El Sol se
pintaba naranja y estaba en un punto perfecto, desde mi punto de
vista, a Nick le molestaba la vista.
-No eres divertido, no
hablas y no me comentas nada.-
-Pues, ¿qué quieres que te
diga?-
-Lo que sea-.
-Lo que sea, listo.-
-No
eres...-
-¿Delicado? Lo soy, sólo que no lo ves.-
-Me
tratarías bien.-
-Te trato bien. ¡Por Dios! ¿Qué quieres que
haga? ¿Que te traiga flores o que te compre chocolates?-
Entonces
imaginé como sería Nick asi de romántico y bien portado. No digo
que no lo sea, sino que no lo saca a la
luz.
-Talvez.-
-¿Talvez?-
-Si, talvez. ¡Talvez! Si fueras
más romántico, te abrazaría mucho y te besaría mucho.-
-Talvez
si fuera más romántico fuera ma cursi y esas cosas no me
gustan.-
-No es verdad, lo eres, lo sé.-
-¡Bff! Es imposible,
y no puedo ser como , ya no.-Dijo algo serio.
-Mmm.¿Crees
que yo hubiera dejado las fiestas? No, pero me lo propuse, ahora tú
proponte algo; no me importa que no sea que seas romántico, me
importa que sea para tu bien Nick.-
-Ya sé.-
-¿Entonces?-
-No
sé.-
-Haaa, eres el colmo.-
-No espértae, no te enojes.-
-No
estoy enojada.-
-Es que no sé qué hacer. ¿Estoy en algo
mal?-
-Talvez en algunas cosas.-
-¿Cómo cuáles?-
-No
sé.-
-Tú deberías saber, tú me has dicho que cambie algunas
cosas...¡pues dime cuáles!-
-Es que, pues Nick, tú te debes de
dar cuenta.-
-¿Cómo supones que me daré cuenta?-
-Pues, asi
cuando ves que algunas cosas de ti no le agradan a muchos, pues, es
ahí cuando te das cuenta.-
-¡Ja! Imposible, yo soy agradable
para todas las personas.-
-Cuando te quedas callado; ahí está,
eres...arrogante y presumido.-
-Presumo mi simpatia.-
-Eres
imposible.-
-Lo sé.Espera, ¿mi caballerosidad no cuenta?-
-Sí
Nick, si cuenta.-
-Punto para mi en ese caso.-
-Me voy
Nick.-
-Mmm...está bien.-
Me dió un beso en mis labios y
regresé a mi suite. No tenía nada para esa noche, sólo dormir y
eso me aburría. Pero estar con Nick, no era una opción. Asi que me
puse un bikini y me iba a ir al jacuzzi.
-¿Vienes conmigo
papá?-
-¿A dónde hija?-
-Al jacuzzi, siempre me has dicho
que en la noche es mejor. Vamos, asi te relajas.-
-No hija
gracias.-
-Ahi papá.-
-Lo siento hija, estoy algo
cansado.-
-Exacto, asi te relajas.-
-No hija
gracias.-
-Mmm...está bien papi. Regreso en una hora por lo
mucho.-
-Está bien hija, cuídate.-
-Si papá, adios.-
Salí
de la suite y subí al sé por qué estoy aqui, si mi papá
no me hace caso; sólo me hizo caso unos dias y listo eso fue todo el
tiempo para su hija, lo demás que disfrute sola ¿no? Que mal, que
triste, que...¡estúpido! Pensé que me la pasaría bien, y
nisiquiera me acompaña al maldito tengo que relajarme y
no tensarme. Me iba a quitar la bata cuando...
-¿Quiere que le
ayude?-Y sus manos ya estaban en mis hombros dispuestas a quitarme la
bata.
-No gracias, pero si realmente quieres ayudar trae dos coke
lights. (o almenos asi me dijo ana)Pero no te pido un favor, vamos
rápido.-
-Si Sr.-Y se fue
-¿Qué harías sin
mi?-
-Gracias.-
-De nada. ¿No ves que tiene cara de pervetido?
No deberías estar sola.-
-Mi papá no me quiso acompañar.-
-Que
mal, pero para eso estoy aqui, para hacerte compañia.-
-Lo sé.
¿Acaso me sigues?-
-No; Dios es grande ¿no? Imagínate que no se
me hubiera ocurrido relajarme un poco, ese empleado ya te hubiera
arrancado la ropa ¿no?-
-Sí, gracias.-
-De nada.-
-¿Entonces
viniste a relajarte?-
-Si bebé, ¿tú también
verdad?-
-Sí.-
-Entra, yo te cuido.-Me sonrió.
-No es
necesario que te quedes afuera.-
-No lo iba a hacer bebé.-
-Está
bien.-
Me quitó la bata y yo a él la al jacuzzi y
me sentí tan bien. Me hize el cabello hacia atrás para que no se
mojara y después me lo amarré. Trajeron lo que Nick había
pedido.
-Gracias, puedes...largarte y no quiero que vuelvas a
hacer una prppuesta como esas.-
-Si Sr.-Y se fue.
-Maldito
cerdo... ¿cómo se atreve a decirte eso? La próxima...te juro que
exploto.-
-Tranquilo Nick, olvídalo.-
-¿Olvidarlo? Imagínate
que no hubiera estado aqui.¡Dios! No, no.-
-Tranquilo.¿Puedes
relajarte?-
-Es lo que trato de hacer, pero de sólo pensar que te
pueden tocar o hacer algo, no me gusta la idea.-
Me gustaba la
forma en que Nick me protegía me sentía cómoda y protegida. Su
cara seguía molesta y desagradada. Sus brazos se estiraban hacia los
lados alrededor del borde del jacuzzi dejando al descubierto el fino
vello de su axila. Por momentos tomaba algo de refresco y lo volvía
a dejar para poner una cara pensativa, de nuevo.
-Ya Nick, deja
esa cara.-
-Es la única que tengo.-
-Sabes a lo que me
refiero.-
Me acerqué a él y recargué mi cabeza en su
hombro.
-Me da rabia que te vean, que te hablen o que te traten de
tocar.-
-Nick...-
-Espera; no me gusta, no me parece, mejor
enciérrate en una burbuja y asi nadie te dice ni hace nada ni te
tocan.-
-¡Jajaja! Nick, ya tranquilízate.-
-Eso trato.-
Alsé
mi rostro y él bajó el suyo. Atrapó mis labios con los suyos y me
acarició la mejilla humedeciendola con el agua tibia del jacuzzi. Me
volví a recargar en su hombro y él recargo su cabeza en la
mia.
-¿Ya pensaste en lo que le incomoda a los demás?-
-Sí,
no importa.-
-Nick...-
-¿Qué? ¿Para qué te digo que si me
importa y que si lo pensé cuando realemte sólo voy a cambiar en los
conceptos que tú necesites bebé?-
-¿Encerio?-
-Sí
bebé.-
¡Que bonito!
-Bueno, pues no importa, asi me
gustas.-
-Que bueno, porque la verdad no iba a nisiquiera
intentarlo.-
-¡Jajaja! Que mentirosito eres.-
-Lo sé. Pero
quería que dijeras "Que lindo". Pero el caso es que, sólo
me importa lo tú digas bebé.-
-Gracias Nick, a mi también.-Decía
la verdad.
-¿No se te ha acercado el tal Mark verdad?-
-No, lo
asustaste.-
-Ese era el plan bebé. Que no se atreva ni a
mirarte.-
-Ahi Nick, eres muy...-
-Posesivo-me interrumpió-lo
sé.-
-Lo eres.-
Me volvía adicta sus labios cada día más.
Cada vez que tenía oportunidad los asaltaba y él se
esponjosos, se saben mover y ahora están humedos por el agua. Me
gusta su piel bronceada y su hermoso rostro parece como si estuviera
sudado o algo asi. Me gusta Nick, y eso era algo que antes me
proponía que no pasara, pero es imposible con Nick. Aparte, me hace
sentir importante, me gusta cómo me trata.
-No quiero que me
dejes por como soy.-Dijo algo serio.
-¿De qué hablas?-
-Que
sé que estoy mal en algunas cosas, pero no me dejes, te lo
pido.-
-No lo haré Nick.-
-Gracias.-
-De nada, pero tú no
me dejes por otra que te diga lo mismo.-
-Ni loco
bebé.-
-Gracias.-
-De nada.-
-Echa la cabeza hacia
atrás.-
-¿Asi?-Lo hizo.
-Si ájate Nick, olvídate de
todo.-
-No, de ti no.-
-Bueno, olvídate de todo menos de
estoy yo.-
-Lo sé, no me vayas a dejar.-
-No
Nick.-
Era Nick quién hablaba. Necesitaba compañia, alguien que
lo apoyara, que lo besara, abrazara, mimara y procurara; y me pedía
esa compañia a gritos, entonces yo estaba ahí para cumplircelo.
