CAPITULO 8

CAPITULO 8

Los días pasaron muy rápidamente...

- Mañana es el día..- comento Chichi con una medio sonrisa, sabia que su amiga se casaba obligada, pero había decidido ponerle buena cara a ese hecho, no quería se fuera con un mal recuerdo de ella.

- Ni me lo recuerdes- se tiro en la cama boca arriba pensando en todo lo que había pasado en esos días, había intentado como loca comunicarse con su padre por todos los medios, pero había sido imposible, aparentemente él y su "suegro" se habían ido a un planeta incomunicado, maldijo su mala suerte una y otra vez, solo esperaba que aparecieran tarde o temprano, si no… no sabia que podría pasar- ojala no tuviera que hacerlo, ni siquiera me gusta el bastardo ese.

- Lo se- decía Chichi mientras se acercaba a ella y se sentaba en la cama- ya que no puedes evitar la boda...¿ que te parece una despedida de soltera?- Bulma la miró con preplejidad

- No se Chichi, no estoy de humor la verdad- se levanto de la cama- será mejor que me quede en la habitación, tengo ganas de palomitas y una peli cómica,.

- Si quieres te puedo acompañar- Bulma le sonrió dulcemente, todavía podía recordar el día que se conocieron y lo cercanas que se hicieron desde ese momento, desde luego era su mejor amiga con diferencia.

- Gracias Chichi, pero me gustaría estar sola, tengo muchas cosas en las que pensar- Chichi se levanto y le dio un beso en la mejilla.

- Como quieras amiga, descansa y no te preocupes mas, no sirve de nada.

- Lo se...- pero imposible evitarlo.

En la habitación de su prometido estaban reunidos los príncipes en una de las pocas conversaciones que tenían, ya que competían constantemente en el arte de la guerra, y rara vez tenían una conversación civilizada..

- Bueno Vegeta- comento con una sonrisa de oreja a oreja- dime que te parece mi prometida.

Vegeta se levanto de la silla y se planto delante de el.

- Es la mujer mas vulgar e insolente que he visto en mi vida- dijo con fastidio- te va a dar muchos problemas, eso tenlo por seguro.

- Bueno- sonrió para si- me gustan los retos.

Vegeta sabia por donde venían los tiros y no sabia por que pero no le hacia demasiada gracia.

- Te recuerdo que nuestro padre a prometido matarte si le haces solo un rasguño- pronuncio con seguridad.

Drako lo miro con fastidio.

- Eso ya lo se, me refería a..- su mirada paso a una de lujuria- cuando la conquiste y este a mis pies va a ser muy divertido revolcarme con ella.

- No me interesa lo mas mínimo lo que vayas a hacer con esa humana inútil.- frunció mientras le enfermaba la idea de que esa mujer se revolcara con el imbécil de su hermano.

- Pues mira que de inútil no tiene nada- a Vegeta le sorprendió.

- ¿A que te refieres?- no pudo evitar la curiosidad.

- Si te dijera que Bulma es la creadora de la mayoría de nuestro armamento ¿que me dirías?

- Que eres un maldito mentiroso- contesto Vegeta bastante enfadado- ¿como va a ser una simple princesa un genio?

- Pues si, yo mismo la he visto trabajar estos días en su laboratorio, y por lo que padre me dijo, supera de mucho la inteligencia de su padre..

Vegeta quedo pensativo, no solo esa mujer poseía una belleza de diosa y un carácter endemoniado, si no que además, era una de los seres mas inteligentes del universo, por que si no fuese así, haría mucho tiempo que su padre hubiera destruido el planeta. Desde luego era una verdadera lastima que esa mujer se echara a perder con el inútil de su hermano. En todos estos días que había estado en el planeta se había cruzado con ella unas cuantas veces, y siempre que lo hacían terminaba discutiendo como crios, incluso ella le llego a sacar la lengua, realmente infantil...

En ese momento tocaron la puerta.

- Adelante.- ordeno Drako, apareció un soldado

- Majestad, - se inclino- le traemos un obsequio de parte de sus tropas

El Soldado se aparto y apareció una mujer con un cuerpo espectacular, con unos ojazos verdes y el cabello rubio hasta la cintura, tenía una cara de porcelana y la piel más blanca que la nieve. Su cuerpo estaba cubierto por un vestido negro muy corto y muy escotado.

Drako se relamió en cuanto la vio entrar- ¿que tenemos aquí?- se acerco a ella por la espalda y paso su mano agarrandole un pecho- ¿Cuál es tu nombre?

- Mi nombre es Diana majestad- dijo con voz inocente- y estoy aquí para servirle en lo que me diga.

- será mejor que me vaya- comentaba mientras se iba acercaba a la puerta..

- Ey hermanito, si quieres te la paso cuando termine con ella- dijo en tono juguetón.

- Yo no quiero una puta- miro a su hermano- y mucho menos tuya.

Salio de la habitación dejando a su hermano con la prostituta y fue hacia la primera ventana que vio abierta, salio volando lentamente, quería admirar el atardecer, era realmente hermoso, una de las pocas cosas que le gustaba de ese planeta, estaba concentrado en la vista que tenia, pero algo le distrajo, un suspiro... Miro hacia abajo y allí estaba ella, apoyada con los brazos en la barandilla, con una camiseta de tirantes y un pantaloncito corto que dejaba visibles sus largas piernas. Descendió un poco mas y pudo escuchar como un pequeño llanto, estaba llorando, esa humana estaba llorando el día antes de su boda con su hermano, algo estaba mal con esa humana, le intrigaba, así que pregunto.

- ¿No deberías estar celebrando tu despedida?- consiguió sobresaltar a Bulma que enseguida se limpio las lagrimas que corrían por sus mejillas como si no hubiese pasado nada.

- La verdad es que ...- miro como descendía hasta tocar la barandilla y sentarse en ella- no estaba de humor..

- Pues deberías- la miro- te casas mañana.

Bulma soltó una sonrisa irónica...

- Se supone- salto la barandilla y coloco los pies hacia fuera como estaba puesto el, no sabia por que, pero sabia que si se caía, el la recogería- que el día de su boda para una mujer debería ser el día mas feliz de su vida- suspiro.

- ¿No es tu caso?- interrogo mientras la miraba de reojo y la inspeccionaba.

- ¿Tu que crees?- rió.

- Veo todo eso muy absurdo- comento como si fuera lo mas obvio del mundo- los matrimonios se hacen para hacer lazos entre la realeza y para buscar un heredero, el tiempo es demasiado valioso para malgastarlo en pensar si es correcto o no.

Bulma lo miro con desconcierto y enfado. "¿Qué el matrimonio solo sirve para crear lazos políticos? ¡¡Y que pasa con lo mas importante?!"

- ¿Qué pasa entonces con los sentimientos?- interrogo en un susurro mientras agachaba la vista hacia sus manos.

Vegeta la miro y se rió,

- Los sentimientos te hacen débil - soltó

- ¿Por qué? – interrogo Bulma.

- En el momento que se tienen esos sentimientos de los que tu hablas empiezas a preocuparte por las personas y en consecuencia son un punto débil, ya que si el enemigo los conociese podría atacarlos.

Bulma se quedo pensativa, aceptaba su punto, pero no del todo, los sentimientos también te hacen fuerte para superar todo lo que se ponga por delante.

- No pienso igual- comento mientras le volvió a mirar.- creo que el amor tanto por tu familia como a tus amigos a veces te dan mas fuerzas..- escucho como Vegeta se reía- ¿Qué te hace tanta gracia?

- Lo ignorante que eres- pauso mientras se elevaba un poco en el aire- he visto morir a gente por eso que tu llamas sentimientos, por salvar a sus padres, hijos, abuelos.. y todo ¿para que? Después de todo murieron igual, ¡todos murieron!.

Bulma se levanto de donde estaba sentada para recriminarle sin percatarse de que estaba sentada por fuera de la barandilla y por lo tanto no había suelo bajo sus pies, empezó a caer mientras miraba a Vegeta con desesperación, grito su nombre pero este parecía inmóvil, por un momento pensó que para que salvarla, después de todo seria un accidente, sin embargo, algo dentro de él lo llevo a cogerla antes de que tocara suelo, consiguiendo que Bulma se aferrara a él con desesperación y temblando de miedo.

- Esto se esta convirtiendo en una costumbre- susurro molesto mientras pensaba que el dejarla caer hubiese supuesto una solución a lo que le carcomía esos últimos días, sin embargo la cargo hasta el balcón dispuesto a soltarla.

Entonces se percato, ese olor, esa esencia que desprendía todo su ser, todo su cuerpo, su pelo, su piel, toda ella desprendía un aroma exquisito y sumamente atractivo, algo dentro de él se había despertado, algo que le asustó y a la vez hizo que la encarara y la estrechara mas entre sus brazos mientras que hundía su cabeza en su cabello para inspirar su aroma, notó como ella se estremecía al sentirlo tan cerca, pero eso, lejos de asustarlo, hizo que sintiera deseo, si deseo por aquella criatura débil que acababa de conocer, aquella mujer gritona y molesta que se empeñaba en darle pelea verbal siempre que había una oportunidad, aquella mujer que ahora se estremecía entre sus brazos, aquella… aquella que se iba casar con su hermano…

Bulma sintió como Vegeta se separaba de ella bruscamente y alzaba el vuelo sin decirle absolutamente nada. Una vez que perdió de vista al saiyan las piernas de Bulma no aguantaron mas su peso y se dejo caer de rodillas mientras intentaba calmar a su acelerado corazón- "¿Qué ha sido eso?" – se preguntaba mientras recordaba su cuerpo cincelado cuerpo pegado, sus brazos fuertes, que podían matarla con solo rozarla, habían sido extremadamente suaves mientras rodeaban su cuerpo de una manera prácticamente perfecta. No sabia si había sido real o no, pero creía que en ese momento el había aspirado su cabello y sin saber el motivo ese acto casi animal le había, no solo gustado, le había excitado… y eso le asustaba…

Perdón por la tardanza pero he estado algo ocupada… bueno, aquí teneis el siguiente capitulo, espero que os haya gustado, por fin un acercamiento entre nuestro protagonistas, pero ¿significara algo? ¿o simplemente lo ignoraras? Las respuestas en el siguiente capitulo…