Sentí cómo aspiraba el olor de mi cabello y después bajaba su mano hasta uno de mis gluteos.
-Hueles bien.-
-Gracias, tú igual.-
-De nada y gracias.-
Lo acarició tentativamente y después subió su mano con cierta discreció ahí hasta que amaneció, fue muy lindo y él no sabía qué hacer. Sólo movía su pie rápidamente o se rascaba la cabeza por algunos tiempos.¿Estaba nervioso o asi era?
-¿Qué tienes?-
-¿Yo? Nada, ¿por?-
-Nada, sólo que te veo algo nervioso o imapaciente.-
-No,sólo nada.-
-Haa, claro.-
Estuvimos un rato más y después cada uno regresó a su suite. Mi papá ya se había despertado y mi excusa fue que quería ver cómo salía el Sol y pues, no mentí dias se fueron rápidos, todas las mañanas me veía con era normal, no hemos cambiado nada y eso me comienza a aburrir, sino estoy con él, pero si sí, entonces no me aburre.
Pronto regresamos a la ciudad, estuve una semana más con mi papá y me la pase muy bien, eran sus vacaciones de dos semanas y nos la pasamos muy bien. Saliamos a cenas, comidas, desayunos. Era algo aburrido aveces pero mi papá se daba cuenta y nos ibamos a otro lugar a cenar o tomar un café. Siempre me dice qué hace en sus oficinas, cómo manda todo y lo arregla. Por lo que veo sus dias son pesados, dice que cuando tenga la mayoría de edad, voy a hacerme cargo de las oficinas de la ciudad,pero con todo lo que me dice, me da hasta miedo.
Esa semana no fui a casa de Nick a las clases de piano. En las cenas a las que iba con mi papá, mi papá siempre me conseguía alguien con quién bailar, pero nadie baila como Nick. Nisiquiera esos hijos de millonarios que han tomado clases en las mejores instituciones y están "preparados" para bailar con personas como yo: hijas de millonarios que han tomado clases en las mejor instituciones para estar "preparadas" para bailar con chicos como ellos. Sí, así nos ven; pero la verdad no nos importa, y es sólo la máscara, porque yo he visto a muchos de ellos o ellas en fiestas.
La semana se pasó rápido, faltaba una semana para el cumpleaños de Nick, y quería comprarle algo. En cuanto mi papá se fue, al otro día compré una masculina y presentable las que él usa. Lo compré una semana antes porque después lo iba a olvidar.
La semana fue algo cansada y en las tardes apenas y tenía ganas de bailar con Nick. Aunque me encantaba, eso sí. Mis amigas ya me tenían hasta la... siempre preguntandome por Nick, ¿cómo es? ¿estás saliendo con él? Y lo peor: ¿te ha hecho el amor? Aveces me daban ganas de gritarles que sí y que fue fantástico. Pero me contenía, como la dama que él dice que soy.

16 de septiembre. Me levanté, me bañé, me vestí como un día normal para la escuela. Sentía que olvidaba algo, pero no sabía qué. Me revisé mil veces, mi bolso, mi mochila, mis bolsillos...todo. Pero no tenía nada anormal o algo que fuera necesario para ese díé a la universidad, mis amigas como siempre me dicen muchas cosas; "ayer mi novio..." "Y me mando..." "Recibí un mensaje de...". Me aburría casi todos los dias con bueno, eran mis compañeras o amigas.
Las clases como siempre aburridas y la peor era la de la última hora. Ese maestro es un viejito y aburre a todos. Algunos se duermen y él ni se da cuenta. Por mi parte pongo atención y trato de ir bien.
-¡Hey!-
-¿Qué quieres Lois?-
-¿Qué harás después de clases?-
-Nada, ¿por?-
-Vamos a jugar, baloncesto.-
-¿Después de clases? Me tengo que cambiar, ve cómo vengo.-
-Pues, ve a tu casa y cambíate, depués nos vemos en la cancha.-
-Está bien. Pero me esperan. ¿Quiénes van?-
-Los amigos de Karl y Karl.-
-¿Karl?-
-Sí, está buenísimo. Por eso te invito, te digo, él me dijo que te invitara.-
-¿Encerio? ¿Yo?-
-Sí, tú.Tranquilízate.¿Segura que no tienes nada que hacer?-
-No nada.-
-¿Nada importante?-
-Para nada.-
-Haa, ya comprendo. Está bien, pero llega tamprano.-
-Si, ¿van nuestras amigas?-
-¿Crees que se perderían a Karl todo sudado? No.-
-Es verdad.¿También van a jugar?-
-Sí, les vamos a ganar.-
-Sí.¡Jajajaja!-
-Shhh.-
Seguimos en la clase, bueno, yo, no del todo en la clase. Karl, era el chico más guapo de la universidad y le había dicho a Lois que me invitara a jugar. Eso me agrada. Terminó la clase y yo salí de la universidad muy a mi casa y me cambié de ropa. No sólo me quería poner un traje deportivo y ya. Quería verme sexy, es mi costumbre. Me puse un traje deportivo de unos pantalones y una camisa con un cierre para cerrarse, este me lo deje un poco arriba de cubrirme el sostén. Volví a salir de mi casa y tomé un taxi. Lelgué rápido, pero ellos ya habían empezado.
-¡Les dije que me esperaran!-
-A mi no.-
-Karl, hola.-
-Hola, no te procupes, igual, tus amigas necesitan ayuda.-
-Lo sé.-
-Te ves bien.-
-Gracias tú igual.-
-Ya, de coqueteos y comenzemos el juego de sacamos porque somo mujeres.-
-Si Lois.-
Fuimos a la cancha y comenzamos a jugar, yo no olvidaba todavía cómo me enseñó a jugar mi papá.
-Pensé que ibamos contra nuestras amiguitas, pero no, siempre mujeres contra hombres.-
-¡Jajaja! Tranquila Lois.-
Era un pequeño descanso, todos estabamos sudados y tomabamos y yo nada mas nos veíamos y sonreíamos.
-Tú lo dices porque Karl nada mas te está viendo y te la pasas bien aunque vayamos perdien...-
Todos los hombres se quitaron las camisas y ¡Dios! todos tienen un muy buen cuerpo...¿por qué no nos invitan a jugar más seguido?
-Perdiendo, si no importa te he dicho.-
-Es una trampa, para distraernos.-
-Pues que bonita distracción.-
-Estás babeando _____.-
-¿Lo estoy?-
-No, vamos a jugar.-
-Si a jugar.-
Volvimos al juego y esta vez perdimos más pateticamente. Nisiquier nos atreviamos a quitarles el balón, almenos Lois sí.
-Zorros malditos, les funcionó el plan, pero no por mucho...¡hasme caso! Estás babeando ya te lo digo encerio ______.-
-Hey, ¿qué no lo ves? Está tan...sss.-
-Ya deja de verlo. Está anocheciendo.-
-¿Y eso qué?-
-No sé, que cada vez perdemos peor.-
-Nisiquiera termina el juego.-
-Exacto y ya nos están ganando y cada vez que regresamos de descansos, nos hacen mas canastas que antes.-
-Tranquila Lois.-
-¡Pff!-
Comenzó a sonar mi celular y vi que era una llamada de Nick...¡Dios Santo Bendito! ¡¿Cómo pude olvidarlo?! ¡Es su sumpleaños! Con razón Lois me preguntó dos veces.
-¿Hola?-
-Bebé...-dijo llorando-te necesito, porfavor ven.-
-¿Qué tienes Nick?-
-Ven rápido bebé, porfavor...-
-Si Nick, no me tardo.-
-La puerta está abierta.-
-Si.-Colgó.
Ahora si que me preocupaba Nick; olvidé su cumpleaños, pero puedo , no creo que esté asi porque nisiquiera le llamé o le envié un mensaje.
-Me tengo que ir Lois, me despides de los demás.-
-Si. Te ves preocupada ¿qué pasa?-
-Después te explico, adios....¡adios!-Le dije a despidieron de mi con un movimiento en la mano y salí corriendo.
La verdad no le iba a explicar nada a Lois. Fui a mi casa, tomé su regalo y después tomé otro taxi hacia su casa. Por fuera, las luces apagadas y eso me preocupaba. Estaba apenada y lo peor:sudada, espero no oler tan mal.
Entré y todo estaba en penumbra. Oscuro, frío, yo tenía algo de miedo.
-¡¿Nick?!-
Mi voz resonó en toda la casa y el eco me dió un escalofrío.
-¡¿Nick?!-Volví a repetir.
No hubo respuesta y no quise buscar en la casa, supusé que estaba en su habitación. Yo sabía dónde era. Subiendo las escaleras, el pasillo derecho y la última habitación. Subí las escaleras y caminé por el oscuro pasillo. Vi por debajo de la puerta que había luz, asi que supuse que Nick estaba ahí.
Llegué y toqué la puerta.
-¿Nick? ¿Estás ahí?-
-Pasa-.
Entré y Nick estaba bajo sus sabanas blancas. Me acerqué y me senté a un lado suyo.
-¿Qué tienes Nick? Me procupó tu llamada.-
-Me siento mal. No tengo familia, no tengo nada. Sólo quería un cumpleaños feliz y me la pasé muy mal. Desde que los dejé de ver ya nisiquiera me llaman.-
-¿Tus familiares?-
-Sí, ellos...y tú.-Se quito las sabanas de encima y me vió con esos ojitos llenos de lágrimas y casi furiosos por la idea que no lo llamé.
-Lo siento, yo...-
-Lo olvidaste, lo sé.-Me interrumpió pero tenía razón.
-Lo siento.-
-No lo sientas, recompénsalo.-
-Te traje esto, espero que te guste.-
-Gracias.-
Se limpió las lágrimas y me hizo un espacio en su ó unas plamaditas en el espacio y me senté junto a él debajo de las sabanas y comenzó a abrir su terminó, lo vió y me sonrió.
-¿Te gusta?-
-Sí, gracias, me conoces bien.-
-De lo siento...yo...-
-Shhh, no importa, ya estás aqui, es lo que quería-me interrumpió.
Puso su regalo en su mesa de noche y se acercó a mi hasta que sentí rozar su piel con la mia, pues, no traía camisa.
-Espero que sea de tu talla, eso no lo sé.-
-Lo es, preocúpate cuando me compres unos boxers de licra.-
-¡Jajaja!-Reí algo nerviosa al pensar qué talla compraría...¡jajaja! una grande eso sí.
Me acarició la mejilla derecha con sus nudillos izquierdos y besó mi mejilla izquierda para después mover sus labios hasta un costado de los mios y besarlos dejando una huella de saliba en una esquina.
-Estás sudada, ¿de dónde vienes?-
-Fui a jugar baloncesto con unos amigos-hizo un gesto-y amigas también Nick.-
-Haa, sudada te ves...sensual-
Eso es más que aceptable; me sonrojé y el me sonrió.
-Espero no oler mal.-
-No, hueles rico. Tu aroma me excita.-
Se sentó sobre mi cadera y me comenzó a besar. Después comenzó a mover la cadera hacia delante y hacia atrás, cuando nisiquiera nos habíamos quitado una sola no tardaba mucho.
-Nick...-
-¿Recuerdas lo que me dijiste la primera vez que hicimos el amor?-
-No.-
-Que te enseñara a pecar bebé. No te he enseñado absolutamente nada.-
-No lo recordaba.-
-Ahora, ya es tiempo bebé.Quiero mi regalo de cumpleaños.-
-Ya lo tienes.-
-Claro, enfrente de mi consuelo esta noche bebé.-
-Si Nick...-
Cada vez me estaba excitando más. Con cada movimiento de su lengua, de su cadera y sus manos. Entonces estas comenzaron a bajar el cierre de mi blusa rápidamente y después me la quitaron,lo siguiente fue mi sostén. Le quité los pantalones y él a mi los mios. Nos quitamos la última prenda y se acercó a mi oido.
-Todavía no bebé.-
Dejó de mover su cadera y coemzaba a bajar su lengua desde mi cuello pasando entre mis senos y bajando hasta mi abdomen. Llegó hasta la más íntima parte de mi cuerpo y prosiguió lamiendo hasta que yo gritara de placer. Cruzé mis piernas alrededor de su cuello y comenzé a mover la cadera de un lado a otro excitandonos cada vez más y más.
Dejé mis piernas a los lados cuando él subió su lengua de nuevo hasta mi cuello.
-¡Ya Nick, hazlo!-
-¡Oh! no, no.-
Introdució un dedo entre mis piernas causandome un calor indescriptiblemete estaba dando pequeños besos en el cuello y después bajo los besitos hasta mis senos. Tomó uno de mis pezones entre sus dientes y lo mordió ligeramente haciendo que yo gritara de dolor placentero; después lo lamió e hizo lo mismo con el otro.
Nick me volvía loca y en este momento estaba sin juicio. La espalda se la acariciaba, la rasguñaba y le daba algunas palmadas. Entonces comenzé a necesitar más.
-¡Nick, porfavor ya hazlo!-
-Te necesito más...caliente,deseosa.-
-Ya lo estoy, ¡ya!-
-Eso lo harás tú bebé.-
Giramos por la cama y me colocó sobre él. Entonces lo sentí, el placer recorriendome, insitandome a más, pindiendo más. Comenzé a subir y bajar, haciendo que Nick gimiera y yo igual. La locura nos había invadido y de eso no había duda. Él me acariciaba los senos y entre sus dedos tomaba cada un de mis pezones haciendo que yo nisiquiera supiera por qué gemia.
Me tranquilizé por un momento y después lentamente me comenzé a mover hacia adelante y hacia atras con él todavía dentro de mi moviendose. La imagen era casi vulgar e insultante pero no nos importaba, eramos felices con eso. Aparte, eramos dos personas tratando de desmostrarse algo de calor.
Eché mi cabeza hacia adelante y todo mi cabello se fue hacia el mismo lugar. Después volví a mi posición y exhalé de cansancio. Me tomó por la cintura y me acomodó a su lado recostada en su pecho y entrante a un profundo sueño.