-Despierta-
-¿Haa?-
-Que
despiertes.-
-¿Qué haces aqui? Lo vas a despertar.¿Cómo
entraste?-
-Dejaste la puerta de explicaciones,
levántate, te quiero mostrar algo.-
-¿A mi ?-
-No, a tu papá.
Claro que a ti bebé.-
-Haa, esperame afuera.-
-Si bebé.-
Salió
de mi suite y yo estaba algo confundida; me levanté, me bañé como
más rápido que nunca y me vestí con la misma í
silenciosamente y Nick me acaparó con un beso.
-Nick...¿qué
haces aqui tan temprano?-
-Es una sorpresa.-
-¿Sorpresa?-
-¿Te
gustan las sospresas?-
-Si.-
-Bueno, pues, es una sorpresa.
Vine más temprano porque sabía que ibas a querer bañarte, eres muy
delicada.-
-¡Obvio!-
-Vamonos.-
-Si.-
Me llevo hasta la
parte más alta del yate. Todavía no amanecía, era muy tamprano,
según vi en su reloj eran eso de las 5 am.Él siempre tan impecable
y bien perfumado, con esa sonrisa de príncipe azul y
encantadoramente perfecto. Sus rizos algo humedos y esos ojitos como
si pensaran hacer algo y no perderle el detalle para que salga a la
perfección. Esa mirada penetrante e hipnotizadora. Ahora me
pregunto...¿cuándo le perdí el rastro a Nick Jonas? ¿Cuándo dejé
de saber quién era y en qué se convirtió? Talvez después de la
muerte de mi hermana y mi mamá, talvez porque sólo los olvidé y lo
único que sabía de ellos era lo que me juré a mi
misma que nunca me dejarían de gustar y después sin darme cuenta,
me olvido de ellos y es que, las cosas cambian, ahora lo sé. Nunca
me imaginé terminar con Nick Jonas, pero Dios es grande y quién
sabe qué le hizo a la cabeza de Nick para que me despertara a estas
horas y me trajera aqui.
Todavía no decía nada, no hacía nada
y esperaba algo con ancias.
-Te preguntarás qué hacemos
aqui.-
-Si.-
-Estamos aqui porque...ahorita lo ves, cuando
comience a amanecer.-
-¿Amanecer? ¿Me trajiste para ver el
amanecer?-
-Pues si.-
-¡Nick!-
Me puse de puntitas y lo
abrazé muy fuerte, él me devolvió el abrazo y me besó muy
comenzaba a ser tierno, dulce, cariñoso y
romá no dejaba sus costumbres, ninguna.
