Le gustaba verlas, aunque tratara de dormir, decía una cosa y le llevaba a caí en cuenta que no iba a dormir hasta que prendiera la luz y las estrellas dejaran de verse; pero no lo iba a hacer, llegó a un punto donde concebí el sueño arrullandome con su voz.
Desperté; estaba sola, vestida y era de día. Si no fuera por la nota que estaba en mi mesa de noche, hubiera pensado que todo fue un sueño.
"Bebé, me fui porque sabía que las personas de servicio llegarían y supuse que le informarían a tu papá que encontraron a su hija con un hombre desnudo. Me tomé la libertad de vestirte, ya que tienes el sueño pesado no hubo problemas...¿verdad? Paso por ti como siempre."
Fin de la historia. Me levanté, me bañé y me vestí. Tendí mi cama porque no quería que olieran el aroma de hombre que habia dejado Nick la noche anterior. Tenía miedo y estaba risueña. Me habia quedado eufórica por todo lo como si hubiera pasado y no hubiera pasado nada; sólo un recuerdo en una soledad y una soledad con un frío y a la vez cálido recuerdo, muy cálido, más cálido que frío.
Me quedé en mi casa durmiendo y me desperté a eso de las 3:45 pm. Algo me hizó ir a mi ventana y ahí estaba él, dando vueltas de un lado a otro,viendo su reloj y con las manos en los bolsillos. Supuse que estaba ahí desde antes para llegar puntual; porque si decidiera qeudarse en su casa y salir de ahí hasta que casi fuera la hora, llegaría tarde. Me reí un poco y esperé hasta que fueran las 3:59 pm. Bajé tranquilamente y cuando mi reloj marcó las 4 pm en punto, ni un segundo más ni un segundo menos Nick tocó el timbre de mi casa. Abrí yo.
-Ho-hola-
-Hola puntual como siempre.-
-Sí.-
Me dió un pequeño beso en mis labios y después me condujo hasta su auto, me abrió la puerta y entré. El subió y nos pusimos los cinturones. Echó a andar el auto y en unos minutos llegamos a su casa para que él bajara, abriera mi puerta y yo bajara.
Las clases fueron normales, de un tiempo a acá ponía más atención y aprendía mucho más. Cuando terminamos, bailamos un poco y nos divertimos con nuestras interesantes platicas. Bailando, no faltó la mano de Nick en mi trasero...aveces me puede llegar a molestar.
No, no estamos enamorados y mucho menos nos queremos. Sólo parece ser una pequeña aventura romántica.

El día llegó. Fui temprano al panteon, le dejé sus flores preferidas y me fui no antes de orar un poco por su alma. No deje que las lagrimas se me escaparan y me hize fuerte. No quería llorar, no iba a fue muy delicado, no me toco el tema, las clases fueron normales. Bailamos como siempre y le solté la bomba que mi papá me habia dicho hace unos dias atras.
-Me voy una semana de vacaciones con mi papá.-
-Que bueno-me dijo con una sonrisa.-Yo también me voy de vacaciones.-
-Que bueno.-
-¿Cuándo te vas?-
-Mañana-dije rápido.
-¡Y no me dijiste nada! Que mala eres, una semana es algo pero que te vayas mañana... lo siento.-
-¿Por qué?-
-Yo también me voy mañana.-
Hize una cara de sorprendida y le dí un pequeño golpe en el fuerte pecho.
-Tú tampoco me dices nada por lo que veo, ¿y esperabas irte y ya?-
-No, iba a llamarte desde allá y decirte que no pasaría por ti y no ibamos a tener clases hasta dentro de una semana.-
-¡Ohh!- Y entristecí.
-¡Oh! No, no...-me abrazó y yo a él.- No es verdad bebé, si te lo iba decir pero te adelantaste; no te pongas triste.-
-No.-
-Bueno, entonces nos vemos en una semana ¿si?-
-Sí Nick.-Me separé de él.
-Hay que despedirnos ¿no bebé?-Asentí con la cabeza. Me sonrojé y se acercó a mi. Me tomó entre sus brazos y me beso con esa pasión que a mi tanto me encantaba. Su lengua saboraba el interior de mi boca y recordé que no me habia besado asi desde hace una semana y antes de hacer el amor. Mi lengua jugaba con la suya y yo me estaba excitando mas a medida que él bajaba su mano a mi glúteo. Cuando llegó, lo apretó y gemí.
Subió su mano y nos separamos.
-Nos vemos Nick.-
-Si bebé.-
Me dió otro pequeño beso y entré a mi casa. Tenía mis cosas preparadas; bikini, vestidos y shorts cortos y blusas muy feliz de que mi papá haya hecho un espacio de una semana entera para mi. Nos ibamos a un yate, a pasar los dias. Me gustaba la idea, pero no la idea de estar sin Nick. Pero ya era tarde, aparte solo sería una semana, ¿qué daño me haría? Ninguno, eso pienso yo.
Al otro día me arreglé normal. Me llevaron a el puerto y ahi embarqué junto muy pocas personas, no muchas tenían el acceso a ese tipo de yates. Por lo mucho eramos 100 personas. De alta sociedad, mayores de edad mas que nada y aburridas por su puesto. Mi papá me esperaba en una de las 40 suites del yate. Era estúpenda. Me recibió con un gran abrazo.
-Hija.¿Cómo estás?-
-Muy bien papá. ¿Y tú?-
-Muy bien hija, ¿qué me cuentas?-
¡Jajajaja! ¡Papá! Si supieras.
-Nada papi.-
-Bien hija.¿Cómo van los estudios?-
-¡Oh! Muy bien, ya sabes que tu hija es muy buena en ese aspecto.-
-Que bueno , yo ya no estoy tan jovencito y creo que tú quieres disfruta ¿no?-
-Si papá.-
-Diviértete. Yo jugaré en la sala de juegos con unos amigos.-
-Si papá.-
-Me voy.-
-Sí.-
-Cuídate.-
-Si.-
Se fué.Si quería disfrutar, me encantaba disfrutar del Sol y de los jacuzzis. Relajarme y divertirme.
Me puse uno de mis bikines, uno color negro. Saqué mi bronceador y después fuí a la zona más alta del yate donde aterrizan los helicópteros pero también la gente va y toma el Sol. No habia mucha gente. Solo algunos chicos y algunas chicas. Los mayores estaban jugando o platicando sobre la alta sociedad.
Me acosté y después me senté para ponerme el bronceador. Entonces un chico, un apuesto chico, alto, moreno, de cabello negro, ojos entre azules y verdes, sonrisa encantadora y con un buen cuerpo, se me acercó.
-¿Quieres que te ayude?-
-Sólo si me dices tu nombre.-
-Mark, ¿y el tuyo?-
-______.Primero en la espalda porfavor.-
-Claro.-
Me acosté boca abajo y Mark comenzó a untarme el bronceador en la espalda, después en las piernas y atras de los brazos. Me volteé y siguió en mi abdomen, en mis piernas y en mis brazos.
-Gracias has sido de gran ayuda.-
-De nada, ¿tú podrías ayudarme ahora?-
-No lo creo mi buen amigo Mark ¿o no es tu nombre?-
¡Oh Dios! ¿Qué hace aqui? Debería estar jugando.
-Disculpa, no sabía que...-
-Te disculpo, ahora hasme un favor y lárgate.-
-Si, claro.-Y Mark se fue.
-Ajam...-
-Lo siento, él se ofreció y yo...-
-Tú aceptaste, lo sé.-
Parecía molesto, lo estaba.
-¿No deberías estar jugando?-
-¡Ja! ¿Con esos rucos? No lo creo.-
Se acostó en una silla de playa a un lado de la mía y se quitó la camisa.
-No me dijiste que vendrías aqui.-
-Tú tampoco.-
-Ya Nick, no te enojes conmigo.-
-¿Cómo que no me enoje? ¿Viste cómo te toqueteaba?-
-No.-Y me senté a un lado suyo. Trataba de evitarme la mirada.
-Oye, sé que quieres disfrutar, pero no mientras yo esté aqui. ¿Entiendes? Nadie, absolutamente nadie va a tocar algo que es mio.-
-¿Perdón?-
-Sí, mio. ¿O no es verdad? ¿No eres mia?-
-Si...sólo que yo quería que me ayudaran a untarme el bronceador.-
-Yo también.-Y me dió su bronceador.
-Eres imposible.-
-Lo sé, lo por la espalda.- Y giró. Me unté bronceador en las manos y comenzé a untarselo en la ancha y musculosa espalda. Después en los brazos y en las piernas. Llevaba un short pequeño y un poco apretado de atras. De adelante no. Giró de nuevo y dió unos golpecitos en su cadera. Me senté abierta de piernas en ella y le comenzé a untar el bronceador en el abdomen, el pecho, los brazos y las piernas. Me encantaba seducirlo, su carne es débil y eso me gusta porque lo controlo.
-¿Qué haces aqui?-
-Pues disfruto al igual que tú. Pero yo no dejo que otras chicas me unten el bronceador...-
-Nick...-Lo interrumpí.
-Sólo tú bebé.-
-Gracias.-
-De nada. ¿Qué harás hoy en la noche? Y ya puedes bajarte.-
-¡Oh si!-Me bajé de su cadera y me acosté en mi silla de playa.-Nada.-
-¿Tienes vestidos de noche? ¿O vestidos?-
-Sí.-
-Tengo dos pases para una fiesta en el salón y no tengo pareja.-
-Que mal.-
-No seas asi, te invito a la fiesta.-
-Mmm...¿y entraré de tu brazo?-
-¡Oh sí!-
-Está bien.-
-Que bonita pareja ¿no? La hija del importante empresario de 18 años y el ex integrante de la banda Jonas Brothers de 23 años.-
-Eso diran, me encanta romper las reglas.-
-¿Encerio? A mi no me gustaba antes, ahora sí y mas si es por ti bebé. Y en ese caso entrarás de mi brazo.-
-Que bueno.-
Nos seguimos bronceando un buen tiempo hasta que él se tuvo que ir y me dijo el número de su suite; yo también fui a la suite y ahi estaba mi papá.
-Regresaste hija.-
papá...¿qué crees?-
-¿Qué?-
-Me encontré con unas amigas y me dijeron que si me iba a pasar la noche con ellas a su suite.-
-Pues, sabes que si puedes ir...¿qué suite es ?-
-No me dijeron, es que nos vamos a ver en el jacuzzi y después nos vamos a la suite.-
-Mmm... está bien hija.-
-¿Y tú que harás?-
-Nada hija, me invitaron a una fiesta, pero yo ya no estoy para eso.-
-Como quieras papá.-
¡Uff! Que bueno que no aceptó.
Tomé una mochila y mientras mi papá se bañaba yo metí mi mejor vestido y una ropa para el otro día, entonces me iba a quedar con é vestí como si fuera a un lugar normal y esperé a que dieran las 7 pm.
-Ya me voy papi.-
-Si hija, cuídate y llega temprano mañana.-
-Si papá.-Y salí de la suite.
Caminé rápido a la de Nick y toqué la puerta. Me abrió y estaba en toalla.
-Lo siento, pasa.-
Entré.
-Me tengo que cambiar.-
-Si bebé.-
Se quitó la toalla y me tapé los ojos.
-¡Nick!-
-Tranquila, tengo ropa interior.-
-Es que se te ha dado de ser una bestia.-
-Me lo han dicho.-
-¡Haa!-
-No es cierto bebé, bueno si...eso.-
-Lo entiendo a la perfección Nick.-
-Entra a cambiarte que se hace tarde.-
-Si.-
Saqué mi vestido y entré al baño. Me desvestí y me lo puse. Se me veía bien. Me puse mis zapatillas y me maquillé un poco.
Salí y Nick estaba sentado esperandome. Cuando me vió, se levantó muy rápido y vino hasta mi.
-Te ves...muy bien.-
-Gracias , tú también.-
Era perfecto, un traje a su medida, corbata de seda y zapaton negros como el cinturon. Me encantaba como se veía de negro.