CAPITULO 13
Cinco días mas tarde estaba Bulma debajo de una maquina en su laboratorio, vestida con un peto rojo manchado de grasa a juego con una camiseta blanca, una coleta mal hecha y su cara de porcelana sucia. Salio de la maquina, se sentó en suelo secándose el sudor de la frente y suspiro.
- Esta maquina me va a llevar mas tiempo de lo que esperaba- se levanto del suelo y de repente noto unos brazos fuertes que la cogían por la espalda mientras que sentía un hormigueo cerca de su oído.
- Hola mi futura reina- le susurro.
Bulma enseguida se dio cuenta de quien era y le pego un pisotón en el pie provocando que su acosador la soltara por la impresión y esta aprovecho para apartarse.
- Si te vuelves a acercar a mi Drako, la próxima vez te tirare la llave inglesa a la cabeza a ver si de esa manera te activo alguna neurona- Drako una vez recuperado de la impresión se volvió a acercar a ella acorralándola de nuevo entre el panel de control en el que estaba trabajando y el.
- Me gusta...- dijo de manera muy sensual. Bulma lo miro con incredulidad.
- ¿El que? ¿Tener alguna neurona mas?- pregunto Bulma con una sonrisa irónica.
- Que te me resistas...- susurro en el oído.
Bulma sintió un escalofrío que le recorrió la espina dorsal, esas palabras y esa cercanía le habían recordado a cierto príncipe y no precisamente el que tenia enfrente. Sea como fuere no iba a permitir que ese principito se le aproximara de esa manera. Bulma le miro a los ojos y con rabia contenida le dijo…
- Será mejor que te apartes de mi ahora mismo
Drako la miro con gracia, se acerco mas a ella quedándose a tan solo unos centímetros de sus labios.
- ¿Y si no que?- reto.
Cuando Bulma le iba a contestar escucharon un grito que provenía del pasillo.
- ¡¡Bulma, ¿Dónde estas?!! - al cabo de unos segundos apareció Chichi tras la puerta y al ver la escena- ¡¡Ay lo siento!! Ya me marcho- cuando iba a salir.
- ¡¡Chichi, Chichi, ven, no te marches!!- aparto a Drako y este no puso resistencia, se le había escapado por un pelo- Tengo que enseñarte los nuevos prototipos de los robots que te comente.
Cogió a su amiga por la muñeca y la llevo a un laboratorio que estaba adjunto al suyo dejando a Drako con una media sonrisa.
- Siento haber interrumpido- soltó a modo de disculpa Chichi
- Para nada, me has salvado de una buena, ese engreído no entiende que no quiero ni que respire cerca de mi-comento mientras cerraba la puerta del laboratorio.
Chichi le miro con una risita contenida.
- Eso no es lo que me pareció a mi cuando entré- Bulma se giró y la miró medio enfadada, encontrándose con una Chichi aguantándose una risita.
- Creo que no sabes lo que has visto, yo no se que les pasa a estos saiyans que no hacen mas que acosarme, ¡¡no me dejan tranquila!!- gritó exasperada-
- Pues déjame decirte amiga...- se sentó en una silla cercana- que no parece que te moleste demasiado...
Bulma se quedó perpleja
- ¡¡Pues claro que me molesta!!- miró de reojo a su amiga- Eso no lo dudes...
Tres días mas pasaron...
- ¡¡Mujer!! – gritó Vegeta mientras caminaba por el pasillo en dirección al laboratorio de la princesa- ¡¡Mujer ¿donde demonios te has metido?!!
Bulma estaba con los cascos y la música a tope. Por mucho que gritara el príncipe, ella no le escuchaba.
- ¡¡MU...!!- enmudeció al entrar en el laboratorio y encontrarse a una loca de pelo azul moviéndose de un lado a otro de manera muy sensual, vestía con un peto negro corto con una camisa amarilla, estaba arreglando un error en el control de la cámara. Vegeta se quedo en shock a ver a esa diosa moviéndose de manera muy sensual y para su suerte se le cayo la llave inglesa debajo del mando.
- Mierda- soltó mientras se agachaba dejando el culo en pompa permitiendo que el príncipe se deleitara con sus piernas bien formadas. Pero no duro, Bulma se levanto y se giro hacia la puerta donde estaba Vegeta.
- ¡Dios, Vegeta!- puso la mano en el pecho-¡¡Que susto me has dado!!
Se levanto y miro a Vegeta que seguía con la mirada perdida en el suelo donde segundos antes estaba ella de rodillas.
- ¿Vegeta?- pregunto mientras se ponía enfrente de el.
Vegeta volvió en si y la miro a los ojos.
- "Menudo cuerpo, si fuera mío.... ¡¿pero que demonios estoy pensando?!- frunció el ceño y volvió a la realidad- ¿Y mi cámara?
- La estoy terminando- se giro de nuevo hacia el panel de control-me quedan unos retoques y termino enseguida.
- ¡príncipe Vegeta!- irrumpió un soldado bajito y calvo con una barba muy graciosa. Vegeta se giro hacia el soldado.
- ¡¿Que quieres soldado?!- pregunto bastante irritado por la interrupción.
- príncipe su padre requiere su presencia inmediatamente- Vegeta levanto una ceja, no sabia para que le requería su padre.
- Vamos.
Se giro hacia Bulma.
- La quiero para esta tarde- le advirtió- no quiero mas retrasos.
- Mira que prisa me doy- comento Bulma en tono irónico.
Vegeta siguió al soldado hacia el panel de control de la nave donde estaba el Rey, entro en la sala y se encontró a su padre sentado en su silla.
- ¡Vegeta!- pronuncio con bastante animo, esto a Vegeta le sonó a bastante mal.
- ¿Que quieres?- pregunto con apreciable mal humor.
- Quiero informarte de que ya he escogido a tu futura reina.
Vegeta se quedo impactado, esto no se lo esperaba, sabia que tarde o temprano tenia que adquirir una reina, pero esperaba deshacerse de su padre primero y después preocuparse de ese detalle.
- ¿Que has dicho?- pregunto totalmente incrédulo.
- ¿Es que eres sordo o que?- grito mientras se levantaba enfadado.
Vegeta se acerco indignado, toda su vida había vivido bajo la sombra de su padre. Desde el día de su nacimiento se había planeado cada día del futuro Rey de su planeta, desde a que hora se levantaba hasta que ropa debía ponerse. Siempre había detestado eso, el era el príncipe de la raza mas poderosa del universo y aun así vivía en una jaula de oro, puesto que todo lo que hacia y todo lo que decía debía pasar por la supervisión de su padre. Estaba harto, furioso e irritado, su padre había cruzado el limite que no debía...
- Mira viejo, no se que te has creído para elegir que debo o no debo hacer, tengo 25 años y dentro de poco seré lo fuerte suficiente para mandarte al infierno..- dijo acercándose a su padre de manera intimidante, pero el rey, lejos de alejarse, se acerco aun mas.
- Te recuerdo que todavía no me has alcanzado mocoso- rió de forma irónica- axial que si quieres seguir viviendo- quito su sonrisa y lo miro con furia- ¡¡Será mejor que acates mis ordenes!!
Vegeta retiro la mirada y se marcho furioso del trono de su padre. Lo que mas le fastidiaba era que aquel bastardo tenia razón, todavía no había alcanzaba la fuerza de su padre y por lo tanto debía hacer lo que le dijera si quería seguir viviendo. Entro a su habitación.
- ¡¡Maldito!!- grito furioso mientras formaba una bola de energía y volaba su propia cama. No podía esperar mas, tenia que ponerse a entrenar ya.
Y con ese pensamiento fue al laboratorio encontrándose con una Bulma en plena faena, tan concentrada estaba que no se percato de la llegada del príncipe...
- A ver este circuito iba aquí...- susurraba- ¡Ay no!- cogió la pieza y la tiro enfadada- ¡¡¡Maldita sea!!! ¡¡Estúpida pieza!!
Vegeta la miraba con interés, le gustaba como se peleaba consigo misma, le hacia gracia esa humana.
- Estas completamente chiflada- Bulma pego un brinco y se dio la vuelta encontrándose con un príncipe apoyado en el marco de la puerta.
- Parece que hoy te ha dado por darme sustos de muerte- pronuncio mientras se giraba de nuevo al panel de control.
- No exageres- se encamino hacia el panel donde estaba Bulma.
- ¿Que quieres?- dijo mientras lo encaraba- por que seguro que no has venido a ver como trabajo...
- Necesito que termines la cámara ya, tengo que ponerme a entrenar lo antes posible.
Bulma frunció el ceño, algo había pasado, hacia un rato le había comunicado que esa misma tarde tendría la cámara y se había quedado conforme, ¿y ahora?
- Ya te he dicho que esta misma tarde la tendrás- encaro a Vegeta- ¿a que vienen esas prisas?
- ¡Eso no es asunto tuyo! ¡¡HAZLO!!- Bulma se sorprendió, ese tono no era la primera vez que lo escuchaba, pero si la primera vez que iba hacia ella.
- Mira no se que coño te pasa, pero si crees que me puedes tratar como a uno de los cabezas huecas de tus soldados estas muy equivocado- dijo Bulma con tono mortalmente serio.
Vegeta la miro y la enfrento acercándose mas y quedando a escasos centímetros de ella.
- Humana insolente....- se miraron durante unos segundos que parecían eternos, cada uno en silencio, sin hablar y sin pensar en nada. Poco a poco empezaron a aproximarse atraídos como imanes, nada existía mas que ellos dos... hasta que Bulma se dio cuenta de lo que estaba pasando y bajo la mirada con un ligero rubor en las mejillas.
- Esta...esta bien Vegeta, dame media hora y la tendrás preparada- Vegeta medio sonrió con triunfo, le había ganado la batalla sin duda.
- Vale. Termínala, en 29 minutos estoy aquí- sin mas se fue hacia la puerta sin siquiera mirar atrás.
- "¿Que ha sido eso? No se por que pero no me gusta como esta sucediendo esto, debería de alejarme de el, después de todo es el hermano de Drako, y por lo tanto no debe haber mucho diferencia entre ellos."
Media hora mas tarde...
-¡Mujer!- Bulma se giro molesta, ese mono todavía no había aprendido a pronunciar su hermoso nombre.
- QUE ME LLAMO BULMA B-U-L-M-A ¡¡¿Cuántas veces te lo tengo que repetir?!!- Entro Vegeta por la puerta del laboratorio.
- MUJER- reitero la palabra- me imagino que ya tendrás lista mi cámara de gravedad ¿no?.
Bulma frunció el ceño y se acerco al panel de control activando el alimentador principal de la cámara. Vegeta se aproximo a donde esta la princesa para que le enseñara como funcionaba.
- Mira, este botón es para activar y desactivar la gravedad y estos dos son para aumentar o disminuirla, ¿entendido?- miro a Vegeta y este a su vez miraba el panel de control.
- No soy idiota, y ahora ¡¡lárgate!!- le dijo mientras la arrastraba fuera de la cámara de un brazo y cerraba la puerta.
- ¡¡Ay!!- cayo de culo fuera la cámara- ¡¡Estúpido!!- grito para que le escuchara y se marchaba de allí mas que enfadada.
Los días pasaron y el príncipe Vegeta apenas se dejaba ver, se pasaba el día metido en la cámara de gravedad mientras Bulma aprovechaba para realizar los planos de las armas que iba a crear, tenia la intención, no solo de llegar al numero, sino además de mejorarlas para axial ganarse el respeto de ese planeta.
Por fin, dos semanas después de la salida de la Tierra llegaban a Vegetasai...
- Majestad, ya hemos aterrizado en Vegetasai.
- Muy bien, avisa a la princesa Bulma que unos minutos realizaremos el descenso- Ordeno el Rey Vegeta.
El soldado hizo una reverencia y se encamino a los aposentos de la princesa. Cuando llego toco a la puerta e inmediatamente escucho a la princesa desde dentro.
- Adelante- entro el soldado
- Majestad ya hemos llegado a nuestro destino, el Rey Vegeta le invita a descender junto a el en unos minutos.
- Muy bien, enseguida voy, gracias.
Chichi salio del baño totalmente arreglada para descender y se encontró con el rostro de la princesa algo cabizbajo.
- Llego la hora Chi- comunico mientras se miraba por ultima vez en el espejo retocando un mechón rebelde de su recogido- ya hemos llegado..
Chichi asintió con la cabeza y se dispusieron a salir de la habitación con cierto aire entre temor y tristeza.
Minutos mas tarde en la plataforma de descenso se encontraba el Rey Vegeta en el centro escoltando a Bulma y detrás sus dos hijos y Chichi, cuando la rampa se poso en el suelo y el humo se disperso se pudo distinguir a tres hombres a cada cual mas extraño, el de la derecha era un hombre enorme con bigote y una calva mientras que de la izquierda tenia una mirada seria y el pelo que le llegaba hasta las rodillas, pero el que mas le llamo la atención era el sayan que estaba en el centro, con una mirada mas serena y tranquila, tenia el pelo alborotado.
- "Dios, a cual mas raro de los tres, uno calvo, otro peludo y otro con pelo de palmera"-Bulma tuvo que reprimirse mentalmente para que no se le notara la risa que le había entrado al verlos, cuando descendieron el del medio hablo...
- Majestad, bienvenido- el de pelo de palmera le hizo una pequeña reverencia y después se giro hacia Bulma cogiendole la mano en forma muy caballerosa le deposito un beso el dorso de la mano consiguiendo que la princesa se sonrojara levemente mientras el saiyan hablaba.
- Encantado de conocerla majestad, mi nombre es Kakarotto.
Ya esta aquí, ya llego… ¡¡Kakarotto!! Bueno espero que os haya gustado. Me preguntabais en los rewius si iba a salir Goku por algún lado, pues si, ya lo tenia en mente y aquí lo tenéis. Espero no haberos hecho esperar demasiado esta vez, he procurado darme algo mas de prisa. Espero vuestra opinión y que os guste ¡Besos!
