]-¡Papá!-
-¡Hija!-
Mi papá por un segundo se quedó en un shock y después cerró la puerta. Nick y yo nos vestimos en menos de un minuto y después salimos de mi habitación. Fui a la de mi papá pero no estaba ahií, entonces estaba en el estudio.
-Nick, será mejor que te vayas.-
-No, no te voy a dejar sola.-
-Nick no me hagas que te saque.-
-Lo vas a tener que hacer porque no te voy a dejar.-
-Eres imporsible.-
-Lo sé.-
Nos susurrabamos todo eso en la puerta del estudio, donde estaba mi papá sentado. Entramos y nos sentamos enfrende de él.
-Papá, puedo explicarlo.-
-¿Cómo pudiste hija?-
-Papá, lo puedo explicar.-
-Mejor yo se lo explico...-
-No, que hable mi hija.-
-Papá, yo... encontré algo que me hace feliz por una vez en mi vida.-
-¿Y es esto?-Dijo señalando a Nick.
-Si, su nombre es Nick.-
-Bueno, que yo sepa este Nick es mayor que tú ¿no?-
-Si.-
-Cinco años, tiene veinticuatro y tú diecinueve.-
-Sí.Pero papá...-
-¿Te das cuenta que lo puedo demandar?-
-No papá porfavor no...yo lo amo, amo Nick porfavor no lo hagas.-
-Vete, ¡vete de mi casa, no te quiero aqui!-
-Pero papá, no me puedes hacer esto...-
-Si te vas no le hago nada, pero vete, tú no eres mi hija.-
-Sr. porfavor ¿no se da cuenta que la lastima?-
-¡Cállate! Tú no hables.-
-Papá...porfavor no me hagas esto.-
-¡Vete te digo!-
Yo estaba llorando y a mi papá tembién se le escurrían algunas lágrimas. Entonces yo me quedé quieta y mi papá me levantó la mano. Nunca me ha pegado, nunca me levantó la . Pero no llegó a siquiera rozarme, pues Nick, se interpuso y a él si le pegó.
-Papá, ya porfavor.-
-Vete.-
Nick y yo salimos de ahí y cerramos la puerta. Subimos a mi habitación y nos sentamos en mi cama.
-¿Te duele?-
-No. ¿Estás bien?-
-¿No ioste lo que dijo?-
-Sí, oye...todo está bien.-
-No Nick nada está bien.-
Seguí llorando y Nick me abrazó muy fuerte, me dió un beso en la frente y me aferré a él como una niña pequeña.
-Todo está bien.-
Se abrió la puerta de nuevo y mi papá muy serio dijo:
-Por tu escuela no te preocupes, ya me llamaron. Igual yo la seguire pagando, eso serás para mi, sólo una institución a donde pagar.-
Cerró la puerta y yo lloré más y más. Nick se levantó y sacó una maleta de mi armario. La puso subre la cama y después sacó mi ropa.
-¿Qué haces?-
-Te vienes conmigo.-
-No, no. Yo le llamo a Lois.-
-No, he dicho que te vienes conmigo y punto.-
-No Nick, no.-
-Sí, te digo que sí.-
-Pero Nick, tú no puedes hacer esto. Yo soy una persona no una mascota.-
-Lo sé, por eso te vienes conmigo.-
-Pero Nick.-
-No hay vuelta atrás.-
-Pero...-
-Nada de peros.-Me interrumpió.
Siguió con mi ropa y yo le ayudé después de limpiarme las lágrimas. Mi ropa no era deamasiada, y la maleta era gigante. Mis cosas personales me las llevé en una mochila. Bajó mi maleta y después la metió a su auto.
-¿Puedo llevarme a Magno?-
-Claro que sí. Llévate lo que quieras, y sino después venimos por lo demás.-
-Es sólo eso, gracias.-
-De nada.-Dijo mientras frotaba su nariz contra la mia.
Salí al patio por Magno y después lo saqué de la casa. Dejé las llaves en una mesa y salí. Nick metió a Magno en el asiento de atrás y yo me quedé viendo la casa muy pensativa, me quedé pensando en todo lo que me había dicho mi papá. Me dolió, y mucho. Estaba como perdida y la mano de Nick en mi hombro me asustó.
-Nick...-
-Vámonos, se hace tarde.-
Asentí con la cabeza y me tomó la mano. Me llevó hasta su auto y me abrió la puerta. Entré y cerró la puerta; después él entró y se puso el cinturón, yo no lo había hecho, hasta eso había olvidado.Él me lo puso y después echó a andar el auto y el trayecto lo seguimos en silencio. Yo comenzé a recordar cada palabra que mi papá me dijo y comenzé a llorar. Nick detuvó el auto en la orilla de la carretera y me volteó a ver, yo a él. Le acaricié la mejilla.
-¿Te duele?-
-Ya te he dicho que no.-
Tomó mi mano y la besó.
-Oye, no puedes estar asi. Me haces sentir muy mal.-
-¿Es que no oiste lo que dijo?-
-Sí, pero ahora tienes que sacar de tu cabeza eso.-
-¿Pero cómo Nick? Me dolió tanto.-
-Lo sé. Pero, si no tenemos familia y no tenemos amigos, creo que el amor es una buena opción ¿no?-
-Sí.-Dije sonrojada.
-Está bien, ahora estás conmigo, asi que ponte feliz.-
-Trataré.-
Me sonrió, soltó mi mano y volvió a la carretera. Llegamos a su casa y entramos. Él bajo mi maleta y después me quedé estática en la entrada.
Magno se sentó a un lado mio y Nick me vió extraño.
-Ya la habías visto antes, muchas veces.-
-No asi.-
-Bueno, no hay édate aqui, o mejor dicho saca Magno al patio, le gustará mucho. Y después sube para que te diga cuál es tu habitación.-
Entonces no dormiré con él.
-Sí.-
Estaba subiendo las escaleras pero lo detuve.
-¿Qué pasa bebe?-
-Gracias.-
-De nada.-Me sonrió.
Fui detrás de las escaleras y abrí la ventana que daba a el patio.
-Este va a ser nuestro nuevo hogar, espero encontrar algo después para no molestar a Nick. No hagas cosas malas y trata de ser limpio que tu papá ha sido muy bueno en aceptarnos.-
-Le traje agua, necesitará tomar agua.-
-Gracias Nick.-
La dejé a un lado y me levanté con la ayuda de Nick.
-No me causan ninguna molestia, por mi quédate toda tu vida.-
-Gracias Nick, pero sí lo somos.-
-No, te digo que no. Por mi está más que bien.-
-Magno no deja que nadie se me acerque asi.-
-Ha de saber que yo no soy nada malo.-
-Sí.-
Acercó sus labios a los mios y los juntó, moviéndolos y haciendo que yo me olvidara de todo y lo abrazara perdiendo la noción del ó la ventana y después le puso seguro. Me dirigió a la parte de arriba y me llevó a una habitación a un lado de la y mi maleta estaba en la cama.
-¿Está bien? ¿Te gusta?-
-Si Nick, gracias.-
-De nada.-
-Pensé que...-se me escapó una risita y callé.
-¿Pensaste qué?-
-Nada, olvídalo.-
-No, dime.-
-No, no. Es algo sin importancia.-
-¿Y si sí lo es?-
-No lo creo.-
-¿Pensaste que dormirías conmigo?-
Me sonrojé y asentí con la cabeza.
-Si quieres...-
Se encogió de hombros y movió la cabeza a un lado.
-Sí.-
-¿Encerio?-
-Encerio.-
-Está tu pijama solamente, mañana arreglamos tus cosas.-
-Sí, gracias.-
Tomé una pijama y después me llevó a su habitación. Ya la conocía, pero la primera vez que estuve ahí, no la recuerdo y la segunda si la recuerdo, pero fue diferente.
Deshizo la cama y se desvistió. Después entró en ella y apagó la lámpara de su mesa de noche. Cerró los ojos y yo me cambié rápido. DEspués apagué la luz mi lado y entré en la cama. Me quedé quieta y me acomodé de lado, dándole la espalda. Cerré mis ojos y me dormí por unos segundos y después volví a despertar;sentí sus brazos rodeándome completamente y dándome un agradable calor.
-¿Por qué me dijiste que sí cuando nisiquiera te ibas a acercar?-
-Pero ya lo hiciste tú.-
-Tienes razón.-
Me dió un beso en mi hombro y después me quedé profundamente del dia.