CAPITULO 4

Para sorpresa de todos Drako cogió por la cintura a Bulma estrechandola entre sus brazos y la besó en los labios consiguiendo que Bulma le diera un empujón separandose de él y abofeteándolo.

- ¡Escúchame bien! ¡Acepto casarme contigo, pero hasta que no diga el si quiero no quiero ni que respires cerca de mi!-gritó furiosa a su futuro esposo.

Todo el salón se quedó sorprendido por lo que acababa de presenciar, conocian a las dos familias y sabían de sobra que el Rey Vegeta tenía malas pulgas así que todo el mundo continuó como si no hubiera pasado nada, mientras que Bulma salió precipitadamente del salón hacia el jardín mientras Drako hacía el intento de seguirla pero el Rey Vegeta lo detuvo.

- Déjala, se le pasara.- sonó mas como una orden que no como una petición

- Drako, disculpa la actitud de mi hija, la noticia de vuestro compromiso le a, sorprendido- se disculpó el Rey Briefs aunque en el fondo pensaba que su hija estaba en todo su derecho.

- No importa- mencionó Drako tocandose donde le había pegado- me gusta que se resista- dijo con una risita.

Vegeta no aguantó mas la estupidez de su hermano y salió del salón hacia el jardín, por donde minutos antes había salido Bulma. Se apoyó en la barandilla y se sentó cara al jardin, esa noche no había luna y las estrellas se veian como una cortina de lucecitas colgadas graciosamente del cielo, hacía frío, pero no le importaba demasiado, escuchó un lamento que venía de unos setos un poco mas allá, se bajo de la barandilla y fue hacía el lamento encontrandose con una mujer llorando sentada en un banco de piedra. Vegeta quedó impactado, bajo la luz de las estrellas esa mujer se veía todavía mas hermosa de lo que era, en contra de su orgullo se acercó a ella mientras sus ojos se posaban en ese cuerpo que ahora parecía mucho mas delicado que antes.

- Tienes buen gancho de derecha.- soltó el principe en tono burlon.

Bulma se sobresalto y se levantó de un salto sin saber quien era su acompañante

- ¿Quién eres?- Bulma se acercó a él teniendo así mejor nitidez del hombre que tenía delante- Ah, eres el hermano de Drako ¿no?- preguntó algo incomoda.

- Por desgracia- rió y Bulma sonrió.

Se miraron y volvio el silencio, pero en lugar de ser incomodo era un silencio agradable, hasta que se escuchó un grito que sacó a ambos del trance en el que estaban

- ¡¡Bulma!! ¿Dónde estas?

Apareció una joven de cabello negro interrumpiendo el silencio que reinaba hasta el momento.

- Bulma te he estado buscando por todo el palacio- arremetió Chichi entre enfadada y preocupada

- Estaba aquí con..- se giró para presentarlo pero Vegeta había desaparecido- ¿pero donde..?

-¿Con quién? ¡¡Ay Bulma que tu padre te esta buscando, quiere anunciar algo y tienes que estar allí!!- la cogio de la mano mientras la arrastraba- ¡¡Venga vamos!!

- Ya voy ya voy- dijo Bulma mientras era arrastrada por su amiga al interior del palacio. Mientras entre los arbustos se encontraba cierto principe que no había perdido detalle de la conversación de la joven princesa con su amiga.

- Es una lastima que semejante especimen se vaya a desperdiciar con el inutil de mi hermano..- resopló indignado.

Bulma entró en palacio por la puerta por la que habia salido mientras seguía siendo arrastrada por su gran amiga.

- Hija, ven conmigo por favor- le indicó su padre, al lado del rey estaba Drako, y al lado de este el Rey Vegeta, a Vegeta no se le veia por ningún lado.

-"¿Por qué demonios tendré que preguntarme donde está ese principito? Si seguro que es como el estúpido de su hermano"- pensaba mientras se aproximaba a su nueva tortura.

Se reunió con su padre situandose en lado extremo de donde estaba Drako, pero el Rey se apartó de enmedio y los colocó juntos, cosa que desagradó a su hija, sobre todo cuando Drako, con la sonrisa mas falsa que había visto, la cogió del a mano sin previo aviso.

Sonaron las trompetas.

- Damas y caballeros,- pronunció el padre de Bulma- bienvenidos a mi humilde planeta, espero que su estancia sea muy grata- soltaron un aplauso- Ademas, estoy seguro, que este año, en nuestro congreso interplanetaria conseguiremos mas avances en nuestra alianza interplanetaria- volvieron a aplaudir- También, me gustaria anunciar, no como rey de este planeta, si no como padre..- miro a su hija a los ojos y Bulma vió en los ojos de su padre la intención de echarse atras, inmediatamente Bulma le cogio de la mano y se la estrujó como un ruego para que continuara, el rey respiró hondo y continuó- Es un placer para mi, anunciar el compromiso de mi encantadora hija Bulma con el príncipe Drako de Vegetasei.

Todo el mundo empezó a aplaudir con algo de recelo por la escena que habían presenciado minutos antes, pero una mirada del rey Vegeta bastó para que empezaran a aplaudir como locos. Drako encaminó a Bulma al centro del salón y realizar el primer baile de la noche. Empezó a sonar un vals y los futuros esposos empezaron a bailar.

- Esta noche estas exquisita..- susurró Drako con una voz que a cualquier mujer le hubiera derretido, pero estaba claro que Bulma no era cualquier mujer..

- Que te quede una cosa clara- le miro a los ojos mientras le advertió- aunque nos casemos, nunca, jamás, me pondrás un dedo encima, ¿te queda claro?- interrogó con la sonrisa mas falsa que había puesto en su vida.

- Me gusta- Bulma al oir esto le volvio a mirar soprendida.

- ¿Qué es lo que te gusta?- soltó algo irritada mientras Drako se acercaba mas a ella

- Esa resistencia- se pegó a su oído y le susurró- te aseguro que seras tu quien ruege por tenerme entre tus piernas antes de que pase una semana de la boda.

- Eso,- señalo Bulma bastante irritada- jamás pasará.- Drako mostró una leve sonrisa.

- Tiempo al tiempo querida- le miró a los ojos

Terminó la pieza y pararon de bailar.

- Vén, tenemos que hablar con nuestros padres sobre la ceremonia y la fecha- Bulma lo miró con desprecio y prefirió seguirle.

Los dos fueron hacia donde estaban sus progenitores hablando de trabajo.

- Padre, queremos fijar la fecha de la boda lo antes posible.- pronunció Drako dejando a Bulma prepleja.

- Tranquilo muchacho, que prisas tienes, a ver, ¿cuando habiais pensado que fuera?- preguntó el Rey Vegeta en tono muy animado.

- Dentro de 1 semana, queremos que sea aqui y al finalizar la ceremonia nos iremos a Vegetasei- pronunció con total seguridad mientras miraba a su progenitor.

- ¿Que? ¿Dentro de una semana? ¡¡Eso es demasiado pronto!!- dijo totalmente indignada mientras se soltaba de la mano de su prometido.

- Mi hija tiene razón, es demasiado pronto- esperaba como mínimo poder librar a su hija de esa tortura durante unos meses, pero parecía que no iba a ser así.

- Nos casaremos cuando yo lo diga, las mujeres no tienen que decidir nada- sentenció Drako mientras volvía a cojer a Bulma por la mano

- ¡¡Pero quién te has creido que eres para mandarme de esa manera?!- se soltó de él muy bruscamente, pero el la cogió de las dos muñecas y las cruzó por detrás de la espalda de ella dejándola pegada a él mientras se acercaba a su oído.

- Escúchame bien, no te permito que me levantes la voz, vuelve a renegar algo de lo que diga y tu querido padre sufrira un accidente, ¿entendido?- amenazó consiguiendo intimidar a la princesa, se había olvidado por completo que esta hablando con la raza de guerreros mas temida del universo.

Bulma estaba aterrorizada, no sabía hasta ese momento donde se había metido. El ser con el que se iba a desposar era un autentico monstruo.

- Sueltala ya anda- Vegeta apareció por detrás no gustandole mucho lo que estaba viendo- esa no es manera de tratar a tu futura esposa- mencionó con arrogancia.

- Te agradeceria hermano que no te metieras en lo que no te importa- soltó muy irritado-

- ¡¡Drako!! ¡Sueltala!- ordenó su padre bastante enfadado.- Te recuerdo que todavía no es tu esposa y puedo cambiar de opinión... - sonó a amenaza y consiguió su objetivo, Drako solto a Bulma enseguida.

- Sera mejor que nos retiremos a descansar,- razonó el padre de Bulma- estamos todos muy agotados y se dicen y hacen muchas tonterias- dijo mirando a Drako, este se dio por aludido y cuando le iba a replicar su padre negó con la cabeza para que no interviniera, no era el momento.

Bulma y su padre se retiraron a sus respectivos aposentos, mientras la familia real de Vegetasei se quedaba a solas.

- Drako, sera mejor que te vayas a tu habitación.- ordenó el Rey Vegeta.

No dijo nada, simplemente se marchó rumbo a su habitación.

- Pobre terricola- dijo Vegeta consiguiendo la atención de su padre.

- ¿A que viene eso?- interrogó intrigado.

- A que como no lo impidas Drako terminara matando a su querida esposa- sonó algo preocupado pero no sabía muy bien porque.

- Eso ya lo he visto- afirmó pensativo- esa mujer tiene un caracter demasiado fuerte y en cuanto contradiga a tu hermano no dudara en pegarle una paliza y como consecuencia a matarla.

A Vegeta se le puso el pelo de punta, no sabía por que pero no le hacía gracia.

- Y eso acabaria con nuestras relaciones con la Tierra- dijo Vegeta.

- Eso no nos combiene- sentenció el Rey Vegeta- Tenemos que hablar con tu hermano y hacerle entender que no puede matarla.

- Dejo eso en tus manos, padre, yo me voy a explorar el lugar- dijo mientras se daba la vuelta.

- No crees ningún problema- amenazó su padre.

Vegeta elevó el vuelo para ver una panorámica del palacio, pero algo le llamó la atención, escuchó un estruendo y unas luces que salían de palacio a gran velocidad, vió lo que parecía una moto.

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Bueno, la presentación del compromiso está hecha, aver que pasa ahora... dejar reviews!!