CAPITULO 5

CAPITULO 5

Como no tenia nada mejor que hacer se decidió a seguirla, además tenía curiosidad. Bajo el vuelo tanto que casi tocaba el asfalto, se situó justo detrás de la moto y pudo distinguir que quien conducía era una mujer y por la forma que tenia de tomar las curvas parecía que quería matarse. Vegeta quería saber quien era, así que se situó al lado de la moto y grito.

- ¡¡EHHHHH!!

Cuando ella giro la cara se dio cuenta de quien era, pero desgraciadamente le había impresionado tanto el encontrarse con un ser volando al lado suyo que no vio la curva que venia, la moto partió el quita miedos y salio por los aires cayendo por el acantilado que tenia ante sus ojos. Miedo, terror, eso es lo que vio Vegeta en los ojos de la mujer cuando salto por los aires. Por un momento Vegeta estuvo apunto de dejar que se estrellara contra el suelo...

Abrió los ojos, sentía unos brazos fuertes que la sujetaban por la espalda, sentía el duro pecho pegado al suyo. Levantó la cabeza y lo vio, ahí, mirándola con ojos interrogantes, vio en sus ojos compasión, sorpresa y otro sentimiento que no logró descifrar, después se dio cuenta de quien era el hombre que tenia delante y se separó bruscamente. Se quito el casco negro muy molesta dejando ver su cabello color mar y lo tiró al suelo.

- ¡¡Maldita sea!! ¡¡Por qué te has cruzado en mi camino?!

Vegeta se quedó sorprendido, esperaba que se echara a llorar o que le agradeciera el haberla salvado, pero en lugar de eso se lo reprochaba, era una mujer muy complicada, desde luego su hermano había hecho una elección muy loca.

- No se que demonios vio mi hermano en ti, estas como una cabra- dijo con una voz muy tranquila y cruzando los brazos delante de su pecho- por poco te matas y aun así me recriminas por cruzarme en tu camino- dijo algo enfadado- tenia que haber dejado que te estrellaras.

- ¡¡Pero si fue culpa tuya!!- empezaron a deslizarse por sus mejillas algunas lagrimas- ¡¡Te cruzaste en mi camino, no hubiera pasado nada si no me hubieses seguido!!- cayo al suelo desconsolada, recogió sus piernas en el pecho y escondió su cara, la tensión de casi verse estampada en el suelo le pudo.

Vegeta estaba irritado, no sabia por que, pero le irritaba que esa mujer estuviera llorando, seguramente por que hacia mucho ruido y molestaba, se intento autocombencer.

- ¡¡Se puede saber por que rayos conducías de esa manera?!- pregunto bastante enfadado

Bulma levanto la mirada, no sabia si debía confiar en el, después de todo era el hermano de su futuro marido, podía contarle lo que le dijera, incluso este pequeño "accidente" que había tenido por culpa suya, Vegeta pareció adivinar su duda.

- Mira mujer, realmente no me interesa lo mas mínimo por que te has convertido en una kamikaze, así que si no quieres hablar mejor me voy- empezó a elevar el vuelo.

- Espera...- fue casi un susurro, pero el afinado oído del príncipe lo escuchó perfectamente, paro en seco y descendió hasta el suelo. Bulma se levantó- La moto esta destrozada..- dijo señalando la chatarra en la que se había convertido- no tengo manera de volver a palacio...

Vegeta pareció adivinar y puso cara de pánico.

- Ni creas por un segundo que te voy a llevar- dijo muy concienciado.

Pero Bulma se lo veía venir y en cuestión de astucia no le ganaba nadie.

- Ya veo- dijo en tono sereno- supongo que no PUEDES llevarme.

- No es que no PUEDA si no que no QUIERO- matizó las dos palabras.

- Bueno, eso dices tu, estoy segura que cualquier otro guerrero podría llevar a una jovencita tan bonita como yo, pero el príncipe de los guerrero... se ve que no es lo suficientemente… fuerte.

De pronto Bulma notó como le pasaban un brazo por debajo de las rodillas y otro brazo por detrás de la espalda, y sin apenas darse cuenta estaba en los aires. Levanto la vista y vió el duro rostro del príncipe mirando concentrado el horizonte. Estaba cómoda, muy cómoda y segura, sin darse cuenta apoyo la cabeza en su hombro y cerró los ojos...

Vegeta empezó a notar que su carga respiraba mas fuerte de lo normal, bajo su vista y vio a un ángel dormido, o eso es lo que le pareció a él, volvió a levantar la vista y visualizó el palacio a lo lejos y aumento la velocidad, tenia que dejar esa carga que llevaba, empezaba a notar cosas que no le gustaban. Paró justo encima del palacio, ahora tenía un problema, no sabía cual era el balcón de la joven princesa. No lo dudo.

- ¡Mujer!- la llamo un poco brusco. Bulma abrió un ojo.

- ¿Que..?- dijo somnolienta

- ¿Donde esta tu balcón?- Bulma miró hacia abajo y señaló con el dedo uno de los balcones mas grandes que había y seguidamente volvió a cerrar los ojos descansando de nuevo.

Vegeta descendió con Bulma en los brazos, estaba por despertarla para que se bajara cuando vió que la puerta del balcón estaba abierta, se adentró a la habitación, las luces estaban apagadas pero con la luz que entraba de fuera veían perfectamente, vio una enorme cama pegada a la pared y se acercó dejando a Bulma suavemente sobre el colchón..e inmediatamente Bulma se giró y se agarró a la almohada.

- "En Vegetasei no existen mujeres así, que estén tan locas, aunque...- se quedo pensativo- tengo que admitir que es realmente hermosa"

Sin más, salió de la habitación por donde había venido..

Al día siguiente Bulma se levantó algo dolorida, sin duda el "casi accidente" que tuvo le hizo algunos moretones que seguramente le provocó Vegeta al rescatarla antes de estamparse contra el suelo, cada vez que se acordaba del accidente se le erizaba el vello de su cuerpo.

Sin embargo, ese hombre, Vegeta, había aparecido nuevamente en su mente, desde luego era apuesto y sin duda parecía mas caballeroso que el cavernícola de su hermano pequeño. Ese sayan le había salvado la vida, se había preocupado y le había preguntado el motivo de su conducción. Bulma sonrió- "si supiera que quería marcharme lo mas lejos posible de mi casa para poder encontrar una solución y evitar casarme con el estúpido de Drako"- suspiró-"no se que opinaría, pero bueno, tampoco me interesa saber que opina ese mono después de todo"

Se despojó de la ropa de camino al baño y se metió dándose una ducha muy caliente que le sentó de maravilla y cuando se estaba secando...

- ¡¡Querida!!- cada vez que Bulma escuchaba la voz de su madre se preguntaba como era posible que de una persona tan simple hubiera salido una persona tan inteligente como ella (viva la vanidad).

- Estoy aquí mama- salio del baño con un albornoz y una toalla en la cabeza.

- ¿¿Todavía estas así??- observó "horrorizada"- ¡¡Tenemos muchas cosas que hacer!!

Bulma miró a su madre por un momento como si no supiera de lo que estaba hablando,.. hasta que la realidad le golpeo como un mazo, se sentó en la cama con la cara desfigurada...

Bulma empieza a darse cuenta que Vegeta no se parece a su hermano, ¿Qué pasara?