Me desperté, sentía que había descansado tanto que podía estar todo el día corriendo. Pensé por un momento que lo de ayer fue un sueño, pero no; estaba en la habitación de Nick, pero él no levanté y bajé las escaleras. Fui a la cocina y ahí estaba Amanda.
-Bueno días.-
-Buenos días Amanda, hace tiempo que no te veo.-
-Yo tampoco a usted.-
-¿Qué? Porfavor túteame.-
-No creo que sea conveniente.-
-Mmm...¿Y Nick?-
-El Sr. se fue a comprar la alacena.-
-¿Nick compra?-
-¿Cómo se pregunta que come?-
-Sólo que se me hace extraño.-
-Está bien; ¿ya quiere desayunar?-
-Si, gracias.-
Me senté y después me sirvió el desayuno.
-Había visto y escuchando tanto en esta casa, pero nada como esto.-
-¿Con esto te refieres a mi?-Dije algo risueña.
-Si, bueno, de el Sr. digo.-
-¿Cómo?-
-Ha traido muchas mujeres aqui, pero ninguna se ha quedado al otro día o de paso cambiar al Sr.-
-¿He?-
-Antes iba a cualquier hora después de ir a sus ensayos a comprar las cosas y regresaba sólo antes de la hora indicada de irse al teatro; pero ahora...llega antes de las cuatro, no se va a sus fiestas después del teatro y lo más importante: ya no trae es importante.-
-¡Jajajaja! Pero qué cosas dices.-
-Me ha dicho que arregle sus cosas, ya lo he hecho.-
-¿Mis cosas?-
-Sí, sus cosas.-
-¿Dónde están mis cosas?-
-En la habitación del Sr.-
-¿Ahí le dijo que la pusieras?-
-Exacto, ahora regreso, provecho.-
-Gracias.-
Seguí desayunando y cuando terminé, lavé mis platos. Después subí a la habitación de Nick y abrí un cajón; de un lado estaban algunas camisas de hombre y del otro las é una mia y después busqué mi ropa interior y unos metí al baño y pues, me bañé. Salí, me vestí y después salí a la habitación. Por fin me di cuenta de la hora y era muy pero muy tarde, ¡la 1 pm! Qué floja soy. La cama ya estaba hecha y yo me sentí algo extraña.
Bajé de nuevo y salí con Magno.Sólo estuve toda la tarde con él hasta que Nick llegó. Me levanté muy rápido y fui con él. Todavía tenía algo de duda que eso fuera un sueño.
-Hola bebé.-Le sonreí.-¿Hola Nick? ¿Cómo estás? ¿Te extrañé? ¿Ya son más de la cuatro? ¿No deberíamos ya comenzar con las clases? ¿Algo?-
-No he visto la hora, ¿qué hora es?-
-Son las cuatro.-
-Creo que deberíamos comenzar ya con las clases.-
-Eso creo.-Me llevó al piano y me dijo mientras:-¿Te has caido en el baño? Estás extraña.-
-Bueno eso me hace sentir bien.-
-Que bueno porque no se me ocurre otra cosa que decir.-
Todo fue normal y me hizo sentir cómoda, no me tocó el tema de ayer y fue un poco menos paciente hoy. Estaba como apurado.
-Es todo por hoy.-
-¿No vamos a bailar?-
-¡Maldición! Lo olvidé. Sólo algo pequeño porfavor.-
-Si no puedes no.-
-No, si si.-
Corrió a su stereo y puso algo de música lenta. Se acercó a mi y sólo bailamos unos 10 minutos. Eso fue todo.
-Dirás que estoy loco, pero tengo que irme.-
-No importa Nick.-
¡Claro que importa! ¿Me dejas asi nada mas?
-Lo siento, me voy.-
Me dió un ligero beso en mis labios y se fue lo más rápido posible. Me dejó algo extrañada, nunca fue asi. Pero bueno, ha de ser que tiene que llegar temprano a el teatro. Yo tengo que ir también, no puedo quedarme aqui en su casa asi nada más. Bueno, eso lo haré mañana. Subí a su habitación y busqué mi mochila. La encontré y saqué algunas de mis cosas. No había olvidado nada al parecer, por un lado me sentí aliviada de no tener que volver, pero por otro lado me sentí algo mal que no regresaría a mi casa. Bueno, ¿qué más puedo pedir cuando estoy con Nick? Creo que nada.
Anocheció y bajé a darle de comer a Magno. Nick había comprando su comida, no se le olvida ningún detalle. Salí, le di de comer y esperé a que terminara. Me senté debajo del árbol y Magno se echó junto a mi. El patio era hermoso; todo estaba lleno de un pasto verde; en la esquina del fondo había un árbol, que era en donde yo estaba ahora; del otro lado había una piscina y en la noche había luciérnagas. Realmente era agradable estar ahí. Comencé a tener un poco de sueño, pero no quería subir todavía, realmente, quería esperar a el esfuerzo no valió nada, a los pocos minutos me quedé dormida y creo que nisiquiera me esforzé tanto en no quedarme asi. La brisa era algo fría, pero durmiendo ni me daba cuenta, se sentía agradable después de un rato.
Me desperté, por una voz, reconocible para mi oido, era la de no sabía en dónde estaba él. Ni siquiera yo sabía en dónde estaba, bueno no había abierto los ojos asi que por eso no sabía. Al parecer Nick hablaba con Magno, entonces yo seguía en el patio, con él.
-Como te decía Magno, ¿no es muy bella?-
¿Habla de mi? Espero que sí.
-Definitivamente piensas que sí, pero no te vayas a enamorar porque tú eres un perro y aparte, ella es mía. ¿Te has dado cuenta? Hablo contigo, apuesto que ni siquiera me pones atención;tú has de tener tus cosas importantes de perro. ¿Interesante no? La noche es hermosa y tu dueña que duerme, la Bella Durmiente...no, no, la Bella y la Bestia. ¿Una gran obra no? ¡Jajaja!-
Me sentía cómoda, él estaba sentado detrás de mi y yo estaba sentada entre sus piernas, aparte me tenía abrazada y no sabía que estaba despierta. Eso se debió llamar "confeciones a un perro".
-Está muy dormida, bueno no se puede estar poco dormido ¿o sí? Cómo sea, el caso es que está perdida, creo que me la tendré que llevar.-
¡No, no! No lo hagas Nick, vamos a quedarnos un rato más asi, porfavor no lo hagas. ¡Lee mi mente hombre!
-¿Crees que quiera? Mmm...talvez le gustaría quedarse un rato más.-
¡Siii! Uff. Me acurruqué un poco en sus brazos de modo que me quedara viéndolo a él, bueno no hasta que abra los ojos.
-Hola Nick, ni te sentí.-Movió sus labios hacia un lado, sonriéndome dulcemente.
-Debe de ser,¿quieres ya irte?-
-¿A dónde?-
-A domir.-
-¿Qué hora es?-
-Las 11pm.-
-¿Las 11 pm? Si que dormí.-
-Claro que lo hiciste.-
-Te estaba...-
-Esperando, lo sé, gracias.-Me interrumpió.
-Sí, de nada.-
-Tus ojos, debemos irnos.-
-¿Por qué?-
-Se ve que tienes sueño.-
-Sí, si tengo.-
-Vámonos.-
-Sí.-
Hizo unas señas con los ojos y yo me quedé algo confundida.
-Creo que tú deberías levantarte primero.-
-Es verdad, lo siento.-
Me levanté y luego él. Subimos y se comenzó a desvestir. Yo me cambié y nos metimos a la cama. Apagó la luz de su mesa de noche, era la única. Nos quedamos en silencio y me abrazó.
-¿No comiste verdad?-
-No lo sé.-
-¿No lo sabes? Entonces yo tampoco sé si me bañé o no.-
-¿Lo hiciste?-
-Sí bebé, si lo hize.-
-¿Entonces?-
-¿Entonces qué?-
-Entonces...no, no comí.-
-¿Y no tienes hambre?-
-No, estoy bien.-
-Me dijeron que sólo desayunaste.-
-Es verdad, pero me siento bien.-
-Por cierto, cuando te digan que eres importante para mi, es porque lo eres.-
-Está bien.-
-Mañana, comes, desayunas y cenas.-
-Sí Nick.-
-Hasta mañana bebé.-
-Hasta mañana Nick.-
Me quedé profundamente dormida y me sentí tan bien. Nick es tan...lindo, casi me hace vomitar de tanto amor. ¡Jajajaja! Pero asi lo amo. ¿Qué? ¿Qué acabo de decir? Creo que es amo, bueno ya lo sabía pero ahora es más concreto.