]-Buenos días
dormilona.-
-Mmm...Nick, ya déjame dormir.-
-¿Dormir?
¿Más?-
-Sí.-
Me tapé con toda la sábana y traté de dormir
de nuevo. Lo logré por unos segundos y después sentí como me
quitaba toda la sábana de encima.
-¡Nick!.-
Tomé la sábana
lo más rápido que pudé y me cubrí.
-¡Jajaja! ¿Quieres seguir
en la cama? Pues, continua en la cama, sólo que puede que decida que
no durmiendo.-
-Eres imposible.-
-Lo sé.-
-¡Pff!-
Se
sentó a un lado mío y me destapó la cabeza, me acomodó el cabello
y me dió un beso en los labios.
-Levántate, date un baño y te
traje algo de tu ropa.-
-¿Mi ropa? ¿Cómo entraste a mi
casa?-
-Con tus llaves bebé.-
-Haa, ¿ya te
duchaste?-
-Sí...Pero si quieres puedo bañarme de nuevo...-Dijo
sacandose la camisa
-No,no. Asi estamos bien.-
-Como quieras
bebé.-
-¿Nadie te vió cuando entraste?-
-Sí.-
-¿Quién?-
-Tu
papá.-
-¡¿Qué?! ¿Y qué le dijiste?-
-Que su hija estaba
durmiendo en mi cama y que le traía ropa limpia ya que le tuve que
quitar la otra que llevaba puesta.-Me sonrió.
-Que gracioso Nick,
pero no te creo.-
-Tienes razón, pero, no había nadie.-
-Pues
¿a qué hora fuiste?-
-A las 8 am bebé.-
-Te levantas
temprano.-
-Sí, son las 8:30 am-
Se levantó y caminó un poco
mientras yo me sentaba cubriendome con la sábana.
-¿Tan rápido
encontraste algo para mi?-
Dió media vuelta y me sonrió con sus
labios.
-Tú con todo te ves muy bien, hasta sólo con una
sábana.-
Me cubrí más y movió la cabeza a los lados.
-Pero
no te asustes, es un comentario, si hbiera dicho que te ves mejor
desnuda, pues creo que si habría de preocuparse.-
-Sólo me
estaba cubriendo.-
-Aja, lo que digas bebé.-
-Yo no me
asusté.-
-Si claro, no te asustaste.-
-No me asusté.-
-Ya
bebé, métete al baño; ahí hay toallas limpias, está tu ropa y
apresúrate que Amanda necesita hacer la cama y traernos el
desayuno.-
-No es necesario, yo me voy en cuanto termine de
bañarme y vestirme.-
-Ni lo pienses, ayer no te querías ir, pues
en el paquete de hacer el amor conmigo incluía quedarte al otro día
y desayunar conmigo.-
-Pero...-
-Pero nada,-me
interrumpió-aparte, si no me hubiera importado que te quedases al
otro día y sólo me hubiera importado que hicieramos el amor ayer,
no te hubiera traido tu ropa.-
-Es que...-
-¿Vas a la
escuela?-me interrumpió de nuevo.
-No, no voy.-
-Más que
perfecto.-
-Está bien Nick, me quedo pero te advierto
que...-
-¿Advertirme qué?-
-Nada, sólo nada.-
-Asi está
mejor.-
-¡Pff!-
Me levanté con la sábana y entré al baño;sé
que Nick no es ningún enfermo mental, pero igual cerré la puerta
con seguro, antes que se le ocurriera meterse ahí conmigo...aunque
no sería tan mala idea. Abrí la llave y después dejé caer la
sábana para entrar a la regadera. Me bañé y después salí de
nuevo para secarme, vestirme y peinarme. Tomé la sábana y salí del
baño. La cama estaba hecha, había una bandeja con el desayuno y no
vi a Nick por ningún lado.
Tan pronto como di un paso hacia
enfrente, la puerta se cerró detrás de mi haciendo que yo diera un
salto y después sintiera unas manos que rozaban con la piel tersa de
mis hombros que se dejaban al descubierto por mi blusa de tirantes.
Después sentí cómo bajaban y me abrazaban completamente por detrás
haciendo que yo me envolviera en ese aroma masculino de hombre tan
exquisito que tiene.
-Vamos a desayunar que tengo hambre.-
Sus
palabras en mi oido me derretían sin saberlo y su respiración que
caía en mi cuello era como un fino viento de un día nublado, como
los que me gustan.
Nos sentamos y desayunamos comodamente entre
sonrisas y algunos comentarios sobre lo que hariamos la próxima
semana, pero sin saberlo, ya teníamos nuestras propias rutinas,
descartando nuestros trabajos o mi todas las tardes,
vernos, que me de algunas clases y bailar un poco para que yo me vaya
a mi casa feliz y el se qude con algo que recordar y sonreir. Era
algo rutinario, pero era algo que nos agradaba y que nos hacía
sentir bien, asi podríamos decri al otro día cuendo te preguntaran
"¿Tuviste un buen día?" y decir que sí con mucha razón.
Era una rutina que nos hacía felices y que nisiquiera nos dabamos
cuenta, ya que, si nos preguntaban por qué tuvimos un día feliz,
pues, diríamos que no sabíamos, cuando en nuestra subconciencia
sabemos que la persona que nos acompañó el día anterior, fue lo
bueno que sucedió.
Nick no necesita nada mas para ser un completo
él. Siempre será quién es y lo es de la mejor forma, bueno, para
mi asi es.
Terminamos de desayunar y se llevaron la bandeja. Nos
lavamos los dientes, pues, Nick se había tomado la molestia de
traerme mi cepilo de dientes al igual que el de mi cabello. Entonces
es cuando me hace sentir importante y realmente querida junto a
alguien a quien le importo. Se limitó a observarme mientras estaba
recostada en su pecho en su cama. No hizo nada más que observarme y
rodearme con sus fuertes brazos. Alzé mi rostro y Nick estaba en un
profundo sueño, se veía tan tierno y lindo. Apenas me moví un poco
y alzé mi mano hasta la suave piel de su rostro. No creo que se
molesté si lo acaricio un poco. Entonces bajé la vista y me di
cuenta que Nick siempre tiene un toque masculino en todo, hasta
duermiendo; le recorrí la linea de los botones con la mano y después
la psé por su cuello para llevarla hasta sus esponjosos labios y
acariciarlos, después le acaricié la mejilla derecha, dandome
cuenta que es la que tiene más lunares. Rápidamente sentí su mano
rodeandome la muñeca y después la llevó a los labios. Abrió los
ojos mi sonrió.
-Eres muy curiosa.-
-¿Lo soy?-
-Lo eres,
pero me gustas asi.-
Me sonrijé y giró hacia mi. Bajó un poco
para que nuestros rostros quedaran frente a frente y me di cuenta
como sobraba un tanto de sus espinillas hacia abajo. Me acarició la
mejilla con los nudillos y después juntó sus labios con los mios
haciendo que yo cerrara mis ojos y me sintiera como en las nubes. Me
encantó.
¿Acaso Nick me estaba más que gustando?
