambos torcieron la vista hacia el partido rojos como un tomate.

Mientras todo aquello ocurría en las gradas, el partido seguía su curso frenético. James se estaba empezando a desesperar. Veía como cada vez le costaba más marcar a su equipo y él era incapaz de ver la snitch ¡¿Dónde esta la maldita pelota?! exclamaba para sí mismo una y otra vez. Ya estaba a punto de enloquecer, cuando vio un destello dorado en una de las torres de las gradas. Sin dudar ni un segundo, se lanzó en picado hacia aquello pidiendo porque fuera la snitch y… ¡BINGO! La diminuta pelota aleteaba entorno a la torreta.

¡Love! ¡La snitch está allí! – gritó Amos Diggory a la buscadora de Hufflepuff, la cual no era muy buena.

¡Vamos Jimmy! ¡Corre! – gritaba Marian como una loca.

¡Ánimo Potter! – exclamaba a coro toda la grada de Gryffindor.

James sentía que el corazón se le iba a salir del pecho. No podía defraudar a su casa, no podía defraudar a su equipo y sobretodo, no podía defraudar a su hermana la cual confiaba en él ciegamente. Aquel último pensamiento hizo que su cometa 73 fuera como una bala en pos de la snitch. Miró hacia atrás y vio cómo la buscadora de Hufflepuff le pisaba los talones. No podía perder. En las gradas, la expectación era máxima. Todos coreaban el nombre de James animando a su buscador e incluso, Lily se levantó también de su asiento como todos los demás. ¿Estaba nerviosa?

¡Potter está a punto de coger la snitch! – gritaba entusiasmado Slogan – pero le sigue muy de cerca Love – ¡Ánimo Potter!

¡SEÑOR SLOGAN! – gritó la profesora McGonagall viendo el claro favoritismo del Gryffindor.

Lo siento profesora… se me escapó… ¡Un momento! ¡Cadwallader acaba de Marcar para Hufflepuff! La cosa está que arde, todo depende de los buscadores.

¡Vamos Dawson! – gritaba el capitán de Gryffindor desde su posición – ¡Hay que marcar más tantos! – ella asintió y fue como derecha hacia el cazador de Hufflepuff, quitándole la Quaffle con gran maestría.

Y Dawson vuelve a arrebatarle la Quaffle a Hufflepuff, lanza a puerta y… ¡OTROS 10 PUNTOS PARA GRYFFINDOR! – anunció Slogan secándose el sudor con la palma de la mano – están muy justos en puntuación. Potter tiene que coger de inmediato la snitch si Gryffindor quiere ganar.

James oía vagamente los comentarios del partido y cada vez se le hacía un nudo más grande en el estómago. Todo dependía de él. Cuando tuvo la snitch a dos metros, se puso en cuclillas sobre la escoba para tener más alcance. Aquello solo lo había practicado con Sirius durante el verano haciendo el tonto con la escoba. Se arriesgaba demasiado, pero era la única forma de alcanzar la pelota dorada antes que su contrincante.

¡Cógela Jimmy! – gritaba Sirius – ¡Llevamos 20 puntos de ventaja! ¡ANIMO!

PUEDO HACERLO, PUEDO HACERLO… gritaba James para sí mismo estirando cada vez más el brazo.

Un poco más… ¡¡UN POCO MÁS!! – decían Marian y su hermano a la vez, cada uno desde su posición.

¡Potter está apunto de coger la snitch! – gritaba Slogan ya de pie – parece que Love no puede alcanzarlo, pero la snitch es muy rápida… ¡¡SÍ!! ¡¡JAMES POTTER ACABA DE COGER LA SITCH!! ¡¡GRYFFINDOR GANA EL PRIMER PARTIDO DE LA TEMPORADA!! – Slogan empezó a hacer un baile raro con los brazos. La profesora no le reprendió con la emoción pues su casa, Gryffindor, había ganado.

¡¡BRAVO JIMMY!! – gritó Sirius volando hacia él.

¡ERES EL MEJOR! – vitoreaban los chicos saltando hacia el campo.

¡¡ESE ES MI HERMANO!! – gritaba Marian señalando a James desde abajo con orgullo de hermana.

El estadio estalló en alegría. Todos los Gryffindor saltaron de las gradas para vitorear a su equipo. Marian intentó hacerse hueco entre la multitud que felicitaba a su hermano y al resto del equipo. Después de unos cuantos empujones y varios pisotones, al final consiguió llegar hasta él.

¡ERES EL MEJOR BUSCADOR DEL MUNDO JIMMY! – James se giró y la cogió en brazos zarandeándola hacia todos lados. Luego Sirius y él se abrazaron como nunca lo habían hecho.

¡¡HEMOS GANADO!! – gritaron a la vez.