-¡Je! Nick,
gracias.-Estaba nerviosa.
-¡Oh! De nada; no es malo decir la
verdad ¿verdad?-
-Para nada.-Tenía razón.
-Mmm...¿qué
quieres hacer?-
-No sé.-
-Yo decidiré por ti.-Me tiene
calculada.
-Dime.-
-Vamos a...tomar un café y después bailar
un poco... ¿Estás de acuerdo?-¿Espera que le diga que no
?
-Sí.-
Me llevo hasta el comedor y después nos trajeron un
café, fué muy rápido asi que creo que ya lo tenía planeado. Todo
era a la medida; silencio y tranquilidad.
-¿Y qué has hecho o
qué planeas hacer?-
¿Qué planeas hacer tú?
-Pues, no he
hecho nada y planeo... mmm, no sé la verdad.-
-Debes de tener
algo planeado.-
-Mmm...no. ¿Y tú?-
-¿Yo? Nada.-Alzé las dos
cejas.-Pues, trabajar.-
-Entonces yo también.-
-Que
bueno.-
-Sí.-
No conversabamos mucho, eramos más callados y
eso era todo. La verdad no sé cómo sobreviví los ultimos meses con
él, cada fin de semana. Pero ahora que recuerdo reiamos y
bailabamos. Pero ahora, nada.
-¿Vamos a bailar?-
-Sí.-No
podía responder otra cosa.
Nos levantamos y puso su
a bailar lento y me recargué en su pecho.
-Creo
que esto es aburrido.-
-Sí, lo es.-
Se separó de mi y me vió.
Tragué saliva y me humedecí los labios, él hizó lo mismo y
comenzó a acercarse a mi. Cuando estaba ya a unos centimetros, ví
el piano que tenía ahí y fué lo primero que encontré como excusa
para alejarme de él. Es que, al último momento me
arrepentí.
-¡Mira! Un piano...-pensé un poco.-¡blanco!-
Hizó
una cara de cansancio; me separé de él y fuí hasta el piano para
sentarme en el banquito.
-Ya lo habias visto.-
-Pero no le
presté atención.-
Se acercó y se sentó a un lado mio. Tocó
una tecla(no se como se llaman).
-Listo, ahora a bailar.-Me tomó
del brazo pero me solté.
-No, quiero que toques algo.-Y se volvió
a sentar.
-¿Qué quieres que toque?-
¡Ohhh! Lo tengo
controlado.
-Algo, una melodía, romántica.-Casi susurré.
-Lo
que quieras.-
-Bien.-
Comenzó a tocar algo, se oía bien, muy
es bueno y eso me atrae de él. Es interesante, demasiado
para no ser ó y me volteó a ver.
-¿Ya?
¿Satisfecha?-
-Mmm...yo quiero aprender.-
-Haaa, no,
no, ahora vamos a bailar.-
-Pero quiero aprender.-E hizé una cara
de puchero.
-No pongas esa cari...á bien, pero no hoy.
Vas a venir todos los dias a las 4 pm; ¿entiendes?-
-Si lo
entiendo.-
-Ok, ahora a bailar.-
Me tomó del brazo y puso
mú bailando y volví a recargarme en su pecho. ¿Cree
que no me dí cuenta que iba a decir carita en vez de cara? Yo me doy
cuenta pero no importa, me agradó.
Se nos fué el tiempo
bailando, canción tras canción y no nos cansabamos. Teniamos algo
en común: nos gustaba bailar;eso es algo que no sabía de él.
-Creo
que me tengo que ir.-
-Mmm...es verdad.-Y pusó una cara triste
que me mató.
-Pero nos podemos ver mañana ¿no?-Y me atreví a
acariciarle el sonrió.
-Sí.Vamonos entonces.-
Apagó
el stereo y salimos de su casa. Me abrió la puerta y entré.Después
entró él y nos pusimos los ó a andar el auto y puso
música, parecía que no acababa con él. Llegamos, me abrió la
puerta y bajé. Después me dirigió a mi puerta y la abrí.
-Bueno,
este, creo que adios.-
-Hasta mañana;paso por ti a las 4 pm. Y
lleva una libreta.¿Ok?-
-Si ok.-
-Ajam...-arregló su
és se fué acercando lentamente y tomó mi rostro entre sus
manos y cerré mis ó sus labios con los mios y desde ese
momento supe que me habia vuelto adicta a sus labios. Pues, sentí
como que me regresaron algo que me quitaron hace algunos meses.
Lo
seguí, lo hizé; el hombre me trae loca y esto es algo que no podía
dejar pasar por alto; no me importa si mi mente me dice que no, yo le
haré caso a mi corazón, bueno a él no sino a mis sentimientos.
Fué tierno, dulce, instintivo y coplado.Él sabe como tratarnos
a nosotras las mujeres y más a mi. Pasó sus manos de mis mejillas a
mis hombros y después recorrió mis brazos con sus manos haciendo
que la piel se me pusiera de gallinita. Tomó mis manos y se separó
de mi. Yo me quedé boquiabierta cuando beso mis manos y después las
soltó. No podía casi respirar y si lo hacía lo hacía muy rápido
lo sentía por los latidos de mi corazón. Me sonrió y me abrazó,
yo hizé lo mismo.
-Tengo que entrar.-Y me separé de él.
-Está
bien, te veo mañana.-
-Sí.-
Me dió un pequeño beso en mis
labios y entré a mi í rápido las escaleras y cuando entré
a mi habitación, fuí a mi ventana.Y lo ví. Se despidió moviendo
la mano y yo hizé lo mandó un beso y yo hizé como que lo
recibí, él me sonrió mientras movía la cabeza...¡Oh Dios! ¡Nick
es un sueño! Y yo lo estaba soñés entró a su auto, lo
echó a andar y se fué.
Nisiquiera conociamos suficiente uno del
otro y ahora...haaam, estoy confundida pero encantada con lo
ocurrido.
Busqué una libreta en blanco y la puse en mi escritorio
para mañana no olvidarla mañana. Estaba emocionada de poder
aprender a tocar el piano y nerviosa por Nick, él sería mi
maestro.
Ahora, Nick no sabía lo de mi mamá y mi hermana, mucho
menos lo de mi miedo a su reacción cuando se lo diga, sé
que me comprenderá pero no sé si comprenderá el por qué no se lo
dije, aunque no hay un por qué. Pero él tampoco me ha contado algo
sobre su vida asi que no creo que estemos tan diferentes. Pero
también desde hoy me dí cuenta que lo tengo en mis manos, lo
controlo;le digo toca algo y el toca algo, le digo quiero aprender y
el se ofrece a enseñarme; aunque yo sé por qué lo hace, para
tenerme cerca...de esa face si lo que me divertiré,
que aprederé y que lo voy a tener cerca...¡No! no puedo estar
pensando en él, en tenerlo cerca, en que esté conmigo, que me bese,
que bailemos o que me abraze. No puedo, no lo puedo comenzar a
querer, ya no sólo me atrae sino también me gusta, pero no puedo
comenzar a quererlo.
Me dormí. Cuando desperté era muy tarde,
pero faltaba mucho para ir con él, bueno, que él viniera por
bañé, me vestí y comenzé a ver TV. Entonces sonó mi
celular.
-¡Papá!-
-Hija, ¿cómo estás?-
-De lo mejor, ¿y
tú?-
-Muy bien.-
-¿Cuándo regresas?-
-No lo sé, talvez
en un mes o dos, cuando sea el...-
-Si, cuando cumplan cuatro
añ que ir a México a verlas.-
-Si, hija yo regresaré
para esa fecha y después de me México tomaré un vuelo a
Tokio.-
-Haa, está bien.-
-Bueno hija, me ,
cuídate.-
-Tú igual, adios.-Y colgó.
Seguí viendo TV
haciendo que temas tristes salieran de mi cabeza. Cuando dieron las
cuatro tomé la libreta y bajé. Lo esperé y cuando llego y le abrí,
me besó.
