Espero que os haya sorprendido el "prentediente" de Bulma, ya que no era el esperado, jeje, buenos os dejo con el siguiente capitulo en el que Bulma... bueno, leerlo y vereis...
CAPITULO 3
En la tierra...
- ¡¡Padre, te exijo que me digas quien ha sido el imbécil que ha pedido mi mano!!- gritaba furiosa mientras se paseaba de un lado a otro de la habitación.
El Rey tragó saliva y se dispuso a contestar:
- Es... el príncipe Drako de Vegetasei.
Bulma se quedó perpleja, no podía creerlo, el mono ese osaba pretenderla como esposa, ¿pero qué se había creido ese principe de pacotilla?.Se sentó en el sofá...
- Me niego- dijo muy decidida.
El Rey ya se esperaba esta reacción por parte de su hija, pero no se rindió, intentó combencerla..
- Querida... por favor cálmate- Bulma miró a su padre- se que es muy duro todo esto, pero sabes que los saiyans no piden, exijen..- pausó para ver la expresión de su hija que parecía ¿perdida?- hace unos dias me llamó el Rey Vegeta y me "informó" que su hijo Drako habia quedado muy impresionado contigo y que quería que tu fueras su esposa..- hizo una pausa- me dió a entender que lo mejor para todos es que ni tu, ni yo pusiera ningún incombeniente, ya que si era asi..- respiró hondo- no dudaría en destruir la tierra él mismo..
Bulma se horrorizó con lo que su padre le estaba confesando, sin darse cuenta empezó a derramar unas cuantas lágrimas mientras recordaba su vida hasta ese momento. Toda su vida había vivido entre algodones.
Si
Lo reconocía, era una niña malcriada, presumida y manipuladora, pero también era inteligente, talentosa y buena persona, ¿cómo era posible que todo su mundo se estuviera viniendo abajo? Lo sabía, sabìa que si se casaba con aquella bestia su vida cambiaría por completo, el mundo que conocía y que quería desaparecería para convertirse..¿en qué? ¿una reina inservible que no puede gobernar por que su marido está por encima de ella? No, por eso siempre se había negado a casarse, ningún hombre gobernaría su planeta como le diera la gana. Ella era la futura heredera y se había preparado para elló, ¿qué había pasado?,
¿cuando pasó todo esto?, no entendia nada. Creía que su padre tenía buena relación con esos barbaros ¿qué estaba pasando?. Necesitaba respuestas, ¡maldita sea necesitaba saber!.
- Pero...- tartamudeo- pero el Rey Vegeta y tu sois amigos, yo vi como os tratabais con familiaridad..
El Rey se entristeció provocando en Bulma un leve temblor.
- Lo sé, yo también pensaba que habíamos mejorado algo, pero parece que no...- la miró con recelo- además, hay algo mas..
- ¿Qué mas puede pasar?- pronunció con desespero, no se podía imaginar nada peor.
- Cuando te cases, deberás ir con tu marido a su planeta- pronunció cada palabra como si fuera una puñalada directa al corazón de su hija.
Se impactó, una cosa era casarse con ese mono y permanecer en la Tierra, y otra muy diferente era irse a un planeta que no conocía, a un planeta, que por lo que había oido hablar era lo mas cercano al infierno que había en este mundo. Pero eso no podía ser, ¿que pasaría con la Tierra? ¿Quién gobernaria entonces?
- Pero... pero eso no es posible, cuando te llege la hora papa, ¿que será de la tierra?- preguntó muy confusa. Su padre pareció entender su reacción.
- Cuando yo muera, solo entonces, tu y Drako volvereis y reinareis aqui, antes no..
Bulma se levantó y le dió la espalda a su padre mientras pronunciaba las palabras que jamás pensó que llegarìa a decir.
- Entonces..- se abrazó a si misma- no tengo mas remedio que...- le costaba admitirlo- someterme a su voluntad.
Su padre la miró, y no pudo evitar que los recuerdos le inundaran, su hija, su niña, se veía tan indefensa, estaba en una situación muy injusta y temible para ella. La había visto nacer, dar sus primeros pasos, pronunciar sus primeras palabras e incluso crear su primer inventó. Juró el día de su nacimiento que la protegería contra todo mal que hubiera en el mundo, ¿y que estaba haciendo? Estaba entregando al ser mas importante de su vida a unos barbaros sin luchar, ¡¡sin intentar salvarle de su pesadilla, de su cruel destino!! ¡¡NO!! ¡Jamas lo permitiria!.
- ¡¡No!! ¡No permitire que mi única hija se sacrifique de esta manera! - se levantó- ¡Si es necesario lucharemos contra esos monos!
Bulma lo miró a los ojos y le sonrió mientras él empezaba a divagar sobre todo lo que harían para defender el planeta. Por un momento se sintío orgullosa y hasta tentada a hacerle caso a su padre. Dios, como le gustaria volver a ser esa niña de diez años que iba corriendo a su padre cuando se caia jugando o cuando le quería enseñar el boceto de algún artefacto que orgullosamente había dibujado, Pero ese tiempo ya pasó, ahora era una mujer hecha y derecha y, aunque lo intentara ignorar, sabía lo que tenía que hacer, era su responsabilidad- "Muchas vidas valen mas que una sola"- se repitió mentalmente.
- Papa...- intentó interrumpirlo
- ¡Crearemos un escudo con plutonio del planeta rojo para poder neutralizar sus ataques!
- Papa
- ¡Y despues crearemos un arma con la que poder matar a esos monos!
- ¡Papa!
El Rey salió de su trance al oir a su hija y la miró.
- Papa- se giró con tristeza- sabes de sobra que antes de que tuvieramos si quiera los materiales... el planeta ya habría volado por los aires- suspiró- creo que no hay mas que decir...
- Hija no...
- Papa si,.. es necesario- contempló los ojos a su padre- me casaré con Drako si eso evita que destruyan nuestro planeta.
- Su majestad, ya hemos aterrizado en la Tierra- informó el soldado cuando llegó ante su rey.
- Estupendo, informa a mis hijos y diles que se reunan conmigo en la plataforma para el descenso.
El Rey Vegeta se terminó de poner la capa roja con el escudo de su reino y se encaminó a la plataforma donde esperaría a sus dos hijos. El primero en llegar fue el mayor de ellos, con una armadura de color negra encima de un spandex blanco complementando el atuendo con una capa negra. Por el contrario el pequeño vestía una armadura blanca sobre un spandex rojo y con la capa del mismo color. Los dos lucian imponentes.
- Bien - se giró hacía uno de los soldados- ¡¡desciendan la plataforma!!
La plataforma empezó a descender dejando una humareda a su paso, cuando tocaron suelo y se disipó el polvo se dejaron ver tres figuras, un hombre con una bata de científico y dos mas con armaduras de combate de la tierra, habló el científico..
- Majestad- hizó una reverencia- bienvenido a la Tierra, nuestro Rey se disculpa por no venir a recibirle personalmente, está en el salon principal recibiendo a los demas invitados, les invita a unirse con él en el salón después de que coloquen su equipaje en sus aposentos.
-Guianos.- ordenó bastante irritado, no le había gustado que no fuera el propio rey quien le recibiera, pero no era el momento para armar un escandalo. tenía cosas mas importante en que pensar.
- Por aquí majestad.
El cientifico les guió por los pasillos del palacio hasta llegar a los aposentos que ocuparían durante su estancia en el planeta
- Vegeta, Drako dentro de diez minutos nos encontraremos en la puerta del salón- ordenó autoritario su padre. Ambos principes asintieron a su padre y en el tiempo acordado estaban en la puerta del salón como había dicho el Rey Vegeta. Vegeta se encontraba en ese momento observando con desprecio y superioridada toda la gente que estaba reunida.
- Mmm, cuanto insecto junto- mencionó con desagrado.
- Vegeta comportate- le reprendió su padre mientras aparecía detrás de ellos.
Vegeta gruño, no le gustaba estar en lugares llenos de insectos, no le gustaba ni siquiera tener cerca a su familia, pero no tenia mas remedio. Empezó a mirar a todos por encima del hombro y a admirar el lugar, le sorprendió la enorme escalera dorada que descendía practicamente hasta el centro del salón y parecía interminable, siguió con la vista hasta arriba de la escalera mientras las trompetas daban entrada a los representantes de ese planeta.
- Damas y Caballeros, el Rey y la Reina Briefs de la Tierra, junto a su encantadora hija la princesa Bulma.- los aplausos no se hicieron esperar mientras los reyes hacían su aparición totalmente arreglados para la ocasión y muy sonrientes saludaban a sus invitados. Vegeta empezó a notar que las mujeres murmuraban recelosas y los hombres miraban todos a un mismo punto, cosa que le llamo la atención y dirigió su mirada hacía lo que les llamaba la atención. Alli estaba, una mujer, no... una diosa de cabellos y ojos azules con un vestido rojo tan ceñido que marcaba cada una de sus curvas ademas del elegante recojido que dejaba a la vista su expuesto cuello. Continuó con su mirada mas arriba encontrandose con sus preciosos ojos que en ese momento se cruzaban con los de la bella dama.
Vegeta se quedó mudo de la impresión, nunca habia visto a una mujer tan bella, tan exquisita..
Bulma por su parte daba un vistazo a todos los allí reunidos intentando encontrar al bastardo que quería casarse con ella. Allí lo vió, hablando animadamente con su padre, el muy estúpido, pero.. estaba con alguien mas, un hombre muy parecido al Rey Vegeta pero bastante mas joven, no lo podía ver bien ya que estaba en una zona oscura, hasta que se percató que ese hombre le miraba de la manera mas... intensa que había sentido jamás, pero lejos de sentirse incomoda, le mantuvo la mirada hasta que sus padres empezaron a mezclarse con sus invitados. Hizo lo propio, terminó de bajar las escaleras y empezó a saludar a sus invitados, mientras veía como sus padres se aproximaban a la realeza de Vegetasei.
- Bienvenidos a nuestro planeta Vegeta- le estrecho la mano el Rey Briefs.
- Gracias Briefs- le correspondio- estamos encantados de estar aquí ¿verdad? - se giro hacia sus hijos con una sonrisa amenazadora.
- Si, - afirmó de manera irónica mientras el Rey le extendió la mano para estrecharsela. Vegeta le ignoró por completo.
- Disculpa a mi hermano Vegeta, no es demasiado sociable- Drako estrechó la mano del Rey- me encantaría saludar a mi futura esposa.
El Rey se quedo sorprendido, estaba claro que daban por echo que ya estaba todo resuelto para el compromiso. Eso le puso furioso, pero optó por contar hasta diez antes de decir nada que supusiera problemas.
Vegeta miró a su hermano y después al Rey y por detrás de este la volvió a ver, saludando a sus invitados con una sonrisa en su boca y un deje de tristeza en su mirada. Bulma giró su mirada y lo volvio a ver, allí, mirandola con esa mirada tan penetrante que le daba la impresión que encualquier momento la atravesaría.
- Querida- le hizo un gesto con la mano a su hija para que se acercara a ellos.
Bulma respiro hondo y fué hacia donde estaba su padre.
- Digame padre- pronunció con solemnidad.
- Querida, ya conoces al Rey Vegeta, te quiero presentar a sus dos hijos, Vegeta.- Bulma hizo una leve reverencia al principe siendo correspodida con otra mirada penetrante- y a Drako.
- Tu futuro esposo- sentenció Drako mientras cogía a Bulma por la cintura estrechandola entre sus brazos y plantándole un beso en los labios.
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Uyyyy, la reacción de Bulma no se hará esperar en el próximo capítulo, espero reviews!!
